Over again [H.S]

By EternityloveC

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Cada coincidencia es un mensaje, una pista sobre un aspecto particular de nuestras vidas que requiere atenció... More

Sinopsis
Prólogo
Capítulo 1: Holmes Chapel.
Capítulo 2: W. Mandeville.
Capítulo 3: White eskimo.
Capítulo 4: Someday.
Capítulo 5: Lo que no esperaba.
Capítulo 6: Lágrimas.
Capítulo 7: Ya nada era igual.
Capítulo 8: ¿Siempre seremos amigos?
Capítulo 9: Lo que cambió.
Capítulo 10: One direction.
Capítulo 11: ¿Casualidad?
Capítulo 12: Eres tú...
Capítulo 13: La primera estrella.
Capítulo 14: ¿Aún somos amigos?
Capítulo 15: Maratón (1/4)
Capítulo 16: Maratón (2/4)
Capítulo 17: Maratón (3/4)
Capítulo 18: Maratón (4/4)
Capítulo 19: Juguito de manzana.
Capítulo 20: Leah, te mataré.
Capítulo 21: Quiero repetirlo.
Capítulo 22: ¿Verdad o reto?
Capítulo 23: Una Leah para llevar.
Capítulo 25: Menos bla bla y más acción.
Capítulo 26: Una amistad bastante extraña.
Capítulo 27: Estoy contigo.
Capítulo 28: Eres todo lo que necesitaba.
Capítulo 29: Arthur.
Capítulo 30: Bendita mano.
Capítulo 31: Cherry.
Capítulo 32: Que tonta soy.
Capítulo 33: Distancia.
Capítulo 34: Harry está aquí...
Capítulo 35: Mi persona favorita.
Capítulo 36: ¿Me esperarás?
Capítulo 37: Over again
Epílogo
Extra 1: Cuando te conocí.
Extra 2: ¿Por qué no Señor Styles?

Capítulo 24: Vale por...

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By EternityloveC

Leah.

—¡Mierda! —oí desde el otro lado de la sala, escuchando como algo caía al suelo de manera estrepitosa y con un quejido de por medio, por lo que inmediatamente corrí a ver lo que sucedía.

Arthur se encontraba recogiendo con una mueca los pedazos de un jarrón. Lo peor, es que aquel jarrón era el regalo que él había comprado hace unas horas atrás. No se veía muy feliz, incluso, podía deducir que ahora su humor había cambiado por completo.

—¿Qué ha pasado?

—¡Solo lo estaba viendo mejor! —soltó molesto—. maldito jarrón hijo de puta —gruñó.

—Demasiado mal humor hoy... —murmuré.

Bufó frustrado.

—¿Qué haré ahora?

—Tranquilo, la abuela lo entenderá... —miré su mano buscando algún rastro de cortada—. ¿estás bien?

—Sí, no alcancé hacerme daño.

Arthur salió de la sala con el jarrón y los restos de pedazos que quedaban de el. Miré el árbol de navidad y solté un suspiro a la vez que me sentaba sobre el sofá individual.

La abuela había salido hace unas horas atrás para comprar el resto de cosas que faltaban. Al parecer, ella se encontraba más emocionada que algunas navidades anteriores. Quizá se debía porque nunca habíamos salido de casa para estas fechas.

Mientras Arthur se dedicaba a mover algunas cosas en la cocina, me fijé en mi móvil, que por cierto... no tenía mensajes. No había visto y conversado demasiado con Harry esa última semana, ya que él había viajado a Londres con urgencia. Hoy sería el día en que nos volveríamos a ver y, me sentía con algo de ansiedad de volver a verlo.

La puerta de la entrada se abrió de pronto. Me levanté del lugar y me encaminé para ver lo que traía la abuela consigo. Ella me dio una sonrisa cariñosa y me tendió las bolsas que sostenía. Al tomarlas, pude notar un poco de comida y unos paquetes de regalos pequeños.

—¿Qué has comprado? —pregunté curiosa mientras intruseaba entre ellas.

—Comida cariño —respondió.

Bufé por lo bajo.

—¿Pero y esto? —moví la bolsa con los regalos—. ¿qué has comprado?

Soltó una risa divertida moviendo su cabeza a la vez que me la quitaba.

—Lo verás luego —informó—. se supone que es sorpresa, no lo verás ahora. Te lo entregaré mañana, luego de navidad.

Hice un mohin.

—No me gustan las sorpresas.

