*Narra Punzie*
Nos habían reunido a todos los de nuestro curso en el salón de actos otra vez, para celebrar las espantosas uniones que nos condenarían el resto del curso.
No voy a negar que sienta algo por Flynn, porque lo hago. Pero esa actitud tan suya, me saca siempre de mis casillas.
-Punzie, no puedo.-Dijo Elsa a mi lado tremendamente nerviosa.-No es solo que me tenga que "casar" con un estúpido que quiere humillarme, sino que Aster cuando se entere se va a enfadar.
-Me reitero, ¿por qué no se lo dijiste ya? Tuviste varias oportunidades, incluso cuando oímos el mensaje y él mismo preguntó...-Dije cansada ya del mismo tema. Sé perfectamente cómo se siente ella cuando me suelo quejar de Flynn.
-No pude. Tengo miedo, sabes que no controla sus celos, sólo deja que mi hermano se acerque a mí.
-Y si pudiera, lo impediría.
-No me ayudas prima.
-Chicos.-El director delante nuestra llamó nuestra atención.-Localizad a vuestra pareja y sentaros juntos.
-Suerte-Dijimos ambas a la vez y nos separamos con pesadumbre.
Busqué a Flynn con la mirada pero no lo encontré por ninguna parte.
-¿Sientes está atracción magnética?-Susurró el rey de Roma en mi oído.- No hace falta que me busques porque ya estaré a tu lado, esposa mía.
*Narra Jack*
Estaba con Astrid e Hippo esperando a que Elsa me buscara. Ya estaba lo suficientemente enfadada conmigo como para que yo la atosigara más.
Una chica pelirroja de ojos verdes y pelo enmarañado y rizo se acercó a nosotros.
-Hey Mérida.-Astrid la saludó con una sonrisa.-Jack, esta es mi mejor amiga.-La saludé, recibiendo una sonrisa por su parte.-Por cierto, ¿qué haces aquí?
-Soy...-Se notaba que le costaba continuar la frase, así que mi amigo decidió intervenir, y fue ahí cuando me di cuenta que su cara había cambiado.
-Es mi pareja para el proyecto.-La sonrisa de Astrid también desapareció, por lo que mis sospechas del primer día, se confirmaron. Ambos chicos se gustaban, pero ninguno tenía la suficiente seguridad para decírselo al otro. Y sinceramente, no creo que la intervención de la pelirroja, sea de ayuda.
-Me voy a buscar a mi pareja.-Su tono de voz era carente de cualquier emoción.
-Por fin te encuentro peliblanco. Nunca pensé que fuera tan difícil encontrarte, aunque ojalá pudiera perderte de vista.-Elsa estaba claramente molesta y me fulminó con la mirada hasta que se percató de la presencia de mi amigo.-Hola Hippo, ¿qué tal te trata la vida?
-Hola Arendelle, no tengo queja.-Dijo un poco más animado.
-¿Cuando empezamos las tutorías de matemáticas?
-De eso quería hablarte, no voy a poder ayudarte con las tutorías este año. ¿Te importaría que te las diera Jack?-Me sorprendí al pasar a tomar parte de esa peculiar conversación .Hippo no había comentado nada de alguna tutoría, pero se veía que quería ayudarme.
-Me niego.
-Elsa venga...-suplicó él.
-Venga, sentaros ya.-Norte habló por el micrófono.
-Esto no quedará así Hippo.- Nos sentamos y le prestamos atención al director, ya que todos parecían querer irse lo más pronto posible.
-Obviamente no vamos a ir pareja por pareja porque sois muchos. Ya sabéis que estaréis casados por el resto del curso. Cada pareja debe estar junta durante la jornada escolar y pasar tiempo juntos después de clase. Tendréis reuniones periódicas para controlar que contribuís de lleno en el proyecto. Cada semana tendréis una misión nueva. Pero después de toda boda, viene la luna de miel, por lo que vamos a realizar un pequeño viaje en un crucero de parejas para que vayáis congeniando. Y eso es todo, podéis iros a casa, el viaje empieza mañana, vuestros padres ya están avisados. Feliz matrimonio.
Nada más acabar el discurso, Elsa sale disparada hacia el escenario. Quizá este viaje sea lo mejor para arreglar mi relación con la rubia.
