"Mi señor de los ojos celeste...

By StephanieBossi

1.2K 189 253

Lucrecia era inmensamente feliz junto a Santiago. Creía que, con él, su vida sería como un cuento de hadas, p... More

Prólogo
Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12

Capítulo 3

79 17 16
By StephanieBossi

Llegué a casa y mis padres me miraron preocupados.

_ Hija ¡¿Dónde estabas?!

_ No tenías muy preocupados.

Los miré y sin poder responderles, sentí un nudo en la garganta; se me cubrieron los ojos de lágrimas y corrí a abrazarlos. Ellos me contuvieron sin saber la razón.

_ ¿Qué fue lo que te pasó Lucrecia?

Me preguntó mamá, yo miré a Rosita, tras su espalda y ella me sonrió.

_ Pero miren quien se dignó a regresar - la miré en seco - Hola hermanita ¡¿Qué te pasó?! Todos estábamos muy preocupados por ti...

Me dijo y me sonrió con ironía. Yo no lo resistí y le di un puñetazo. A mamá se le escapó un grito.

_ ¡Pero por dios! ¡¿Qué fue eso Lucrecia?!...

Rosita algo mareada por el puñete que yo acababa de darle, su nariz estaba sangrando. Yo la miré con enfado y odio. Me sentí un poco más aliviada al haberla golpeado.

Papá ayudó a levantarla del suelo, y yo decisiva, la miré con frialdad y Rosita me miró con deseos de devolverme el puñetazo, pero se contuvo y volvió a sonreírme con ironía y burla.

_... Si que estás mal hermanita. Ahora entiendo muchas cosas - la miré a punto de llorar. Sabía a qué se refería. A Santiago, y mis padres interfirieron.

_ ¿A qué te refieres Rosita?

_ ¿Qué está pasando aquí?

_ Nada, es solo que mi hermanita está muy estresada, es todo.

_...

Guardé silencio, mis padres aún no lo sabían; la miré y apreté los puños con impotencia y pensé en Santiago y en su traición. Se me llenaron los ojos de lágrimas y subí a mi cuarto.

Ahogada, me había arrepentido de volver a casa y solo quise llorar. Odié a Rosita y a Santiago y otra vez asfixiada, recordé de pronto a Joey, en lo bueno y atento que había sido conmigo al dejarme pasar la noche en su habitación, de aquel hotel, y me sentí mejor, e inevitable, sonreí y deseé volver a verlo, al menos una vez más.

Me saqué aquel vestido, lo lancé lejos para olvidarme de todo y me metí a la ducha para sentirme mejor, y volví a pensar en aquel guapo sujeto de bellos y profundos ojos celestes, Joey.

Me coloqué un vestido blanco y ajustado, con pequeñas flores celestes y una cinta, también, celeste bajo mi busto y me coloqué un cintillo. Quería olvidarme de todo, bueno menos de él, de Joey.

_ ¿Ya se habrá despertado? ¿Se habrá dado cuenta que no estoy ahí en su cama y que me fui?...

Quería volver a verlo y otra vez triste, me miré frente al espejo, me contuve los deseos de llorar y salí de mi cuarto.

Bajé las escaleras y me encontré a Santiago. Se me revolvió todo el estómago, la impotencia me consumió, y él junto a mis padres, me sonrió nervioso.

_ Lucrecia... has vuelto. Me tenías tan preocupado...

Mis padres nos miraron a ambos con una sonrisa y yo lo miré a él con ira. No podía creer lo cínico y mentiroso que podía llegar hacer y apreté los puños de impotencia; bajé los últimos peldaños de la escalera y omití palabras. Lo detesté con todas mis fuerzas.

Pasé por su lado, tratando de ser fuerte y lo ignoré, lo que les extrañó a mis padres, y él en un acto desesperado, me tomó del brazo. Yo lo miré fríamente, y en eso, llegó Rosita.

_ ¿Podemos hablar en privado, mi amor? - Rosita nos miró a ambos molesta y yo la miré con enfado.

_... No sé de qué tenemos que hablar los dos – Santiago se encogió de hombros y me tomó con más urgencia. Yo miré mi brazo y lo miré a él. Él siguió insistiéndome.

_ Por favor, mi amor. No sabes lo preocupado que estaba por ti.

_ ¿Lo estabas? - me miró tenso y tragó profundo.

_...

_ Permiso, pero ahora tengo que salir – mi mamá interfirió.

_ ¡¿Pero a dónde vas, hija?!

_ ¡Acabas de llegar! ¡¿Y piensas salir otra vez?!

_ ¿Qué es lo que está pasando, Lucrecia? ¿Nos vas a decir que fue lo que te ocurrió ayer? Para que te fueras así como así de tu propia fiesta.

_ ¡¿Dónde pasaste la noche?!

