.
3 años atrás.
Narra ____
Me encontraba hecha bolita en una esquina del baño, mi cuerpo temblaba y mi mente analizaba la situación, no estaba lista para verlo aún, estaba en medio de mi propia crisis existencial.
flashback
- _____... - dijo el azabache con cierta pizca de sorpresa en su voz.
- Que coincidencia, ¿No crees? - pregunté soltando una risita nerviosa - ¿Qué haces aquí? - pregunté nuevamente, y una voz en mi interior literalmente me gritó "¡Idiota!".
- ¿Qué hago aquí?, dejé la aldea para unirme a Orochimaru, supongo que eso ya lo sabías - dijo en un tono seco.
- Vaya si... A penas lo recuerdo - dije tratando de aparentar que no me importase.
- Pasó mucho tiempo... - dijo desviando su mirada al suelo.
- Si... Cuatro años para ser exactos - respondí recordando aquel momento que marcó mi vida.
- Supongo que entre tantas cosas me alegra verte...
Flashback end
Deje a la aldea por el, a mis amigos, a mi novio, a mi padre... Luego de traicionarlos me uní a Akatsuki, un grupo el cual la mayoría de los integrantes se encontraban en el libro bingo... Y ahora estoy en la guardia de Orochimaru con Sasuke fuera del baño esperándome para que no me pierda al volver a mi habitación, todo eso con el objetivo de acercarme más a él, ¡Pero esto era demasiado!.
- Tranquila... - me dije a mi misma, trataba de regular mi respiración, pero mis nervios estaban bastantes despiertos.
- Apúrate que no tengo toda la noche - escuché aquella voz dura, típico de Uchihas...
- Ya salgo - respondí por última vez antes de tomar la poca dignidad que aún me quedaba y abrir la puerta.
- Entonces, ¿Vas a contarme como es que terminaste en Akatsuki? - preguntó observándome intrigado una vez que me encontraba fuera.
- No tiene mucha historia, en realidad me uní ayer, ya sabes, no me sentía cómoda en la aldea, tu hermano me reclutó y aquí estoy - dije simulando que fuera algo normal.
- Ya veo... No te encariñes con Itachi, recuerda que lo mataré - dijo con recelo en su voz, su típica sonrisa arrogante había hecho presencia.
- No me encariño con nadie Sasuke - respondí seca, realmente me molestaba verlo después de tantos años para que me recuerde el motivo por el que el había dejado la aldea.
- Conmigo tampoco lo hagas, no necesito a nadie en mi vida por el momento - mi conciencia estaba insultándolo de mil maneras, ¿Quién se cree que es?, maldito Uchiha.
- Créeme que eso sería lo último en lo que pensaría hacer - le respondí dolida ante su comentario.
- Aquí te estas quedando, ¿No es así? - preguntó una vez que habíamos llegado a la habitación donde me hospedaba junto a Konan.
- Así es... - dije sin poder mirarlo - Descansa - me despedí sin esperar una respuesta de su parte y abrí la puerta para adentrarme y cerrarla en su rostro - Maldito egocéntrico - susurré para mi misma una vez adentro.
Observé a Konan, dormía tan plácidamente, supongo que tendría que calmarme y hacer lo mismo.
Sin más me recosté pensando en aquel encuentro con el azabache, y sin notarlo me dormí.
.
- Despierta _____ - escuché la voz de Konan quién me sacudía delicadamente del hombro.
- Un ratito más... - le dije sin abrir mis ojos.
- No, Kabuto dice que quiere hacer algunas pruebas contigo para estar seguro de tus resultados - y lo que ella dijo hizo que mis ojos se abrieran de par en par.
- Mmm, ¿Qué hora es? - pregunté algo adormilada.
- Las ocho, Kabuto dijo que era urgente, así que apúrate, te espero afuera - dijo Konan para dejarme sola en aquella habitación.
Con mucha vagancia me despegué de las sábanas, me coloqué mis sandalias y luego mi túnica de Akatsuki, y eso era todo, no había mucha ciencia en cuanto a mi vestimenta.
