Cuenta una leyenda japonesa que nuestro corazón le pertenece a alguien aun antes de haber nacido para amarnos incondicionalmente.
Esta leyenda nos dice que las personas predestinados a conocer el se encuentran unidas por un "hilo rojo" atado al dedo meñique, este es invisible y siempre permanece atado sin importar el lugar, el tiempo, o las sircuntancias.
La leyenda es de un ser "que vive en la luna" Que sale cada noche y busca entre las almas a aquellas que están predestinadas a conocer y cuando los encuentras los une con un hilo Rojo para que no se pierdan...
La leyenda surgió al descubrir que hay una arteria que conectan con el dedo meñique.
No importa cuánto tarden en conocerse o las decepciones que vivan antes de hacerlo "porque el amor no tiene límites" el hilo se enreda, se tensa... Pero nunca se rompe "por ello cuando todos los obstáculos desaparezcan".
Lo encontrarás y seré un pequeño diafragma de felicidad que durará una eternidad.