The Winter Soldier
Parte 3.
—El algoritmo de Zola es un programa... —aclaro Stiwel, de rodillas en el piso y poniendo una mano en el frente. —para elegir los objetivos del proyecto.
—¿Cuáles? —preguntó Taylor viéndolo con desinterés.
—Steve Rogers, un comentarista del Cairo, el secretario de defensa, un chico de preparatoria en Iowa, Bruce Banner, Taylor Stark, Tony Stark, Stephen Strange, o quién sea una amenaza para HYDRA. Ahora o en el futuro.
Steve y Taylor se voltearon a ver instintivamente, entrelazando sus manos de manera disimulada para que nadie pudiera notarlo.
—¿En el futuro? —Derek estaba desconcertado. —¿Como sabría?
Stiwel comenzó a reírse, haciendo que Sam y Derek se acercaran un poco más. —No tiene que hacerlo. El siglo XXI es un libro digital. Zola enseño a HYDRA, como leerlo. —al notar que todos lo miraban, Stiwel prosiguió. —Bancos, historiales médicos, patrones de voto, emails, teléfonos, sus exámenes escolares. Ese algoritmo puede evaluar el pasado de las personas y predecir su futuro. —toda su atención se centro en Taylor. —Claro que con los Stark no ha sido difícil, ya eliminamos a dos de ustedes.
Taylor lo noqueo.
—Ahora no sabremos todo el plan. —Natasha la miro molesta.
—Claro que lo sabemos... —menciono, soltándose del agarre del rubio como si de pronto quemara. —Para eso están los helicarriers, los eliminaran, a todos los de la lista. Unos miles a la vez, configure sus armas para cuando tuviera los objetivos listos. Que gracioso, colabore en el asesinato de mi padre y mi suicidio.
Taylor se fue de ahí, siendo seguida de inmediato por Derek.
Tanto Rhodes, como Stark, iban detrás del vehículo en el que viajaban los otros, no se habían ido a otro lado, simplemente a tomar el vehículo de esta y esperar a sus nuevos compañeros. Derek se había negado a dejarla sola, pese a la insistente mirada de Steve, cuando sugirió que él y ella, debían irse juntos.
—No es tu culpa. —mencionó Derek viendo por el rabillo del ojo a Taylor.
—No es eso lo que me molesta. —mencionó ella sinceramente. —Es... no lo sé, tengo un nudo en el estómago y en la garganta, mi corazón no a dejado de latir como un loco desde hace unas horas.
—No has considerado qué tal vez se deba a...
—No. —ella lo cortó de inmediato. —Algo va a pasar Derek, lo puedo sentir.
Derek iba a responder cuando ambos fueron testigos de cómo un sujeto subía al techo del auto de los otros, donde viajaba Stiwel y éste era lanzado por la ventana. Dicho sujeto comenzó a dispararles desde el techo, Derek tuvo que frenar de golpe, al notar que Sam lo hacía, por poco y terminaban impactándose, el desconocido del techo salió volando.
—¿Estás bien? —Derek preguntó, viendo de reojo a Taylor, esta simplemente asintió con los ojos fijos en el auto del frente, de pronto, un impacto les llegó por atrás, haciendo que avanzaran y le dieran a sus compañeros. —¡Sal del auto!
Ninguno pudo salir, pues después del impacto, la persona que les dio siguió avanzando, ambos observaron como el mismo hombre regresaba al techo y parecía atacar a los del frente. Ambos se miraron y asintieron, antes de que apretaran sus respectivos relojes, el sujeto que parecía tener un brazo de metal y una máscara que le cubría el rostro por completo, saltó a su vehículo, cruzó la mirada o eso suponían, con Taylor y volvió a saltar, esta vez a la camioneta que les había chocado. Derek piso el freno a fondo y por la velocidad a la que iban, éste se alzó, obligando ahora si, a ambos jóvenes a abrir la puerta y saltar de su vehículo. Rodaron por el asfalto temiendo ser atropellados y lograron enterrarse algunos cristales en el proceso.
Ambos vieron cómo los de la camioneta y el encapuchado los pasaban de largo, para volver a golpear el auto de sus compañeros. Taylor sintió que su corazón se paraba al ver como el vehículo giraba en el aire, para después golpear estrepitosamente el asfalto, volvió a respirar cuando vio a sus amigos, los cuales lograron salir en tiempo, Steve se aferraba al cuerpo de Natasha, ocasionándole un amargo sabor de boca a la heredera Stark. Esta se puso de pie rápidamente y corrió hasta llegar a donde Sam había rodado.
