Dominic
—¡Dominic Joss! A la oficina del director ¡ahora!— golpear al mequetrefe de Máx por tercera vez en el entrenamiento de Rugby no le agradó demasiado al entrenador Mayer que digamos.
¡Pero al diablo es una competencia!
—Sólo aseguraba el balón— me defiendo— ¿Qué quería? ¿Que se lo entregara en bandeja de plata?— preguntó señalando a Máx el cual se está levantando del suelo agarrando su quijada y mirándome furioso.
—Fue tú tercera advertencia— dice el entrenador golpeando mi pecho con su dedo índice— no estás compitiendo sólo quieres armar problemas.
—Voy a matarte— escucho decir a Máx mientras llega hacia mí para empujarme, pero soy lo suficientemente ágil para esquivar su empuje y provocar que éste caiga al suelo.
Las risas de los chicos mirando el espectáculo no se hace esperar y veo a Max llega hacia mí otra vez, pero lo agarro de la camiseta del uniforme y ésta vez lo empujo yo, él pierde el equilibrio y cae hacia atrás sin evitar caer sobre un charco de lodo. Las risas se hacen más fuertes, y yo estoy alerta por si quiere volver a fastidiar.
—¡Suficiente! — grita el entrenador— no te lo volveré a repetir Joss, ¡a la oficina del director!
Quince minutos después estoy sentado frente al director Johnson. Me mira directamente y con las manos entrelazadas encima de su escritorio.
—Otra vez en problemas señor Joss— dice serio— dígame ¿qué haremos con usted esta vez?
Hago un bufido.
Como si fuera un chico de problemas, pienso con ironía.
No tengo la culpa que haya golpeado a unos cuantos chicos por meterse conmigo. Ésta semana sólo golpee al imbécil de Jace derramar la bebida de mi amigo Newt en la cafetería, según él fué un accidente pero noté en su mirada que no era cierto, no soy un chico de problemas, pero tampoco me gustan las burlas.
—Sólo me defendía— comento sin gracia, estoy hambriento y lo único que quiero es largarme de aquí— se supone que en el juego debes hacer lo necesario para ganar, el único aquí que quería buscar problemas era Máx.
—Y usted como siempre se lo dió de gratis— ruedo los ojos internamente, pero no digo nada— Aparte de que sus calificaciones no son muy agradables que digamos— comenta sacando y abriendo un folleto de la gaveta de su escritorio— así que analizando su situación hemos decidido que usted se ocupará de hospedar al nuevo visitante y estudiante de intercambio Milan Kumar.
Frunzo el ceño.
—¿Es en serio?— pregunto incrédulo— vamos director, no puedo ser el "único problemático" en toda este instituto, ¿tengo que ser yo?
Él sigue serio sin siquiera pestañear.
—Sí, es el único problemático. Y tiene que ser usted porque así lo digo yo— mira el folleto— es procedente de la India y llegará esta misma tarde. Lo recogerá en el aeropuerto y lo llevará directo a su casa. Mañana lo acompañará hasta aquí y le enseñara los alrededores del instituto. ¿Queda claro señor Joss?
No director, no queda claro !déjeme en paz! Quiero gritarle pero me abstengo. Ser el capitán del equipo y posible ganador de la beca interestatal que me llevará directo a la universidad de Cambridge, me exige disciplina y respeto, no puedo arriesgarme.
Es por eso que mis calificaciones son pésimas, sólo en la competencia estoy enfocado.
—Además, por su historial este estudiante es bastante inteligente, puede ser que le ayude a mejorar sus calificaciones, ¿o quiere perder su beca señor Joss?— comenta leyendo mis pensamientos, maldición, odio cuando me amenazan con eso, siendo así entonces no me quedará más remedio.
Derrotado asiento.
—Está bien, a qué hora puedo buscarlo.
—Oye ¿qué te dijo el director?— pregunta Newt inmediatamente salgo de la dirección.
Me encojo de hombros.
—Me asigno a un estudiante de intercambio.
—Bueno, eso no es tan malo.
Lo miro apretando la quijada.
—Se quedará en mi casa.
Él alza las cejas sorprendido.
— ¿Es una forma de castigo o algo así?
Sólo miro al frente sin ningún tipo de emoción en mi cara.
—El imbécil me amenazó con quitarme la beca, no tuve más remedio que aceptar.
—Bueno, pues siendo así, suerte con eso— responde.
Resoplo.
Le pediría a Newt que me ayudara para que el estudiante se quede en su casa pero teniendo una madre gorda, insoportable y exasperante no me ayuda para nada. Pero sin duda sé que hubiera aceptado, él es un buen amigo. Nos conocemos desde la primaria, lo defendí de varias peleas y desde entonces no se despega de mí, y en realidad no me quejo me ayuda con las tareas, es por eso que mi promedio no está por el suelo ahora mismo. Es decir, no es que sea mal estudiante pero a veces simplemente no estoy de ánimos para estudiar.
Llegamos a la salida, con un choque de puños y un hasta mañana, entonces nos despedimos y Newt se sube a su auto, y yo voy rumbo a mi Cherokee, pero ni siquiera lo alcanzo a abrir cuando escucho una voz chillona llegar hasta a mí.
