Estaba jugando con mi mejor amiga Lea en la parte de atrás de mi casa, era un juego sencillo así que nos limitábamos a estar acostadas en un mantel de color morado, hoy era un día especial porque cumplía mis 13 años y tendría una fiesta al día siguiente. No quería que me celebraran porque para mi era un día normal común y corriente. Pero pese a suplicas y suplicas mi sueño se hacia realidad tendría mi propia fiesta de cumpleaños.
- Estas emocionada mañana tendrás una fiesta de cumpleaños ¡que mas quieres pedir! - decía Lea toda emocionada que no cabía de la felicidad.
- No, no me gustan las fiestas de cumpleaños.
- Pero si todavía somos jóvenes, ¿apoco no te imaginas a un príncipe que venga a tu fiesta y se presente y te diga que le gustas y que quiere serte fiel toda la vida?
- No lo creo, a mi todavía no me llaman mucho --la atención los niños son muy grandes y son todos bruscos... no claro que no ¡son unos animales! - le decía mientras bailaba como mono
- ¡Hay! Miranda creo que los juzgas mal, ellos son tan varoniles tan hombres... diablos me gustan
- Pues no se que les vez y menos a ese, ¿como se llama? Ese… así Lucas... el si es todo un hombre
- Oye no seas así que tu traes que mueres a Carlos, el si que esta pa chuparse los dedos…
- Quien piensas que soy la Sri. No quiero ser virgen... - me reí ante la cara de enojo que tenia Lea, ella siempre enfadándose por todo
- ¿Y vendrá Mario a tu fiesta?
- Mira primero hablas de uno y luego de otro dios es como si quisieras tirártelos a todos… bueno déjame uno ¿no?
Nos reíamos a carcajadas y mi madre salio a ver si queríamos comer algo, era tan relajante estar acostadas viendo como se iban formando cosas en las nubes, porque si andábamos en las nubes hoy, no como otros días en los que estamos de la misma forma pero siempre viendo que mi madre no nos interrumpiera o nos dijera que dejáramos de pensar en chicos que apenas estábamos pequeñas.
Entramos a la casa diciendo que teníamos mucha hambre y que si nos podrian hacer un pay - mi madre hacia los mejores pay's que pudieran existir era una delicia probarlos - y así nos dispusimos a comer de unas ricas flautas al estilo Merian. Acabamos agotadas en el piso de la sala, habíamos comido mucho y ahora estábamos viendo una película de mis favoritas 500 day's for Summer, esta película me encanta todo lo que se imagina el chavo que ella la ama y lo desea y ella como si nada solo queriendo una amistad, es algo trágico pero a la vez hermoso por todas las cosas que paso con ella porque sintió amor...
-Oye Miranda... ¡Miranda!- me hablaba mi amiga haciendo ademanes con las manos para que le prestara atención - ¿pélame no?
- Espera es que ya viene mi parte favorita...
- Hay Miranda toda la película es tu favorita
- Ash! ridícula que eres…
- Bueno, ¿y tu crees que nos pase algún día eso?
- ¿Que cosa?
- Pues si eso, que nos enamoremos y que entreguemos todo y que al final no sea el indicado…
- Lea siempre abra uno para cada quien, uno que se adapte y nos cambie y que nos ame de verdad solo tenemos que ser pacientes y probar a cuanto chavo se nos ponga enfrente
- Ya las oi Miranda y mas les vale que no se les ocurra
- Mama siempre nos estas espiando, ¿no podemos hablar tranquilamente?
- Hay Lea mi amor perdónala ya se le pasara... ¿Quieren que les prepare algo para la cena?
- ¿Que hora es? - preguntaba Lea a mi lado mientras sacaba el móvil para revisar el reloj
- Son las 8 en punto
- Diantres tengo que irme ya mi mama ha de estar muy preocupada le dije que llegaría a las 6
- Bueno cuídate y me llamas cuando llegues
- Miranda solo son 3 cuadras
- Si pero hay peligro así que corre, te quiero amiga
- Igual yo, chao que se me hace mas tarde
La despedí en la puerta y me dirigí a la cocina donde mi madre hacia la cena para cuando llegara papa, estaba guisando unos omelet's con jamón y queso para mi y para ellos unos con chile y tomate. Me puse a escuchar mi cd de Coldplay donde venia mi canción favorita Yellow y In my place mientras llegaba mi papa y así comenzaba a recoger todo el desastre del patio.
