-Pasa algo? - pregunto Anny mientras vacunaba a Samuel.
-Nada- dije mirando perdidamente otra dirección.
-Vamos, puedes decirme lo que sea, somos amigas- dijo terminando de vacunar a Samuel y pasandole un paño para luego ponerle una curita.
-Solo tengo sueño, nada importante-
-Tienes miedo por lo que pasó? - pregunto.
-Si- menti, no es que no confíe en Anny como para decirle, simplemente Cheila me dijo que no se lo dijera a nadie más.
-Tranquila, aquí siempre se mueren personas-
-Asesinadas? - pregunte y Anny no dijo nada-Si no mal recuerdo son suicidios ¿pero han venido matones? - pregunte.
-Eso es algo, que no puedo responder yo, nunca he estado metida en nada de eso, solo sigo mi trabajo-
-Bien, cuanto falta para que pase el efecto? - pregunte mirando a Samuel, claramente para vacunarlo tuvimos que sedarlo.
-Pues, ya debe estar por despertar- dijo Anny guardando todo en su bolso, se lo puso en el hombro y me sonrió-Ya me voy, cuando despierte dile que tome sus pastillas-
-Estas rápido por tu cita con Maicol ¿no? - dije apoyando mi cabeza en mi mano.
-Sabes mucho, me acosas? - pregunto Anny riendo.
-No, solo que Maicol no es nada discreto, tuviste que ver como vino hoy y nos dijo a mi y a Carlos, 'tendré una cita con Anny'- dije para luego comenzar a reír y ella me siguio.
-Es un tontito, pero me gusta mucho- dijo con una sonrisa.
-Oye recuerda que Carlos ve todo desde la ventana y Maicol tal vez este ahi- le susurre.
-Sera mejor que me vaya- dijo intentando tapar su sonrojo, camino hasta la puerta y puso los códigos y la tarjeta, salió tan rapido que no pude ni ver cuando cerro la puerta. Segui mirando la puerta perdidamente, no se que esperaba que entrara, solo no tenía nada mejor que hacer, deje mi celular cargando y Samuel esta anesteciado.
-Lara- oi su voz haciendome sentir un leve cosquilleo por todo el cuerpo.
-Necesitas expresar o decirme algo? - pregunte sin dejar de mirar la puerta.
-Has estado rara todas estas semanas ¿es por lo que dije? - pregunto con una sonrisa egolatra, lo odio tanto, ni pena tiene.
-Que te importa- respondi sin mirarlo.
-Oh- luego de decir eso empezó a reír ganandose una mala mirada de mi parte.
-De que te ríes? - pregunte aún con mi mala cara.
-Te tomas todo tan en serio, jugar contigo es como jugar con una niña de tres años- seguía riendo y yo tenía ganas de golpearlo para que parara pero eso no le doleria mucho, corrección le daría más risa.
-Pues esta niña de tres años tiene sentimientos- dije haciendo que deje de reír y me miro serio.
-Dices que yo no?- y así es como se crea un momento incómodo. Los dos nos mirábamos seriamente, esperando que el otro diga algo, pero ninguno tenía el valor, o simplemente el quería que me vaya, pero no lo pienso hacer, siempre me voy y mi trabajo no es araganear.
-Bueno, por eso estas aquí, por no tenerlos- dije tomando mi cuaderno y escribiendo lo de no tener sentimientos.
-Así que si tuviera sentimientos ¿podria irme de aquí? - pregunto sentándose.
-Pues si, si tuvieras sentimientos y si no quisieras matar a alguien- dije mirando otro lado.
-Pues, yo no quiero matarte- dijo parandose y caminando hasta mi -Y tengo sentimientos por ti- dijo tomando mi menton obligandome a mirarlo a la cara.
-Eh!? , que dices!??- pregunte sintiendo el gran calor en mis mejillas.
-Me gustas- declaró sin despegar su mirada de mi, acercó su cara hasta mi y podía sentir su respiración en mis labios, cerré mis ojos ante eso, no se, tal vez esperaba algo mas.
-Tonta- dijo y luego se separó riendo, abri mis ojos y me encontré con los de el que me miraban divertido.
-Eres un idiota- dije levantándome de mi silla y caminando hasta la puerta pero el me tomó del brazo jalandome hasta el, abrazo mi cintura y acurruco su cabeza en el espacio al lado de mi cuello.
-Si tener sentimientos es amar, yo amo molestarte- dijo sin despegarse de mi, el es un inmaduro, no se porque sus estupideces hicieron latir rápidamente mi corazón, maldito corazón traidor. Aun asi no me despegue, el era frio, pero ese frio se sentia bien, aunque no duro mucho cuando el grito soltandome rápidamente y cayendo al piso, no entendia que pasaba hasta que mire a Carlos.
-No aprendes?- dijo Carlos tomandome del brazo y jalando me hasta el.
-Que le hiciste!? - pregunte mirando a Samuel en el piso.
-Solo lo electrocute- dijo mostrando el pequeño aparato.
-¡Carlos! -
Porque es tan agresivo con Samuel, el no hizo nada, bueno si molestarme, pero no intento hacerme daño
-Estas bien?-
-¿!Lo piensas dejar en el piso!? - pregunte.
