Acurrucados en la terraza, en un cómodo sofá que Boruto había sacado especialmente para esa ocasión, era una escena hermosa y romántica que a nadie le gustaría interrumpir. El rubio acostado cómodamente en el sofá abrazando a su pareja por las caderas mientras que este se recargaba en su cuerpo y acomodaba su cabeza en su pecho con un muy notorio sonrojo en su cara.
Hablaban sobre cosas sin importancia, cuando la chica vio algo en el cielo y lo señalo.
—¡Boruto-kun, mira, una estrella fugaz!—en seguida Sumire cerró los ojos y pidió su deseo.
"Desearía jamás olvidar este momento con Boruto-kun"
Abrió los ojos y vio la cara del rubio mirándolo divertido.
—¡¿Boruto-kun, no pediste tu deseo?- pregunto la chica—Sabes que no volverás a ver una estrella fugaz en mucho tiempo.
—No lo necesito, porque…—dijo mientras se acercaba a la cara de la chica y lo abraza muy fuerte—Yo ya tengo todo lo que necesito— soltó para después depositar un dulce besos en los labios de la chica de cabellos morados.