-Hola familia ¡ya llegue!
- Papi que bueno que llegaste, tengo que pedirte un favor así que no me lo puedes negar es algo muy sencillo pero significativo... – corrí gritando todo desde el patio hasta la entrada.
- ¿Haber que se te ocurrió esta vez Mir?
- Bien pero ven vamos a mi cuarto no quiero que mama escuche
Subimos a mi habitación y cerré la puerta con candado para que mi mama no escuchara y puse el reproductor con mucho volumen y nos metimos a mi baño privado.
- Veras mañana cumple años mama y quiero hacerle una cena romántica para ustedes dos aunque no importe que cumplamos yo primero y un día después ella, yo estaré en la fiesta y ustedes tendrán su cena por la noche y de mi no se preocupen ya lo hable con la mama de Lea y me quedare con ellas al cabo la fiesta es en su casa así que no habrá ningún problema...
- Gracias por hacer esto para tu madre, pero no deberías mañana es tu fiesta
- Bueno yo preparare la cena y adornare para cuando los 2 lleguen del trabajo todo este listo y debes llegar un poco mas temprano para que piense que fuiste tu, yo me iré antes de que lleguen y ponte tu mejor ropa que mañana será un día especial
- Gracias a Dios que te tuvimos que seria de nosotros sin ti
- Nada - nos reímos a carcajadas y luego añadí- pero quisiera pedirte permiso para visitar a los abuelos estas vacaciones se que no los visitamos pero quisiera conocerlos no se mucho de ellos y quisiera verlos, saber que es de ellos, aunque a mi mama no le guste yo quiero verlos
- Hija hay cosas de las cuales no le enorgullecen a tu madre y uno de ellos son sus padres, tus abuelos pero esta bien de mi parte tienes el permiso solo consigue donde viven porque ni yo mismo se nunca les pedí su mano ni nada y no los conozco.
- Diablos papa no me podías poner más complicada la situación
- Bueno vamos a comer no valla ser que tu madre se ponga histérica porque la comida esta fría
Apague todo y bajamos, fuimos directos a la cocina mi madre ya estaba comiendo sola y solo dijimos lo siento y nos sentamos mi mama nos fulminaba con la mirada por que a ella nunca le ha gustado comer sola y lo que nosotros hicimos no le había gustado.
- ¿Y de que tanto hablaban?
- Secretos mama secretos cosas de padre e hija
- ¿Y se puede saber? - dijo mi mama con un abismo de duda y felicidad
- De mis abuelos...- dije sin rodeos no quería arruinar la sorpresa pero sin querer arruine algo mas y es que a ella no le gustaba mucho hablar de ellos - y de mi fiesta mama quiero pasármela súper y de paso pues conseguir un novio - veía como se ponía un poco triste cuando hablaba de los abuelo y es que ella los extrañaba tanto
- Bueno un día de estos los visitaremos no digo que pronto si no que un día
- Bien y a ¿que hora llegaras mañana del trabajo mama…?
- La verdad creo que llegare a las 10, mañana hay mucho trabajo en el restaurante.
- Bien - comimos el resto del postre en silencio y me ofrecí a lavar los platos, mis padres subieron a su habitación a descansar y yo después subiría a la mía; estaba lavando los platos cuando sonó mi móvil...
- ¿Bueno?
- Si, ¿Miranda...? - decía una voz del otro lado - Hola soy Carlos hablaba para decirte que mañana no podré ir a tu fiesta porque llegaron unos primos de otro lugar y pues no quiero incomodar llevando mas gente…
- Hay no te preocupes llévalo, no hay problema
- ¿Enserio? bueno esta bien entonces mañana estaré ahí para acompañarte.
- Claro cuídate mucho y descansa te quiero…
- Y yo igual mi amor
- Dulces sueños mi amor… ¿y mañana tendremos tiempo para nosotros?