Lo ayudo a ponerse de pie y se aseguró de que estuviera bien, le ordenó a Derek, que ya estaba junto a ellos, que llevara a Sam a buscar el traje de Falcón, mientras ella ayudaba a los otros dos. Se giró justo en el momento que el encapuchado disparaba en dirección a la espía y al soldado, Steve lanzó a Natasha y esperó el impacto, usando su escudo como protección. El rubio salió volando por la fuerza de la bala, haciéndolo caer del puente.
Stark apretó finalmente el botón y su traje se ensambló de inmediato, lanzó una ola de energía con su propulsor del guante derecho, dándole de lleno al que ayudaba al hombre del brazo de metal, logrando captar la atención de este último. Una serie de disparos comenzaron a llegar rápidamente, pero no iban dirigidos a ella, iban hacia Natasha, que corrió hasta el vehículo y se ocultó detrás de esté y hacia Derek y Sam.
El hombre encapuchado se detuvo frente a Iron Girl y sin dudarlo, le asestó un golpe directo en la máscara del traje con su brazo de metal. La joven se tambaleó hacia atrás, para acto seguido, devolver el golpe. Sin poder protegerse, el hombre encapuchado volvió a golpearla y la lanzó lejos con su brazo de metal, como si no pesara nada.
Una bazuca se disparó en dirección al mismo lugar en el que Iron Girl había caído, con Natasha a un lado de ella, ambas alcanzaron a ponerse de pie, una salto y la otra voló, comenzando a atacar por arriba. Le pidió a Eliza que localizara a Rogers, cuando su IA avisó que se encontraba en el autobús a unos metros de distancia, ella dejó de dispararle a los malos y fue hasta donde se encontraba el rubio, dejando a Natasha en su pelea de disparos con el enmascarado.
—¿Steve? Anciano, despierta. Ya dormiste por 70 años. —Taylor golpeó suavemente el rostro del mencionado, que estaba boca abajo, observó como los últimos pasajeros salían para ponerse a salvo y finalmente, el rubio despertó.
—Taylor, los tienen rodeados. —anunció la IA. Iron Girl asintió y buscó con la mirada el escudo, pero éste no se encontraba ahí.
—Ponte en un lugar seguro, te pasaré el escudo. No permitas que te... —Taylor no fue capaz de terminar, pues disparos por doquier comenzaron a llegar. Iron Girl se puso como escudo para Capitán America, recibiendo ella, los impactos de bala. La chica lanzó al rubio fuera del autobús y éste tomó rápidamente su escudo.
Eliza se encargó de seleccionar los blancos y balas salieron de su traje, acabando con unos cuantos de ellos. Unos disparos llegaron de arriba, haciendo que tanto el rubio, como la castaña, dirigieran su atención al puente, donde Sam y Derek les disparaban a los rivales. Les indicaron que siguieran y así lo hicieron.
Más disparos se escucharon y la patrulla incinerada, les dio la señal de que iban en dirección correcta. Steve llegó de lado, llamando la atención del encapuchado, logrando distraerlo lo suficiente para que Iron Girl llegara por arriba y le disparara con sus propulsores, Steve le indicó que él se encargaría del sujeto y Taylor fue a revisar a Natasha, que estaba herida.
—Eliza, analiza. —ordenó y su IA obedeció en el acto.
—Impacto en el hombro, está perdiendo sangre, no es demasiado grave pero si necesitas evitar que siga sangrando. La bala entró y salió, no hay riesgo de infección.—anunció la IA después de unos segundos, en los que se escucharon más disparos.
—Escucha, esto te dolerá un poco. —anunció Taylor, ocultando la máscara de su traje y calentando su dedo índice de la mano derecha, lo suficiente para poder hacer que cicatrizara.
Natasha ahogó un grito, cuando Taylor comenzó a "atenderla" ardía como Los mil demonios.
—Ve a ayudarlo. —murmuró la pelirroja cuando el sangrado se detuvo y Eliza anunció que había sido un éxito. —Estaré bien aquí.
Iron Girl voló hasta donde se encontraban los caballeros peleando, olvidándose de ocultar su rostro con el casco del traje. Llegó justo al momento en que Steve lograba quitarle la máscara al otro, gracias al golpe que le había propinado. Se puso junto al rubio y ambos esperaron expectantes a ver la cara del que les estaba ocasionando tantos problemas. Éste se giró a verlos y ambos lo miraron con sorpresa.
—¿Bucky? —dijo Steve en medio del asombro y Taylor sintió que su estómago se revolvía.
—¿A quién le dices Bucky? —contra pregunto el pelinegro y apuntó su arma hacia Steve, viendo por breves momentos el rostro de Taylor. No pudo disparar, ya que Falcón y Revenge Machine, aparecieron de la nada y lo golpearon al mismo tiempo.
—¡Ya era hora! ¿Se quedaron a comadrear?