—¿Has hablado con tu novio? —preguntó mientras dejaba las bolsas sobre el sofá—. ¿y dónde está tu hermano?

—No es mi novio abuela. Y Arthur estaba hace un rato en la cocina.

—Discúlpame cariño, pero para mí, ustedes son novios —reclamó alejándose de la sala—. haré algo pequeño para comer.

Seguí sus pasos hasta la cocina, viendo como Arthur se encontraba de espaldas amasando algo sobre el mesón. Enarqué una de mis cejas y sonreí al notar que él se encontraba preparando algún tipo de comida.

—¿Qué estás haciendo mi niño?

—Abuela —miró sobre su hombro—. solo quiero hacer galletas.

—¿Galletas? —pregunté divertida—. ¿tú cocinando?

—¿Por qué mejor no vas a ver a tu novio? —fastidió—. quizá extrañe tus besitos —rió a la vez que continuaba amasando.

Crucé mis brazos.

—No es mi novio.

—Repite hasta al cansancio, pero la abuela nunca te creerá.

Quería replicar contra lo que me decía, pero sabía que no era una buena idea; con Arthur, eramos algo explosivos y nos molestábamos con facilidad. Así que tan solo giré mi cuerpo y salí de la cocina dejándolos solos. Al posar el primer pie en el escalón, escuché el timbre sonar de la puerta. Miré hacia donde ellos estaban, pero tan solo ignoraron, sabían a la perfección que yo abriría la puerta.

Resoplando me acerqué a la puerta y la abrí. Observé a la persona que tocaba y entreabrí mis labios sorprendida y balbuceante.

—¿Qué haces aquí?

Él me brindó una sonrisa tímida.

—Sé que es imprudente aparecer de este modo... y en estas fechas —dijo avergonzado—. pero deseaba hablar contigo.

—¿Por qué?

—¿Podemos hablar en un lugar más privado?

Salí del umbral cerrando la puerta sin dejar de mirarlo, e indiqué con mi mano que camináramos hasta la acera de la calle, para dar una caminata corta y poder escuchar lo que él quería decir.

—Hace frío ¿no te colocarás un abrigo?

Negué.

—¿Será corto, no?

Él tenía razón, hacía bastante frío para salir de ese modo a la calle, pero quería tener una escusa para volver luego a casa y no estar tanto tiempo con mi ex novio; Adrián, había aparecido luego de un buen tiempo sin saber de él.

Escuché un largo suspiro provenir del chico a mi lado. Noté como me observaba de reojo y se apoyaba en el muro detrás de él. Aquel muro me recordaba un día anterior de que Harry se marchara a Londres. Nos habíamos despedido a altas horas de la noche y él me había apegado a la pared mientras nos besábamos.

—Solo quería pedirte disculpas.

—¿Y eso?

Froté mis brazos trataron de disipar el frío.

—Siento que he hecho muchas cosas malas en mi vida, que he tomado malas decisiones y que también he lastimado a personas que no lo merecían —comenzó a decir—. y una de esas personas eres tú...

—Ya ha pasado tiempo de nuestro termino ¿no es algo tarde?

—No es tarde... —sonrió—. aunque hayas sido tú la que terminó conmigo... quiero decirte que me arrepiento de todo lo malo. Nuestra relación fue tóxica, lo sé y es jodido —dijo con una mueca—. quiero pedirte perdón. Me gustaría conservar una amistad contigo, eres genial Leah... creo que si hubiéramos sido amigos siempre, nos hubiéramos llevado mejor.

¡Qué ironía!, esto se parecía un poco a lo que había pasado con Harry, con la diferencia de que Adrián había sido mi novio.

—¿Me perdonas de todo Leah?

—¿De verdad quieres eso?

Esto era un poco incómodo para mí. Adrián, era una persona que se alteraba con facilidad, es por esa razón que debía llevar las cosas con calma.

—Está bien... te perdono, pero no sé si una amistad sea lo correcto.

—¿Podemos intentarlo?

Cerré mis ojos brevemente y finalmente asentí con mi cabeza.

—Gracias...

Adrián ensanchó su sonrisa, me dio un abrazo sorpresa y se alejó aún sin dejar de sonreír. Él se veía bastante feliz. Luego de eso, miró hacia un lado y murmuró algo inaudible.

—¿Disculpa? no te entendí.

—¿Ese de ahí no es Harry Styles? —volvió a murmurar.

