28 de Octubre.
Hoy me dijiste adiós para siempre, me dejaste aún sabiendo que estabas rompiendo una promesa ¿Por qué te sigo amando? ¿Por qué me enamoré de ti aún sabiendo que iba a sufrir? ¿Por qué sigo creyendo que toda es mi culpa? Hablamos muy poco hoy, me hiciste llorar como nunca. Sé que tú también estás llorando y el papel de fuerte no te sirve, porque estás igual o peor que yo. A veces me gustaría estar ahí, abrazarte y no soltarte más nunca, vivir a tu lado. Por momentos quisiera no haberte conocido, por otros sólo quisiera estar como hace un par de meses atrás. Septiembre cambió mi vida completamente, el quedarme sola me afectó demasiado y tú pagaste todos los platos rotos.
Lo siento Ángel, no quise fallarte. No a ti.