Sabia que en este instante mi abuela no abriria los ojos por mucho que me apeteciera. En estos momentos estaba luchando como un guerrero en una guerra, estaba luchando por su vida, por abrir los ojos y vernos...
Acariciando la espalda de mi madre y mirando los ojos cerrados de mi abuela las lagrimas salieron como un pequeño rio de mis ojos.
Era el primer dia aqui, junto a ella y el dolor en el pecho ya era muy fuerte...no se lo que aguantare.