*Narra Elsa*
-Tío, ¿puedes darle un permiso a Anna para llevárnosla ya?
-Claro Elsa, os la mando al aparcamiento. Hablad con ella para ver con quien se queda, porque yo voy con vosotros.
-De acuerdo...
-Dale una oportunidad al chico cariño, se le ve buena persona.
Sin decir nada más me di la vuelta y busqué a Flynn. Lo encontré con sus amigos, pero sin decir nada lo agarré del brazo y lo arrastre conmigo hasta el coche. Saqué las llaves y encendí el coche. Mi hermano se sentó a mi derecha y abrió la boca para hablar pero enseguida desistió. Anna llegó minutos después distraída con el móvil sin decir una sola palabra.
Llegamos a casa poco después y tras dejar el coche bien aparcado subí corriendo a mi refugio, mi habitación. El que me había visto llorar tantas veces después de la muerte de mis padres.
Ser fría siempre suele funcionar. Pero el día de hoy me superó, no solo tengo que compartir mi día a día con un chico que no soporto, sino que voy a tener que enfrentar los celos de Aster. Ya hemos tenido problemas por sus celos. Y no sé si nuestra relación podrá aguantar otro...
Un golpe en la puerta me sacó de mis pensamientos.
-Vete Anna.-La puerta se abrió y entró Flynn.
-No soy Anna. ¿Por qué lloras?-Ni siquiera me había dado cuenta de que estaba llorando. Sin contestar, me levante y me abracé a él dejando que toda la tensión desapareciera de mi interior.- Shhh, tranquila pequeña, todo va a estar bien.
Me llevó hasta la cama y me hizo sentarme en sus piernas y dejar salir toda la pena que tenía.
-Gracias Flynn.-Dije una vez calmada.
-No es nada, mi niña, recurre a mi siempre que quieras. Ahora vamos a hablar con Anna.
Bajamos las escaleras juntos, mientras él iba haciendo tonterías para que yo me riera. Cuando llegamos al salón Anna seguía pegada al móvil, pero ya tenía la mochila preparada a su lado.
-Anna.-La llamé pero sin respuesta por su parte.
-Anna.-La voz de Flynn era atemorizante. La pelirroja levantó la cabeza y me miró con odio.- ¿Se puede saber qué te pasa?
-Pregúntale a Elsa.- Volvió su vista al móvil y Flynn me miro a mí.
-Discutimos porque se puso a salir con un chico que le dio un golpe con una taquilla. Lo acababa de conocer...
-Hablaremos de eso cuando volvamos del viaje Anna. ¿A casa de que amiga quieres ir?
-Emma, aunque ya soy lo suficientemente mayor como para quedarme aquí sola.
-¿La conocemos?-Pregunté ignorando su propuesta de quedarse sola.
-Es nueva, pero es una gran chica. Ya ha preguntado a sus padres y puedo ir.
-Pues te llevamos ahora para preparar nuestras maletas tranquilamente.
Subimos los tres al coche, esta vez conduciendo él para poder salir yo a agradecer que se queden con ella y a avisarles que no le den mucho chocolate.
Anna nos dio la dirección y conducimos cantando Chandelier. Al menos la tensión ya se había disipado un poco con la pelirroja. La casa de Emma era grande pero no tanto como la nuestra. Salimos las dos y yo toqué el timbre. La puerta se abrió dejando a la vista a una chica morena que supongo que será Emma.
-Hola chicas. Encantada de conocerte Elsa.-Sonrió.
-Encantada, ¿puedo hablar con tus padres?
-Ahora no están, puedes hablar con mi hermano.-Se giró y gritó hacia las escaleras.- ¡Tú! ¡Baja!
Unas pisadas rápidas bajaron por las escaleras, y me sorprendí completamente al ver ahí a Jack.
-Tengo que irme. Anna, no comas mucho chocolate.
Escapé de allí rápidamente. No sé muy bien porqué huí, pero no tenía ganas de enfrontarlo en ese momento. Esta semana voy a hacer que sufra y que quiera abandonar el proyecto, como me llamo Elsa Arendelle.
————————————————————————————————————————————————————-
Mostrad vuestro apoyo con un voto o un comentario. Gracias por leer :3
Besitos