Bucky se dispuso a disparar de nuevo, Taylor estaba a nada de ponerse como escudo de nuevo pero un arma fue disparada detrás de ellos, haciendo explotar un vehículo, dañando a Bucky, todos se giraron y vieron a Natasha.
—Tienes que irte. —mencionó Steve, escuchando las sirenas y viendo a Taylor. —No deben saber que estas con nosotros.
—Es inútil. Ya todos saben que Iron Girl es tu aliada, al igual que Revenge Machine. —respondió la ojiazul haciendo que el traje se desamblara y volviera a ocultarse en su reloj.
Rápidamente fueron rodeados y apuntados por demasiados agentes de S.H.I.E.L.D. Los hicieron arrodillarse, los esposaron y a los cuatro los subieron a una camioneta para trasladarlos.
—Era él. —habló Steve después de estar varios minutos en silencio, mientras eran trasladados. —Miró directamente a mis ojos y ni siquiera pudo reconocerme.
—Eso no es posible. —Sam respondió. —Tiene más de 70 años.
—Igual que el anciano que tienes frente a ti.
—Zola. —Steve ignoró el comentario de Taylor. —Capturaron la unidad de Bucky en el 43 y experimentaron con él, lo que le hayan hecho, evito que muriera ese día. Debieron encontrarlo y...
—Nada de eso es tu culpa, Steve. —corto Natasha.
—¿Tenía novia? —preguntó Derek, viendo disimuladamente a Taylor. Esta simplemente giró el rostro para no ver a nadie.
—Sí, su nombre es Connie, era muy feliz con ella. Quería una vida a su lado. —respondió Steve, sin darse cuenta que su respuesta logró poner tensa a Taylor. —No de nada de ella, no supe que fue de su vida.
—Tampoco es tu culpa no saberlo. Despertaste hace 3 años, no puedes saberlo todo. —respondió con demasiado dureza, la heredera de Stark Industries.
—¿Algo que quieras compartir con el grupo? —preguntó Natasha, que fue la única en notar todos los cambios de Taylor.
—No. Simplemente aclaraba un punto.
—¿Segura?
—Sí, Romanoff.
Natasha estaba a nada de replicar, cuando uno de los agentes que los vigilaba, sacó un tubo eléctrico y le dio a su compañero. Taylor abrió los ojos con sorpresa, cuando el agente se quitó el casco, revelando que en realidad se trataba de Maria Hill, mencionó lo apretado de esa cosa y observó a todos los presentes para después preguntar quién era Sam.
Maria les quito las esposas a todos, y les informo que los llevaban a un lugar alejado para asesinarlos.
—Taylor, necesito que me prestes tu último invento. Con el que trabajaste junto a Danny Rand.
—Comienzo a creer que me vigila, agente Hill. —canturreo de manera divertida, la castaña y apretó otro botón de su traje, sacando así un delgado tubo, lo encendió y éste se encargó de derretir el metal del suelo, poco a poco bajaron todos, esperando a que todos los agentes pasaran en sus respectivos vehículos.
Cuando estuvieron solos, se pusieron de pie y Maria los llevo hasta otra camioneta que los esperaba.
—Los dejó solos menos de cuatro días y ya son prófugos de la justicia. —reprochó Angelica viendo a sus mejores amigos, revelando así, que era ella el piloto, Charlie los saludó con una mueca divertida en el rostro, revelando su puesto como copiloto.
—El señor Stark está colérico. —mencionó el de ojos azules, una vez que la camioneta se ponía en marcha nuevamente.
—Querrá mudarse con nosotras de nuevo.
—No seas dramática.
—No ha dejado de llamarnos. Derek, tu papá y Metedith también están furiosos. Les recomiendo que se comuniquen con ellos en cuanto puedan.
Los cuatro mejores amigos se enfrascaron en una conversación, ignorando al resto, el camino fue corto entre las bromas y chistes de los jóvenes veinteañeros.
Una vez que llegaron, Charlie bajo rápidamente de la camioneta y ayudó a Taylor a bajar, ganándose una mirada de Steve. Nadie dijo nada y todos se adentraron a lo que parecía ser un edificio abandonado.
Hill pidió ayuda para que revisaran la herida de Natasha, solo para asegurarse de que todo estaba bien. Un agente/doctor de lentes, dijo que se encargaría. Maria indicó que sería después de verlo, Taylor hizo una mueca al saber que debía revelarlo todo.
Hill los llevó hasta donde había una cortina y la hizo a un lado, revelando a si a Nick Fury, completamente vivo.
—Al fin se dignan a venir. —mencionó el pirata. —Te dije que nadie te descubriera, Stark.
—No iba a dejarlos solos en esa batalla.
—¿Ego?
—Puede ser. ¿Cómo te encuentras, parche man?
Natasha comenzó a ser atendida, mientras todos veían al espía.