Salí de la habitación encontrándome en el largo pasillo nuevamente, pero había un problema, no conocía el lugar.
- ¿Otra vez perdida? - escuché su voz a mis espaldas, volteé y allí estaba el, podía observarlo bien ahora que había mejor luz que la de anoche.
Había cambiado, estaba mucho más alto, su rostro más tonificado al igual que su torso, su cabello un poco más largo, en cuanto a sus ojos, seguían siendo lo mismos, solo que esta vez no tenían ese brillo que alguna vez pude admirar en ellos.
- Así es - respondí de la manera más seca que lo haya hecho alguna vez, igualmente era para aparentar que no me interesaba su presencia.
- ¿Y a dónde tienes que ir?, yo te llevo - dijo para luego caminar unos pasos más y así quedar a mi lado, la diferencia de altura era muy evidente, ¡Me hacía sentir como una niña!.
- Tengo que ir con Kabuto - fue lo único que respondí, el asintió y comenzó a caminar conmigo a su lado.
- ¿Y porqué estás aquí? - preguntó el azabache por curiosidad - Digo, no es normal ver a un Akatsuki rondando esta zona y menos hospedarse en la misma - dijo levantando levemente sus hombros.
- Si... Supongo que no es normal - respondí yo mientras pensaba en las palabras que utilizaría al explicarle mi asunto - Pues ayer en mi primera misión de Akatsuki me sucedió algo raro... - comencé intentando sonar relajada - En plena misión mis ojos comenzaron a doler, y sucedió algo que es de no creer - solté una risa nerviosa - Tu sabes que yo no soy una Uchiha así que no sé a que viene esto pero, desperté el sharingan - mis manos sudaban, y Sasuke aún no me daba una respuesta ante lo que había comentado, así que continué - Y no desperté un sharingan normal... Era de tres aspas - Volteé a mirarlo, el se encontraba perdido, su ceño levemente fruncido, y su boca era una linea recta.
- Lo que me dices es ilógico - dijo para luego voltear a verme.
- Lo sé, pero es la verdad - respondí yo con un suspiro - Por eso Kabuto me ayudará a saber porqué tengo tal poder en mis ojos cuando es algo que no me corresponde - expliqué serenamente.
Luego de aquella incómoda charla habíamos llegado a un lugar algo parecido a un prado, donde Konan y Kabuto se encontraban charlando a lo lejos.
Sasuke frenó su paso y tomó asiento en una gran piedra que había en el lugar.
Yo sin embargo, seguí caminando hasta llegar al lugar de mi compañera y aquel chico que me había caído bien solo por llevarme comida.
- Buenos días - dijo Kabuto al verme llegar.
- Buenos días - respondí de igual manera.
- Necesito que hagas unos ejercicios como prueba, quiero ver si mis sospechas ante tus ojos son ciertas - dijo el peli plata para luego acomodar sus lentes.
- ¿Que clase de pruebas? - pregunté intrigada.
- Serán tres, la primera es la activación del sharingan; necesito saber si tienes control sobre el - dijo explicando - La segunda, uso del sharingan; yo atacaré y veremos si puedes evadirme - su sonrisa me ponía nerviosa - Y la última y no menos importante, la tercera; quiero comprobar si tus ojos no tienen alguna técnica copiada ya que al parecer su poder pesa demasiado, es como si alguien hubiera usado tus ojos para luego dártelos con demasiada información, así que intentarás realizar alguna técnica que tus ojos lleven consigo - explicó dejándome atónita, yo solo asentí.
Volteé a mirarlo, el azabache se encontraba igual de intrigado que yo, pero su mirada ante mi realmente era fija e insistente, como si quiera una explicación ahora mismo sobre el tema.
- Estoy lista entonces - le respondí a Kabuto, el asintió y tomó un pergamino y una pluma para comenzar a anotar alguna clase de resultado.
- Comencemos...