Miré al mismo lugar en que él mantenía su vista fija y quise hacer desaparecer a mi ex novio del lugar. A Harry aún le faltaban unos cuantos metros para llegar hasta nosotros, pero aún así, mantenía su vista en ambos. Traté de formular unas palabras e indicarle con mi cabeza que continuara caminando y que no se detuviera, pero Adrián... tenía otros planes.

—¡Hey! —habló llamando su atención, aunque ya la tenía hace una cuadra—. ¿eres Harry Styles?

¿Quién más si no?

Suspiré mientras metía mis manos en las mangas de mi suéter grueso. Harry me miró algo extrañado, pero habló con normalidad.

—Sí, lo soy —sonrió levemente.

—¡Genial! —rió nervioso—. ¿puedo pedir una foto o algo?, es que no suelo encontrarme con celebridades en la calle —bromeó.

—Un autógrafo —sugirió con amabilidad.

—Oh, pero no tengo un lápiz... Espera —dijo—. ¿puedes esperarme un segundo?, creo que tengo uno en mi vehículo. Espera, no te vayas —pidió a la vez que corría hacia el auto aparcado a unos metros de nosotros.

—No digas que nos conocemos.

—¿Quién es? —preguntó con disimulo—. ¿tendré que volver a casa?

Harry arregló su gorro de lana verde sobre su cabeza sin quitar la vista de mí, y en ese momento me dí cuenta de lo que llevaba puesto. Vestía normal, un buzo negro y zapatillas que parecían cómodas, además de su abrigo que parecía calentito. Me daban ganas infinitas de rodearlo con mis brazos por debajo de su abrigo y apoyar mi cabeza en su pecho.

—No, solo déjame deshacerme de él.

—Suena a que no es una persona bien recibida. ¿Por qué no tienes tu abrigo Leah? —interrogó al verme temblar. El frío parecía estarse intensificando con el pasar de los minutos.

—¡Aquí está!

Interrumpió mi ex novio llegando con un papel y bolígrafo. Harry me miró de reojo y firmó el autógrafo para luego entregárselo. Noté su indecisión de marcharse, pero moví mi cabeza levemente para indicar de que no lo hiciera. Adrián tendría que irse por las buenas o malas.

—Adrián, debo entrar a casa.

—Está bien, yo igual debo irme.

¡Qué alivio!

Él observó a Harry aún con aquella sonrisa tonta, pero el castaño tan solo me miró ladino para entreabrir sus labios y hablar.

—Disculpa ¿vives por aquí?

Asentí sin comprender su intención.

—¿Puedo pedir prestado tu baño?

Quise reír por su idea, pero solo fruncí mis labios aguantándola. Acepté con un sí e indiqué el camino hacia mi casa, como si él nunca hubiera ido. Me despedí de Adrián agitando mi mano y dejándolo en el lugar de pie y algo perplejo. No quise observar hacia atrás, sin embargo, tenía claro que él nos continuaba mirando.

Abrí la puerta e hice pasar a un Harry sonriente. Al cerrarla él soltó una risita divertida y movió su cabeza mientras sacaba su gorro. Inclinó su cabeza y besó mis labios en un beso corto pero suave.

—Hola —dijo—. era arriesgado saludarte así allá afuera.

Sonreí.

—Creí que nos veríamos en la noche...

—¿Hay algo de malo que te visite ahora?

Negué aún sin quitar la sonrisa tonta.

Lo había extrañado, pero no lo iba confesar en voz alta. Habían cosas que me permitía decir y otras no; ya sea por dignidad o vergüenza, además... aún no había una relación formal entre ambos.

—¡Abuela! Harry está aquí —oímos desde el umbral de la cocina. Arthur nos observaba mientras secaba sus manos con un paño de cocina floreado—. ¿cómo has estado hermano? —interrogó.

El ojiverde se acercó a mi hermano y lo saludó de un apretón de manos. Arthur palmeó su brazo de forma amigable, llevándolo hasta el interior de la cocina, en donde se encontraba mi abuela. Seguí a los chicos y esperé con paciencia a que terminaran de conversar. Harry se veía entretenido, pero yo estaba impaciente. Él estaba en mi casa y, sabía que no era para saludar a mi hermano o abuela, ya que nos veríamos en la cena de navidad esa noche.

—Estamos haciendo galletas —comentó la abuela—. ve con Leah, parece ser que está ansiosa por estar contigo a solas —bromeó.