—¡Caramelo! Al fin te encuentro— grita Emily colgándose de mi cuello.
Ruedo los ojos exasperado, joder cuanto odio que haga eso.
—No estoy de humor para tus momentos de cursilerias Emily, y por lo que más quieras no vuelvas a llamarme de esa manera— le digo safándome de su agarre.
—Ay pero que carácter— se queja, la observo, está en su uniforme de animadora, supongo que también estaba en las gradas cuando pasó el forcejeo con Máx, en realidad no me fijé demasiado. Es bonita, rubia y con buen cuerpo, estoy seguro que tiene a todos los tipos babeando por ella, según ella porque es popular, yo sólo me la follo cuando quiero y a ella no parece molestarle, lo único que no quiero es que comience a crear ideas tontas de nosotros— ¿te suspendió el director?— pregunta enredando un mechón de cabello en su dedo indice, se pega a mí pasando una mano por mi espalda.
Me despego incomo y abro la puerta del auto.
—Tengo que ir al aeropuerto, vendrá un estudiante de intercambio y tengo que ir a recogerlo, nos vemos luego.
Ni siquiera le doy tiempo a responder. Arranco el vehículo y salgo del parqueo del instituto.
Media hora después estoy frente al aeropuerto, miro mi reloj. Las cuatro y media. Tengo tiempo, según el director llegará a las cuatro cuarenta por lo que me dará tiempo a fumarme un cigarrillo mientras pasan esos diez minutos.
Bajo del vehículo y me recuesto del capo. Saco el paquete y lo enciendo, le doy una calada. El humo penetra mi sistema y lo siento ir directamente hacia mis pulmones. Dicen que no es bueno para la salud, pero a mí me ayuda a olvidar.
Por un momento me olvido de todo, olvido ese horrible momento.
Aprieto mis ojos.
No.
No quiero ir allí.
Tengo que olvidar lo que pasó, estoy harto de tener pesadillas y recordar ese maldito momento. Pestañeó varias veces. Los hombres no lloran, los hombres no sienten. Yo no quiero sentir.
Ni siquiera me doy cuenta cuanto tiempo estoy ido en mis pensamientos. Pero cuando siento el— tercer— cigarrillo hasta la colilla entonces miro la hora.
Maldición.
Cinco y diez, ¿cómo demonios pasó la hora tan rápido? Entro de prisa y miro por todos lados, visualizo la zona de desembarque de pasajeros. Voy hacía allí. Entonces recuerdo algo. No traje un maldito letrero. ¿Por qué el tarado de Newt no me hizo un letrero, o al menos me dió la idea? Todo lo tengo que pensar yo.
Pero recuerdo su nombre. Milan Kumar. Es de la India, así que todo lo que tengo que hacer es ubicar a un indú chaparro y moreno. No será difícil.
Pero pasan cinco minutos y nada, no veo a nadie y ya no están bajando pasajeros.
¿Qué demonios haré ahora? Si se pierde me echarán la culpa, o tendré que inventar una excusa. Ya sé, les diré que no vino, que no lo encontré, que estuve esperándolo frente al desembarque y no lo ví por ningún lado. No tienen que saber que estoy mintiendo.
Estoy rumbo a la salida cuando miro a las recepcionistas, resoplo, bueno al menos déjame preguntar por él, porque si averiguan que sí salió de la India entonces sería peor.
—Buenas tardes— saludo llegando hasta una recepción, la chica me mira y sonríe coqueta, ya conozco ese gesto es igual al que todas hacen cuando me miran— estaba esperando a un chico que abordaba un avión de la India, se llama Milan Kumar.
—Hola guapo, ¿Milan Kumar?, déjame ver si lo encuentro— responde aún sonriendo. Suspiro, ojála no haya venido, así no tendrá que quedarse en mi casa.
—Milan Kumar— dice asintiendo— sí, estaba en ese avión que acaba de aterrizar.
Rayos. Se perdió, es lo único que puedo pensar. ¿Ahora que hago?
—Bien— digo, pero antes de darme la vuelta quiero preguntar por última vez:— ¿cuantos Milan Kumar...
—¿Milan Kumar?— me interrumpe una voz curiosa, con un acento extraño detrás de mí, me volteo y lo que veo me deja frizado, y no sé si es por su aspecto, — tiene ropa que no se ajusta del todo a su medida, y no sé, lo que parece ser un pañuelo cubre su cabeza— o por el hecho de que es una chica. Ella acomoda el bolso que tiene en el hombro y me tiende la mano— mucho gusto, Milan Kumar.
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Si has leído este capítulo y te ha gustado, de antemano te digo ¡gracias!
¡Muchas gracias!
Te prometo que apartir de este momento, te sumergiras en una muy hermosa e increíble historia. Esta novela está hecha con mucho amor y dedicación para todos ustedes, los lectores.
Si te ha gustado el capítulo, me harías la chica más feliz del mundo si dejaras un estrellita y comentaras.
¡Besos y abrazos!
Nota:
Dominic en multimedia, así es como me lo imagino, pero ustedes pueden hacerlo como gusten.