—Laceración en la columna vertebral, fractura de esternón, la clavícula destrozada, hígado perforado y una horrible jaqueca.
—Olvida el daño en el pulmón.
—Ah, no hay que olvidarlo, fuera de eso, estoy bien.
—Estás en la gloria. —Taylor añadió con una sonrisa socarrona en sus labios, haciendo que sus tres mejores amigos rodaran los ojos.
—Yo los vi operarte, tu corazón se detuvo. —dijo Natasha.
—Pues muchas gracias. —alardeó Taylor. —Te dije que funcionaria, pirata malo.
—Tetrodoroxina B, reduce el pulso a un latido por minuto. Banner lo desarrolló para el estrés. No le fue de gran ayuda pero gracias a que Taylor lo robó, a nosotros sí. También hackeo los aparatos para que fuera más creíble todo.
—Puedo hacer cosas mejores.
—¿Por qué tanto secreto? —Steve se giró hacia Taylor. —¿Por qué no me... nos dijiste?
—Todo intentó de asesinato debía parecer exitoso. —respondió Hill.
—No pueden matarte si ya estás muerto.
—¿Por qué ellas si lo sabían? —el rubio volvió a preguntar.
—Porque yo fui su objetivo, al menos el de Pierce. Sabíamos que iría tras mí y era mejor que nadie supiera que te ayudaba. Te pondría en más riesgo, a todos.
—Y no sabíamos en quién confiar.
Todos se quedaron en silencio, viendo de Fury a Taylor y de Taylor a Fury. No tenían idea de que decir o siquiera hacer.
Taylor estaba jugando a lanzarle bolitas de papel a Charlie, solo para molestarlo, ya que la única que parecía estarse divirtiendo era ella. Había un silencio tenso en la habitación, hasta que Fury decidió hacer acto de presencia, con un cabestrillo en su brazo izquierdo.
El afroamericano tenía en sus manos una foto de Alexander Pierce, y les mencionó que habían rechazado el premio Nobel de la paz, para después ver a Taylor y asentir en su dirección. La aludida soltó el aire en un bufido y se puso de pie, camino hasta donde se encontraba la computadora e introdujo la memoria.
Seleccionó el archivo con su nombro y reprodujo el video. De inmediato se mostró una foto de Howard junto a Peggy Carter y Connie Talahan. Después lo que parecía ser el video de una cámara de vigilancia, era Tony de joven, junto a una hermosa joven de cabello negro y ojos azules. Seguido entro una escena de Taylor siendo pequeña, corriendo por el parque, la escena cambio y esta vez se mostró a la heredera, un poco más grande, señalando un yate que llevaba su nombre, una vez más cambió, mostrando esta vez a Iron Girl, el video finalizó con una foto de Taylor, de 16 años, y con un sello rojo: "Objetivo peligroso." Casi de inmediato comenzó a correr otra escena, se veía a Taylor en un centro comercial, parecía estar esperando algo, hasta que de pronto, una camioneta blanca se estacionó detrás de ella, salió un sujeto encapuchado y le inyectó algo en el cuello, subiéndola al vehículo, dejando su celular y su reloj ahí abandonados, llevándosela consigo. Se mostró cómo era cambiada de ropa y trasladada a Europa, su intento de escape, el como la dopaban a más no poder. Lo que el secuestrador decía no se escuchaba, pero por la forma en la que se movieron sus labios, pidió que bajaran la dosis para comenzar a despertarla, una explosión, Taylor encerrada en una jaula y claramente drogada, un brazo metálico sacándola, tomándola en brazos y rescatándola. Una secuencia de imágenes distorsionadas y finalmente se apareció un mensaje: "El soldado del invierno y Iron Girl, positivo en parentesco." "Taylor Stark y Bucky Barnes, familia." El video se detuvo, dejando la pantalla en negro.
Todos miraban a Taylor y de vez en cuando a Steve, que parecía realmente consternado. Derek se aclaró la garganta, en un intento de llamar la atención de los demás, lográndolo de inmediato.
—¿Eso que nos dice de Pierce? —preguntó Taylor sin dejar de ver la pantalla negra frente a ella.
—¿No lo entiendes? —Fury sabía que lo entendía, ella era demasiado lista, ella había sacado las respuestas incluso antes de saber las preguntas. —Pierce ordenó todo, siempre ha estado detrás de ti.
—¿Por ser descendiente de Bucky? —preguntón Steve, viendo a Taylor, esperando a que esta girara su rostro, eso no ocurrió.
Unos tacones golpeando el suelo, resonaron por todo el lugar, haciendo que casi todos se giraran a buscar a la dueña de aquellas zapatillas. Taylor se mantuvo viendo la pantalla, que ahora mostraba un mapa satelital.
