Capítulo 8
Eran las dos de la mañana y Tomelilla seguía sin volver, todos nos habíamos quedado en casa de Vainilla, habíamos prometido no movernos hasta que ella y Duff volvieran. Yo estaba inquieta, miraba por la venta, mientras acariciaba la cabellera de Angélica que dormía sentada en una silla que había colocado allí para vigilar la entrada de la casa. No había luna, tan solo tormenta, la lluvia no había cesado y mucho menos el viento. Todos nuestros invitados estaban alrededor de la tormenta, los niños estaban arriba acompañados por las hadas.
-Volverá
Vainilla me asustó, estaba pie, a mi lado, mirando hacia la calle, intentaba que no me preocupara, pero parecía que más bien se estuviera convenciendo a si misma.
-Volverá estoy segura, y traerá buenas nuevas. - volvió a repetir Vainilla, en ello Tommy la abrazó por la cintura, y se quedaron los dos mirando a la lejanía. Entonces Pervinca cogió su abrigo y abrió la puerta. - ¿Qué haces, Ví? Tía Tomelilla nos ha dicho que no nos moviéramos de aquí, tenemos que esperarla...
-No pienso quedarme aquí ni un momento más, esperando a que el Terrible 21 vuelva a atacar, la tía lleva tiempo preocupada porque intuía lo que iba a pasar, ahora seguramente habrá una reunión del Consejo. Pero yo quiero actuar, asi que nadie me detendrá – Grisam fue a coger su abrigo marrón, pero Ví lo paró – No, cariño, tú no. Debes de cuidar de Romero y Cynara. - Luego se giró a Vainilla que la miraba con los ojos llorosos – Esto lo acabamos juntas y lo tendremos que acabar juntas otra vez.
Babú besó a Tommy, se puso su abrigo y se fue con su hermana en la oscuridad, estando a punto de salir del jardín, Vainilla me llamó y pidió que las acompañara, así que me fui con ellas.
Ya llevábamos una hora caminado en silencio, estábamos adentrando en el bosque siguiendo los sonidos de la tormenta, cuando oímos voces a lo lejos y luces algo extrañas, nos acercamos con cuidado y descubrimos que estábamos precensiando la reunión del Consejo de Sabios.
-NO puede ser el Terrible 21, siempre ataca en el solsticio de verano, no en octubre. - dijo una de las brujas del consejo
-Quizá sea porque mis sobrinas lo derrotaron la última vez y no había conseguido reunir fuerzas hasta ahora para volver a atacar y no le ha importado la fecha, y así tomarnos por sorpresa – dijo Tomelilla
-Estoy de acuerdo contigo – dijo Duff – pero llevamos horas hablando y seguimos sin comprender que ha pasado, además debemos ir a ver a Shirley.
-Esta bien, hacemos un escudo mágico, y conseguiremos retrasar al Terrible 21 un par de días lo suficiente para estudiar lo que ha hecho y por qué, luego iremos a ver al Infinito Poder.
Los magos y brujas del Consejo juntaron sus fuerzas para realizar un escudo mágico, era un hechizo que requería mucho poder. Luego se fueron a casa de Shirley, nosotras esperamos un rato y comenzamos a discutir.
-Ahora que hacemos, van a casa de Shirley. Solo nos queda ir a...
-Ni se te ocurra tan siquiera decirlo- dijo Vainilla
-Babú, creo que Ví tiene razón. Debemos saber que pasa y quizá ustedes puedan detenerlo sin necesidad de que ocurra ninguna catástrofe.
Vainilla me miró preocupada, dirigió su mirada a la oscura tormenta y suspiró. Esta bien, vamos a la Roca de Arrochar.
En menos de una hora estábamos frente al claro de la Roca de Arrochar, era el lugar más oscuro del bosque. Varios rayos chocaban contra la Roca y el viento era mucho más violento allí. La Roca emanaba aquel oscuro poder. Las tres nos colocamos justo delante.
-¿Qué quieres? Déjanos en paz -chilló Pervinca
Al principio no ocurrió nada, pero de repente el viento se arremolinó a nuestro alrededor y todo se volvió a un más oscuro.
-¡No veo nada¡
-¿Donde estás, Felí? ¿Babú?
Las tres gritábamos asustadas, entonces una voz monstruosa comenzó a hablar y me puso los pelos de punta.
-Llegáis a mi morada y me queréis echar. El Terrible 21 no se rinde tan fácilmente, sentid mi poder, sentid mi ira, pero sobretodo. Temed a la oscuridad.
Tras esto una risa malvada retumbó a nuestro alrededor, luego todo cesó, dejándonos exhaustas en el suelo. Pervinca se puso en pie y entonó un antiguo encantamiento de los Magos de la Oscuridad, que era capaz de ver en el interior de la oscuridad y desenmascarar a cualquier ser, haciendo desaparecer aquello que lo ocultaba. Vainilla y yo lo contemplábamos todo desde el suelo, alrededor de Pervinca se formó una nube de poder, Ví iba volando, acercándose cada vez más a la Roca de Arrochar, estando a unos escasos metros. Pervinca abrió los ojos y dirijió su mirada a la Roca, la cual se iluminó, dejando ver por segundas miles de almas atrapadas en aquella roca, Flox y los que había raptado aquella noche estaban vivo, justo en el centro de la Roca, pero enseguida la Roca de Arrochar volvió a ser igual de oscura que siempre, Pervinca descendió despacio y se apoyó suavemente en el suelo para luego caerse al suelo. Vainilla y yo corrimos hacia ella, la levantamos y las tres nos dirigimos al pueblo.
No se muy bien como llegamos a casa, pero llegamos. Incluso algo antes que Tomelilla. Ella traía consigo a James Windflowers, que he enseguida se durmió en el sofá. Tomelilla contó lo del escudo y la mala noche que había habido en Frentebosque, Shirley temía que fuera a por ella, ya que los truenos habían caído muy cerca. Tras esto todos se fueron a sus casa menos Grisam, Pervinca, Tomelilla y todos los niños que dormían arriba.
Vainilla, Pervinca y yo contamos lo que habíamos hecho, Tomelilla se restregó los ojos y resopló.ç
-Al menos están vivos, gracias al escudo el Terrible 21 no nos podrá atacar en un par de días, esperemos que sea suficiente para rescatar a todos los que han sido capturados. Mañana convocarñe otra vez al consejo, hoy ya estamos muy cansado, debemos descansar para tomar buenas desiciones y actuar con sabiduría.