Taliyah
Estoy sorprendida de que hayan puesto mi rostro está vez en primera plana aunque estaba segura de que mi hermana los amenazó fue más por las cámaras en el patio más que la salida al parque.
— Te ves bien, no puedo creer que te ves perfecta para primera plana.— Mi hermana se mostraba sorprendida, me sentía un poco ofendida.
— Decídete, es por mi color o mi rostro nada hermoso.—
— ¡Taliyah, eres la mujer más hermosa, solo date cuenta, lo que dices es mentira!— Mi hermana siempre me defendía.
— Tranquila Yin, es solo que ya sabes, vivir entre personas más bonitas y agradables que yo me siento como la que se mira mal entre ustedes ya que soy diferente.— Sonreí tranquila, tal vez por eso jamás hubiera tenido algún novio, enamorado por su puesto pero jamás hubiera llegado a una relación.
— Me desagrada ese pensamiento, eres una hermosa flor y siempre tratas de sentirte menos, ¿Porque lo haces?—
— ¿Para ocultar mi inseguridad? Realmente no importa Yin, enserio.— Estaba algo nerviosa.
— ¿Puedo maquillarte?— Eso me sorprendió.— Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que te había arreglado, ahora tu cabello es largo y eres tan diferente... Me hace feliz haberte visto crecer hermana.— Sonrió, extrañaba ver aquella sonrisa sincera de mi hermana, la cual demostraba que tanto me apreciaba.
Solo devolví la sonrisa y asentí, no sé cuánto tiempo fue pero mi hermana rápidamente se preparó, Sienna había estado jugando pero al llegar a la cocina se me quiso mirando fijamente como mi hermana me maquillaba, parece que le llamaba la atención.
Ella termino y me veía muy bien, no podía negarlo, me gustaba, mi cabello estaba por un lado en una coleta y el maquillaje era tan simple que no parecía que fuera a un carnaval.
— Entes momento voy ya invocar a tu novio de la manera más predecible posible... Va a tocar el timbre.— Y con aquello había sonado el timbre.
— Mi hermana es una bruja, que miedo.— Me burle a lo que ella estaba orgullosa.
Me levanté para abrir la puerta, no me sentía diferente ni tampoco es que quisiera destacar, abrí la puerta y sonreí a Kayn.
— Bienvenido Shieda, puedes pasar.— Comenté pero solo sentía su mirada fija, el parecía no saber que decir o lo intentaba.
Estaba un poco nerviosa ya que era mucho tiempo el que había pasado hasta que el reaccionó.— ¡Te amo!— Eso me sorprendió, fue algo muy fuera de lugar para que después me abrazara.— Ahhh, te ves demasiado hermosa para mí...— Eso me avergonzó, el realmente era un tonto, tal vez estaba planeado por el y mi hermana.
El se separó y rápidamente me beso pero no fue un beso normal, fue más lujurioso de lo que esperaba, aunque lo disfrute estaba algo nerviosa por ver qué Sienna no nos había visto, por suerte veía la televisión con mi hermana.
— ¿Porque me besaste de esa manera?— Pregunté en un susurro algo avergonzada.
— Lo siento es solo... Que últimamente he imaginado tantas cosas...— Menciono nervioso... Espero que no se estuviera refiriendo a lo que es normal en todos.
— Shieda... No es momento de hablar de cosas privadas... Ya sabes que Sienna puede escuchar todo.— Mencioné preocupada a lo que él me tomo del brazo para llevarme arriba, por suerte había alcanzado a cerrar la puerta.
El se detuvo en mi habitación, ya estábamos lo suficientemente lejos y después me volvió a besar de aquella manera, no entendía a que venía exactamente pero no es como si no me gustará.
Después de dejarme sin aire me miró fijamente pidiéndome algo, seguía sin entender que es lo que quería.
— Kayn... ¿Que ocurre?— El ahora parecía deprimido, entendía que quería pero no era como si le iba a dar la razón.
— Ya sabes... Últimamente... He estado pensando en ti, de manera más cercana.— Comento nervioso.
— ¿Tan rápido quieres estar comprometido conmigo?— Me burle pero el parecía serio, yo solo suspire.— Shieda, se a que te refieres pero aún no es momento, aún estoy algo nerviosa y desconcertada... En un abrazo, no sabría que pasaría si lo intentamos...— Mencioné avergonzada de tan solo imaginarlo.
— Quiero ir poco a poco... Por ahora me es suficiente si duermo a tu lado.— Aquello me sorprendió, el parecía avergonzado pero se veía lindo.
Me hacía feliz y me daba tranquilidad que el me diera algo de espacio y tiempo a una manera que pudiera acelerar lo que tendría que pasar si un hombre y una mujer se aman, tal vez no era mala idea dormir junto a el.
