Alison Payne.
Sé que no debí comportarme así con Styles, él no tenía nada que ver en esto. Él apartó su mirada de mí y ya no volvió ha hablar hasta que Emma y Niall llegaron.
Harry se levantó sin decir nada a comprar comida para él.
- ¿Tú no comerás? – preguntó Niall y luego le dio una mordida a su hamburguesa.
- No, se me quitó el hambre, creo que mejor me iré – dije acomodándome en el asiento para levantarme.
- ¿Por qué? – preguntó Emma limpiando su boca con una servilleta de papel blanca.
Traté de hablar pero ninguna palabra salió de mi boca, solo me encogí de hombros. Sentí como se formo un nudo en la garganta y antes de romper en llanto salí de ahí, sin decirles nada.
Busqué disimuladamente si Zayn ya se había ido y no lo vi por ningún lado.
Salí del C.C. y las calles de Londres ya estaban oscuras. Me detuve antes de bajar la banqueta y miré hacia atrás cuando las puertas automáticas se cerraban. Suspiré y sentí un escalofrío. Volví mi mirada al frente y comencé a caminar para regresar a casa, no traía el dinero suficiente para pagar un taxi y no pasaban los autobuses por aquí cerca, así que no me quedaba de otra más que caminar.
No podía dejar de pensar en ese beso que ellos se habían dado, y en como yo había tratado a Hazza. Sabía que él no tenia la culpa, además de que siempre se comportaba tan lindo con migo.
Después de unos minutos empecé a escuchar unos pasos tras de mí. Me detuve y voltee para ver si alguien me seguía pero no pude ver nada ya que estaba muy oscuro. De acuerdo, me comenzó a dar un poco de miedo. Creo que no debí venirme sola.
Comencé a caminar lento y mirando de reojo hacia atrás, y sí, alguien me seguía pero no pude distinguir muy bien a esa persona.
Comencé a caminar más rápido y esa persona corrió hacia a mí poniéndose enfrente para detenerme el paso.
- Tú estás loca, ¿verdad?, ¿Cómo diablos se te ocurre venirte sola de noche, Aly? -
Suspiré aliviada al darme cuenta que era Harry.
- ¡idiota!, me espantaste – golpeé un par de veces su pecho hasta que él me detuvo tomándome de las muñecas.
- Tranquila, ya – me miró directamente a los ojos, y no sé como pero pude relajarme. Él soltó mis manos y acarició mi mejilla. - ¿Por qué te fuiste sin decir nada? – preguntó cuando empezamos a caminar.
- Me sentí mal – confesé bajando la mirada.
- Pudiste habérmelo dicho – me miró.
- Lo sé. En verdad lo siento… no fue mi intención hablarte así. No sé que me pasó – me disculpé. Harry se detuvo enfrente de mí.
- No te preocupes, está bien – me sonrió. – además, para eso están los amigos ¿no? – sonrió haciendo resaltar sus cachetes y se encogió de hombros.
- Claro. – seguí caminando – gracias – agradecí sin ánimos
Harry me siguió y al notar que yo seguía seria preguntó:
- ¿No quieres contarme lo que te pasa?, así sabré que es lo que hacer y decir… - apretó la boca y lo miré.
- Lo siento, no quisiera hablar de eso. –
- Está bien… ¿Un abrazo puede servir para que estés mejor? –
Nos detuvimos y lo miré curiosa.
¿Él quería abrazarme, o por qué lo decía?, no lo sé pero tal vez un abrazo en este momento funcionaría.
- Si lo hace una persona que quiero, si – respondí y él dio dos pequeños pasos hacia a mí.
- ¿Y funciona si yo te abrazo?, ¿O no me quieres? – preguntó sin dejar de mirarme a los ojos.
Abrí la boca para contestar pero no salía ninguna palabra, solo miraba sus bellos ojos verdes.
- Ok… tu silencio me lo dice todo – dijo en un tono triste.
- Claro que si te quiero, Styles – le dije y sonrió tímidamente sin mostrar sus blancos dientes.
- ¿Enserio? – preguntó sorprendido.
- Si – sonreí.
- ¿Entonces mi abrazo funcionará? – preguntó dudoso.
Sonreí por su pregunta.
- Tonto, ¿Por qué no me abrazas y ya? – dije riendo.
Harry sonrió ampliamente y me abrazo, mientras yo rodeaba su cintura respondiéndole su abrazo.
Pude oler su bello aroma tan varonil y me encantó.
Después de unos segundos nos separamos y sonreímos.
- Vamos, te acompaño a tu casa – dijo caminando a mi lado.
- No tienes que hacerlo… puedo irme sola –
- Estás loca, Alison – rio - te acompañaré. – afirmó seguro.
Lo miré sonriendo.
- ¿Qué? – preguntó y yo negué con la cabeza - ¿Tengo algo en la cara? – preguntó tocándose su cara y reí un poco.
- No, no tienes nada. Gracias – dije aferrando mi mano en su musculoso brazo.
- ¿Por qué agradeces? – preguntó mirándome confundido con una sonrisa en su rostro.
- Por ser tan buen amigo, y estar conmigo hoy aunque te haya tratado tan mal – recargue mi cabeza en su brazo sin dejar de caminar por las oscuras calles.
- No tienes por qué agradecerlo, pequeña – acarició mi cabeza – soy muy buen amigo, tú lo has dicho – me guiñó un ojo.
- Losé – dije después de reír por lo bajo.
Llegamos a casa y lo invité a pasar, ya que me dijo que sus padres pasarían por él por que se habían llevado su auto.
Tomé el control remoto y encendí la televisión cuando nos sentamos en medio del sofá más grande.
