Camila's POV
Te veo en Venecia
Te tinca?
Cami⚡️
Dale chanchita
Nos vemos ahí🤩
Luis🤪
No quiero sorpresas
Te lo advierto🤨
Cami⚡️
—¿Nos vamos?.
—Sí, voy a buscar mi billetera y salimos.
El Paulo insistió en que fuéramos a un festival de música que se organizaba en una ciudad que quedaba a unos 30 minutos de Turín, pero no iríamos solos, invitó a la Renata y sería un panorama de tres. Realmente no me incomodaba porque ella muy divertida y me hacía sentir aún más en confianza.
—No quiero hacer mal tercio, eh—Se quejó desde el asiento de atrás.
—¿Que hablas Rena?—Rió—menos mal te das cuenta.
—Paulo—Lo reté—amiga, nada de eso.
Estacionó en el área destinada a los vehículos, a penas nos bajamos del auto escuchamos la música y el olor a dulces y comidas. Había bastante gente y al ser de día parecía ser un ambiente algo hippie, con muchos colores, palmeras y pequeñas carpas de color blanco que albergaban puestos de comidas, recuerdos, mercancía de las bandas que se presentaban y pequeñas garetas para sacar fotos.
Fuimos por unas bebidas y algo para comer porque en 15 minutos tocaría la próxima banda, la verdad ninguno de los tres sabía quienes eran y no conocíamos nada de su repertorio pero su música era agradable, algo pop y enérgica, típica música que colocan en los Gym o similar a la que yo escucho cuando hago cardio, una vez a las mil eso si.
Eran chicos guapos los que conformaban la banda, la Rena se enamoró del bajista mientras yo centré toda mi atención en el vocalista, era alto, delgado, con brazos cubiertos de tatuajes y con un cabello rubio. Después de estar pegada mirándolo me di cuenta de que se parecía mucho al Erick, físicamente por supuesto, a excepción del tono de cabello. Me odié por largos minutos, ¿como era posible que lo viera en cada lugar al que voy?, me di cuenta de que por mucho que me esfuerce aún no sale de mi mente y creo que pasará un tiempo hasta que pueda estar fuera.
Gracias a los dioses, el tiempo de la banda se acabó y agradecí que en la que siguió no había nadie similar al Erick.
@CamiSaez
Festival Vibes ✨🤩
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22.660 Comments 💭
@DaniPizzi: Amiga H E R M O S A <3
↪️ Te amo!❤️
@Sherry.polett: Hermosa mi chanchita! 😻te extraño 🥺😩
↪️Te extraño mucho más!😓😭
@RenataG: Créditos? ups!🤭
↪️a ti? Obvio 🤓 jajaja
A @Paulodybala y a @E5pulgar le ha gustado tu publicación.
La Renata fue al baño mientras nosotros nos sentábamos en una mesa para almorzar.
—El flaco le dio me gusta—Me enseñó su teléfono con mi foto—si quieres le quito el me gusta.
—No, no—me adelanté—no te preocupes por eso.
—¿Ya pidieron?—Preguntó la Renata. Ambos negamos—yo quiero una pizza.
—Yo pediré una pizza también, ¿vos?—Me preguntó.
Al final todos pedimos una pizza, personalmente soy de las pocas personas a las que le gusta la pizza con piña, y una de esas con una coca-cola helada era un festín para mi.
—Tienen que ir a la casa para que naden en la piscina—Nos invitó—decíle a la tía y obvio vas vos Cami.
—¿Cuando?—Preguntó la Renata emocionada—para alistar mi traje de baño.
—Mañana, la Cami no puede pasado. ¿Que dicen?.
—Yo digo que sí—Bebí un poco de coca-cola—pongan la hora y allá me tienen.
—¿Que nos harás de comer?, eso me importa.
—Sos tan exigente, Rena—Ella solo se encogió de hombros.
Almorzamos entre risas y cerca de las 7 de la tarde nos fuimos a la casa. Fuimos a dejar a la Renata y estuvimos hablando con su mamá un rato y luego me acompañó a mi departamento.