- No lo se tu estarás muy ocupada recibiendo a cada uno de los invitados pero, ¿podrás hacer un espacio para mi?
- Hay tontito claro que lo haré
- Esta bien amor te veré mañana que tengas dulces sueños te amo
- Chao amor te quiero
Colgué con Carlos, el es una persona que me inspira mucha confianza y cariño pero no lo amo el quiere estar a solas con migo y tener sexo pero yo quiero hacerlo hasta que me case y si se que es tonto pero quiero llegar virgen al matrimonio; desde hace tiempo que salgo con el ya hoy son 4 meses de relación pero todo lo mantenemos en secreto ya que el es 2 años mayor que yo, ni siquiera Lea lo sabe pero bueno es algo que ya no aguanto y quiero dejarlo porque no quiero llegar a otro nivel, estoy tan chica que no quisiera pensar en estar a solas en una habitación con el.
Despeje mi mente y subí a mi habitación ya era tarde así que me puse la pijama y me senté a leer uno de mis libros favoritos “Sentido y Sensibilidad”, amo al personaje de Edward y de Elionor son casi tal para cual y tienen que sufrir tanto para poder estar juntos. Al final termine por dormirme con todo y libro sobre la cama, empezando a soñar en como seria una vida totalmente diferente y no ser una niña perfecta ser alguien imperfecto pero bello ser alguien que nadie conozca y que sea capaz de todo alguien como lo que siempre quise ser.
Sueno: Estaba sentada en medio de una gran plaza y se me acerca un chavo como de mi edad de pelo güero y de ojos azul cielo, verdaderamente hermosos, era un chavo muy guapo y me dedicaba la sonrisa mas radiante que podría conocer… Me tomaba de la mano y comenzaba a caminar a su lado, cada cierto tiempo me miraba y me hacia sentir un poco tímida y hacia que me sonrojara con palabras que no tenían sonido. Llegamos a una especie de parque y el me tomaba de la cintura y besaba calidamente mi cuello, sentía el rozar de sus dedos en mi espalda y sus tiernos besos haciendo un camino hasta llegar a mis labios, me tomo del rostro y me susurraba algo que yo no entendía – Te amo Pattrick… - salio de mi boca y el se sonrojo; sentía el latir de mi corazón cada vez mas acelerado cada vez que nuestros labios se rozaban o la sola caricia con sus manos sobre mi piel. Todo era tan perfecto y a la vez tan extraño yo tenia intenciones de quitarle la playera pero el me detenía y decía cosas que yo no podía escuchar, trataba de volver a besarlo pero sentía que alguien me tomaba de los brazos y quería alejarme cada vez mas de el todo comenzó a oscurecer y el me soltó la mano no entendía que me decía ni el porque me arrinconaba en una gran cueva lejos de aquel bello parque, hacia que me quedara quieta con cualquier movimiento, estaba segura que el era importante en mi vida pero nada de lo que sonaba tenia sentido para mi, no lo conocía tampoco sabia que parque era y porque todo de repente cambio de tonalidad de un azul cielo a un negro oscuro, cada vez se hacia mas oscuro y tenia cada vez mas miedo, estaba aterrada porque no sabia que hacer solo estaba aquel chico que me daba tranquilidad; el respondió a mi ultima mirada y lo hacia con ternura antes de besar tiernamente mis labios y al escuchar su voz, hizo estremecer hasta el mas pequeño ser vivo dentro de mi cuerpo… - Te amo Miranda y siempre te amare…
Desperté en medio de gritos, mi madre corrió a saber que me pasaba y me fije en la hora eran las 5:30 a.m., y mi madre estaría yéndose a trabajar para poder abrir su restaurante; le dije que no se preocupara que estaría bien que solo era una pesadilla y que todo pasaría, baje y tome un vaso con agua de la cocina y volví a mi habitación a tratar de descansar un poco ya que tendría un día muy largo dentro de un par de horas.
