Había un accidente.
Uno muy inorportuno porque había risas y miradas indiscretas.
Miré mi blusa y efectivamente había una mancha extendiéndose, ignorando el hecho de que el café estuviera pasado de hirviendo, hubiera sido una quemadura. No muy grave, solo una marca en mi piel de por vida si no me ponía a ello ahora. Con la cabeza seguía impresionada un poco por el desastre de mi salida hoy.
Había despistado al culpable pero él ya se encontraba en posición responsable. Los ojos marrones inocentes creía que le salvarían de esta.
"Perdón, seguro no será suficiente decírtelo ahora pero fui un completo
Distraído. No estaba pensando .."
Había querido continuar pero otro chico que venía tras de él le interrumpió. Sus ojos azules escandilaban brillo marino que esmeralda.
" Tendrás que perdonarlo, créeme es más molesto con remordimiento, ¿Necesitas algo nuevo linda'? No habrá problema." dijo.
"Puedes decirle que no, si piensas enojarte, estaremos completamente de acuerdo en que lo hagas."
Él de mi espalda se unió queriendo rescatar algo que ya estaba hundido. Comprendí que los tres venían juntos y más acentos británicos me dejaban en claro lo modestos que son.
Había querido enojarme como dijo, demandar por supuesto accidente, un posible soborno por medir su elegancia. Pero preferí suspirar primero antes de decir.
" Estaría mejor si te perdono y olvidaran mi rostro por el resto de su vida. Gracias"
El inglés americano para aturdirlos lo expresé con mucha calma para recompensarme por no sentirme más expuesta ante su educación y belleza. No podía negarlo, cada uno indicaba el objetivo de su perfeccionismo, eran de mi edad también. Pero no tenía idea de que esto llevaría más allá de mi ideas.
"¿De donde eres? Usualmente te piden la cortesía de pago tirarte un café encima si tú lo hiciste."
"Un país que resolvería esto sin mucha calma pero no veo porque la violencia, estaré bien si mi blusa no mostrara mi bra." expresé con la mirada en el otro punto de la calle donde saldría corriendo ahora pero les faltaba moverse y eso hicieron, luego.
Este último rubio, se percató de mis palabras pero algo me decía que no fue el primero en darse cuenta de mi realidad por su silencio avergonzado u uno que otro pícaro. Me hallé a punto de cruzar la vía de nuevo. Sin duda con las manos vacías y una bienvenida que nunca olvidaré.
"¿Deberíamos insistirle?"
"Creo que no, parece indispuesta"
"¿Siquiera nos miró quienes éramos?"
" No lo sé. Tal vez porque le tiraste un café encima" reaccionó uno en contra del otro. Menos uno, el que sin duda no ignoraba la situación ni su instito.
"No nos reconoció. Es muy linda"
Harry no escuchó a sus compañeros luego de eso. Había quedado mirándola cruzar la calle hasta abrir la puerta deslizante del gran edificio en frente y desaparecer de su visión. ¿Vivía ahí?
Debe ser una gran coincidencia que no podía olvidar a partir de ese momento.