-No, yo, perdon, me asuste-
-Vamos, ponlo en la cama- dije sin dejar de mirarlo de una mala manera.
-Si, lo lamento, no sabia que hacer- dijo Carlos sonriendome, no podía molestarme, no lo golpeo como siempre hace.
-Gracias? - dije sentando me en mi asiento-Como cuando despertara? - pregunte viendo a Samuel dormido, otra vez.
-Pues, no lo se- dijo mirando hacia arriba y luego volvió a mirarme.
-Pero podemos pasarla juntos mientras el despierta ¿que dices? , sabes justamente traje un juego de Cartas- dijo con una sonrisa. Algo me dice que todo esto lo planeó, aunque ¿como sabría que Samuel haría algo así?, bueno, cosas de la vida.
-Bien, pero si ganó me debes- no sabía que quería ¿una cita? ¿Un helado?
-¿Un beso? - pregunto con una sonrisa burlona y con eso no sólo se ganó una mala mirada mia también de Samuel.
-Lárgate presumido, ya estoy despierto! - grito Samuel retorciendose en su cama.
-Pero que carajo!? - pregunto Carlos.
-Sabes cuantas veces me han electrocutado? Esa descarga no era nada comparada con las otra! - se quejó Samuel.
-De verdad eres un demonio- susurro, cualquiera pensaria que era una ofensa pero, su mirada era calida, como si dos amigos discutieran.
-Carlos, fuera, ya se despertó Samuel - dije empujando a Carlos hasta afuera.
-Abre la puerta tu mismo- dije volviendo a sentarme. Samuel y yo lo mirábamos esperando que se fuera pero el solo se quedó ahi parado mirando nos, parecia un cachorito.
-Bien, puedes quedarte- dije para luego suspirar.
-Gracias- dijo para luego sentarse en el piso a mi lado.
-Bueno Samuel ¿algo más que necesites decirme? - pregunte mirándolo fijamente pero el no dijo nada, solo miraba a Carlos, el todavía esperaba que se fuera.
-Habla, este adentro o no, estoy cerca- dijo Carlos mirando a Samuel, pero para Samuel fue solo una estupidez y sonrió sádicamente, odio y al mismo tiempo amo esa sonrisa, como puede ser tan sexy y malvada a la vez!?
-Lara? - dijo mi nombre ganándose mi atencion.
-Mm? -
-Juguemos adivinanzas- propuso Samuel.
-Bien- dije sabiendo que sería mi oportunidad de saber más sobre su hermano.
-Ok? - respondio Carlos haciendose el idiota, sabiendo porque Samuel y yo nos mirábamos mutuamente, esperando algo del otro.
-Que comience las adivinanzas- dijo Samuel para luego sonreír con esa sonrisa que lo caracteriza.
-Bien, adivina , adivina- dije sin despegar mi mirada.
-Que adivino- respondió Samuel sonriente.
-Adivina, quien es un hombre seis años mayor que tu que asesino a su madre- ¿muy obvio?
-Un asesino- mierda, Samuel no es concreto.
-Adivina quien no debe meterse en cosas que no le incumben- dijo Samuel borrando su sonrisa.
-Pues otra persona , adivina quien debe hablar para que lo ayuden- dije levantándome de mi asiento.
-Alguien que necesite ayuda, no alguien que no, adivina quien te da el derecho de querer saber? - dijo poniendose frente a mi, era mucho mas alto que yo, me hacia sentir algo nerviosa.
-El mismo que te da el derecho a molestarme- dije aún mirando su fría expresion.
-Pues el mismo que te obliga a estar aquí frente a mi! - grito.
-Mi jefe que me paga, ahora adivina quien es tu hermano¡ - le respondi de la misma manera, estabamos gritando pero mas que una aura de odio se sentia una ardiente, no se explicar este momento pero, queria besarlo.
-Alguien que puede parecer Santo pero es el mismo demonio! ¡Que tienes que cuidarte de el! - grito de vuelta.
-Y como sabre cuidarme de el si no se quien es!? -
-Oigan chicos, ya llegue- dijo Maicol entrando dulcemente por la puerta, Samuel rápidamente se sentó en su cama de nuevo y no habló, Carlos permanecia en silencio en el suelo-Interrumpi algo? -
Me volvi a sentar y me quedé mirando a Samuel, el también a mi, otra vez sin saber que decir, porque todo es tan complicado con el, digo, no parece un psicópata, correccion, es muy normal, si molesta, pero que chico no lo hace?
-Lara, alguien te busca en la primera area- susurro Maicol rompiendo el silencio.
-Bien, volvere en unos segundos- me levante y camine a la primera area, no sabia quien podia ser pero, alguien cruzo por mi cabeza, quien habia venido la ultima vez y se fue sin verme. al llegar sali del psiquiatrico, fue ahi cuando lo vi.
-Buenas tardes señorita frias- me sonrió ese chico, no lo conocía, era un Moreno alto, parecía amigable.
-Hola ¿quien eres? - pregunte rápidamente.