Narradora.
— Entonces... ¿Me estás corriendo se la casa?— Yin hablaba junto aquel actor, Taliyah había ido a bañar a Sienna y a darse un baño también.
— En lo más sentido nada sarcástico, si.— Aquella actriz bebió de su taza de té, la dejo en la mesa y comenzó a reír a carcajadas.— Nunca tomas enserio nada de lo que viene de mi...— Kayn realmente se molestaba cuando pasaba.
— Es que... ¡Te veo como un niño pidiéndome algo! ¡Y te odio por lo que es ver al niño que siempre me golpea pidiéndome un dulce después de haberme arrojado una vaso al rostro!— Dijo riendo.
— Esa es una buena forma de ver la situación pero es enserio Yin, quiero estar a solas con ella hoy.— Aquella actriz recobro la postura y en su rostro se veía que desconfiaba y odiaba en aquel amigo suyo.— Ah no, no me mires así, ya te lo dije, lo hablé con Taliyah y ella acepto.— Amenazó de vuelta.
Yin no estaba enojada por el hecho de que dormiría con su hermana, sabía que no se sobrepasaria pero temía que ella recordara lo de aquella noche junto con el y no pudiera resistirlo.
Desistió a su enojo, comprendió que su hermana había dicho que si volviendo a la normalidad.— Está bien, me iré con Rhaast esta noche, solo espero que no arruines tu oportunidad, quiero decir, tal vez vuelva a ser tía pronto.— Se burlo pero aquel chiste lo sintió de muy mal gusto.
— Hey, quiero disfrutar de la presencia de las dos mujeres que mas amo, que alguien más llegué hará que no pueda con todo.— Se burlo el.
Ahora no había tema del que podían hablar pero podían escuchar la televisión, justamente algún programa de chisme, un tema muy interesante.
— ¿Recuerdas cuando conocimos a esa conductora? Realmente es una chismosa fuera y dentro del programa.— Se burlo Yin riendo un poco.
— Si...— De pronto los dos vieron que era una noticia de Kayn y Taliyah, los dos salían en muchas fotos y la noticia trataba de si ellos estaban saliendo.
— Dios, de nuevo con este maldito dilema...— Susurro aquella actriz.
— Se que a Taliyah no le agrada el hecho de salir en las noticias, menos captar la atención... Sabía muy bien que no respetarían el hecho de al menos darnos más tiempo juntos...— Kayn parecía molesto.
— Y sabes... No sirvieron de nada mis amenazas... Ok, está vez usaré "eso", Kayn... Te dejare a cargo de esta casa por una semana, ten lindos 7 días durmiendo con ella.— Yin se levantó y subió.
El nombrado solo tembló al escuchar "eso", era un plan que los dos tenían por si los medios salían de control y solo podía decir que tal vez algunas personas no saldrían de todo bien, ya sea psicológicamente o físicamente.
Pero pronto bajo Taliyah ella sola, algo que extraño el actor.— Sienna parece haberse quedado dormida, realmente ama el agua y los baños.— Menciono riendo y acercándose a su pareja.
— Me recuerda a mi, de pequeño también me ocurría lo mismo según Zed.— Kayn parecía feliz recordarlo pero el rostro de su pareja qué parecía algo distanciada le preocupo.— ¿Dije algo que no te gusto?—
— No, no fuiste tú... Pensé en muchas cosas y...— Miro a la televisión.— Y justamente parecen hablar de eso...— Suspiro.
Taliyah realmente había mentido, pensaba sobre qué si se daría cuenta el solo de tantas cosas que tienen en común su hija y él, no entendía el porque no le daba importancia. Se acercó y se sentó junto a el algo disgustada con el programa, odiaba verse en fotografías, realmente era por un tema de autoestima.
— No me gusta que todos me observen...— Comento disgustada.
— A mi no me gusta que te miren, estamos de acuerdo en algo.— Sonrió para tomarla del rostro con su mano y atraerla para besarla en la mejilla.— Hueles a jabón.— Susurro haciendo temblar a Taliyah lo que lo hizo reír.
— ¿Adoras hacer esto?— Preguntó ella avergonzada.
— Tal vez me guste... Pero... No, no voy a apresurarme.— Respondió alejándose para verla completamente sonrojada.
— Solo espero que no seas así de impaciente cuando estemos en la cama...— Suspiro.
— ¿Crees que te trataré sin calma? Oh no, te trataré de la manera más dulce para que digas solo mi nombre.— Menciono orgulloso.
— Hablaba de dormir... No de hacerlo Shieda...— Ella solo rió y el nombrado suspiro, sabía que los chistes de doble sentido no servirían para ponerla nerviosa cuando ella dijera algo normal.
