Los rayos de sol penetraban en la oscuridad de mi habitación, ésa mañana tenía que levantarme para hacerle algo de comer a Dean ya que regresaba después de un viernes muy agitado.
Me sentía pésimo ya que mi trabajo en la agencia fue de mal en peor, me dijeron que estaba desconcentrada y me bajaron de cinco días a tres días por semana, ahora tenía trabajo los lunes, jueves y viernes en el turno de la tarde.
Recogí mi celular del suelo y vi la fecha: 9 de marzo, wow cuán rápido pasa el tiempo!, parece que fue ayer cuando salimos a cenar por primera vez el 25 de diciembre, recuerdo que fue la Navidad perfecta hasta que.... llego Rene.
Como si lo hubiera precedido el celular vibro en mi mano.
- hola? - salude.
- Ariadne, hola como estas? - la voz de mi hermano se escuchaba temblorosa..... triste.
- bien y tu..... estas bien? - me emocione al escucharlo.
- igual, te quería decir que ya pague la cuenta del mes pasado, no te preocupes, en cuanto cobre pagaré la de éste mes - dijo mientras yo me sentía mal por hacerle gastar dinero incluso aunque él me pidió que me quedara.
- si, que bien, oie..... estas bien en cuanto a economía? - al escuchar que se quedo callado le dije - sabes que puedes decirme lo que sea.
- bueno.... es que.... no me va bien en el trabajo, pero no te preocupes, puedo pagar las cuentas, hey..... tienes dinero para la comida y eso?
- si, claro, acabo de cobrar - no quería preocuparlo, pero iba a empezar a tener prácticas e iba a tener que dejar el empleo y..... el sueldo.
- esta bien, avísame si necesitas algo y...... Ariadne, no le hagas caso a mamá, esta un poco dolida de que sus hijos se alejen más y más de ella - dijo enfurecido.
- bueno eso es por su culpa, no te preocupes no lo haré, te quiero Luis - traté de cambiar su humor, pero falle.
- y yo a ti hermanita, adiós.
Cuando colgó me levanté y me dirigí a la cocina, luego de unos minutos escuche el timbre de mi puerta, era algo fuera de lo normal ya que nadie que conocía tocaba el timbre.
Cuando abrí la puerta mis ojos se salieron de las órbitas.
- Rene?.... que quiere? - temblé.
- quiero hablar contigo - su voz sonaba extraña al hablar en español, yo pensaba que ella solo sabía inglés.
- sobre que? - pregunté a la defensiva, sabía que me aborrece tanto como yo lo hago con ella.
- de Jonathan, quiero decirte algunas cosas - me quede atónita por un momento.
- que cosas? porque justo ahora? - cuando estoy feliz añadió mi subconsciente.
- aléjate de él, por tu bien hazlo, entiende que no eres buena para él, además eres muy joven y no tienes nada para ofrecer, que le puede dar una roba novios como tu?! - me grito estas palabras con tanto odio que cualquier duda desapareció de mi mente, Rene me odiaba.
- en primer lugar yo no me alejare de él ya que me quiere, en segundo no soy tan joven y en tercero yo no te he robado a tu novio, él terminó contigo!! - le espete más furiosa aún.
Rápidamente cerré la puerta para que ella no me pueda ver llorar, pero antes de irse grito - eres una tonta!! no entiendes que él te lastimará, sólo eres su pasatiempo - no soporté más y corrí hacia mi cuarto, analice un poco lo que me dijo y si.... era verdad? y si era muy joven y estúpida? y si no era lo demasiado buena para él? nunca lo pensé pero.... y si en verdad le quite el novio a ésa chica furiosa que se acababa de ir?
Estaba sollozando cuando escuche que mi puerta se abrió, Dean cruzo la habitación y me cogió entre sus brazos, estaba muy asustado - que pasó?! Ariadne..... te lastimaron? - dijo asustado al verme en ése estado.
- hoy hable con Rene - solté.
- que? que te dijo? nena no me digas que te lastimó - de un momento al otro sus ojos se oscurecieron.
- no, físicamente no, Jonathan tienes que responderme esto con sinceridad - asintió con la cabeza y seguí - yo.... en algún momento influí en el hecho de que dejarás a Rene?
- ehh en cierta forma sí ya que te conocí, pero además la relación con Rene no estaba bien, ella era..... muy celosa, pero por que lo preguntas? - me dejo más confundida aún.
- no entiendo, debiste hablar con ella y dejárselo claro Jonathan, ahora yo soy la que roba novios para tu querida Rene - me puse furiosa al darme cuenta de que mis palabras eran verdad.
Ni siquiera podía imaginar el dolor si yo hubiera sido esa chica que llego con los ojos llorosos y vio a su ex novio con otra, no lo se, él sólo me beso una vez cuando aún eran novios pero el hecho de que haya ocurrido estaba mal.
Posó sus manos en mis húmedas mejillas y dijo - ella ya no es mi Rene porque ahora tu eres mi Ariadne, además tu no le quitaste el novio a nadie, yo me alejé de ella porque ya no sentía nada, y en el transcurso de eso encontré a la persona que más he querido en mi vida.
Me sentía como lo peor del mundo, tenía que sacar lo que llevaba dentro ya que si no lo hacía me mataría por dentro - Jonathan, no entiendo por que alguien como tú me querría a mi, sólo mírame, no soy nada comparada con Rene - las lágrimas rodaban por mis mejillas - no soy tan bonita, no tengo un empleo, no tengo una carrera, no tengo nada que ofrecerte, no soy lo demasiado buena para ti y me aterra pensar que lo que ella dijo es verdad, soy solo un pasatiempo.
