Rin se encontraba solo en los fregaderos de las escaleras lavándose los dientes, rin había ayudado junto con Behemoth la noche anterior a Elizabeth a curarse y está ya había partido al cielo a atender algunos asuntos, Rin seguía pensando en los eventos ocurridos esa noche.
–lo de anoche no fue casualidad-penso rin mientras se cepillaba la boca.
–buenos dias., Se escuchó la voz de Izumo desde las escaleras.
–mbnos dhias..., Dijo Rin con el cepillo en la boca.
–¿Puedo?.,dijo Izumo mientras se acercaba al fregadero.
Izumo volteó a ver a Rin, mientras esté escupía, Izumo empezó a hablar.
–no le digas a nadie...que ayer estaba llorando.,dijo Izumo un tanto apenada.
–¿A quien se lo diría?.,Dijo Rin con una cara de importarle poco.
–¡No me importa simplemente promételo!., Dijo Izumo con un fuerte grito y un leve sonrojó en su rostro.
–¡Qué mujer!, ¡das miedo!, ¡no lo diré ya cálmate!., Dijo Rin con algo de molestia.
–¡Toma!, Gracias por prestarmelo, si no hubieras llegado, no sé qué habría sido de Paku y de mí, ¡eso sí te lo agradezco!.,dijo Izumo mientras entregaba la camiseta que Rin le había presentado, aún levemente sonrojada.
–¡La lavaste y todo! al fin y al cabo no eres tan mala., dijo Rin con una gran sonrisa-¡Estaba equivocado!-penso Rin mientras veía su camisa limpia y doblada, sin percatarse del sonrojo de Izumo.
–¡Estaba sucia, por eso la lave!.,dijo Izumo mientras se volteaba para evitar que rin la viera sonrojada.
-mejor me cuido- pensó Rin con una expresión aterrada al ver la actitud de Izumo.
Mientras en el cielo se encontraba Elizabeth realizado papeleo, cuando había llegado le costó mucho ocultar sus heridas de los demás angeles, Elizabeth quería entrar y salir rápido del cielo.
-solo término esto y me podré ir a interrogar a Astaroth- pensó Elizabeth mientras escribía en una especie de pergamino.
–¡Elizabeth!.,dijo Sandra feliz mientras abrazaba a Elizabeth por el costado.
–Sandra que gusto verte.,dijo Elizabeth con una sonrisa.
–no te veo desde hace medio año aproximadamente.,dijo Sandra mientras se separaba de Elizabeth.
–¡¿Ya llegó Elizabeth?!.,se escuchó la voz de Ángel gritar.
-rayos no quiero ser descortés pero Sandra y Ángel me retrasarán será mejor que les diga que no tengo tiempo para que darme más de un diá- pensó Elizabeth mientras terminaba el papeleo.
–¡Elizabeth! ¡¿Que rayos te paso?!.,dijo Ángel preocupado al ver el estado de Elizabeth.
–tiene razón, ¿Porque estás desplumada de un ala? Y ¿Esos vendajes?., empezó a interrogar Sandra al percatarse del estado de Elizabeth.
–solo un ataque de un naverius, nada grave.,dijo Elizabeth dándole poca importancia.
–Elizabeth recuerda que eres un ángel impuro, es imprudente que no te vallas a revisar con algún ángel sanador.,dijo Ángel con seríedad.
–pero...dijo Elizabeth tratando de responder antes de ser interrumpida por Sandra.
–el hecho de que ya no seas humana desde hace 200 años aproximadamente, no quiere decir que los venenos de demonio no te afecten.,dijo Sandra con sierto reclamo a Elizabeth.
–pero...yo... tengo que volver con mi ahijado.,dijo Elizabeth tartamudeando y nerviosa.
–ve entrega tu reporte y nosotros te llevamos con los sanadores de Rafael.,dijo Ángel serio.
A Elizabeth no le quedó de otra más que aceptar, mientras tanto en una habitación, Yukio revisaba el estado de Paku.
