(Booktrailer ⬆⬆)
Aquella mujer llevaba ya un buen rato en el hospital. Miraba concentrada a través del ventanal esperando ver algo que la distrajera, pero le fue inútil esto era un maldito hospital. Finalmente cansada de estar aquí extrajo un cigarro de su bolso para luego encenderlo.
Una de las enfermeras salió por el pasillo en busca de alguien que fuera pariente de la muchacha que estaba en una de las habitaciones a su cargo. Diviso unos metros más allá aun mujer mayor, de unos cuarenta y tantos años, esta vestía con ropas un tanto llamativas, pensó al verla con una falda corta y ajustada combinada con unas medias negras y unas botas altas.
— ¿Señora Nam?—esta se giró al escuchar su apellido. La enfermera puso mala cara cuando vio que cargaba un cigarro en sus manos—no está permitido fumar, esto es un hospital—le aclaro levantando una ceja—
La mujer de mala gana tiro el cigarro al piso y lo aplasto con su zapato levantando la mirada para ver a la enfermera con una expresión de "¿contenta?".
— Su hija acaba de ser trasladada a la habitación, ya puede pasar a verla...—la mujer avanzo hacia la habitación sin decir nada, ignorando a aquella muchacha que parecía estar contenta porque su hija estuviera fuera de peligro—su hija y su nieta se encuentran en perfecto estado...—agrego al ver el poco interés que había mostrado la señora Nam—
Vio a su hija sentada en una cama, parecía sin vida, su mirada era triste y estaba pálida además de haber perdido hace tiempo el brillo que antes reflejaba su mirada inocente y no era para menos, la muchacha tenía tan solo 17 años y había pasado por mucho. Le habían traído el desayuno pero ni siquiera lo había tocado, junto a su cama había una pequeña cuna de hospital y dentro de ella había un pequeño bebe envuelto en unas cobijas. La mujer pudo distinguir que sobre la cuna estaba escrito el nombre de la bebe "(TN)_____)" rio con ironía tras leer el nombre que había elegido para la niña.
— ¿La llamaras como esa muñeca que tenías cuando eras pequeña?—rio como si aquello fuera algo tonto, volvió a mirar a la pequeña y vio algo que le llamo la atención—tiene los mismos ojos que su padre...—su hija volteo a mirarla tras escucharla decir aquello, pero cuando quiso decir algo solo recibió un golpe en su mejilla, su madre la había abofeteado—
Samanta contuvo el aliento y toco su mejilla la cual todavía dolía y parecía arder. Miró a su madre con odio y dolor.
— Pequeña zorra—soltó aquel insulto mirando con desprecio a su única hija—al final lo conseguiste. Me arrebataste a mi hombre y encima le diste una hija...
— ¡Ese hombre me violo!—dijo entre dientes, su cuerpo comenzó a temblar cuando las imágenes de aquella noche vinieron a su mente otra vez—ese maldito me lastimo y tu dejaste que se marchara, cuando debiste denunciarlo...—su madre entrecerró sus ojos como si solo acabara de escuchar a su hija decir estupideces—
— ¿Denunciarlo?—bufo cruzándose de brazos—¿y así dejar que todos se enteraran que estabas embarazada de el?... eso sí que habría sido vergonzoso...—Samanta apretó sus labios con rabia y dolor, esa mujer ni siquiera parecía su madre—
— El me violo y tú te desquitas conmigo ¿Qué clase de madre eres?
— Te lo dije... ¿no lo recuerdas? Te dije que no usaras esas faldas estando en casa, pero tú no me hiciste caso... y ya vez como término todo—dio una última mirada a la niña de la cuna sintiendo desprecio también de ella. Tomo aire caminando hacia la puerta de la habitación—pero para que veas que soy una buena madre, te dejare a ti y a esa mocosa vivir en mi casa... pueden ir allí cuando salgas de aquí...—tomo el picaporte abriendo la puerta—procura que esa mocosa no haga mucho alboroto, porque de lo contrario tendrán que largarse las dos...