—¿Estás muy cansada?.
—No, ¿por qué?—Me hizo una mueca—¿quieres salir?.
—Vamos por algo de beber, a un bar o una disco, lo que tú quieras.
—Ya po, me iré a bañar ¿tú irás a tu casa o algo?.
—Voy a ducharme y cambiarme y te paso a buscar, ¿bueno?.
—Te espero.
Él se fue y yo me fui a la pieza para ver que me pondría. Unos jeans apegados de color negro de tiro alto y rodillas rasgadas, un top del mismo color con una blusa de color rojo con cuadros negros y unas zapatillas negras. Me duché rápido y me maquillé un poco, me lavé los dientes y me puse perfume por todos lados.
Unos 30 minutos pasaron hasta que tocó la puerta y bajamos al estacionamiento. Condujo hasta una disco exclusiva, lejos del centro de la ciudad.
—¿Que tomas?—Me preguntó cuando nos sentamos en la barra.
—Lo mismo que tomes tú—Sonreí. Me sonrió de vuelta y casi me caigo de la silla, este chico si que era guapo.
Ordenó dos vasos de algo similar a un mojito pero era más dulce y contenía un poco más de alcohol que el mojito pero no se sentía demasiado al tomarlo. Parecía un ambiente muy exclusivo, con poca gente y me sorprendía que nadie se levantara a pedirle una foto al Paulo, así que me di cuenta de que los que estaban ahí eran aún más adinerados o conocidos.
—¿Bailas?—Asentí y me tomó de la mano para luego adentrarnos en la pista y mezclarnos con la gente—No quiero incomodarte ni nada, pero te encuentro demasiado linda, Cami.
—Casi me la creo—traté de controlarme para no desmayarme ahí mismo.
—Hey, es verdad—Me sonrió muy cerca—sos hermosa.
—Paulo, tú también eres muy guapo—le confesé—me gustan tus ojos.
—A mi me gusta todo de vos—Le abrí los ojos como platos. Supongo que mi cara fue de impacto total al grado de sacarle una carcajada.
—Me pones nerviosa, pesado.
Me volvió a sonreír y aprovechó una canción un poco más lenta para apegarme un poco más a su cuerpo. Puse mis manos en sus hombros y él las suyas en mi cintura, nos movíamos lentamente a la par de la canción y sentía que en ese momento solo existíamos nosotros en ese lugar.
Juntó nuestras frentes y sentí su respiración chocar con la mía, sabía lo que venía y me debatía entre que hacer. Tenía el corazón acelerado pero ya había aclarado mi respuesta.
Acortó la distancia que quedaba y juntó sus labios con los míos en un beso suave y tranquilo, yo solo me dejé llevar y no pensé en nada más.
Seguimos bailando en medio de besos cortos y sonrisas. Parecía un sueño lo que me había pasado, no podía creer que estuviera así con él pero también sé que me estoy engañando a mi misma.
Horas después estábamos dentro del auto en él estacionamiento del departamento.
—Me gustaría que nos conociéramos más—Me acarició la mejilla—yo sé que hace poco terminaste y no pienses que te estoy presionando o algo así. Vamos despacio, nadie nos apura, ¿qué decís?.
—Paulo, eres un chico muy guapo y simpático y cualquier mujer querría estar contigo pero yo no...yo no sé si soy lo que tú buscas.
—¿Por que?.
—Yo todavía no me siento preparada, yo amo a otra persona y no quiero que vivamos esto si yo no voy a estar cien por ciento contigo en todos los sentidos.
—Yo sé que todavía estás pegada con el flaco, pero no pienses que esto tiene que ser rápido—Me tomó la mano—vamos lento, conociéndonos de a poco, yo te daré todo el espacio del mundo y no te voy a presionar.
—Pero Paulo, yo no quiero que tú pierdas tu tiempo.
—No lo voy perder, independiente de lo que pase conocerte fue de las cosas más lindas que me ha pasado.
—¿Siempre eres así de lindo?—Lo abracé—¿Y si nos arriesgamos y perdemos?.