Sabía que debía encontrar un punto débil y lo haría, después de todo tenía una semana para hacerlo.
— Tu padre si que se tarda mucho...— Menciono Taliyah jugando con su pequeña.
Después de su conversación y saber que su hermana iba a estar a la defensiva por una semana, Kayn dijo que iría por sus cosas pero había tardado demasiado a pesar de vivir en el mismo vecindario a tan solo unas calles.
La morena dejo a su pequeña para que pudiera jugar sola pero la televisión estaba encendida y estaba el programa favorito de la pequeña. Aquella madre camino hacia la cocina, aún no podía creer que estuviera con Kayn después de todo.
Aunque trataba de dejar algunas cosas últimamente había venido a su mente aquella noche de los dos, ella seguía confusa de porque el lo había querido hacer con ella.
Lo de bonita ya lo tenía en la mente, no lo era, pero no recordaba algo que hiciera conquistar a Kayn, se preguntaba si sería algún punto débil pero también se sentía mal, ella lo conquistó sin ese interés, se lamentaba por todas aquellas mujeres que lo intentaron.
De pronto escucho la puerta, sabía que era el. Dejo el chocolate que se estaba preparando ya que la había tomado Kayn por sorpresa. Al abrir la puerta pensaba que estaba loca pero veía tres maletas.
— Dime que nos toda tu ropa.— Taliyah trataba de no burlarse.
— ¿De que hablas? Es mi pequeño equipaje para unos días.— Ella no pudo soportarlo y comenzó a reír.— Sabes, disculpa por cuidar mi imagen a todo momento, vives con Yin, deberías saberlo más que nadie.— Se excuso.
— Kayn... Mi hermana usa ropa que usábamos de adolescentes y créeme, es pésima haciendo conjuntos en casa... Aún recuerdo esa blusa rota con el pantalón igual... Ella en casa de siente vagabunda.— Comento con una sonrisa.
— Bueno, ahora sabes que soy muy diferente a ella.— Menciono orgulloso.
— Claro que ya lo sabía, te amo más a ti que a ella.— Dijo para entrar.
Kayn tan solo entro dejo las maletas y se acercó a su pareja abrazándola y besándola, aquellas palabras le habían gustado, le gustaba ser el mejor en lo que le gustaba.
— Tranquilo Shieda Kayn, hay una niña mirándote.— Se burlo Taliyah.
La pareja miro hacia la sala, la pequeña estaba confundida porque la mirarán pero se levantó y corrió hacia ellos, querían que la abrazarán. Kayn la levantó y también la abrazo.
— Parece que alguien extraña tus abrazos.—
— Sabes, yo nunca le di un abrazo... No hasta hace unos días... Parece que alguien amara muchos los abrazos.— Comento Kayn feliz.
— ¿No te sientes extraño?— Aquella pregunta sorprendió al actor.
— ¿Porque lo dices?—
Taliyah se sentía un poco mal, aunque le pintaba el cabello de negro a Sienna solo para que Kayn no la descubriera... Le preocupaba que el no se diera cuenta de que ha estado tan cerca de ella y... Decidió dejar de pensarlo.
— Por nada, solo quería preguntar, bueno, linda, es hora de prepararte para dormir, mamá iba a tomar un chocolate por lo que estará más tiempo despierta con papá.— Comento tomando a Sienna.
Kayn tan solo sonrió, se sentía a gusto de que Taliyah lo reconociera como un padre para su hija, la pregunta aunque fue extraña realmente si se sentía extraño, había estado muchas veces escuchando como Sienna hacia lo mismo que el de pequeño, se preguntaba si realmente el padre de ella era como el... O había algo más que no podía descartar.
Después de que la morena se encargará, bajo y fue hacia la cocina por su chocolate para después dirigirse a la sala donde estaba su pareja viendo televisión. Ella se sentó a lado de él recordándose en él.
— Taliyah, Gracias — La nombrada se sorprendió y solo lo miro.— Gracias por darme la oportunidad de estar en la vida de ustedes dos, las personas que más adoro.— Kayn se acercó a besarla.
Taliyah estaba sorprendida pero feliz, aunque sabía que aún no estaba preparada para decir la verdad realmente poco a poco saldría a la luz, no tenía miedo del resultado, no cambiaría que Shieda sea el padre de Sienna... Tal vez solo le afectaría a ella y era por eso que no estaba preparada.
Taliyah no dejaba de reír al mirar a su pareja, el se estaba colocando una mascarilla en el rostro, tenía que cuidar de su rostro.
— Estoy segura... De que si asustarias a Sienna.— Se burlo de su pareja quien la miro molesto.
— Sigo diciendo, disculpa por seguir una rigurosa vida estética, agradece que tú novio al menos lo hace para verse más lindo.— Se defendió pero aquel comentario no se puede tomar seriamente.