Después de un rato de estar dormida me levante haciendo un puchero por que era todavía temprano pero me daría tiempo de hacer todo lo que necesité. Empezaba desesperarme que no encontrara el vestido que tenia preparado y después caí en cuenta de que a lo mejor mi madre lo había tomado para lavar ya que estaba cerca de mi cesto de ropa sucia, maldecía por dentro al dejarlo en aquella silla, total seguí buscando dentro de mi armario que otro vestido tendría para ponerme y encontré escondido entre los percheros una caja adornada con papel azul marino metálico (mi color favorito) y un moño color plata con una nota pegada:
Para un ángel que cayo del cielo e ilumina este mundo y que hoy esta creciendo para ser una gran mujer
Te quiero Miranda
Pattrick
Abrí la caja de la emoción, no sabia quien era pero de seguro que no me regalaría algo tan malo, para mi sorpresa era un vestido rojo medio oscuro entallado hasta la cintura y con caída libre hasta mis rodillas, un solo tirante y con un cinto a la cintura a juego, simplemente el vestido era hermoso; pero dentro de aquella caja había otra pero de menor tamaño, al abrirla para mi sorpresa había unos pendientes color ámbar a juego con una gargantilla de una sola piedra de la misma tonalidad que los pendientes en forma de gota y con una nota por debajo de todo ello:
Por supuesto no podía faltar su complemento
Pattrick
Guarde todo dentro de aquella caja, no sabia quien rayos era Pattrick pero por lo menos me había dado un obsequio que me hacia falta y que iban a juego con mis zapatos del mismo color que mi padre me regalo hace una semana. Faltaba solo una hora para que Lea y su madre pasaran a recogerme para ir a su casa y a listar todo.
Ya eran las 2 y Lea no llegaba, lo mejor seria hablarle, así que decidida tome mi móvil dispuesta a marcar pero para mi sorpresa pitaron y di un vistazo desde mi ventana y eran ellas, tome apresuradamente mis cosas y corrí escaleras abajo para subirme al auto…
De camino compramos algunos refrigerios que nos harían falta para no morirnos de hambre. Al llegar Lea y yo corrimos hacia su habitación a encerrarnos mientras su madre nos decía que fuéramos mas lento que no se iba acabar el mundo, la mama de Lea siempre era así tan relajada que cuando estaba enojada era raro mirarla porque siempre mantenía una sonrisa en su rostro; comimos un poco antes de comenzar a cambiarnos y empezar la cuenta regresiva para que empezara lo que seria mi mejor fiesta de cumpleaños.
- Miranda. ¿Y que piensas ponerte?
- Pues tenia preparado un vestido pero esta mañana desapareció de donde lo había dejado así que comencé a buscar otro en mi armario y encontré esto – le decía mientras sacaba de la caja el vestido mas hermoso que me podrian regalar – estaba dentro de mi armario as que lo tome había una dedicatoria así que supuse que era para alguien y pues era para mi solo que no se quien sea Pattick pero le doy las gracias me salvo la vida.
- Miranda pero si esta hermoso el vestido serás la mas envidiada de la fiesta – comenzaba a reírme por que se supone que ese era el caso, que por eso hacia una fiesta.
- Si no quisiera que me envidiaran no estaría haciendo una fiesta Lea.
- Bueno yo pensé que era porque cumplías los 14… ¡a no los 13!
- Ni mi propia amiga sabe cuantos anos cumplo, esto es el fin del mundo, que llamen a los bomberos a la policía y a la guardia costera por que mi amiga no sabe cuantos cumplo.
- Ya deja de ser tan paranoica y comencemos a arreglarlos que faltan 2 horas para la fiesta…
La casa de Lea era enorme igual que la mía, solo que la de ella tenia una piscina y un patio mucho mas grande por ello que mi fiesta se celebrase en su casa además que la mama de Lea se había ofrecido ya que mis padres no podían estar con migo en este día tan importante…
- ¿Lea tu crees que venga Carlos?
- Claro si esta loco por ti como no venir seria como dejarles el camino libre a los demás y mira que hay muchos detrás de ti.
- Déjate de paranoias no hay nadie detrás de mi, aunque no he de decir que no me guste Carlos, ¿no crees que es un poco mayor para mi?
- Bueno siempre dicen que para el amor no hay edad, pero se me hace que si
- ¿Por qué?
