Ser una persona soñadora no ha sido buena opción desde que comencé a vivir en esta cuidad, Nueva York me ha dado buenas oportunidades pero me ha quitado otras, como el tener una vida de adolescente. Ahora mismo mi vida solo es trabajar, hacer feliz a mi hermana y además creerme la historia de que yo lo soy. Mi trabajo se basa en hacer pasteles para Clara, mi jefa, quien sin dudarlo me ofreció trabajo cuando más lo necesité. Aquí les va un poco de mi historia.
04/10/19.
Hoy será el día más movido, no solo tengo que preparar los pasteles para vender, sino, a la noche, preparar la cena y servir para la llegada de las hijas de Clara. Ella me ha hablado bastante de ambas, más nunca he tenido la oportunidad de conocerlas.
-Camila, estás muy distraída, recuerda llegar en hora a la cena, por favor, ah y ya puedes retirarte- Asentí con la cabeza mientras dejaba mi uniforme en su lugar. El día había transcurrido bastante rápido tanto, que ya me encontraba en la casa de Clara, no sé quien estaba más nerviosa si ella o yo. En cuanto el timbre sonó ella abrió la puerta
-Hola mamá- Dijeron las dos chicas a la vez
-Hola!!! soy Taylor pero me puedes decir Tay, oye, que hermoso vestido- .
-Un gusto, gracias te lo puedo prestar cuando quieras- Sonreí por el hermoso recibimiento
La otra de las hermanas se había acercado a mi de una forma no muy agradable
-Hola, ¿tú eres?- Sus ojos recorrieron lentamente mi cuerpo, sin dejar duda alguna, en otra vida fue una especie de fiera
-Soy.... soy- Comencé a sentirme extraña, las palabras simplemente no salían de mi boca -Soy... Camila- No pude en ningún momento quitar mis ojos de aquella mujer, sus labios rojos, su ropa formal, parecia ser bastante seria y centrada, creo que por eso me sentí así
-Tanto para decirme tres palabras? chica, vas muy mal así, soy Lauren y espero que en ningún momento tomes la confianza para llamarme así, solo dime Jauregui-
-Perfecto Lau...Señora, señora Jauregui, voy a continuar mi trabajo- Taylor volvió a abrazarme
-Disculpala Cam, ella es así, durante años hemos hablado sobre como se trata a las personas, pero a su edad nadie la va a hacer cambiar- Sonrió
- ¿Cuántos años tiene?- La curiosidad me estaba matando en ese momento, en cuanto cerre los ojos Lauren había hecho a un lado a Taylor
-Y eso del uno al diez cuanto te estaría interesando?- sus ojos no daba ningúna señal de que la pregunta le había agradado
-Bueno familia, podrían ir cada una a su lugar así cenamos, quiero saber de ustedes, como les ha ido- En ese momento sentí que me habían salvado de una guerra
-Claro madre, no me di cuenta de que estaba perdiendo el tiempo con la sirvienta- Preferí ignorar su comentario. En cuanto se sentaron todos no se me ocurrió mejor idea que comenzar a servir vino en las copas que a cada una le correspondía, pero sin querer una de ellas cayó sobre uno de los celulares que allí había.
- ¿QUÉ MIERDA ACABAS DE HACER? ACASO NUNCA EN TU ADOLESCENCIA SERVISTE UNA MALDITA COPA DE VINO?- En aquellos ojos verdes podía notar toda la furia que tenía...
Hasta aquí llegó el capítulo, si veo que tienen mucho interés, subiré muy seguido, sepan disculpar si tengo algún error, hace años no escribo novelas. Críticas con fin de ayudar serán muy aceptadas, gracias por leerme, les prometo hacerlos reír mucho, tengan linda noche ღ