—Yo puedo ayudarles a atrapar a Alexander Pierce, llegan a él, llegando a todos los contactos de HYDRA. —habló la mujer pelinegra de ojos azules, una vez que estuvo frente a todos. Su atención fue directo hacia Taylor, cosa que no pasó desapercibida para nadie.
—¿Usted es? —preguntó Sam, viendo cómo Derek, Angelica y Charlie, rodeaban a Taylor como si quisieran protegerla de algo.
—Rebecca Talahan-Pierce. Esposa de Alexander.
—¿Talahan?
—Sí, creo que conoció a mi madre, capitán.
—No necesitamos tu ayuda, Rebecca. —finalmente Taylor se había puesto de pie. —Jamás la hemos necesitado.
—Eres más parecida a tu padre de lo que creí, excepto por tus ojos y tu nariz, esos los heredaste de mi padre y de mi madre, respectivamente.
Taylor gruñó por lo bajo.
—¿Por qué quieres entregar a tu esposo? —preguntó Natasha, notando la incomodidad de Taylor y poniéndose a la defensiva, cubriendo a la heredera de Stark.
—Mando a secuestrar a mi hija, no quiero saber que sería capaz de hacer con mis otros hijos.
—¿A los que no abandonaste?
Todos se quedaron en silencio, viendo el intercambio de palabras como si de un juego de tenis se tratara.
—Te fuiste. ¿No eras feliz conmigo? —cuestionó, rodeando la mesa para acercarse más a aquella mujer, sintiendo como el enojo amenazaba con dominarla.
—Taylor, no tenía elección.
—¿Recuerdas la noche que hubo una tormenta terrible? Tenía cinco años, los relámpagos eran demasiado brillantes y los truenos caían sin piedad alguna, haciendo estremecer a los árboles. Las olas golpeaban fuertemente contra la roca del risco donde está la casa. Estaba llorando escondida en mis mantas y tú entraste, te asomaste y comenzaste una aventura para calmarme. Estábamos buscando la aurora boreal en el norte. Lo convertiste en algo divertido para que yo no tuviera miedo, al día siguiente el día era soleado y el mar estaba pacifico. ¿Recuerdas eso?
—No, Taylor, yo no...
—Es porque jamás pasó, la tormenta se presentó pero tú no estuviste ahí, yo esperaba que entrarás pero simplemente no sucedió así, fue papá, él convirtió aquella noche terrorífica en mi mejor aventura en Alaska. Claro que unos meses después, me llevo a ver la aurora boreal en persona.
—¿Dónde estaba? —preguntó Derek.
—No podía...
—Si ella va a ayudar en esto, estoy fuera. —Taylor salió del lugar, siendo seguida de inmediato por Derek.
—¿Estás bien? —preguntó Rhodes, después de estar caminando en círculos por cuarenta minutos, Taylor asintió. —Puedes confiar en mí.
—¿POR QUÉ NO SOY SUFICIENTE? —preguntó-gritó con furia. —PRIMERO ELLA ME DEJÓ POR SU ESPOSO PORQUE NO PUDE SER SUFICIENTE, DESPUÉS PAPÁ EMPEZÓ A SALIR CON PEPER Y LA LLEVO A VIVIR A NUESTRA CASA. SIN PREGUNTARME. DESPUÉS CHARLIE SE FUE, COMENZASTE A SALIR CON MEREDITH. ¡ME DEJARON DE LADO! —Taylor miró al cielo, sintiendo como las lágrimas caían sin cesar. —No me mal intérpretes, adoro a Pepper y Meredith pero yo era su chica especial, yo era la única chica en sus vidas. Ustedes fácilmente encontraron una nueva chica especial, ella tuvo más hijos. ¿QUE HICIERON ESAS PERSONAS QUE NO HICE YO? ¿Por qué me reemplazan tan rápido? ¿Por qué me dejan de lado sin remordimiento? ¿Por qué ella no me ama? Su trabajo era quedarse conmigo, papá debía preguntarme si estaba bien que Pepper llegara, tu debiste consultarme sobre está nueva vida.
Taylor se dejó caer de rodillas y llevó sus manos a su rostro, llorando con el doble de fuerza, sintiendo como todo la superaba. Todo lo que había ocultado por años, el dolor, las heridas, la culpa, todo. Derek estaba estupefacto, jamás había considerado que su relación amorosa generaría aquellos sentimientos en su mejor amiga, la abrazó poniéndose de rodillas junto a ella, la ojiazul solo aumentó su llanto y se aferró al abrazo de su mejor amigo.
—¿Que hice mal? —preguntó con la voz en un hilo. —¿Qué hice mal para que ella me abandonara?