- Pues ya sabes, el ya experimento eso de tener sexo y nosotras que sabemos de eso, solo somos pequeñas y no unas adultas o adolescentes experimentando ni nada y el pues ya lo ha hecho con varias.
- ¿Eso es cierto? – la mire con cara de sorpresa, no podía creer lo que ella me estaba diciendo acaso ella sabia… quería preguntarle pero no se si me diría así que decidí que esa misma noche le preguntaría – cambiando de tema, ¿que te pondrás tu?
- Todavía no lo se porque hoy vendrá una persona muy importante para mi, es alguien con quien llevo saliendo como 4 meses y la verdad me gusta mucho así que quiero verme fenomenal para cuando el llegue
- Así, que guardadito te lo tenias, ¿porque nunca me lo dijiste? ¿Y de quien se trata...?
- Pues es tu Carlos, y no te lo decía por que tenia miedo que te enojaras con migo porque pensé que a ti te gustaba y así que mejor lo oculte no sabia que decirte eres mi mejor amiga, no sabes las ganas que tenia de contarte este secreto ¿por que no se lo contaras a nadie verdad...?
Sentía que todo dentro de mi se derrumbaba, estaba hablando de mi Carlos mi novio desde hace exactamente 4 meses igual que ella, porque jugaría cruelmente con las 2, si sabe que somos las mejores amigas y que no hay nada que me separe de ella… Tome lo ultimo que quedaba de mi vaso de refresco y entre en el baño, tenia tantas ganas de llorar y de grita que no quería que nadie me viera, era tan orgullosa para que alguien me viera llorar, preferiría estar encerrada en un calabozo antes que estar en esta fiesta; si que hoy seria un día inolvidable empezando por esta noticia.
Me lave la cara y salí del baño, Lea me esperaba con una cara de preocupación que me dejaba ver que ella pensaba que me había molestado, que me había enojado con ella, no sabia como hablarle solo la miraba a los ojos y ella no entendía que tenia, me ayudo a sostenerme y a recostarme en su cama, sentía un dolor intenso en el estomago como si fueran punzadas cortantes y a la vez unos calmantes ante mi dolor del corazón.
- Miranda, ¿estas bien...? ¿Te enojaste por lo que te dije...?
- No estoy enojada Lea, es solo que me sentí mal eso es todo, debió ser la comida o los nervios que tengo ya sabes hoy será un día perfecto… - logre decir sin que se derramaran lagrimas por mis mejillas.
- Esta bien, deja te traigo una pastilla para el dolor, así te sentirás mejor y nos vestiremos para la fiesta… - cuando estaba apunto de irse la tome de la mano y la acerque junto a mi
- Y, ¿ya lo has hecho con el…?
- Miranda eso ya es muy privado, pero creo que tu si lo tienes que saber… Si ya lo hemos hecho pero solo como 2 o 3 veces, es que a mi casi no me gusta pero el dice que es algo muy hermoso y así quise que fuera mi primera vez con alguien que me gustara y el es ese alguien…
Deje caer mi cabeza contra las almohadas mientras ella iba por las pastillas, saque el vestido y comencé a cambiarme, me quite la ropa lentamente viéndome en el espejo de cuerpo completo de la habitación, observando cada parte de mi cuerpo, esas curvas que hacían suspirar a cualquiera, esos pechos que resaltaban mi esbelta figura, y aquellas pompas que se alzaban de manera complementar haciendo me ver deseable a los ojos de cualquiera… Empecé a ponerme el vestido y me quedaba perfectamente, me coloque los pendientes y la gargantilla, tome el rizador y empecé a ondular mi largo y rojizo cabello y trence parte de ello para formar un semi recogido, acomode el flequillo hacia un lado, me maquille de manera sencilla pero a la vez que mis ojos resaltaran, Lea ya había vuelto y me había tomado a pastilla, ella llevaba puesto un vestido color turquesa floreado con una sandalias del mismo color y llevaba una coleta con un mono; mientras ella se maquillaba yo me ponía mis sandalias de color que mis pendientes y hacíamos gala de vernos en el espejo para ver si ya estábamos listas.