Percibí el rubor inundar mis mejillas.

—No hagan mucho ruido —habló Arthur.

Quise golpearlo, pero Harry tan solo rió mientras salía conmigo de ahí. Di un suspiro y lo invité escaleras arriba, donde se encontraba mi habitación.

—¿Quién era el chico de hace rato? —preguntó cuando subíamos—. ¿un amigo?

Solté una risa mirándolo sobre mi hombro, ya que iba por delante de él subiendo los últimos escalones.

—¿Amigo? —reí nuevamente—. es mi ex novio —contesté a la vez que hincaba mis hombros.

—¿Y qué hacía aquí?

Se escuchaba curioso, no había rastros de celos en su voz.

—Nada en especial, solo quería hacer las pases.

—¿Y no te agrada?

Llegamos a mi cuarto y cerré la puerta al ingresar. Noté como Harry se sentaba en la orilla de mi colchón, esperando una respuesta de mi parte.

—La verdad es algo complicado para mí —apreté mis labios sentándome a su lado—. tener a mi ex novio de amigo... es raro —hice una mueca.

—Pero no tiene nada de malo Leah. Fue con la persona que más te divertiste ¿no?, por algo fueron novios.

Miré las palmas de mi mano sobre mi regazo.

—De hecho... no tiene nada de malo, pero con él fue bastante extraño todo.

—Bueno, si no te sientes cómoda, es mejor que no te presiones.

Lo miré unos segundos y reí internamente.

Hablar con Harry de este modo, era como si nunca hubiera pasado nada entre nosotros. Lo sentía como un amigo más, como una persona que trataba de aconsejarme para hacer lo correcto. De alguna manera, tenía el pequeño deseo de que sintiera celos, pero eso no pasaría; solo teníamos una atracción física.

—Gracias Harry... ¿y cómo estuvo tu viaje? —cambié de tema, no quería seguir hablando de Adrián estando con él.

Sonrió.

—Salió todo bien. También, quería compartir contigo esta noticia —ríe bajito—. tengo unas canciones listas, las mostré a la disquera y les gustó.

—¿De verdad?

Asintió feliz.

—¿Por qué no me habías contado? —me sentía feliz al estarlo oyendo—. eso es genial Harry... ¿crees que pueda escuchar alguna canción? —pregunté mientras juntaba mis manos en forma de suplica. 

Saber que Harry estaba escribiendo nueva música, me ponía nerviosa y ansiosa. Su primer álbum había sido un éxito y, no dudaba que este también lo fuera.

Él levantó su dedo indice, indicando que podría escuchar solo una.

—Pero no ahora —dijo mientras acomodaba una de sus piernas sobre la cama—. hay algo más —sonrió más amplio.

—¿Qué es?

—Met gala —soltó.

Hundí mis cejas al oírlo.

—¿Esa es la fiesta o gala donde todos visten de una manera extravagante?

No estaba muy segura, pero tenía una idea de lo que podría ser ello.

—Lo es y... soy anfitrión —dijo jugando con uno de sus anillos—. estoy nervioso, me lo dijo Jeff antes de venir aquí, por teléfono —pasó una mano por su cabello.

Tomé una de sus manos.

—¿Por qué estás nervioso?

Frunció sus labios mirando nuestras manos unidas, como si estuviera pensando en como decir algo.

—No lo sé... ¿crees qué sea un buen anfitrión?

—¡El mejor! —chillé—. Harry, has logrado grandes cosas. Esto solo es como saltar la cuerda —bromeé.

—Oye, pero que gran comparación —dijo riendo—. Aunque tienes tienes razón, no debería preocuparme por estar nervioso—. Y... también, venía por otra cosa. Sé que nos veremos en la noche, pero quería un poco más de privacidad.

Jugó con mis dedos antes de volver hablar y yo sonreí al ver como Harry colocaba uno de sus anillos en mi dedo; quedaba grande, pero se veía bonito. Él lo analizo con su mirada y mostró sus hoyuelos al subir su vista hasta mis ojos.

—¿Otra cosa?

Harry quitó su mano de la mía, llevándola hasta el bolsillo de su abrigo para buscar algo en el. Y al sacar un papel doblado, fruncí mi ceño sin entender.

—¿Qué es eso?

—Deberías saberlo —ríe para dármelo.

Tomé el papel entre mis manos, aún con el anillo de Harry puesto. Lo examiné y volteé para verlo mejor, pero al abrirlo, lo miré incrédula y solté una risa nerviosa.