Derek deseo tener las respuestas, quiso poder sacar todo aquel dolor que la abrumaba desde hacía tantos años n y que él, no tenía idea. Deseo poder darle paz y calma, que todo lo que ella sentía, fuera pasado a él. Quería mantenerla a salvo, pegar las partes rotas y no permitir que nadie más la rompiera.
Cuando la noche cayó, Steve fue a buscarlos, encontrándolos a ambos de rodillas con Taylor hilando y Derek trazando círculos en su espalda.
—Estábamos preocupados. —mencionó el rubio. —¿Debo irme?
—No. —la voz ronca de Taylor se hizo escuchar. —Quédate. Derek ya se iba.
—¿En serio?
—Sí, Derek. Ya te ibas. Regresa con los demás.
Ambos se pusieron de pie, Rhodes besó la frente de Stark y después de advertirle a Steve sobre llevársela a lo más oscurito, se fue de ahí, dándoles privacidad.
—¿Estás bien? —Steve se puso junto a ella rápidamente, viendo directamente a sus brillosos pero rojos e hinchados ojos. —Siempre se ven hermosos, fueron diseñados para serlo.
—¿Qué? —Taylor soltó una pequeña risa.
—Tus ojos. Son hermosos y para nada se parecen a los de Bucky. —Taylor se estremeció ante aquello y Steve se quitó la chamarra y se la puso a la delgada joven. —¿Estás bien con eso?
—¿Con mi abuelo que se supone debe estar muerto, resucitando como un zombie?
—¿Abuelo? Espera, ¿ya lo sabías?
—Sí, lo descubrí antes de lo ocurrido con Charlie.
—Oh...
—Lo he estado procesando todo este tiempo, es extraño ¿sabes? Mi abuelo es demasiado joven, al menos en aspecto. En años es igual de viejo que tú, pero eso no es lo que más me asusta.
—¿Qué es?
Taylor se quedó en silencio viendo directamente los orbes azules del contrario, sintiendo un poco de envidia por sus largas pestañas. Finalmente sonrió, se armó de valor y se puso de puntitas para dejar un beso en los labios ajenos, quedándose quieta, ocasionando que tan solo fuera un roce entre sus labios. Sintió al más alto estremecerse y finalmente, ella terminó de unir sus labios. Sí, Taylor Stark estaba dando el primer paso, la iniciativa, estaba arriesgándose a salir herida y quedar expuesta.
Taylor rodeó con sus brazos el cuello de Steve y éste la abrazó por la cintura pegándola más a su cuerpo.
La falta de oxígeno los obligó a dejar de besarse, ninguno de los dos cambió la posición en la que estaban, quedando en aquel abrazo. Ambos sonrieron y volvieron a besarse, aumentando la intensidad con cada roce de sus labios, sus lenguas tomaron el atrevimiento de explorar la boca ajena como si escondiera un gran y valioso tesoro.
Taylor bajo sus labios, dejando un beso en la barbilla y después dejar un camino húmedo en el cuello del rubio, este la detuvo.
—No es un lugar adecuado. —mencionó, reteniéndola de los brazos. —Nos están esperando.
—¿No quieres? —Taylor arqueó una ceja, en un intento de disimular el sonrojo tan notorio en sus mejillas, cuando el color subió por el rostro de Steve, obtuvo la respuesta. —Siempre será el lugar adecuado si estas con la persona que quieres.
Eso fue respuesta suficiente para que Steve se dejara llevar por lo que había deseado hacer en esos dos años. Le quitó la chamarra a Taylor, se quitó la playera e hizo una cama improvisada en el suelo, recostó a la Stark sobre esta y volvió a besarla, preguntó una vez más si estaba segura y ella asintió en respuesta. Pronto la ropa de ambos desapareció y ambos se perdieron satisfactoriamente en la desnudez del otro, deleitándose por completo y dejándose llevar por sus instintos más salvajes y pasionales.
Aquel bosque fue testigo de lo que ocurría, guardando el gran secreto que ambos tendrían a partir de ese momento. Esa noche, Taylor fue de Steve en cuerpo y alma, así como Steve lo fue para Taylor, de la misma manera.
Derek, Angelica y Charlie, habían sido los elegidos para acompañar a Rebecca y mantenerla a salvo junto a sus hijos y su madre, pues Taylor había hackeado la red de Pierce y éste había dado la orden de asesinarla, junto a sus hijos y su madre.
Taylor se fue junto a Hill, Wilson y Rogers, al cuartel general de S.H.I.E.L.D. Después de hackear la red, los cuatro pudieron ingresar sin problema alguno, el rubio patriótico se encargó de dar un muy buen discurso alentador, provocando algunos comentarios burlones por parte del moreno y la castaña.