— Bueno, tiene sentido pero no me enamore de ti por tu lindo rostro.— Kayn se acercó a ella para mirarla fijamente pero en vez de crear tensión, solo hizo reír así pareja.— Bien, definitivamente no podré hablar contigo hasta que pase mi tiempo de usar mis mascarilla.— Se cruzó de brazos indignado.
Taliyah se acostó en las piernas de el sorprendiendolo.— Lo siento, me pareces muy lindo cuando te enojas pero no puedo tomarte enserio con ese rostro.— Sonrió.
Kayn la admiraba de arriba abajo, los dos ya tenían sus ropas para dormir, ella tenía una blusa de tirantes y un shorts, era la primera vez que la veía con ropa más abierta y provocativa.
— Veo que tus pechos no son tan grandes, debes de estar cómoda como estás ¿no?— Pregunto ya que escuchaba mucho que los pechos de mujer eran molestos.
— Gracias por bajarme el autoestima, he Sido atacada en mi orgullo, me esconderse bajo las sábanas para no ver mi deshonra.— Comento dramática pero ella rió un poco.— No me voy a preocupar por mi anatomía, mi hermana siempre me ha dicho que mi cuerpo es delgado y perfecto, pero después del embarazo he adelgazado más ya que he estado haciendo ejercicio.— Ella parecía orgullosa.
— Eso explica el porque estás mejor formada que antes.— Dijo Kayn con una sonrisa.
— ¿Eres acaso un pervertido? Siempre siento tu mirada pero no en mis ojos , siempre miras todo, de arriba para abajo y sinceramente no tengo muchos atributos.— Menciono con una sonrisa.
— Eso es porque lo miras a tu perspectiva, ya que tu trasero me gusta.— Kayn parecía orgulloso.
— ¿Enserio? Bueno, es casi lo único que se que si tengo pero no creo que solo te guste eso.— Taliyah estaba un poco avergonzada.
— Pero si es en lo que más pienso, es lo que más me gusta de ti.— Comento feliz.
La morena se sentía un poco extraña, sabía que tenía muy pocos atributos pero no creía que estuviera hablando con su novio de esas cosas, era la primera vez que lo hacía con alguien.
— Ah, el tiempo de la mascarilla ha pasado, será mejor quitarmela.— Taliyah se levantó para dejar a su novio pasar a al baño.
Ella estaba tranquila y feliz, se levantó, quería ver algo en la ventana ya que podía ver el parque desde su ventana, le gustaba imaginar que había un fantasma. De pronto sintió como Kayn había apretado su trasero haciendo que ella lo mirara enojada.
— Ves, tienes el suficiente.— Taliyah suspiro.
— Gracias por tus halagos pervertidos.— Respondió rendida, estaba a punto de caminar a la cama cuando Kayn había tomado los pechos de ella en sus manos apretando los.— ¡Shieda Kayn!— Grito enoje ay avergonzada.
— ¡Lo siento, tenía curiosidad, después de todo!— El se acercó a susurrarle.— Estamos los dos solos, solo me contengo porque me lo pediste.— Taliyah solo suspiro.
— Se nota que tienes un excesivo deseo sexual hacia mi... ¿Porque?— Pregunto confundida.
— ¿Porque no? Eres mi pareja y solo soy feliz contigo o a menos... ¿Eres asexual?— Aquello hizo que Kayn tuviera un poco de miedo.
— Shieda no, solo.... Aún no superó.... Ya sabes, lo del padre de Sienna y trato de pensar en ti.— "Trato de no recordar lo dulce que fuiste idiota." Respondió mentalmente.
Aquel actor comprendió, tenía razón, quería que aquellos momentos solo fueran de los dos, le dolería si le dijera que le recordó aquel hombre que aunque lo odiaba no podía odiarlo del todo, le dió la oportunidad de estar con ella y lo agradecía aunque no era lo que se planeaba en un principio.
— Entiendo.— Respondió para besarla en la mejilla y cargarla en sus brazos soprendiendola.— Será mejor descansar, ya te di la suficiente presión el día de hoy... Lo siento.— Se disculpo dejándola en la cama.
— No te preocupes, solo quiero pensar en ti ahora.— Respondió haciendo sonreír a Kayn.— Ven, debemos descansar para mañana.—
Los dos estaban acostados y aunque se sentían un poco nerviosos poco a poco aquello se sintió de lo más tranquilizador, los dos se abrazaron para dormir más tranquilos respectos el uno al otro pero aquello no duró mucho pues Sienna comenzó a llorar, aunque la pareja intentará estar juntos sabían que no podrían con aquella pequeña y aunque les era un poco molesto, tenían que acostumbrarse.
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