-Narra Gerard-
En ese momento, mientras obserbaba los carros y la ciudad desde mi ventana, vinieron a mi mente algunos recuerdos, muy remotos de mi infancia.
[Comienzo del flashback]
-Cual es tu nombre pequeño?- preguntaba Donna mientras extendía su mano hacia mi. Donna, la mujer a la que solía llamar "Madre"
Mikey, quien apenas tenia 5 años se escondía tras ella asustadizo como siempre.
-Vamos, no tengas miedo- Insistía aquella señora con una sonrisa tan cálida que hacia estremecer a mi corazón.
-G-Gerard- respondí con desconfianza y ella volvió a sonreír.
-Bueno Gerard, sera mejor que entremos a casa, vez las nubes? Se aproxima una tormenta- Dijo abrigando al pequeño Mikey con una bufanda de cuadritos- ya buscaremos a tus padres, vamos- dijo haciendo un ademán para que la siguiera.
Sentí primeras gotas de lluvia caer sobre mi nariz y justo a tiempo llegamos a esa casa de ladrillos y madera que se perdía dentro de un majestuoso bosque de pinos, en la cual pasé gran parte de mi infancia.
Al entrar Donna nos acomodó y abrigo a mi y a Mikey en un cómodo sillón frente a la chimenea mientras nos servía unas tazas de chocolate caliente.
-Donde vives Gerard- Me pregunto sentándose en el otro sofá que estaba al lado de la chimenea.
Recuerdo bien sus ojos mirándome con esa tranquila sonrisa que la caracterizaba.
-No lo sé- Respondí.
Ella me miro extrañada y pregunto- Y donde están tus padres?-
-No lo sé- Se acerco a mi y tomo mis frías manos entre las suyas que eran tibias.
- Tienes donde quedarte?- Pregunto mirándome a los ojos y frotando mi manos entre las suyas intentando calentarlas. Sólo negué con la cabeza.
Se quedó mirando mis manos, seguro pensando y luego se levanto.
-Ya escuchaste Mikey, vamos, ayudame a hacerle el cuarto a Gerard-
[Fin del FlashBack]
Tenía 8 años cuando Donna me adoptó y me regalo el apellido de su difunto esposo Donald.