Se dieron las 6 y la fiesta comenzó, poco a poco iban llegando los invitados y ahí estábamos las 2 recibiendo a cada uno, de los más importantes en mi vida: Nina McRiggan, Osvaldo Reyes, Tonny Hdz, Brendon Willson, Katia McDonald, Elías Méndez, Christian Dugglas y Maria Valley. Y así cada uno fue llegando depositando un pequeño regalo en mis manos ya no sabia donde poner cada caja, cada bolsa que me regalaban al final los abriríamos junto con los que se quedarían a dormir con nosotras hoy simplemente era perfecto.
Estábamos todos bailando al son de la música cuando alguien me tomo de la cintura y me acerco a el.
- Hola preciosa, ¿como esta mi reyna?
- Deja me en paz Carlos, terminamos - Me voltee para verle la cara y en ella reflejaba una sonrisa enorme – ya se que todo este tiempo has estado con Lea y no pienso hacerle daño a mi mejor amiga solo por un maldito como tu.
- Así que te enteraste… Pues déjame decirte que ella al menos me complace no como tu niñita eres apenas una niña no como ella que ya es toda una mujer – estaba tan enojada con el que solo logre darle una cachetada y salí corriendo en dirección a las bancas más lejanas.
Quería llorar de rabia que por orgullo no salían, - no llorare por alguien que no vale la pena – tenia mi rostro entre mis piernas, no quería que nadie me viera en este aspecto ni en mis arranques de ira que ni siquiera mis padres habían visto.
- Entonces no llores por ese alguien – decía una voz a mi lado así que levante mi cara para observarlo, me quede idiotizada por aquel chico que me estaba hablando; era tan guapo y de ojos del color del cielo, de cabello rubio y de una sonrisa verdaderamente bella, creo que me sonroje y volví a bajar e rostro de vergüenza – Bueno si quieres llorar aquí esta un hombro y alguien para que te desahogues
- Gracias eres muy amable pero no, no debo de llorar, debo ser fuerte además hoy es mi cumpleaños así que hoy todo debe de ser realmente perfecto, ¿no lo crees? – voltee a verlo pero el ya no estaba ahí, ya no había nadie a mi lado; sentí un escalofrió que recorrió mi cuerpo entero y decidí que lo mejor era bailar, bailar hasta que mi cuerpo se cansara y así lo hice baile con cuanto chico me sacaba a bailar y ya era la hora de terminar la fiesta y poco a poco la gente se fue yendo dejándonos a Lea, Nina, Katia, Elías, Maria, Christan y a mi recogiendo todo antes de que la mama de Lea llegara y nos preparara la cena.
Recogimos todos los regalos y los subimos a la habitación de Lea dejándolos todos sobre la cama junto con las colchonetas que utilizaríamos esa noche. Terminamos de recoger y la mama de Lea ya preparaba la cena, eran unos ricos molletes llenos de queso derretido como eran mis favoritos comimos eso; después todos subimos al cuarto con paquetes de galletas, leche y un poco de bombones.
- Y bien abre el mió primero – decía Christian mientras me lo daba en la manos una pequeña caja de color dorado y listón rojo, lo abrí y adentro traía un guardapelo con una foto de todos nosotros y una dedicatoria. Para la chica más especial. Era magnifico así que lo guarde donde mismo prometiéndole que siempre lo llevaría.
Tome el segundo, una bolsa de enorme tamaño, de ella salio un vestido floreado con bombacho a la caída de la cintura muy bonito. Mi tercera opción era el regalo de Lea, una caja de color marrón y de listón dorado dentro había los zapatos mas hermosos que podría tener así que agradecí y la abrace por ser la mejor amiga. Así sucesivamente fui abriendo mis regalos encontrándome con blusas, minifaldas, pulseras y gargantillas muy bonitas pero el que mas me llamo la atención fue el ultimo de mis regalos una caja no muy grande pero decorada con papel azul metálico y listón plateado; la abrí con ansiedad y dentro de ella había un libro que me gustaba y pensaba comprármelo desde hacia tiempo “Twilight” era un libro que quería leer desde que Nina me lo dejo hojear en su casa y ahora lo tenia en mis manos y estaba demasiado feliz al abrir el libro encontré una dedicatoria que decía:
Se que este libro te hará feliz por que lo has querido y hoy lo tienes en tus manos así que recuerda que un buen libro puede ser tu acompañante en la vida…
Te quiero
Pattrick.
