Narra Harry
Finalmente Louis le confeso a su madre que era gay, al fin todo estaba cambiando en nuestras vidas. Creo que después de estos meses al fin estaban saliendo las cosas como jamás lo hicieron. Louis se había desatado de algo que es muy deprimente. No me voy a olvidar las pablaras que me dijo Jay después de que Louis le dijo que era Gay: “Cuando hasta la esperanza perdida este, cálate otro cigarrillo, esfúmate, ábrete la mente y vete a volar. Deja que tu corazón empiece a hablar. Es tan fácil, solo debes saber respetar, es muy fácil. Busca tu verdad en paz y amor, son sus vidas. Purifíquense, por la tierra, vive tu verdad en paz y amor. Amor solo a sus alrededores, de los pies a la cabeza, amor circula por sus venas, enloqueciendo.”
Realmente no quería que lo mío con mi Louis se terminara nunca jamás.
Estaban haciendo 6 grados centígrados, Louis y yo estábamos acostados en la cama de su mamá, su madre estaba trabajando y sus hermanas en las casas de sus amigas. Ese día habíamos faltado a la escuela, Jay es muy generosa y nos dejó faltar con la condición de que no hagamos nada sexual y que dejemos la casa ordenada.
El día estaba muy nublado y había una espesa niebla, no podíamos ver a través de la ventana los autos que estaban estacionados en frente de la casa. Se me había ocurrido una idea, llamar a Niall y a Zayn que hacía mucho que no estábamos todos juntos, y ya que estaba también a Liam. Creo que desde nuestra primera salida los cinco juntos hemos tenido una muy buena conexión.
Louis se había quedado dormido, así que me decidí por llamar a los chicos. Otro día de carta roja, pues la libra ha caído y los chicos están creando, y la otra mitad se alejó tomando todo el dinero en efectivo y dejándote con la madera y tienes un dolor en el pecho, los doctores están en huelga lo que necesitas es un descanso. No es fácil amar, pero tienes amigos en los que puedes confiar,
Los amigos serán amigos. Cuando necesitas amor ellos te dan cuidado y atención. Cuando has terminado con la vida y toda la esperanza está perdida, ofrece tu mano porque los amigos serán amigos hasta el fin. Ahora es un día hermoso, el cartero entregó una carta de tu amor, sólo una llamada telefónica. Es muy fácil ahora, porque tienes amigos en los que puedes confiar,
Narra Louis
Me había quedado dormido unos minutos, y cuando lo hice Harry no estaba a mi lado. Me levante de la cama con mucho frio, ya que estaba solo en boxers, me vestí rápidamente y baje a la cocina, no había nadie. Explore toda la casa en busca de Harry, no sabía que estaba pasando, me habría dejado o algo peor, que mi padre haya entrado a la casa y nos hubiese visto juntos y lo hubiese llevado del cabello y lo hubiese colado desnudo en el patio y lo hubiese asfixiado y ahora estaba enterrado o sufriendo. Mi imaginación es muy rara.
Entonces escuche risas que venían desde el patio trasero, era el único lugar que no había revisado. Al salir al patio estaban Harry, Niall, Zayn y Liam bebiendo una Coca-Cola. Entre de nuevo para recoger una chaqueta ya que hacía mucho frio. Salí de nuevo.
-¿Qué hacen aquí?-pregunte.
-Hola Louis, ¿Cómo te encuentras?-dijo Zayn irónico.
-Bien, gracias por preguntar ¿Harry tú los invitaste?-dije mirándolo fijo a sus hermosos ojos esmeralda.
-Claro, son nuestros amigos-dijo.
-Bueno, como digan. Háganme espacio, quiero beber un poco-dije.
-Niall y yo queremos contarles algo-dijo Zayn.
-Claro, cuéntanos Zayn-dijo Liam.
-Niall y yo somos novios-dijo Zayn tomando a Niall de la mano.
-¿Alguien más quiere ser gay?-dijo Liam en broma.
-Faltas solo tu Liam-dijo Harry acariciándole la mejilla fastidiándolo.
-Sal de aquí tú, prefiero que sea Louis que tu-dijo tratando de no reír.
-Liam, más vale que no vulvas a decir eso nunca más, Louis es mío-dijo serio.
-Está bien, además no soy gay, quédate tranquilo.
Los cinco estuvimos hablando por un largo rato, hasta que empezó a caer nieve, algo que no sucedía desde hacía más de 10 años. Todos entramos rápidamente a la casa y encendimos la estufa para calentarlos. Harry y yo estábamos abrasados frente al fuego, al igual que Zayn y Niall, Liam estaba sentado en enfrente nuestro tranquilo, parecía estar solo, pero al mismo tiempo no le importaba.
-Liam, ¿no sales con nadie?-pregunte.
-Sí, salgo con una chica, Sophia Smith, ese es su nombre.
-¿Por qué no la conozco?-pregunto Harry.
-Tal vez porque nunca la presente a la familia.
-No te creo Liam, estas mintiendo para no sentirte solo.
-Cállate que me acuesto con tu novio-dijo.
