La lluvia corría por el parabrisas de aquel escarabajo negro. La noche era bastante fría tal como el aire que cortaba el ambiente, ya que el silencio reinaba en el auto de Ethan y los ojos de Melissa no sabían si estaban viendo las gotas sobre el cristal o eran sus propias lágrimas, las que escondía detrás de sus lentes de sol.
Pero era el cumpleaños de su mejor amiga así que Ethan tenía que ir... y eso la incluía a Melissa, todo iba a estar bien; al fin y al cabo todos iban a llevar a sus amigos.
Hace no hacían más de dos horas ella estaba enfadada, pero aún así lo quería y no podía negarlo... el gritar no iba a cambiar nada. Siempre discutían pero hace dos horas, habían tocado fondo.
Ethan le mentía y él lo sabía, pero la quería, sabía que ella era la indicada y no quería cagarla... pero no era la única mujer y para él eso era un problema. Había otra sí, pero no tan importante como Melissa.
Después de todo juró no volver a hacerlo... pero eso no iba a cambiar nada.
Llegaron por fin a la fiesta, la mayoría ya había llegado.
Britney, la ruidosa amiga de Ethan-cumpleañera- se acercó feliz a saludar a Melissa.
-Por fin llegaron-Dijo envolviéndola en un cálido abrazo de bienvenida.
-Sentimos la tardanza, Mel estaba terminando de arreglarse-Dijo y la rodeó con su brazo.
Melissa sonrió, sintió que la herida sanaba un poco más así que hecho un pequeño suspiro y miró a Ethan pero bajó rápido su mirada. No sentía que lo quería tanto en ese momento.
Luego llegó Alex y los saludó a ambos. Era amigo en común, lo conoció a él y luego se hizo muy amigo de Melissa también.
Melissa sonrió al verlo, necesitaba una cara amistosa a pesar de que no podía decirle una palabra de Alex ya que era capaz de arruinar la fiesta. Ella odiaba la atención así que se escondió por un rato en la cocina.
Se sirvió una copa de vino, se quitó los lentes y tomó todo de un trago para volver a llenarla.
Alex no era tonto, notó que las cosas estaban tensas.
-Hey, Brit...-Dijo por lo bajo-¿Sabes qué pasa entre Ethan y Mel?
-No...-Dijo mirándolo de reojo.
-Britney...
-Juro que no sé nada ¿Cuál sería el problema? Vinieron juntos, se van juntos.
Alex miró al piso y tensó su mandíbula.
-Alex ¿Me oíste cierto? Mel se irá con Ethan como si nada.
Él afirmó con su cabeza.
-Callado luces mejor, a nadie le gustan los bocones.
Ambos sabían que ocurría a la perfección pero ciegos y sordos eran mejores como amigos.
Sabían de las discusiones y lo que las causaba. Pero Alex quería ser el héroe por unos minutos.
Los encuentros casuales a veces no lo eran, tal como que Alex fue a la cocina porque sabía que Mel estaba ahí o que Britney estaba muy cerca de Ethan porque sabía que Mel no era la única.
Él estaba detrás de Mel y ella detrás de Ethan, pero decirlo no iba a cambiar nada.
Pero las cosas esa noche iban a caer bajo, tan bajo que el centro de la tierra parecería cercano a la superficie.
-Beber vino no soluciona los problemas Mel...-Le dijo Alex.
-Estoy bien Alex solo bebí dos copas.
-En alcohol lo estas... pero ¿Aquí?-Dijo colocando una mano en el corazón de ella.
Las alarmas en su cabeza sonaban, él sabía que no debía caer, no de nuevo. No hacía mucho de año nuevo cuando accidentalmente dieron las doce y él estaba del lado equivocado de la sala, justo al lado de Mel. Todos estaban bastante ebrios como para darse cuenta que ambos se habían besado y desde ese entonces cuando Mel miraba a Ethan la culpa la comía viva.
Pero él también la había engañado... ¿Eso significaba que también debía hacerlo ella?
El calor aumentó en aquella cocina y los recuerdos de sus cálidos labios tocando los suyos regresaron. Sus respiraciones se mezclaron y el latido de sus corazones se aceleraron.
-No obtendrás nada de mí Alex...-Dijo y se alejó-Lo siento.
(...)
Todos bailaban, Ethan estaba con su amiga riendo pero Melissa estaba sentada, apartada de la escena porque a pesar del alcohol aún le dolía que él la haya engañado.
Britney era una buena amiga para ella, así que le alegraba que al menos cuide de su amor... ¿Pero él seguía siendo su amor? Esa pregunta rondaba su cabeza más de lo que debía.
