Paralelas | Flaviard

By mrsmalfoy8

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- Sois como dos líneas paralelas. Condenados a amaros eternamente pero sin encontraros nunca, por mucho que s... More

Salir de casa
La primera noche
Comienza el curso
Cambios de look
En pie de guerra
El contraataque
Confianza
Let it go
Terapia
¿Me tocas?
Rayada
Halloween
La paz
Tengo que hablar contigo
Desbloqueado
Bienvenido
¿Quién es la psicóloga aquí?
Merry Christmas from Murcia
"Buenos días, bebé"
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Sin Resolver
Girls
Fuimos fugaces
La boda
Fin de exámenes
La fiesta
¿y si no soy tan hetero como yo creía?
Malestar
Clases prácticas
Croquis
Mantita, Netflix and chill
Toma de decisiones
ADVERTENCIA
El último concierto
Final A
Final B
Final de finales

Sammy

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By mrsmalfoy8

Cuando llegué al baño comunitario, lamentablemente no estaba vacío. Más gente había tenido la idea de refrescarse antes de comer. Por suerte, no estaba tan lleno como para hacer cola. Pero sí había gente dentro y eso me hacía plantearme si era necesario ducharme, si realmente apestaba tanto como yo pensaba, si valía la pena desnudarme delante de unos desconocidos para refrescarme.

Estaba en la puerta y entonces vi a Gero aparecer resbalando con sus pies mientras cantaba en la ducha junto a otros dos chicos. Yo les había visto antes. Eran los que se sacrificaron llevándose más huevos.

- Eh, Fabio.- me llamó Gero.

- Es Flavio.- le corregí.

- Lo que sea. Ven, únete a nuestro coro de la ducha.- me invitó.

No estaba seguro de si entrar o no, pero entonces las otros dos se asomaron y la presión de grupo me pudo.

- Voy.

Comencé a desvestrime y ellos a silvarme como si estiviera haciendo un streaptis. Bea, esta no te la voy a perdonar. Cuando acabé, me acerqué poco a poco a ellos.

- Venga a la de 8. Cantamos.- dice Gero, con todo su pelo pegado a su frente.- 4, 5, 6, 7, 8.

Comenzaron a cantar una canción que yo no conocía. Intentaba que resultase lo menos incómodo posible, no les miraba de cintura para abajo y me tapaba con la mano mis partes. Me acerqué al grifo. El agua salió helada al principio. Como si viniera desde el pozo directamente. Me hizo dar un respingo y se me cayó el bote de champú que llegó hasta donde estaban estos tres.

- Vaya, parece que a Fabio se le ha caído el jabon.- dice el otro rubio.

- ¿Me lo acercáis?- pregunté.

El moreno de los rizos se iba a agachar pero Gero le paró.

- ¿Por qué no lo coges tú?- me preguntó.

Nadie se movía. Solo se oía el agua caer. Cerré el grifo y, con mis manos tapándome, me acerqué. Justo cuando me acerqué al círculo, donde estaba la botella en el centro, Gero le dió con el pie y la propulsó hasta la pared. Gero estaba empezando a tocarme los huevos, metafóricamente hablando. Suspiré y me agaché a por él y justo cuando me agaché recibí una cachetada en el culo. Casi me caí del susto y quité mis manos de mis partes. Me levanté y me giré rápidamente buscando a un culpable. Pero todo apuntaba a Gero.

- Hostia el Fabio esta dotaísimo.- salta el rubio y el de los rizos comienza a reír, su risa es contagiosa, pero mi enfado es superior.

- No ha tenido nada de gracia. Dejadme en paz.- les digo serio y con autoridad y me voy a las duchas de justo enfrente.

Me dejaron ducharme con tranquilidad. Ellos siguieron haciendo ganso. Cuando pensaba que ya me había librado y que iba a salir del baño sin ningún otro percance, Sammy entró en el baño buscando a alguien con su mirada. Seguro que era a Gero, seguro que estaban liadísimos. Me sentía un poco indefenso con solo mi toalla, no me cubría todo el cuerpo y si la llego a subir más se me vería por abajo. De pronto, me visualizó y se dirigió a grandes zancadas hacia a mí. Yo me fui echando hacia atrás por inercia hasta que me choqué contra los azulejos de la pared. Puse mis manos sobre los azulejos para evitar resbalar y cerré un ojo. Tenía miedo.

- ¿Tú eres Flavio?

Yo tragué saliva y asentí.

- Perfecto, menos mal que te encuentro.- dijo.

- ¿Buscando nuevas conquistas, Sammy?- le preguntó Gero.

- Calla.- le dijo ella.- Me han mandado a decirte una cosa.

- ¿Quién?

- Ava dice que no te quiere cerca de ella. Según la política de protección de acoso, te advierto que no lo hagas. No quiere verte más, ¿te enteras?