Buscamos una buena película en varios canales de la tv pero no había nada bueno, hasta que encontramos una pero no sabíamos el nombre.
Al parecer ya me había sacado de la mente lo que había sucedido con Zayn y prestaba mucha atención a la película, hasta que me estaba quedando dormida en el hombro de Styles.
Cerré los ojos y ya no supe nada de lo que pasaba a mi alrededor.
Harry Styles.
Después de diez minutos nos concentramos en la película y luego pude sentir la respiración de Alison, cada vez más profunda en mi hombro.
Moví un poco mi cabeza para mirarla y me di cuenta de que ya se había quedado dormida. Me dio tanta ternura verla así. De seguro estaba muy cansada, tal vez también por eso había cambiado su humor por un momento.
Acaricié su mejilla y la puerta principal de la casa se abrió. Voltee y pude ver que era Zayn.
Se detuvo al ver mi presencia aquí y yo le sonreí pero él subió las escaleras ignorándome por completo. Tal vez le había ido mal con Rebecca. Pensé.
Voltee mi cabeza para ver a Aly y no podía dejar de mirarla. Se miraba tan tierna dormida. Volví a acariciar su mejilla suavemente y acomodé un mechón de su cabello que estaba suelto por su cara, poniéndolo detrás de su oreja. Ella arrugó su nariz y se acurrucó más en mi brazo. Miré sus labios y me dio una enorme sensación por besarla. Pero tenía el gran temor de que ella despertara y se molestara conmigo. Arruinaría todo esto de nuestra “Amistad”.
Rocé su nariz con la mía y el claxon de un coche sonó fuera de la casa haciendo que ella se despertara frustrada. Supuse que eran mis padres.
- ¿Qué fue eso? – preguntó alejando su cuerpo de mí y tallando uno de sus ojos.
- Creo que ya llegaron mis padres. Es hora de irme – apreté la boca haciendo una mueca.
- Oh… que mal. Te acompaño a la puerta – se levantó del sofá bostezando y extendió su brazo para que tomara su mano. Yo le sonreí y la tomé levantándome del sofá y caminando a la puerta de entrada.
Ella abrió la puerta y al final del jardín estaba mi madre adentro del auto esperándome.
- Bueno, mañana pasaré temprano por ti, para llevarte a casa de Niall – sonreí acariciando su mejilla.
- También iremos por Emma, recuérdalo – dijo alzando ambas cejas.
- Cierto, no lo olvido – besé su mejilla. – nos vemos mañana –
Solté su mano y di un par de pasos cuando ella me volvió a tomar del brazo. Voltee y la miré confundido.
- Gracias – volvió a agradecer.
- ¿Y ahora por qué? – reí por lo bajo.
- Por pasar este día conmigo, querer ser mi pareja en química, y ser el gran amigo que necesito a mi lado – me abrazó fuertemente y yo le devolví ese abrazo.
- Ya te dije que no tienes que agradecer, Aly. Me gusta estar contigo. – besé su frente cuando nos separamos un poco para poder vernos a los ojos.
- A mi también me gusta estar contigo. – confesó sonrojada.
Le sonreí ampliamente y junté nuestras frentes.
- Te quiero, Aly. –
Ella solo suspiró sin responder nada y me regaló un pequeña pero linda sonrisa. Rocé por segunda vez mi nariz con la suya y Alison rio por lo bajo.
- Bueno, ahora si, adiós. Nos vemos mañana – volví a besar su mejilla, y ella hizo lo mismo. Saludó a mi mamá de lejos cuando yo había subido en el asiento de copiloto. Esperamos a que ella entrara a su casa y cuando lo hizo nos fuimos a mi casa.
- ¿Esa jovencita es hermana de Liam? – preguntó mamá. Sabía que comenzaría a interrogarme.
- Si, lo es – contesté.
- ¿Y ella es tu novia? – hizo otra pregunta y yo la miré riendo.
- Mamá no te entrometas en esto, por favor – pedí un poco sonrojado.
- Solo contéstame hijo, ella es muy linda. Parece ser buena chica. –
- Lo se, mamá. Y lo es. –
- ¿Es tu novia? – volvió a preguntar.
Me esperé para contestar… pensaba en ella. En lo bien que siempre me la pasaba a su lado, en su sonrisa, sus ojos, su mirada… sus labios.
- No, no lo es – dije decepcionado de mi mismo. Por mi culpa ella no era mi novia. Todo por mis estupideces.
- Oh… que lastima, pero ella te gusta, ¿cierto? – dijo mi mamá estacionando el auto en la cochera.
- Si – suspiré. – estoy enamorado de ella, mamá, pero lo arruiné todo y ahora solo somos amigos. – agaché la cabeza.
Mamá me dio un par de concejos y luego subí a mi habitación para tomar una ducha y dormir. Mañana sería un nuevo día y tenía que seguir tratando de conquistar a Alison.
Alison Payne.
Subí a mi habitación y las cortinas de la puerta que daban al balcón estaban abiertas. Caminé a cerrarlas ya que entraba el aire muy helado y ahí estaba Zayn, recargado en la orilla del barandal mirando hacia la calle.
- ¿Qué haces aquí? – pregunté con indiferencia y él inmediatamente volteo.
- Quiero hablar contigo – dijo acercándose a mi.
- Pues yo no quiero, y vete de mi habitación – pedí entrando y dejándolo afuera.
- Aly, por favor. – pidió cuando entró.
- No. No quiero escucharte –
- Eres una odiosa cuando te lo propones – dijo molesto y salió de la habitación.
- ¡GRACIAS! – grité antes de que cerrara la puerta.