Falcón, Capitan America y Iron Girl, estaban en el techo, dirigiéndose a los helicarriers para evitar que estos se activaran, Sam preguntó cómo se identificaba a los chicos malos y tanto Taylor como Steve, respondieron que cuando le dispararan eran los malos. Cada uno se separó, para cumplir su parte de la misión, con Iron Girl, siguiendo de cerca a sus amigos, gracias a Eliza.
A ellos también los esperaban demasiados agentes de HYDRA.
Iron Girl recibió demasiadas balas de nuevo, y tuvo que hacer explotar unas cuantas naves, desviar las armas para que se dieran entre sí y pelear contra los que lograban colgarse de su traje para intentar retenerla.
—Alfa listo. —anunció Rogers.
—Falcón, Iron Girl, posición.
—Un momento, tuve que desviarme. —la voz agitada de Sam se hizo escuchar por los comunicadores.
—Intentó quitarme a estos idiotas que parecen chinches en mi traje. —Iron Girl respondió con fastidio, zangoloteando a un agente que estaba fuertemente sostenido de su pierna.
—Bravo listo, solo nos falta Iron Girl.
—¡Ya casi! Lamento mucho lo que va a pasarte. —Taylor puso toda la energía en los propulsores de los pies, obligando al agente a soltarse por la intensidad. —Estoy dentro, ahora solo debo... oh, oh.
—¿Qué ocurre?
—Mi abuelo zombie está frente a mí, repito, mi abuelo zombie está frente a mí. Esto no es un meme.
—¿Un qué?
—El helicarrier Charlie está a 45° de la proa.
—Dame un segundo, intentó evitar que el muerto viviente me mate. —Taylor lanzó energía del guante derecho y voló para alejarse de su abuelo no muerto.
—Seis minutos.
—¡No me presiones!
—Sam necesito transporte, Taylor, voy para allá.
De pronto, Bucky dejó de perseguir a Taylor, eso fue una buena señal para ella y se dispuso a ir a desactivar el último helicarrier, claro que no contó con los numerosos agentes que la emboscaron.
—Papá va a matarme cuando vea el traje. —murmuró para sí misma y comenzó a pelear con los agentes corruptos.
Sam anunció que su traje estaba destruido y en medio de su pelea, Taylor se ofreció a repararlo, añadiendo algunas mejoras. Steve la reprendió diciéndole que debía concentrarse, cuando frente a ella apareció de nuevo su abuelo zombie, impidiendo que pudiera llegar a los circuitos, Steve se puso junto a ella e intercambió miradas con cara de muerto.
—Va a morir gente, Buck. —el rubio intentó razonar. —Y no dejare que pase.
—Eliza, abre el traje, mantente cerca por si te necesito, no puedo permitir que te dañe.
—Taylor, no, no lo...
—Es una orden.
—Si, señora.
El traje de Iron Girl se abrió, dejando libre a Taylor, y salió volando de ahí para que no pudiera recibir más daños. Bucky le dirigió una rápida mirada, como si aquel rostro de finas facciones se le hiciera conocido.
—Buck, no me obligues a hacerlo. —suplicó Steve.
Taylor se hizo para atrás al ver que la postura de ambos cambiaba, claro que sabía defenderse pero jamás había tenido que pelear contra un súper soldado, la última vez que intentó pelear contra alguien con habilidades mejoradas, terminó internada en el hospital, con varias fracturas e inconsciente por días.
Steve fue el primero en atacar, al lanzar su escudo contra el otro, Bucky se defendió rápidamente y Taylor vio una oportunidad para poder llegar a los controles. Tomó vuelo y usó la espalda de Steve para elevarse, apoyándose en el hombro metálico de Bucky, haciendo que su aterrizaje fuera perfecto. Ambos parecieron ignorar aquello y siguieron su pelea, hasta que Barnes hirió a Steve con una bala y Rogers terminó mandándolo justo a un lado de Stark.
Bucky, al darse cuenta de las intenciones de la castaña, la tomó de la pierna y jalo haciéndola caer, apenas y dándole tiempo para usar sus manos como escudo. De inmediato volvió a su pelea con Steve, lo que le dio el tiempo suficiente para poder teclear el número del servidor que quería, Barnes lanzó un cuchillo que le rozó la cara, logrando hacerle un ligero corte en la mejilla izquierda.
Steve al ver eso, volvió a golpearlo, haciendo que su atención se centrara solo en él.
Taylor quitó el chip, y se dispuso a poner el que se encargaría de hacer caer la misión, pero se distrajo al tener tan cerca a ambos mientras peleaban, viendo cómo daban y recibían golpes por igual. Por un gran golpe, Bucky los hizo caer a ambos, Stark contuvo la respiración y se acercó al baranda a ver si estaban bien, cuando se aseguró de que así era, volvió a su labor, desconcentrándose por el alarido de dolor de Barnes.