—Todavía lo tienes...

—Lo tengo —contestó—. nunca lo he botado.

—¿Cómo...?

—¿Conoces esas cajitas donde guardas lo que te importa?

Reí tontamente—. no estás hablando en serio.

—Bueno... sí, la tengo. Solo guardo cosas agradables y... esto es una de ellas. Sabía que algún día me iba a funcionar —sonrió ladino.

Entrecerré mis ojos mirándolo.

—¿Qué pretendes Styles?

—Esto —quitó el papel de mis manos—. es un vale por, así que... tendrás que cumplir con tu regalo de cumpleaños atrasado.

—¡Eso fue hace mucho!

—No importa Leah, lo guardé porque sabía que me serviría algún día —ríe divertido—. Además, lo dejaste en blanco. Así que puede ser cualquier cosa ¿no?

Tragué saliva expectante.

—Quiero que me acompañes para año nuevo —dijo.

Ahogué un gemido de sorpresa. No me había esperado eso. Había creído que Harry lo pasaría con sus amigos, como lo había dicho hace unas semanas atrás.

—¿Y mi trabajo?

—Podemos arreglar eso —aseguró.

Mordí mi labio sin saber que hacer.

—Vamos Leah, será genial. Debes hacer cosas distintas —animó—. Estoy seguro que nunca has salido para año nuevo —suspiró—. ¿Qué dices?

Lo miré—. está bien. Acepto la invitación.

Harry se levantó de la cama, llevándome consigo para darme un abrazo y besar mi mejilla sonoramente.

—No te arrepentirás.

Asentí con algo de regocijo.

—Ahora debo irme, mamá me está esperando para hacer unas últimas compras para la cena —dijo caminando hasta la puerta—. Estoy ansioso por esta noche. Nos vemos luego, Leah —se despidió saliendo de ahí.

Me quedé observando la puerta y sonreí moviendo mi cabeza mientras caminaba hasta ella. Al tomar de la manilla para volver a cerrarla e ir hacia el primer piso, Harry apareció nuevamente. Este caminó presuroso quedando frente a mí, tomó de mis mejillas y plantó un beso en mis labios.

—Casi olvido esto —dijo riendo para luego volver a marcharse.


***


—Navidad, navidad... ¡oh blanca navidad! —canturreó Arthur mientras caminábamos hasta la entrada de la casa de los Styles—. fiuuu —silbó una vez que vio la fachada de la casa—. esto es gigante —murmuró. 

—Al parecer estás de mejor humor —comenté.

Hincó sus hombros. 

—No quiero arruinar nuestra única salida de navidad —confesó—. Tu novio si que tiene una casa grande... 

—No es mi novio. 

Arthur volteó sus ojos con diversión, pero no dijo nada más. La abuela caminaba unos pasos más adelante que nosotros y cada cierto segundo nos miraba sobre su hombro para asegurarse de que fuéramos tras ella. 

Al tocar la puerta, acomodé mi abrigo y aferré la bolsita con regalos que tenía en mis brazos. Harry había mencionado que no era necesario, pero los tres... habíamos decidido en comprar algún presente para ellos. 

La puerta se abrió en unos minutos, mostrando a una chica joven y sonriente. Su parecido con Harry era único, así que supuse que era su hermana Gemma. Ella estaba cambiada de la última vez que la había visto. 

—¿Tú eres Leah? —me preguntó sin quitar su sonrisa. 

Asentí con timidez. 

—Creo que ha pasado mucho desde la última vez que nos vimos —ríe—. fue hace mucho tiempo... en el cumpleaños de Harry. 

—Sí, lo recuerdo —sonreí—. gracias por haberme invitado a mí y a mi familia —agradecí al mirar a mi abuela y hermano. 

Negó—. no es nada Leah, nos agrada que estén aquí. Pueden dejar sus abrigos colgados —recomendó apuntando el perchero que estaba en la entrada—. todos están en la sala —comentó. 

¿Todos? 

Quise parecer normal ante todo, pero los nervios me carcomían por dentro. Arthur golpeó mi frente con sus dedos, haciéndome reaccionar luego de un rato. Miré a la abuela y ella ya se encontraba caminando junto con Gemma hacia la sala. 

Apresuré sacando mi abrigo y dejé la bolsa con regalos apoyada en el suelo y la pared; luego iría por ella. Arthur me esperó con paciencia y cuando caminamos hacia donde estaban, ahogué la respiración al notar como las personas desconocidas para mí, se nos quedaban viendo; deteniendo su charla o lo que sea que estuvieran haciendo. 