No había que preguntarse una cosa así, para ella la única respuesta que existía era Sí, pero se estaba forzando a decirlo.
-¿Dónde está tu amor?-Preguntó Alex acercándose.
-Divirtiéndose más que yo al parecer.
Se sentó a su lado y la observó, él estaba confundido pero si tenía algo claro es que sentía impotencia.
-No puedo verte así... ¿Qué es lo que sucede?
-No creo que cambie algo si te lo cuento Alex.
Todos estaban ahí, él sabía que no debía hacer una escena. Pero también sabía que Ethan le mentía cuando le decía que era la única, lo era en 24 mujeres.
-Debo decirte algo.
Melissa se giró con sorpresa.
-¿Qué sabes tú que yo no?
Ella se quedó esperando una respuesta de su parte.
-Que te lo diga no cambiara nada-Dijo Alex-Debes verlo por ti misma.
Señaló con su mirada a sus amigos, ahí seguían Ethan y Britney riendo. Pero Mel notó que su mano estaba en su cintura, que la miraba y mordía su labio inferior. Comenzó a notar que estaban muy juntos hace varias horas y que ella estaba ahí pintada.
Entonces conectó los puntos.
Los mensajes de esa tal Bgirl
-Bgirl es... Britney-Dijo y se quedó boquiabierta.
Se levantó de la silla y lo miró de arriba a bajo cortándolo con sus ojos, con su mirada de decepción devuelta en su cara.
Alex la tomó del brazo deteniendola.
-Alto, no hagas nada de lo que te arrepientas.
-¡¿Tu lo sabías?!-Gritó.
Todos en la fiesta se callaron, por lo que su grito llegó a oídos de Ethan.
-Todo éste tiempo tú lo sabías y no me lo dijiste ¿Qué clase de amigo eres?
-No digas eso Mel, sabes que...
-Cierto, no eres un gran amigo porque besaste a la novia del tuyo.
Alex la soltó y bajó su mirada.
-¡¿Qué?!-Gritó Ethan-¡De qué rayos habla Alex!
-Oíste bien Ethan, él y yo nos besamos... y viendo la situación no me arrepiento de nada.
-¿Cuando fue?-Preguntó Ethan con ira en sus ojos.
-No puedo creer que tengas la cara de enfadarte conmigo cuando has estado engañándome con tu amiguita...
El silencio en el ambiente continuaba. Todos estaban atentos al pequeño show que se estaba dando.
-¡Así es señor Capaldi!-Le habló al padre de Britney-¡Su querida hijita se andaba revolcando bajo su techo a mi novio!
-Mel creo que...-Dijo Britney.
-¡¿Crees que debo irme?! ¡¿Acaso hago una escenita en tu cumpleaños princesa?!
-Mel, cálmate-Dijo Ethan.
-¡Púdrete!
-Mel yo te amo y lo sabes-Dijo acercándose para abrazarla-Tú eres el amor de mi vida.
Melissa lo empujó y le dió una bofetada.
-Tu no tienes idea de lo que es el amor.
-¡Melissa vete de mi maldita casa!-Gritó Britney.
-¿Oyeron eso?-Dijo.
Melissa comenzó a reírse a carcajadas.
-Tu maldita casa es una farsa... miren a su alrededor yo creía que mi novio me era fiel y que yo era la maldita que lo había engañado con su amigo.
Se acercó a la mesa donde estaban las comidas.
-De hecho miren esta mesa... es todo una maldita mentira-dijo.
Dicho eso tomo el mantel y tiró de él, dejando caer toda la comida y creando un escándalo más grande del que esa fiesta ya era.
-Ahora si me largo, princesa-dijo.
Pero al pasar por la puerta, Alex se cruzó en su campo visual y se le ocurrió hacer lo que no quería por la culpa. Corrió a él y lo beso.
Ese cálido beso recorrió todos los sentidos de Alex dejándolo inmune a la opinión ajena, la tomó entre sus brazos y la beso aún más.
Ella se separó y se fue.
Salió de la casa y ahí estaba aquel auto, entonces tomó una piedra y se la lanzó al parabrisas soltando un grito que liberó sus pulmones.
El cristal del auto estalló en mil pedazos.
-¿Estas feliz Alex?-Dijo Britney.
-Tenias razón lo dije y no cambió nada, ambos seguimos teniendo lo que teníamos-dijo y fue detrás de Melissa.
La tomó de la mano y se la llevó en su auto a algún lugar donde no tengan que mentir o caer más bajo de lo que ya habían caído.