Ahora si que ya me salía de buen humor, quien demonios era Pattrick y por que sabia lo que me gustaba, yo no conocía a ningún Pattrick, o alguien me jugaba una mala broma o tenia un admirador secreto que en vez de ser secreto me decía su nombre… Tengo que averiguar quien es…
- ¿Que sucede Miranda...? – Me preguntaba Nina por que me había quedado leyendo la dedicatoria, cerré rápidamente el libro y lo metí en su lugar – ¿Te encuentras bien...?
- Si Nina es solo que me marie, eso es todo, que tal si ¡comenzamos guerra de almohadas….! – y así comencé a lanzar almohadazos a Christian y a Nina, después todos estábamos unos contra otros, era muy divertido estar con las personas que realmente quieres y que sabes que estarán ahí para ti.
- Ya paremos – decía Elías mientras se sobaba sus partes nobles, y daba gracia los gestos que hacia con la cara así que todos comenzamos a reír a carcajadas – que no se rían de mi si ustedes son los que me lo han masacrado, ya no podré tener hijos por su culpa – nos decía mientras se paraba y se iba directo al baño.
Todos estábamos muy felices y dejamos las almohadas por un lado y nos dispusimos a comer malvaviscos y a tomar un poco de refresco, hoy se podría decir que era el día mas feliz de mi vida dejando a un lado todo aquello que me molestaba aun sabiendo que incluso imposible borrar de mi mente, no por eso hoy seria un día malo en cambio debía ser el mejor de todos; sentía que alguien tomaba mi mano y volví de mis pensamientos al ver a Elías tratando de decirme algo, me llevo de la mano a la especie de balcón que tenia Lea en su cuarto y ahí me miro fijamente y llevo sus manos a mi cara y me la acaricio tiernamente y sin pensarlo dos veces me beso… Fue un beso suave y lleno de ternura, no sabia como expresar lo que el sentía y cada vez el acercaba su cuerpo junto al mió yo no sabia que hacer pero le correspondí el beso y cada vez no quería que parara sabia que esto estaba mal pero yo no quería que parara el era muy guapo y era mi amigo y esto podría arruinar la amistad que teníamos, pero tenia sentimientos hacia el desde hacia mucho tiempo pero nunca pensé que me los correspondiera; paro el beso y junto nuestras frentes mirándome fijamente a los ojos sin soltar con una mano mi cintura y con la otra y rostro era una sensación tan excitante y relajante que sabia que quería que me volviera a besar pero el no lo hacia así que tome la iniciativa y lo bese, el beso no duro mucho porque me aparto y me abrazo fuertemente dándome pequeños besitos en la mejilla que me dejaban cosquilleo por todo mi cuerpo y sin pensarlo lo dijo.
- Me gustas Mir, desde hace tiempo pero no sabía como decírtelo y hoy justo cuando pienso que no podrías estar más hermosa y volverme mas loco de lo que ya estoy, te apareces así y ya no podía aguantarlo, Te quiero Miranda y mucho.
- Elías – lo dije mientras tomaba su rostro con mis manos y nos hacíamos ajenos al mundo, éramos solo el y yo – tu también me gustas esta demás decir que yo también sentía lo mismo por nuestra amistad pero ¡TE QUIERO!
- Entonces, ¿si quisieras ser mi novia…?
- Claro que quiero ser tu novia, si eres la persona mas bella para mi y la mas importante, ¿por que no querría ser tu novia?
- Porque pensé que estabas saliendo con Carlos y mira que el es un cañaílla así pero estoy feliz por fin eres mi novia… - me dio otro beso muy dulce y entonces empezamos a escuchar cada palabra que salía de nuestros amigos.
- Ya par de tortolitos – decía Lea – dejen algo para más de rato.