¡Qué incómodo!

¿Dónde carajo estaba Harry?

—Ella es Leah, su abuela y hermano... —se detuvo a esperar su nombre. 

—Arthur —contestó—. un gusto —dijo con educación. 

Sonrió volviendo la vista hacia los demás. 

—Son invitados de Harry...

Una mujer se levantó del sofá y en ese momento me di cuenta de que Anne se nos acercaba entusiasta. Nos saludó a los tres y nos invitó a sentarnos junto con ellos. Pronto todos volvieron a charlar, sintiéndome aliviada de que nos dejaran de observar. 

—¿Y Harry? —pregunté luego de unos segundos. 

Arthur me dio una mirada y movió su cabeza riendo levemente. 

—Estaba aquí hace un momento, pero subió a su habitación. Lo llamaron por celular y creo que era algo importante. 

—Es un chico trabajador —comentó mi abuela. 

—Lo es —sonrió orgullosa Anne—. él ama su carrera de cantante. Aunque a veces es algo tedioso... ya que siempre lo acosan —suspiró.

Los tres se enfundaron en una conversa sobre Harry y su vida. Sin embargo, no me interesaba demasiado, ya que solo esperaba que él apareciera por el umbral de la sala. 

Miré mis botines negros, viendo una pequeña mancha café. Solté un bufido bajo y me incliné para limpiar con mi mano la suciedad que tenía. Al volver a mi posición inicial, noté como un castaño de ojos verdes ingresaba al lugar, aún sin posar su vista en mí. Harry se detuvo cuando un pequeño niño llegaba hasta él corriendo y este soltó una risita a la vez que removía su cabello por algo que el niño había dicho. 

Harry volvió a caminar con su vista hacia el frente y sonrió al verme al fin. Percibí como su mirada me escaneaba de pies a cabeza, sin embargo, no dijo nada cuando llegó hasta mí. 

—¿Llegaron recién?

Asentimos a la vez que él nos saludaba. Harry dejó un beso en mi mejilla y se sentó a mi lado, apoyando sus codos en sus rodillas mientras se unía a la conversa. 

—¿Estaban hablando de mí?

—Lo estaban —confirmé. 

—No soy tan interesante —dijo riendo. 

Volteé mis ojos. 

La charla se volvió más amena con Harry en el lugar, y cada cierto momento me quedaba viéndolo; hipnotizada. Me encantaba verlo y me encantaba las expresiones que realizaba al hablar, moviendo sus manos o haciendo alguna mueca extraña. Anne me sacó de mi ensoñación cuando le habló y pronunció mi nombre. 

—Ellos dicen que no son novios —rió mi abuela. 

Me sonrojé al instante. 

—Abuela... —gruñí. 

—Oh ¿de verdad? —preguntó su madre—. pero si los encontré muy acaramelados... 

Harry se levantó del sofá igual de sonrojado que yo. Detuvo la conversa y me tendió su mano para ayudarme a levantar. 

—Iremos a buscar algunos aperitivos, ya que estos se acabaron —avisó Harry tomando una de las bandejas vacías que estaban a nuestro lado—. así que... permiso. 

Seguí su paso hasta donde se encontraba la cocina y reí cuando él pasó su mano por el cabello nervioso. 

—Lo siento por eso.

Moví mi cabeza. 

—Tranquilo. 

Dejó la bandeja sobre le mesón de mármol y apoyó su trasero en el filo de el mientras me observaba con una sonrisa. En ese instante recordé algo importante; su anillo. Levanté una de mis manos y mostré el anillo que se afirmaba con otro para que no cayera. 

—Se te quedó esto —reí sacando ambos objetos de mi dedo—. toma —digo a la vez que le tiendo el suyo para volver a colocar el mío. 

—Gracias, cariño. 

Traté de disimular mi felicidad al escuchar la palabra ''cariño''. 

—Por cierto... te ves muy linda —sonrió mientras posaba una de sus manos en mi cintura para acercarme a él—. aunque presiento que al irte a casa tendrás frío con esa falda. 

—Lo pensé... pero no encontraba nada más bonito que esto.

Miré mi atuendo y sonreí. No era lo mejor, pero me sentía bastante conforme con lo que traía. Quizá no era ropa de marca como la que Harry utilizaba, pero era bonito; botines negros, medias negras, falda corta de color plomo y un suéter algo ancho de brazos. 