Su voz se suavizó - ni siquiera lo pienses Ariadne! nunca serias un pasatiempo para mi, es acaso que no entiendes cuánto te amo? antes de ti mi vida era una espiral que me atraía hacia el fondo de un poso oscuro, la vida se me volvía aburrida y muchas veces me preguntaba el porque de seguir existiendo, desde el primer día en que te conocí.... cuando corriste y me abrasaste no deje de pensar en ti, eres hermosa con tu cabello largo y rizado, con tu mirada penetrante y un cuerpo para morirse, en muchos sentidos eres lo mejor que me ha pasado, tu tienes todo con sólo ser tu misma, entiéndeme.... cuando yo fui joven la lucha se volvió mi escape de la realidad, pero cuando estoy contigo todo eso pasa a un segundo plano, no podría vivir si ti.
Fue entonces cuando todo el miedo que sentía desapareció, no sabia ni porque me sentía tan insegura con lo que soy ya que a su lado soy yo misma y eso me encantaba, cuando estaba con mi familia trataba de aparentar cosas que no era pero al contrario con él me sentía libre de ser como soy en realidad.
En un instante sentí sus labios suaves en los míos, primero se movían lentamente disfrutando del contacto, pero luego ya no fue suficiente, me jalo a su regazo y me sentó a horcajadas, movía mis caderas adelante y atrás mientras la pasión recorría mi cuerpo, me saco la camiseta que traía puesta y con delicadeza desabrocho mi bracier, sus suaves y expertos dedos recorrían mi cuerpo, su experiencia me traía loca, rápidamente le saque su chaqueta junto con su camiseta blanca, sus músculos sobresalían de una forma tan sexy, se despegó de mis labios por un momento y lance un gemido para que no se separe de mi.
- nena en serio lo deseo, quiero hacértelo ahora mismo... pero quiero llevarte a un lugar especial... Te tengo una sorpresa - su voz era ronca pero a la ves agitada, le puse mi mejor mirada de 'no creo aguantarme' pero él argumentó - no te vas a arrepentir y ademas.... no sabes el esfuerzo que hago para no quitarte esos shorts ahora.
Medio desilusionada, medio emocionada, me separe de sus brazos, le di un casto beso y recogí mi bracier y camiseta del piso, en que momento fueron a parar en el otro extremo de la habitación?
Mientras entraba al baño le dije - espero que tu sorpresa sea buena Dean, no quisiera haber pospuesto esto.
Me miro con los ojos oscuros y profundos - oh, nena, si que será una buena sorpresa, no recuerdas la última? - su voz seguía siendo el sonido más sexy que podría escuchar en el mundo.
Estaba dándome una relajada ducha y recordando la última sorpresa de Dean que fue cuando tuvimos nuestra primera vez juntos. Rememore el olor de las velas, las magníficas rosas adornando cada pequeño rincón de esa especial habitación, la suave y penetrante música. Los meses que pasaron después de esa noche fueron muy apasionados, descubrí mi sexualidad junto a él que es magnífico en todo sentido, inteligente, sexy, amable pero a la vez salvaje, recuerdo cada beso, cada toque, él está grabado en mi piel y no sabía hasta que punto estaba bien eso... pero de lo que estaba segura era de que no me importaba.
Salí de mi cuarto y lo encontré en mi cocina haciendo huevos revueltos, me le acerque por la espalda y lo abrace..... como amo estos momentos pensé en un suspiro, sentir su fuerte torso entre mis brazos, siendo todo mío.
Inhale su maravilloso perfume y dije - ya Moxley, dime cual es tu sorpresa, no se como ir vestida.
- no, no lo haré, además con cualquier ropa, o sin ella, te ves hermosa, tus jeans están perfectos - se giró y me dio un suave beso en la frente, él es por mucho más alto que yo y por alguna razón eso me encanta.
Llevábamos una hora de viaje, el paisaje pasó de ser frío y de ciudad a uno más feliz, el sol nos calentaba y se sentía delicioso, y ya no aguantaba las ganas de parar y relajarme en la hierba.
- ya llegamos?
- si, falta unos pocos minutos, impaciente amor?
- lo normal - le dije en una sonrisa - es que aquí parece tan hermoso, donde estamos?
- Joe me ensayo este lugar una vez, tiene una cabaña aquí y me la presto.
- Joe? quién es?
- es mi amigo y ex compañero de grupo, Roman Reings en la Wwe.
- ah, en serio? No sabía que se llama Joe, pero..... aquí no hay nada más que prado.
- si por eso te traje, es relajante, el papá de Joe vivía aquí hace tiempo, pero era la única cabaña en kilómetros y por su enfermedad tuvo que marcharse - justo en ese momento divise una pequeña cabaña con techo de paja, giramos y nos metimos por un camino sin asfalto, la casucha era pequeña pero su color anaranjado la hacía increíblemente linda.
- wow, es el mejor paisaje que he visto, esa es la cabaña verdad - dije admirándola.
- si, es linda cierto?
- más que linda, todo esto es hermoso, como es que más nadie vive aquí? - cuando nos acercamos más en el auto vi una pequeña piscina en la parte de atrás.
- no lo se, creo que por lo alejado de todo - se estacionó y me abrió la puerta del coche mientras yo me quitaba la chaqueta ya que era un bonito día como para abrigarse.
Cuando salí tome una profunda bocanada de aire, olía a naturaleza, todo estaba en silencio y calmado, el viento era sólo una fresca brisa, por donde quiera que miraba todo era perfección.
Mientras que Dean posó sus brazos sobre mis hombros llevándome a la cabaña, yo me aferraba fuertemente al bordillo de su camiseta, no quería imaginar que esto era un sueño pero parecía muy hermoso para ser realidad.
JPVC