Vi que tenía 4 mensajes en una conversación y no tenía el número agregado, la abrí.
*CONVERSACIONES WHATSAPP*
X: Hola Lara, soy Daniel, Tu vecino.
X: si, ese que no te paraba de mirar
X: nuestras madres sin amigas así que vamos a pasar mucho tiempo juntos :)
X: son* el corrector...
YO: ya, ¿como has conseguido mi número?
X: tu madre me lo dio...
YO: ah, vale, buenas noches
X: buenas noches preciosa
*CONVERSACION WHATSAPP*
Baje las escaleras y le pregunté a mi madre que porque le había dado mi número
Madre: no se, me lo pregunto y no le iva a decir que no, además se le ve buen chico.
Yo: madre mía... Buenas noches
Madre: buenas noches cielo
Subí las escaleras y cuando cuando llegue a mi habitación me encontré a Morgan encima de mi cama.
Yo: ¿que haces aquí? Me as asustado...
Morgan: Tía me a hablado un gemelo por el whatsapp y me a dicho que soy muy guapa y tal... ¡Me está tirando los trastos!
Yo: ¿enserio? Ami me a hablado otro gemelo...
Morgan: ¡que bien! Haber como acaba esto...
Morgan se levanto de mi cama y se fue a su habitación.
Al día siguiente me levanté y salí a fuera, ayer no pude explorar bien la casa a si que salí al patio a ver que había. Salí y... ¡HABIA UNA PISCINA!
Subí a ponerme el biquini sin pensármelo dos veces. Me puse uno que tenía flecos azules, de más clarito a más oscuro y en la parte de abajo igual. Me hize una coleta y me bajé a bajo. Me metí en el agua de la piscina y tuve que salirme porque llamaron al timbre. Fui a abrir y era uno de los gemelos.
Daniel: Hola guapetona, ¿puedo pasar? Tengo el bañador...
Yo: claro... Pasa...
Daniel se fue a fuera y yo subí a avisar a Morgan de que Daniel estaba en casa, Pero cuando subí, Morgan no estaba en su habitación, la busque por toda la casa pero no la encontré.
Salí a fuera y Daniel no estaba, pues nada, había desaparecido todo el mundo. Me senté en una tumbona a tomar el sol y al rato, alguien me cogió en brazos.
Yo: ¡eh!, ¡sueltame!
La persona que me había cogido se rió, me quite las gafas y vi que era Daniel y iva corriendo hacia la piscina para tirarme...
Yo: Daniel ¡no! Por favor n...
Antes de poder terminar de decir la frase ya me había tirado al agua.
Sacó la cabeza y le hize una aguadilla, y el también me hizo una, estuvimos un rato haciendo el tonto cuando decidí salir de la piscina para hacer la comida.
Cuando salí me gire y ví que Daniel estaba mirandome el culo mordiendose el labio inferior.
Daniel: valla culamen - dijo susurrando-.
Pero yo le oí, cuando se dió cuenta de que le había escuchado se puso colorado, entonces me gire y fui a hacer la comida.