SAMUEL
Eran las nueve de la mañana y ya me había llevado mi dieta al cuarto y cuando disponía a desayunar alguien entró a mi recámara
Iván: ¿Puedo pasar Sam?
Samuel: Claro, adelante
Iván: Se que no tienes idea de nada, pero bueno ayer Leo te dijo que era tu novio y es algo de lo que me gustaría dejar...
Samuel: ¿Me vas a dejar Iván?
Iván: Haber no, por eso me vine antes que todos para explicarte algo o bueno mas bien recordarte
Samuel: ¿Qué es? ¿Es algo malo?
Iván: Bueno, realmente no se ni como comenzar, pero todo comenzó por esto...
Escuché atentamente a Iván y no podía creer todo lo que me estaba contando ¿Yo novio de mi primo? ¡Era una locura! Y si decía amarme tanto ¿Por qué se casó a los tres meses? Entendía que yo le había dado motivos, pero me amaba a mí o al menos eso me decía y no estaba tan seguro de que lo decía realmente pues lo había olvidado todo
Iván: No te platico esto porque quiero aprovecharme de la situación, de hecho hasta te dimos opciones para que no le mintieras, pero te aferraste y seguiste con el plan, y la verdad no sé si quieras seguir fingiendo Sam
Samuel: No lo sé, por lo que me platicas lo mejor es que me aleje de él si es que él sigue enamorado de mí
Iván: ¿Y tú no lo estás? No encuentro ninguna explicación del porqué solo lo recordaste a él cuando llegaste aquí no lo recordabas y ahora que pierdes la memoria lo recuerdas a solo él...
Samuel: Yo jamás dije que lo recordé...
Iván: O bueno pues, te acordaste de él y eso importa mucho ¿Aún lo amas?
Samuel: ¿Cómo quieres que te conteste eso cuando no recuerdo nada de mi vida? No te niego que siento algo en mi cuando lo veo, pero no sé si sea amor Iván ¿Lo comprendes?
Iván: Entonces ¿Dejamos la mentira? O bueno no le decimos a nadie que jamás fuimos pareja y podemos decir que terminamos porque tú no estabas seguro
Samuel: ¿Solo tú y yo lo sabíamos?
Iván: No, lo sabían Aarón, Laura y Abdiel
Samuel: ¿Les puedes llamar? Creo que necesito la opinión de todos porque así no podré Iván...
LEOBARDO
Antes de irme a la vinícola a trabajar decidí pasar con Sam y llevarle su postre favorito, pero antes de llegar a su puerta me encontré con mi papá
Rogelio: ¿Qué haces aquí hijo?
Leobardo: Vine a dejarle este postre a Samuel, es su favorito
Rogelio: Claro, eso le puede ayudar mucho
Leobardo: ¿Ayudar? ¿Qué pasa con él?
Rogelio: De hecho venía a su cuarto para darles los resultados de sus estudios
Leobardo: ¿Darles? ¿A quiénes?
Rogelio: Está Iván con él desde temprano hijo
Sentí como la sangre me quemaba, se que no debería ponerme así pues Iván era su novio, pero no podía, simplemente no podía
Pasamos a su cuarto y en efecto ahí estaba Samuel con Iván platicando y este dándole su desayuno a mi Sami
Samuel: Hola Leo
Leobardo: Hola Sam, solo pasaba por aquí para darte tu postre favorito
Samuel: ¿Este es? ¿Mi postre favorito es el pay de queso? Que básico soy
Leobardo: No eres nada básico Sam, te lo juro
Rogelio: Bueno, yo solo venía para hablar de tus resultados Sam
Samuel: ¿Se pueden quedar? Tengo más confianza cuando están ellos
Rogelio: Claro, no hay problema; y la situación está así... Según el estudio que te hicimos en la mañana tienes un daño neurológico en otro daño que ya tenía antes pero no tan superficial
Samuel: ¿Qué? No entiendo
Rogelio: Créeme que yo tampoco, hasta donde pienso o se podría decir que mi teoría es que cuando eras niño entre unos seis a once años tuviste una caída fuerte que a principios no te afecto, pero que con el paso del tiempo lo hizo
Leobardo: Eso quiere decir que por eso no recordabas tu infancia
Rogelio: Sí, acumulado con un trauma que hayas recibido de pequeño como la muerte de tu mamá
Samuel: Sí no hubiera tenido ese daño neurológico antes ¿No me habría olvidado de toda mi vida como ahorita?