—Me gusta —afirmó volviendo atraerme hacia si—. ¿podemos quedarnos aquí hasta que todos se vayan? —bromeó. 

Sonreí divertida. 

—¿No te agrada compartir? —alcé una de sus cejas. 

—Es primera vez que vienes a pasar una navidad conmigo —acarició mi mejilla con sus nudillos—. me encantaría hacer algo más tranquilo. Quizá mirar la nieve caer o mirar las luces del arbolito mientras se toma un chocolate caliente y nos acurrucamos el uno al otro. ¿No suena bien? —interrogó. 

Suspiré. 

—Suena perfecto. 

Sonaba genial... pero el hecho de saber de que no eramos nada, mataba esa ilusión. ¿Hasta cuándo duraría nuestra relación extraña?

—No pienses demasiado —dijo apoyando su mentón en mi nuca al abrazarme—. sé que ocurre por tu mente, porque también lo pensé. 

Acomodé mi cabeza en su pecho, rodeando con mis brazos su cintura. 

—¿Qué estamos haciendo Harry?

—No digas nada, solo disfrutemos de todo esto. 

Asentí. 

Él inclinó un poco su cabeza, alcanzando mis labios para besarlos suavemente. Luego de eso, dejó besos desparramados por toda mi cara. Solté una risa pequeña mientras cerraba mis ojos al sentir sus labios sobre mis parpados.

—Estoy algo ansioso porque llegue año nuevo —confesó—. estaremos en un clima distinto a este. Podremos nadar y caminar por la playa en la noche sin sentir frío. 

—Me has recordado que debo comprar un traje de baño. 

—Ya quiero verlo —bromeó. 

Sonreí. 

—Pues tendrás que esperar —me alcé de puntas para dejar un nuevo beso en sus labios—. vamos a llevar esos aperitivos, o sospecharan de algo que no estamos haciendo. 

—¿De algo que no estamos haciendo? 

Alzó una de sus cejas con una sonrisa ladina. 

—Harry... 

—Leah... —nombró divertido—. ya sé que tienes pensamientos atrevidos, pero no me imaginé que a cada hora —fastidió. 

—Creo que aquí tú eres el más pervertido —ataqué. 

—¿Disculpa?

—Lo que escuchas. 

Apretó sus labios antes de hablar, sin borrar su sonrisa. 

—Te recuerdo que tú eres la que se abalanza sobre mí cada vez que nos besamos —acusó. 

—¡No recuerdo eso!

Harry soltó una risa separándose de mí para rellenar la bandeja. Me dio una mirada y volvió a reír al ver mis mejillas ruborizadas. 

—Vamos, pervertida —dijo caminando hasta la puerta para esperarme. Y al alcanzarlo, él volvió a robarme un beso—. no podremos hacer eso allá adentro, estoy aprovechando —avisó volviendo a besarme. 

Unas horas más tarde, nos encontrábamos nuevamente en la sala, en donde el árbol de navidad brillaba con sus luces y algunos regalos esparcidos. La familia de Harry y otros invitados, ya se habían marchado con el pasar de la noche, por lo cual, solo quedábamos nosotros, Gemma y Anne sentados en la alfombra, abriendo unos cuantos regalos que habían recibido. 

Harry acercó su trasero más a mi lado y me tendió una pequeña cajita. Al abrirla, noté un cadena de plata relucir. Miré el dije que traía colgado y me pareció ver una ranura. Harry lo confirmó al tomarla y abrirla para mostrar dos fotografías puestas en ella. 

—Somos nosotros... 

—Un nosotros del pasado —aclaró cuando me miró observarla mejor—. la tenía guardada... fue la única fotografía que nos tomamos cuando eramos amigos en ese tiempo. 

—Es muy linda Harry, gracias...

Quizá mi regalo no se comparaba con el suyo, ya que solo le había dado un suéter de lana, pero él lo llevaba puesto como si en verdad le hubiera encantado. 

—No la pierdas. 

—Claro que no, tonto —reí. 

Harry miró a su alrededor, verificando que nadie estuviera viendo, y cuando lo hizo, me besó rápidamente antes de acomodarse de nuevo a mi lado. 


_____________

Nota:

Ya... me demoré mucho en subir capítulo, no me maten asjhdg

Na, pero lo siento :c no tengo escusas

All the love. x

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