—¿Y si nos arriesgamos y ganamos?, yo prefiero arriesgarme y más si es contigo.
—Está bien, intentémoslo—Me abrazó fuerte y me dió un piquito.
Casi me desmayo, pero aún sin sentir mis piernas me fui a mi departamento. Cerré la puerta y me quedé parada tras ella, le había dicho que si, que estaba dispuesta a intentar tener algo cuando aún no me siento preparada. No quería jugar con él, porque nunca he creído eso de un clavo saca a otro clavo pero al menos iríamos lento, no me apresuraré pero si no logro sentirme cómoda o segura entonces él lo sabrá. No era que le tenga respeto al Erick, porque él tampoco lo tuvo conmigo, es más complicado porque no me puedo engañar u obligar a sentir cosas que de verdad no siento.
[...]
Estaba conduciendo a Venecia y según el gps solo quedaban 20 minutos para llegar a destino. Me ha dolido el estómago todo el camino, no quiero imaginarme que esto sea una trampa o algo así.
—Chanchita—Me abrazó el Luis cuando bajé del auto—tanto tiempo sin verte.
—Harto, ¿cómo has estado? ¿Cuando llegaste?.
—Yo bien, llegué hace unos días—Caminamos hasta un parque y nos sentamos—¿cómo va todo?.
—Bien, he tenido mucho trabajo ya sabes.
—Amiga, el Erick me contó...
—Lucho, no quiero hablar de esto.
—Me dijo que te fuiste de la ciudad, ¿es verdad?.
—Si, lo es. Después de lo qué pasó no podía seguir ahí, yo sé que tú ya debes saber todo.
—Bueno, el Faro me contó cuando llegué—se encogió de hombros—pero el hueón está arrepentido y yo sé que las cagó pero si ustedes hablan y ...
—Lucho, nosotros ya hablamos y me dejó claro que es un egoísta. Yo no quiero hablar más del tema de verdad, ni con él ni con nadie más que no sea mi mamá o algo así.
—Pero Cami, ustedes llevan caleta de años y el Erick no sabe si la guagua es de él.
—Si lo es o no me da igual—corté tajante—él me cagó y eso no lo puede borrar. No es por la guagua Lucho, un bebé siempre es una bendición. Pero yo no puedo perdonarlo, él mismo me reconoció que me cagó en más de una ocasión.
Nos levantamos para continuar la conversación caminando por el parque, hablamos de más cosas, de cómo iba su vida, el trabajo y como estaban los demás en Chile.
—Tengo pensado ir a Chile pronto, no veo a mi mamá hace meses.
—Pero avisa sipo Cami, así organizamos un asado con los cabros que siempre se acuerdan de ti.
—Dale, extraño a los chiquillos también.
Sonó su teléfono y se alejó un poco para contestar, por mi parte me acerqué a comprar una limonada y luego él llegó junto a mi.
—Cami, no te enojes—Me miró apenado.
—¿De que hablas?.
—Hola Camila—Sentí su voz tras de mí y se me paralizó el corazón. Me di la vuelta despacio y me lo encontré de frente—¿Podemos hablar?
Me giré y miré al Luis con ganas de matarlo ahí mismo, era obvio que esto terminaría así porque él antes de ser mi amigo era amigo del Erick.
—¿Porque lo hiciste?—Le pregunté despacio sin hacer tanto escándalo.
—Cami yo lo siento pero...
—Camila, no te enojes con él. Yo le pedí que lo hiciera—Se colocó entre el Luis y yo—Lo obligué a hacerlo, ¿podemos hablar tú y yo?.
—Los dejo y perdón amiga, no quiero que te enojes conmigo—No respondí nada y él se fue apenado.
—¿Quieres un café o algo?, si quieres vamos por un café cortado y algo dulce, ya sabes.
Miré que ya había más gente en el parque así que acepté su invitación solo porque no quería que la gente escuchara como mi ex me cago tantas veces y ahora sería papá. Nos fuimos a una cafetería cercana que estaba vacía, el Erick escogió el segundo piso que tenía una vista de toda la ciudad.
—¿Que me quieres decir?.