Rogelio: Exactamente hijo
Iván: ¿Es progresiva su pérdida de memoria?
Rogelio: Dudo mucho que así sea Iván
Samuel: Eso quiere decir que ¿Jamás recordaré absolutamente nada?
Rogelio: Le mente y el cerebro son dos partes muy misteriosas que día con día nos impresiona con cosas que no sabíamos, no perdamos la esperanza que todo estará bien con el pasar del tiempo Samuel
Leobardo: Claro, me tienes a mi y a todas las personas para ayudarte a recuperar toda tu vida superhéroe
Samuel: ¿Superhéroe?
Iván: Es su apodo, algo que es de ustedes
Mi papá se despidió y salió del cuarto quedándome yo con ellos y fue cuestión de segundos para que yo me sintiera mal tercio por lo que decidí despedirme también
Samuel: Oye Leo, gracias por el postre
Leobardo: Nombre, lo que necesites va
Samuel: Va y gracias superhéroe
Salí con una sonrisa de par en par, se que no recordaba nuestra historia y la verdad no se si quiero que la recuerde, no quiero que vuelva a sufrir por mi culpa o bueno, no por mi culpa sino por la mala jugada del destino
Salía del hospital cuando ví llegar al team de Samuel, es extraño decir que su team cuando al principio estaba yo con ellos
Abdiel: Hola, ya te hacía en la vinícola
Leobardo: Ya voy para allá, solo pase un rato con Samuel
Laura: ¿Cómo está?
Leobardo: Solo estuve unos momentos, pero creo que está bien y está tranquilo
Aarón: ¿Jamás dejarás de ser su superhéroe verdad?
Leobardo: ¿Estás loco? Jamás y menos ahorita Aarón
Laura: ¿Vendrás más tarde?
Leobardo: No creo, quedé en cenar con Eric y pues no le puedo fallar ¿Le pueden decir que lo veo mañana?
Laura: Claro leoncito, nosotros le decimos
Los abracé y me fui de ahí manejando para la vinícola, llegando me encontré a Sarita quien era la secretaria de Samuel y la que nos ha estado apoyando incondicionalmente
Sarita: Hola joven Leobardo, buenos días
Leobardo: Buenos días Sarita ¿Cómo está? ¿Cuántas veces le debo de decir que me diga Leobardo?
Sarita: Perdón jov... Leobardo ¿Cómo está Samuel?
Leobardo: ¿Con el no tiene problemas de decirle Samuel, pero conmigo sí? Y está bien, sigue sin recordar nada y solo es cuestión de tiempo
Sarita: Verás que cuando venga aquí recordará todo
Leobardo: Ojalá Sarita, ojalá ¿Algún pendiente?
Sarita: Hasta el momento no, pero hay una persona que quiere hablar contigo porque quiere pedir trabajo
Leobardo: ¿Trabajo? ¿Pusimos un cartel solicitando personal?
Sarita: Que yo recuerde no ¿Lo hago pasar?
Leobardo: Pues sí, tampoco vamos a dejar que dé la vuelta en vano sino sabemos desde dónde viene
Sarita: De acuerdo ¿Tu café como siempre?
Leobardo: Porfavor, gracias Sarita
A los cinco minutos entraba Sarita con mi café y en compañía de aquel sujeto que pedía trabajo
Sarita: Aquí está tu café Leo y él es la persona que anda buscando trabajo
Leobardo: Gracias Sarita, déjeme con él y pude retiraste
Sarita: Cualquier cosa estoy afuera Leo
Leobardo: Gracias Sarita