- Pero...

- No hay peros que valgan.

- Si solo la he visto una vez. Dos con esta mañana y me ha evitado.

- Suficiente como para que la dejes tranquila.- me dijo pero no estana muy atenta a la conversación porque estana evaluando mi físico sin ningún tipo de descaro.

- ¿Seguro que no lo buscas? Fabio está muy bien dotado.- dijo Gero y el rubio por detrás hizo un señal con las dos manos separadas, como midiendo...

Carraspeé.

- Sí, entendido, Sam. No me acercaré a ella. Gracias por informarme.

Sammy me dió un repaso más antes de girarse e irse. Gero y sus amiguetes estallaron en risotadas. Qué vergüenza. Recogí mis cosas a toda prisa y salí corriendo a mi habitación. En el pasillo me crucé con alguien, no quise mi levantar la visa y hacer un reconocimiento, llevaba prisa por vestirme y hundirme en la miseria.

Llegué hasta mi puerta y por suerte, abrí ain percances. Nada más cerré, la toalla que llevaba sujeta a mi cintura, se terminó de resbalar y cayó al suelo. Menos mal, justo a tiempo. Me vestí y cogi mi ticket para la comida.

Cuando llegué al comedor, la ansiedad me atacó. Solo reconocía la mesa de Ana, Ava y Sammy. Y no podía acercarme a ellas si quería permanecer en esta residencia y sin antecedentes penales. Por suerte para mí, alguien tocó mi hombro. Cuando me giré reconocí a Maya y a Julieta, que me miraban sonrientes.

- ¿Vas a comer, Fla?- me preguntó Maya.

- Eso pretendía... pero no sé donde sentarme.- le respondí.

- Con nosotras.- me respondió Julieta solucionando la duda.

Comí con ellas y me enteré de que Julieta estaba acabando Magisterio de Infantil y Maya, cosa que no me esperaba, Matemáticas. Pero Maya había tenido más problemas, se tuvo que cambiar a Madrid porque se quedó sin convocatorias en Pamplona.

- ¿Y tú, qué estudias?- me preguntó Julieta antes de comerse de un bocado un tomatito cherry.

- Fisioterapia.- le contesté.

- Tiene pinta de ser complicado.- me contestó.

- Tiene pinta sí, pero me gusta y estoy motivado.

- Solo llevas un día.- intervino Maya y estalló en carcajadas.

Me gustaba estar con ellas, me transmitían paz y eran divertidas. De pronto, una chica con un maquillaje evidente y muy bien hecho se sentó junto a mí.

- Uy, tenemos a un chico nuevo. Encantada, soy Ari.- me dijo.

Tenía el pelo rojo. Pero rojo, rojo. Le quedaba super bien, era guapísima.

- Yo soy Flavio.- le dije.

- ¿Y qué estás haciendo aquí, Flavio?- me preguntó mientras se arrimaba a la mesa.

- Estudiar fisioterapia.

- Eso está muy bien, chato. De aquí a qje acabemos los dos montamos un centro de belleza y relax, ¿qué me dices?

Fue mi momento de reír. Y reí con ganas, como hacía con mi hermana. A la que por cierto, tendría que llamar esta noche.

- Te he visto antes volviendo del baño. Y chico, se te van a tirar todas encima.- me siguió comentando Ari.

- ¿Yo? Te estás equivocando.

- Pues esas chicas ya te están mirando. ¿Quién se equivoca?

Seguí su mirada hasta la mesa donde estaban Sammy, Ava y Ana. Yo suspiré.

- Según me ha dicho Sammy en el baño...

- Echa el freno, Magdaleno. ¿Sammy fue a buscarte al baño? ¿Te vio... en paños menores?

Maya y Julieta se acercaron, formando un corrillo, deseando escucharme

- Eh...- dudé un segundo. Abrirme, no hacerlo, quedarme y quedarme con mis secretos.- Sin paños, directamente.-le contesté.

Las tres abrieron la boca.

- Por toda la cara.- dice Ari.

- ¡Bam!- dijo Maya.

- Bueno, ¿y que te dijo la rubia?- preguntó Julieta.

- Que Ava le pidió que dejara de acercarme a ella.

Las tres me miraron sin entender qué pintaba Ava. No estaba seguro de si quería que lo supieran. Si podía confiar en ellas. Si podían ser mis confidentes. Todas me vieron un poco incómodo.

- Fla, no te queremos presionar.- me dijo Maya y Julieta y Ari asintieron.- Nos lo cuentas si quieres.

Y eso, me reconfortó. Me hizo pensar que quizás si podría confiar en ellas. Pero no estaba listo para contar lo que había pasado la noche de las novatadas con Ava en el baño. Así que solo les sonreí. Quizás más adelante.

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