Un disparo le llegó por atrás, dándole en el hombro, Taylor ignoró el dolor y otro disparo llegó, esta vez no le dio a ella, Steve se había puesto como escudo para evitar que le diera, Stark puso el chip, un segundo antes de que las Armas se activaran.
—Charlie listo. —murmuró, siendo consciente del ardor en su hombro, se giró a ver a Steve, que tenía más heridas de bala. —¿Estás bien?
—Taylor, sal de aquí.
—Maria, dile a mi papá que lo amo. Dispara.
—Pero Taylor...
—¡Hazlo!
—Taylor, sal de aquí.
Más disparos comenzaron a llegar y el traje de Iron Girl no se hizo presente, Steve se puso de pie como pudo y atrajo a Taylor a su cuerpo para protegerla, aunque sabía que era inútil. Ambos se tambalearon y vieron a Bucky atorado en la estructura.
Ambos bajaron dispuestos a ayudarlo. Taylor tuvo que sostenerse para evitar caerse de lo que quedaba de la nave, mientras Steve levantaba el escombro metálico que aprisionaba el cuerpo de Barnes, éste usó su brazo de metal para ayudarle y así, ambos trabajaron en equipo para que el pelinegro pudiera quedar libre.
—Tu me conoces.
—¡No es cierto! —Barnes golpeó a Rogers.
—Bucky, me conoces de toda la vida. —otro golpe. —Tu nombre es James Buchanan Barnes.
—¡Cállate! —un golpe más. Taylor decidió que era momento de intervenir, poniéndose en el medio de ambos.
—No pelearé contigo. —Steve soltó el escudo. —Eres mi amigo.
—Muy heroico, Cap. Pero pensaba usar eso para no quebrar mis huesos nuevamente con la caída. —Taylor farfulló. —Escucha —le prestó toda su atención a Barnes. —, mi nombre es Taylor Stark, tal vez no me recuerdes pero tú salvaste mi vida hace cuatro años. Mi abuela es Connie Talahan, tú exnovia. Ella tuvo una hija, producto de una noche sin condón, contigo. Su nombre es Rebecca Talahan Barnes, ella es la mujer que me dio a luz. Yo soy tu nieta, sé que es extraño pero lo soy.
Bucky jalo del brazo a Taylor y la hizo a un lado, para después lanzarse contra Steve, mencionando que era su misión y comenzando a golpearlo fuertemente y sin piedad, en el rostro con su brazo metálico. Steve se negó a defenderse pidiéndole que terminara y susurrándole algo que no entendió, Taylor pudo ver cómo Bucky dudaba y se quitaba de encima de Steve, ambos la miraron y entonces, el lugar en el que se encontraba de pie, cayó haciendo que están también lo hiciera.
—¡Taylor! —escuchó el grito de Steve.
—¡No! —ese fue un grito bastante horrorizado de Bucky.
Taylor siguió cayendo y cayendo hasta que su traje se ensambló justo antes de que tocara el agua. Recuerdos de lo ocurrido en Malibu, el año pasado, volvieron a llegar.
—¿Me estabas dando un escarmiento, cariño? —preguntó una vez que se estabilizó en el aire.
—Intentaba evitar que mataran a Derek. —respondió su IA. —También quería hacerte sufrir un poco. Estás herida. Estás perdiendo mucha sangre.
—¿Sabes? En el hospital ya deberían darme un descuento por Se cliente frecuente. —Taylor respondió ahogando una risa, viendo como Steve caía y Bucky iba tras él, rápidamente bajo y quedó sorprendida al notar que lo sacaba del agua, inconsciente.
El traje volvió a abrirse, dejando libre a Taylor por segunda ocasión. Bucky la miro después de ver a Steve.
—Tienes el cabello de Connie y su sonrisa. Mantente a salvo. —Barnes se dio la vuelta y se alejó, dejándolos solos.
Tony, que resultó estar en la torre, fue el primero en llegar en cuanto le avisaron donde se encontraba su única hija, llevándosela de inmediato, sin dar oportunidad a que pudiera hablar con alguien más, pasando por Derek, Charlie y Angelica para llevarlos de vuelta a casa.
Taylor recibió el sermón de su vida, durante el trayecto de vuelta a Malibu y en cuanto aterrizaron, recibió otro de su mamá, que ya la esperaba ahí, junto a Happy, Stan, Howard, Irina, su tío Rhodey y Meredith.
Derek le dirigió una mirada asustada y ambos fueron severamente reprendidos por los presentes, al igual que los otros dos, por su imprudencia y por ponerse en tal riesgo sin pensar en las consecuencias.
¿Saylor o Staylor, qué dicen?
Broooooo queyanden ahre no. Perdón la demora, estuve pasando días terribles pero ya estoy mejor🥺💕