- Lea sabes que esto hará ponerse roja a Mir – Christian tenia mucha razón me puse roja como tomate y escondí mi cara en el pecho de mi novio.
- Bueno vamos a dentro que empieza a hacer frió.
Me tomo de la mano y entramos a la habitación, acomodamos las cobijas y nos dispusimos a dormir en el suelo, estábamos todos acurrucados unos con los otros; esto para nosotros era una tradición cada vez que uno cumplía años hacíamos una pijamada en casa de alguno de nosotros y empezábamos a contar historias y a jugar a la botellita, era muy divertido mucho mas que hacer una fiesta e incluso estar con tu novio, éramos amigos desde los 4 así que nos conocíamos hasta los huesos los unos a los otros. Nos acomodamos de manera que Elías y yo quedáramos juntos y los demás decían que esta noche todo seria inolvidable y que la recordaríamos como “La declaración de Amor mayor vista” cosa que era vagamente imposible pero daba risa y así muy entrada la noche volví a soñar con esa persona que me hacia sentir muy querida y amada pero el esta lejos de mi y no se acercaba que pasaba…
Sueño: Estaba sentada en la misma banca que en otras ocasiones me vi y ahí estaba el con sus ojos azul cielo mirándome fijamente y expresando palabras sin sonido… - Dime que quieres ¿por que no te acercas…? – estaba muy enojada con el, por que no se acercaba, por que no podía escuchar las palabras que me decía, porque eran palabras sin sonido, eso me estaba terminado por irritar entonces decidida me pare y trate de caminar hacia el y termine rebotando con una pared de cristal invisible ante mis ojos y el corrió queriendo ayudarme pero no podía pasar golpeaba la pared pero sin éxito entonces me vi bien ante aquel cristal y tenia mis ojos bañados en lagrimas y corría sangre de mi boca y sobre mis manos también tenia era una sensación agobiante pero me gustaba ver como corría la sangre por mi cuerpo, me mire fijamente y mis ojos eran de color ámbar y mi piel cada vez se hacia mas pálida por la perdida de sangre; la pared estrello cayendo en pedacitos y dejando ver a aquel chico que me levantaba y me llevaba con el en brazos a una casa enorme y depositaba en un sillón, y volvía a lo mismo palabras sin sonido, entonces me enfade y quise golpearlo pero el se percato de mi intento de levantarme y me abrazo empapándolo de sangre – Mir, no te vayas no me dejes, eres todo para mi, mi vida, mi alma por favor quédate con migo, si te prometo que muy pronto nos veremos pero se paciente espera un poco mas y no me dejes por favor no me dejes… - de que me esta hablando yo no me pienso ir quiero estar con el, empecé a tener mas sueño de lo normal y logre decirle – No te pienso dejar, por que dices cosas sin sentido yo se que te volveré a ver así que no digas jamás que no te quiero ahora solo bésame por favor bésame - y comencé a sentir sus labios junto a los míos, sentía cada palpitar de su corazón cada roce de sus manos a mi cuerpo, todo era perfecto, sentía como mis heridas comenzaban a cerrar y dejaba de salir sangre de mi cuerpo, me sentía feliz por que podía sentirlo tan cerca de mi y luego me encontraba sola en aquella casa y el cada vez se alejaba y antes de salir de la casa se volteo y escuche sus palabras a pesar de la distancia – Te quiero Mir, espero que lo entiendas pero esta es mi ultima visita, espero volver a verte pronto y que me conozcas mejor se que estos años estando en tus sueño dejaran huella pero cuídate y no hagas tonterías – camino mas a la puerta y me dirigió su ultima mirada – esto no es un adiós es un hasta luego recuérdalo Te amo Mir. – y salio de la habitación.
Me desperté llorando en medio de aquella cama improvisada con todos mis amigos, pero quien era el, porque le lloraba, porque lo extrañaba, porque siento que algo de mi ya no esta….
Entonces me di cuenta que jamás volvería a soñarlo, que jamás estaría conmigo en aquellas bancas, que jamás volvería sentir sus tiernos besos ni tampoco sus caricias después de tantos años viéndolo en mi sueños y sin saber quien es, entonces me di cuenta que hoy empezaba mi tormento.