—Cami, yo sé que fui un hueón maricon la última vez pero no puedo evitarlo.
—Eso ya lo sé, dime algo que no me hayas dicho antes.
—Que te amo, que sé que mereces algo mejor pero no puedo hacerme la idea de verte con nadie más y que por eso cambiaré para ti, para ser el hombre que tú te mereces.
—Erick, ya basta con eso...
—Por favor—me tomó las manos—por favor, dame una oportunidad de demostrarte todo lo que soy capaz de hacer por ti.
—Yo no quiero enredarme ni enredarte a ti, yo no puedo dar marcha atrás. Yo ya tomé una decisión y te pido que la respetes.
—Siempre se puede volver a empezar, no somos la pareja perfecta por no equivocarnos.
—Esto fue más que una equivocación y lo sabes.
—Cami, yo te amo y tú lo sabes. Empecemos de cero, si quieres nos vamos a otra ciudad, yo cerraré todas las redes sociales y me encargaré de todo.
—No Erick, esto no es lo que quiero.
—¿Entonces que quieres? Tu dime y yo lo haré, haré todo lo que tú me digas.
—No es tan fácil...
—¿Por que?, ¿es por ese hueón del Dybala o no?—Lo miré sorprendida—vi que le dio me gusta a tu foto y que te sigue en Instagram así que dime ¿andas con él?.
—No estoy con él, solo lo conozco hace poco y...
—Que bonito—rió fuerte—yo obligo a mi amigo a hacer esto, llego hasta aquí y te digo que soy capaz de volver a nacer si tú me lo pides y no eres capaz de perdonarme y no porque te duela lo que te hice, es porque ya andas con ese hueón.
—Te dije que lo conozco hace poco y no ando con él.
—¿Me lo vas a negar?, ya estamos aquí solos. Dímelo a la cara, dime que andas con ese hueón y así yo no te busco más.
—A ver—Suspiré—yo no ando con él, pero si hemos salido y nos hemos besado y...—Golpeó tan fuerte la mesa con sus puños que todo lo que estaba sobre ella saltó de su lugar.
—¿A si que ya dejas que ese hueón te de un beso?—Estaba furioso—Camila por la chucha—Volvió a golpear la mesa y luego llevó sus manos a la cara.
—Tú y yo no somos nada y ...
—¿Crees que yo no sé eso?, estaba dispuesto a cambiar por ti pero tú no quieres y no por lo qué pasó, es porque andas con ese hueón y yo aquí como tonto sufriendo por ti.
—Entonces si soy tan mala déjame y ándate, ándate con tu mujer, ten esa guagua y sé feliz. Pero no me vengas a decir que tú eres el único que ha sufrido y dejarme como mala porque tú no sufriste cuando hiciste esa guagua.
Me levanté de la mesa y salí rápido hacia mi auto. Quería llorar de rabia ¿cómo me presté para esto?. Saqué mi celular del mi mochila para marcarle al Paulo y pedirle la dirección de su casa para evitar que el Erick sepa donde vivo pero no alcancé ni a desbloquear mi celular cuando el Erick me tomó del brazo.
—Dime que ya no me amas—Intenté soltarme pero no fue posible—dímelo a la cara, Camila.
—Ya basta—Comenzaba a llorar—déjame ir.
—No hasta que me digas en la cara que ya no me amas.
—Por favor, Erick.
—¡Dímelo!
—¿CÓMO CHUCHA ME PIDES QUE TE DIGA ALGO ASÍ CUANDO SABES QUE ERES EL AMOR DE MI VIDA?—Subí el tono y empecé a llorar. Lo amo más que a nada en este mundo.
—Y tú el mío—Me acarició la mejilla—yo te amo, Camila.
Pasó sus manos por mi cintura y me acercó a él, me encantaba su perfume y tenerlo así de cerca.
Me besó sin más y yo no lo detuve ni hice algún intento. Extrañaba besarlo y sentir su aroma, estoy enamorada como tonta de este flaco lleno de tatuajes.
—Volvamos Cami, hagamos que nada esto pasó y empecemos de cero, ¿que dices?