Me preguntó por último mi padre y yo me quedé callada. Santiago me miró alarmado, interesado en saber mi respuesta, y yo lo miré; él se tensó por completo.

Miré a Rosita y ella me sonrió con gozo y burlas y yo con un nudo en la garganta, de pronto recordé a Joey y mi corazón se aceleró.

No pude, no pude hablar y le corrí bruscamente la mano a Santiago, de mi brazo, y mis padres lo notaron.

_... Es mejor que me vaya. Permiso.

_ ¡Pero hija!

_ ¡Lucrecia!...

Rosita me miró con su perdura sonrisa burlesca y de envidia, y Santiago estático, mis padres no comprendieron nada y Rosita se le acercó a Santiago y le tomó disimuladamente su mano. Él solo la miró.

Corrí por el jardín y asfixiada, las lágrimas se me escurrieron por las mejillas, y sin dejar de pensar en Joey, recordé su tierna sonrisa, lo bueno que había sido conmigo y sus profundos ojos celestes, los que me hacían sentirme viva y perderme inevitablemente en ellos.

Corrí sin detenerme por la angosta calle y me alejé de casa; sin voltear hacia atrás, corrí y corrí. Solo deseaba sentirme libre y olvidarlo todo.

Llegué hasta aquella plaza; la miré con detención y subí sus peldaños.

Miré el balcón y pensé en Joey. Anhelé de pronto tanto que él estuviera ahí otra vez, y que me sonriera como lo hizo. No entendí la razón y sollocé; respiré hondo y me acerqué al balcón.

Soñé con que vería su enorme espalda, pero Joey no estaba ahí, lo que me dio un poco de tristeza, sin otra vez comprender la razón. Me afirmé de su cemento, y miré la lejana ciudad. Solo quería olvidarme de todo y sentirme tranquila.

Volteé a mirar la pileta y me acerqué a ella...

Ida en su agua cristalina, miré mi reflejo en ella, metí la mano y otra vez pensé en él, en Joey.

Me miró con destellos, sonrió intenso y se me acercó, sin que yo me diera cuenta...

Miraba con detención el agua y mi reflejo en ella. Quería desconectarme de todo, cuando de pronto, él tomó mi mano del agua. Yo lo miré asombrada y mi corazón latió fuera de control.

Él me sonrió apasionado. Sus ojos me acecharon y me hicieron vibrar por completo. Casi

se me retuvo el aliento. Era él, estaba ahí otra vez junto a mí, Joey Tempest, y él no dejó de mirarme de aquella dulce, atisbando manera y yo nerviosa, solo reaccioné a decirle...

_ Joey... ¿Qué estás haciendo aquí otra vez?...

_ Yo podría hacerte la misma pregunta - más nerviosa me puse y él más me sonrió. Yo solo lo miré a sus ojos y me sentí maravillosa, y luego, miré su enorme mano tomando a la mía y él la corrió.

_ Lo siento, no quise incomodarte...

_... Está bien, no pasa nada - le dije nerviosa y desvié la mirada con pudor.

_ ¿Cómo te sientes? Hoy te fuiste muy temprano del hotel.

_... Si bueno, es que tenía cosas que hacer, es todo...

_ Ya veo - me dijo mirándome fijo.

_... - sentí su mirada y lo miré más nerviosa, que, al comienzo, y pensé de pronto en Santiago.

_ La verdad, me imaginé que te encontraría aquí de nuevo - solo le sonreí.

_ Otra vez gracias... - volvió a mirarme de esa fija manera.

_ ¿Todo bien? - se me hizo un nudo en la garganta y me dieron unas enormes ganas de llorar.

_... No, no me preguntes por favor...

Le dije y me fui a sentar a una banca de madera y agaché la cabeza. A punto de llorar, Joey se me acercó y se sentó junto a mí.

_ Si quieres llorar, hazlo. Yo me quedaré aquí a tu lado - se me cayó una lágrima.

_... Debes pensar que soy una llorona.

_ No, claro que no - lo miré ya demostrándole mis lágrimas – Puedes confiar en mi Lucrecia. Cuéntame lo que te pasó.

_... - Ya no pude más - Pasa que descubrí a mi novio y a mi hermana besándose ayer para nuestra celebración de postura de argollas – Joey me miró atento y lo que más se le repitió fue:

<< Mi novio. >>

<< Mi novio. >>

<< Postura de argollas. >>

Yo rompí en lágrimas y él se tornó serio.

_ Se estaban besando.

_ Si y lo peor de todo es que ellos están juntos de hace mucho tiempo, de cuando Santiago y yo nos hicimos novios – apretó los puños de rabia.

_ Que infeliz. Es un poco hombre.

_... – me miró y se lamentó de verme llorar.