–con esto deberías sentirte mejor.,dijo Yukio mientras le inyectaba medicamento a Paku por el brazo.
–profesor, ¿Cuando se pondrá mejor?., pregunto Izumo preocupada.
–la fiebre debería pasar en dos o tres días, y en ese tiempo se podrá mover.,dijo Yukio mientras le daba una última revisión a Paku.
–gracias Okumura-sensei.,dijo Paku algo cansada.
–no es nada, descansa un poco.,dijo Yukio mientras se retiraba de la habitación.
–¡Cuidate mucho!.,dijo Rin con una leve sonrisa.
–gracias Okumura-kun., dijo Paku con una sonrisa y un leve sonrojo desde su cama.
Rin sólo se retiró de la habitación dejando a Izumo y a Paku solas en la habitación, Izumo tenía en su rostro una expresión muy triste y preocupada.
–je,je que gracioso ¿No te parece que Okumura-kun es genial?., soltó de repente Paku para romero el silencio de la habitación.
–¡¿Que?! ¿Cómo? ¿De qué hablas tan de repente?.,dijo Izumo aturdida.
–Okumura-sensei también es muy agradable, pero en realidad es difícil creer que son gemelos.,dijo Paku un tanto divertida.
–aun no te entiendo.,dijo Izumo preocupada.
–Izumo-chan, a fin de cuentas decidí renunciar.,dijo Paku de forma calmada.
–lo...lo...lo siento.,dijo Izumo de forma cortada y triste.
–¿Porque? Izumo ¿Porque te disculpas?.,dijo Paku asombrada.
–si mi...si mi personalidad no fuera tan desagradable.,dijo Izumo al borde del llanto.
–caray, ¿qué estás diciendo?, es simplemente qué mi mundo y el de esta escuela son distintos, eso es todo, tú y yo seguiremos siendo amigas, a si que no pongas esa cara, tú sabes que siempre te voy a querer Izumo-chan.,dijo Paku de corazón, para tranquilizar a Izumo.
Mientras tanto en el cielo estaban Ángel y Sandra arrastrando a Elizabeth hasta uno de los consultorios de los sanadores, cabe destacar que esto paso porque Elizabeth se arrepintió a último momento y trato de huir.
–¡No quiero! ¡No quiero entrar ahí!.,gritaba Elizabeth de forma desesperada mientras trataba de aferrarse al suelo.
–Elizabeth, tienes que entrar a que te revisen, no puedes comportarte como una niña chiquita, por algo como una revisión médica.,dijo Ángel molesto mientras jalaba de las piernas a Elizabeth.
–Angel tiene razón, no puedes hacer este escándalo por una simple ida con los sanadores.,dijo Sandra con fastidio antes de tomar a Elizabeth por los brazos y levantarla.
–¡¿Que pasa a qui?!.,se escuchó el gritó de un joven de cabellos castaños rizados, piel clara, de gran altura, con las plumas de sus alas de color blanco platinado y llevaba en una de sus manos un gigantesco cetro.
–¡Señor Rafael!.,gritaron atemorizado Ángel, Sandra y Elizabeth.
El arcángel solo vio curioso y un tanto divertido a los tres ángeles que tenía frente suyo, ya que Elizabeth seguía de cabeza siendo cargada de manos y pies por Ángel y Sandra y los tres estaban rojos de vergüenza.
–¿me podrían decir que hacen aquí? y ¿porque el escándalo en mis consultorios médicos?.,dijo el arcángel de forma calmada mientras plegaba sus alas.
–so..solo traíamos a..a Elizabeth a que tomara una consulta.,dijo Sandra tartamudeando por el pánico de tener frente suyo a uno de los arcángeles.
–el escándalo fue porque me negué a tomarlo.,dijo Elizabeth completamente roja de vergüenza.
–disculpenos por causarle molestias en sus consultorios.,dijo Ángel serio y sin ninguna expresión, aunque por dentro se moría de miedo y vergüenza.
–una última pregunta antes de que se retiren, ¿Que le pasó a su amiga?., pregunto intrigado Rafael mientras señalaba a Elizabeth.