-Vuelve a decir eso y te corto tu masculinidad-dijo Harry algo enojado.
Después de que Liam nos haya confesado de su novia hubo un silencio en la habitación, tal vez todos queríamos un momento con nuestras respectivas parejas.
Encendimos la televisión para no aburrirnos, pero yo no estaba aburrido, estaba con Harry y estaba feliz de solo pensar en él, y de la manera en la que yo puedo amarlo y el a mí.
Sentía que no lo trataba como debía y que no lo merecía, pero por las pequeñas coas que él hace, sé que estoy siempre en su mente. Me abraza como nadie jamás lo hizo, y creo que nunca le dije lo feliz que era con él, tal vez porque estaba ciego. Me contaba el dulce amo que él me daba, yo quería tener muchas chances para satisfacerlo. Y las pequeñas coas que él hace por mí, y las grandes también, demuestran lo que él siente. Soy feliz ahora, más que nunca, y no quiero que esta felicidad se termine nunca más.
Mi corazón se elevaba y mi miraba se iluminaba, sentía que con sus grandes manos protegía mi vida, mi alma, mi todo. Amor. Nunca creí poder tener esa palabra tan cerca, tenía ganas de que me hiciera un cuadro, de que no me soltara, de que me cantara y tocara cada parte de mi cuerpo, tiernamente. Que me acariciara, que supiera que lo amo más que a nada en la vida. No sería capaz de engañarlo en mi vida, porque Harry, es lo más preciado que tengo y voy a tener en toda la vida. Qué más puedo pedir si lo tengo a Harry, ya no necesitaba a nadie, mientras él estuviera conmigo. Mi corazón se aceleraba cada vez que se acercaba a mí. Nada más, lo amo con toda el alma, voy a amarlo siempre.
Después de un rato Niall y Zayn se quedaron dormidos, abrasados y Liam también se quedó dormido en el suelo, entonces sonó el teléfono de Harry, y fue a atenderlo dejándome solo frente al televisor. Pasaron unos minutos hasta que volvió, con la cara relajada pero al mismo tiempo medio sorprendida.
-¿Quién era?-pregunte.
-Ehh… era… Gemma-dijo nervioso.
-¿Qué quería?
-Ehh… quería saber cuándo volveríamos a la casa –dijo sin mirarme.
-¿Por qué tan nervioso?
-Por nada, quédate tranquilo, no pasa nada.
Realmente Harry estaba muy raro, pero no me importaba porque estaba junto a mí, además no creo que haya sido nada muy malo, o sea me hubiese dado cuenta. Solo esperaba que pudiésemos ir a vivir juntos a Londres, y tener una casa y dos hijos. El me hacía vivir y por todo lo malo que me da el mundo el sabia cuando estar y podía ver lo bueno. Era mi sol de cada mañana y quería que supiera que mis sentimientos eran verdad. Él era mi chico y era feliz en casa pensando en él. El mundo era malo conmigo y el hizo que ya no lo fuera. Era el único que estaba en las situaciones malas y amaba las cosas que Harry hacía, el me hacía vivir.
Yo lo amaba y no había otra cosa para decir, solo eso y pensaba que seriamos felices en Londres algún día y que junto a nuestros hijos seriamos las personas de Londres, del Reino Unido, ¡del mundo! Ya con Harry habíamos hecho que nuestras vidas tuvieran sentido.
Mi madre había vuelto del trabajo y nos vio a todos abrazados y dormidos.
-¿Qué pasa aquí?-dijo molesta, pero en voz baja para no despertar a los chicos.
-Nada, son mis amigos-dije desde el sillón, me pare y fui hacia ella para saludarla.
-¿Ellos también son gays?-dijo señalándolos a Niall y a Zayn, asentí con la cabeza.- ¿Y ese?-apunto a Liam.
-No el no, creo, es el primo de Harry.
-Hijo, son todos gays tus amigos.
-Pero son los únicos y mejores que tuve en mi vida-dije desafiante.
-No digo que sean malos, es más me parecen buena gente.
-Son los que me defendían.
-¿De qué?-pregunto.
-De los que me molestaban en el colegio, te lo contare otro día
-Cuéntame hijo, confía en mí.
-Otro día, ¿se pueden quedar a comer?-pregunte.
-Que se queden a dormir si quieres-dijo, me sorprendí.
-¿Enserio?-dije feliz.
-Claro, jamás trajiste a nadie a casa hace años-dijo.
-Te amo mama-dije abrazándola.
-Que se queden hasta tu cumpleaños.
-Gracias mama, eres la mejor.
Desperté a los chicos y les dije lo que me había dejado hacer mama. Todos llamaron a sus casas y les dijeron que se quedarían cuatro días, así que cada uno de sus padres les alcanzó roa para que se quedaran, además de cepillos de dientes y cosas así. Los cinco nos quedaríamos hasta el 24 de diciembre. Hasta que cumpla los 17 años. No sé si podían quedarse hasta el día de navidad, pero aunque sea se quedarían hasta mi cumpleaños. Sería la primera vez en años que paso mi cumpleaños con gente de mi edad.