_ Lo lamento. Ahora entiendo tu tristeza.

_... Nunca creí que Santiago me engañaría con otra, menos con mi hermana. Me siento tan tonta.

_ No, no tienes por qué sentirte así. Ese hombre no te merece.

_... – lo miré fijamente y él me miró sereno.

_ Eres muy linda y por lo que ya te conozco, se nota que eres una mujer muy tierna, de muy buenos sentimientos, sentimientos que ese infeliz no se merece.

_... Que tierno eres, pero no es así.

_ Si lo es, ya lo sé - me miró fijo, y yo más nerviosa, me perdí en sus profundos ojos celestes y mi corazón vibró.

_...

_ ¿Qué piensas hacer ahora?

_... No lo sé, pero de algo si estoy segura. No quiero volver a saber de Santiago. Ya no quiero casarme con él - sonrió con disimulo y pensó de inmediato en mis sentimientos por Santiago.

_ ¿Y qué harás con tu hermana y familia? ¿Alguien más sabe de esto que me acabas de contar?

_ No, solo tú – sonrió.

_ Eso me hace convertirme en tu amigo ¿Lo sabías?

_ Jejeje, si puede ser – me miró con deslumbro.

_ Me alegra que hayas confiado en mí.

_ ¿De veras?

_ Si, así es y tranquila, que esto nadie lo sabrá si te preocupa.

_... Gracias otra vez, Joey – otra vez sonrió- pero tengo un nudo en la garganta. No quiero volver a esa casa y encontrarme a esos sujetos ahí, actuando tan cínicamente en frente de mí y de mis padres.

_ ¿Ya te los encontraste?

_ Si, hoy en la mañana.

_... Si quieres, puedes quedarte conmigo en el hotel – lo miré – Eso sí, en un par de días me regresaré a Londres. Puedo dejarte pagada la estancia en el hotel, mientras, no sé, buscas donde quedarte y...

_ No... Quiero, sí tú me lo permites, irme contigo a Londres...

Me miró sorprendido, no se esperaba aquello. Yo solo lo miré y sentí un rotundo no.

_ No te preocupes por lo del dinero. Yo tengo algunos ahorros.

_ No es eso pequeña - ahora yo lo miré sorprendida, por como él me había vuelto a llamar- ¿Estás segura? - di un suspiro.

_ Si, más que segura. No quiero volver a esa casa. Quiero olvidarme de todo.

_ Y de él me imagino - lo miré y bajé la cabeza.

_... Si, así es - me miró con detenimiento.

_ ¿Estás consciente de que no verás a tus seres queridos por un largo tiempo?

_ No me importa. Solo quiero estar sola, lejos de ellos y de todo.

_ Entiendo – volvió a mirarme.

_ Debes pensar que soy una cobarde.

_ No, ya te dije lo que pienso de ti - bajé la cabeza y sonreí apenada. Él me observó.

_... Otra vez gracias, Joey. Tú eres tan diferente y ajeno a mí y me has ayudado mucho. Has sido mi único amigo en todo esto, que me ha pasado, y yo no me atrevería nunca a lastimarte y hacerte daño - me miró con ternura.

_ Yo tampoco lo haré, pequeña - lo miré y le sonreí.

_ Eres muy tierno. Eres una muy buena persona, Joey - me sonrió, y sin imaginármelo, volvió a tomar mi mano, lo que hizo que mi corazón se alborotará de nervios.

_ Tranquila, todo va a salir bien. Yo no te voy a dejar sola, te lo prometo.

Lo miré hipnotizada, perdiéndome en su bondad, ternura. Esa sonrisa y en sus profundos ojos.

_ Joey... - volvió a sonreírme.

_ Vamos, te invito a comer un helado - me sentí de pronto sonrojar.

_... Eh sí, me haría bien Jejeje - me miró enternecido.

_ Jejeje, vamos entonces...

Continue Reading

You'll Also Like

218K 22.2K 37
Primer Libro de la Saga Vizcaya Camila decide que irse a vivir con su padre es su mejor opción, todo porque quiere mejorar su vida, con las excelente...
20.2K 1.5K 32
Hay cicatrices que son algo más que una simple marca en la piel, o incluso en el alma. Lo que te llevó a conseguirla podría unirte a otra persona, qu...
60.4K 5.3K 66
{1 Lumelia}24-7-2023🏆 {1 Lumity}28-8-2022🥇 {1 Lumitybeta}22-7-2022🥈 {1 LucíaNoceda}11-9-2022 {1AmeliaBlight}5-10-2022 {1 Luznoceda}14-3-2023 ...
130K 10.1K 42
Una chica con un difícil pasado, trata de pasar página en Nápoles, lejos de todo lo que conoce. En su viaje se encuentra con un hombre que representa...
Wattpad App - Unlock exclusive features