Una pequeña sacudida interrumpió mi sueño, un sueño no del todo lindo, mi madre me había despertado para ir al colegio, eran las siete en punto de la mañana y no me quedaba mucho tiempo para prepararme ya que a las siete y media debía partir hacia el colegio.
Me encontraba cepillando mis dientes en el baño, el espejo estaba a unos treinta centimetros de mi, todas las mañanas solia mirarme en el y sonreir, hacer caras, poses, sentirme bien en él, pero esta vez no sucedio. Al verme reflejada en el lo primero que vi fue una adolescente recien levantada, despeinada, con su cara hinchada y la boca llena de pasta dental con un cepillo de dientes dentro, pero a los segundos pude describirme con un simple adjetivo. Gorda. El espejo reflejaba una adolescente completamente gorda. ¿Que fue lo que paso? ¿de un dia para el otro habia engordado 20 kilos?. Recorde mi sueño. Estaba en el colegio riendo con mi grupito de amigas hasta que ellas se habian alejado de mi, habia quedado sola en el medio del patio, no tenia nada para hacer mas que caminar sola por ahí hasta que me encontre una mochila en un rincon, me acerque a ella solo por curiosidad, no era algo comun encontrar una mochila a esa hora de la mañana. Como nadie me estaba mirando la revise, no tenia muchas cosas, algunos libros, cuadernos, la cartuchera y nada mas. Pero en un bolsillo me encontre con un fajito de plata, eran todos billetes chicos pero todos juntos eran lo suficiente como para comprarme un buen sandwich de jamon y queso, con el pan mas grasoso de todos, con mucha miga, demasiado grueso, demasiado calorico, perfecto para mi. No dude ni un segundo y tome aquella plata y fui directo a comprarme aquel manjar que soñaba con meterlo en mi boca y tragarlo. Al poco tiempo los chicos del colegio se habian enterado de lo que habia sucedido. Yo me habia robado la plata solo para comprarme comida, y no era por hambre, sino por placer. Desde ese momento los chicos en mi colegio empezaron a llamarme gorda. Habian carteles por todo el colegio poniendo en evidencia lo que habia hecho y mi nombre, una foto mia, y un adjetivo que me describia perfectamente. "Belen roba plata solo por comida. Gorda".
-Belen! faltan cinco minutos -el grito de mi madre interrumpio el recuerdo de mi sueño, ese maldito y horroroso sueño que no paraba de dejarme en paz.
Volvi a mirarme en el espejo, esta vez vi una adolescente asustada, triste, con lagrimas en los ojos, sin encontrar una salida de toda la tristeza que habia dentro de ella, y por sobre todas las cosas gorda.
Corri hacia mi habitacion para terminar de prepararme y baje hacia la cocina, sobre la mesa habia un café con leche, un tarrito con azucar y un alfajor. Como todas las mañanas eso era mi desayuno. Esta vez agarre la taza de cafe con leche y la tome sin azucar, no la termine y le dije a mi madre que me dolia la panza asi que por eso no iba a comer mi alfajor. Lo agarro y lo metio dentro de mi mochila para que lo coma en el colegio ya que seguramente iba a tener hambre, pero en verdad lo que menos queria hacer era comer aquella golosina llena de grasa, calorias, dulce. No. Eso empeoraria mi gordura, terminaria mucho mas gorda y en fin, todos en mi colegio haran lo mismo que en mi sueño. Llamarme gorda.