–o no fue nada grave, solo me pelie con un naverius.,dijo Elizabeth roja.
–¡Un naverius!, Eso es grave, ven para que yo mismo te revise., Dijo Rafael mientras se giraba y le hacía señas a Elizabeth para que lo siguiera.
–señor no tiene porqué preocuparse por mi, yo estoy bien.,dijo Elizabeth apenada.
-nada de eso, tu salud es importante, al igual que la de todos en el caelus.,dijo Rafael serio a Elizabeth.
–pero no se preocupe, puedo ser revisada por algún otro sanador.,dijo Elizabeth ya de pie y apenada.
–para mi no es problema ni molestia, pasa a mi consultorio, y yo mismo te reviso y te curo si es necesario.,dijo Rafael de forma serena.
Ángel y Sandra solo estaban como piedra viendo la conversación, y a Elizabeth muy apenada no le quedó de otra más que aceptar la oferta del arcángel Rafael al ser muy insistente, y Rafael guió a Elizabeth a su consultorio, mientras todo esto pasaba Rin se encontraba acostado pensando y reflexionando en el techo de los dormitorios en los que vivía.
-segun lo que hablé con Yukio el naverius de anoche era un demonio necrofago de nivel 2 eso tiene que ver mucho con lo que dijo Elizabeth de que podría ser sirviente directo de astaroth pero eso me dejas dudas-pensaba serio Rin mientras veía el cielo con el señor fruncido.
–esto es frustrante, nisiquiera Yukio save como rayos entro ese naverius.,se susurró rin a si mismo.
-otro problema que tengo es que ese demonio me quería matar, y por lo que se Astaroth me quería llevar consigo a gehenna, sea lo que sea es indudable qué esa cosa me estaba buscando- penso Rin serio y frustrado.
–maldita sea ¡¿por qué no vino directamente a mí?!.,se dijo a si mismo Rin muy molesto.
–¡Rin!.,dijo Shiemi alegre de frente a Rin, probócando que este se parara de golpe y haciendo que los dos se dieran un cabezazo.
–¡No te me acerques así de golpe, idiota!., dijo rin muy molesto y sobándose la frente.
–¡Y tú no levantes la cabeza de golpe, tarado!. dijo Shiemi mientras se sobaba la cabeza y lloraba.
–de todas formas ¿que haces a qui?., pregunto Rin curso.
–vine a ventilar las camas de todos.,dijo Shiemi mientras cargaba un cesto lleno de ropa de cama.
–¿Te ayudo?.,dijo Rin mientras se levantaba.
–no, gracias, yo puedo sola, ¿O no, Nee-chan?.,dijo Shiemi con una gran sonrisa.
–nee, nee.,dijo alegre Nee-chan mientras daba pequeños brincos.
–ah...ya veo, bueno voy a prepararme para el curso.,dijo Rin mientras se dirigía a las escaleras.
–nos vemos luego.,dijo Shiemi alegre.
–Oye tú no buscas ser exorcista ¿verdad?., pregunto Rin mientras paraba y se volteaba a ver a Shiemi.
–no...no lo sé... pero yo también quiero ser de utilidad.,dijo Shiemi tartamudeando y algo roja.
–¿"Yo también"?., pregunto Rin algo curioso.
–si, aunque no sea haciendo favores, ¡sino en algo que sólo yo puedo hacer!, por lo pronto, puedo lavar la ropa, soy muy buena para eso.,dijo Shiemi con una gran sonrisa y un leve sonrojo en el rostro.
–hmm... Bueno nos vemos en el curso.,dijo Rin mientras empezaba a bajar de las escaleras.
Después de esa pequeña plática Rin se dirigió a su habitación a prepararse para el curso, Shiemi termino de tender la ropa y Elizabeth, bueno eso lo verán o más bien leerán luego.
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Gracias a todos por leer y les deseo una feliz Navidad, espero que esté fic siga siendo de su agrado.
Hasta la próxima queridos lectores ᕙ(@°▽°@)