Samanta vio a su madre marcharse y oyó que su hija comenzaba a quejarse, la miro de reojo sintiéndose cansada y molesta. Ahora debía hacerse cargo de una niña que jamás había deseado a estas alturas de su vida, alguien que era el fruto de la peor tragedia que pudo haberle pasado, alguien que solo había venido a este mundo para joder su existencia, alguien a quien jamás podría llegar a querer.
21 años después.
¿Por qué no soy millonaria? Pensó una vez sentada en el parador de autobús, miraba concentrada los autos pasar por la carretera, era uno más bello y costoso que el otro. Cualquiera de ellos podía costar más de lo que ella ganaba alrededor de 2 años trabajando arduamente. (TN) ____ entrecerró sus ojos despejando todas esas fantasías en su cabeza, jamás tendría un auto de aquellos, nunca tendría una mansión como la que siempre soñaba. Ni tan solo una casa pequeña a la cual llamar propia y aquella resolución siempre la frustraba, tenía que acostumbrarse a esta pobre vida que le había tocado. Se puso de pie para subir al bus, llevaba puesto bajo su abrigo negro, su molesto uniforme de trabajo que constaba de una minifalda súper corta que le obligaban a usar, de lo contrario no podría trabajar allí.
Ya había servido varios tragos, sus pies dolían y lo peor era que aun faltaban unas horas para salir de ahí. El lugar donde trabajaba era como ella solía llamarlo "un verdadero infierno" la gran mayoría de los que acudían a este lugar eran hombres y la mayoría eran tipos peligrosos, involucrados en algún negocio sucio, pasearse por la mesas era tedioso tenía que soportar las miradas repugnantes de los sujetos allí presentes, tal vez por ese motivo su jefe obligaba al personal femenino a llevar ese estúpido uniforme.
— Cambia esa cara, espantaras a toda la clientela—le sugirió el bartman que estaba detrás de la barra de tragos—te pagan por sonreír, recuérdalo—ella sonrió sin ganas dándole a entender que no estaba de humor—
— No fastidies...
— Mira—señalo hacia atrás de ella—tienes un nuevo cliente—(TN) ____ volteo hacia atrás y vio a un sujeto que acababa de llegar—
Suspiro sin ganas y camino hacia la mesa donde aquel tipo que resaltaba de los demás acababa de llegar.
— ¿Qué le sirvo?—pregunto parándose frente a él cruzándose de brazos—
— Una medida de Whisky—completo aquel hombre mirándola directamente a los ojos—con dos hielos—ella asintió y se marchó por su bebida—
El la miro preguntándose si acaso ella lo recordaba, porque parecía que ni siquiera se le hacía parecido y no era que alguna vez habrían sostenido una charla duradera ni nada parecido, pero ya hace varios meses que el concurría este bar de mala muerte, solo por verla unos cuantos minutos, el tiempo que el duraba en tomarse su whisky, la bebida más costosa del bar.
Ya pasaba de la medianoche cuando (TN) _____ entro a la cocina a dejar los vasos sucios que acaba de recoger de las mesas.
— Tira la basura por mi ¿sí?—le dijo una de sus compañeras, estaba muy ocupada pintando sus labios—
— ¿Por qué yo? Te toca a ti—respondió molesta—
— Vamos no seas así, afuera hay un tipo que me gusta mucho y acaba de llegar, solo por hoy ¿sí?—sin esperar respuesta salió sonriente de la cocina con su bandeja en manos—
Resoplo sin tener más remedio que sacar la basura.
Arrastro las tres bolsas de basura hasta la puerta trasera. Al estar fuera tropezó con las mismas bolsas cayendo al piso.
— ¡Maldición!—renegó poniéndose de pie tan rápido como pudo y sacudió sus manos—
— ¿Estas bien?—miro de inmediato frente a ella, de donde provenía aquella voz ¿Quién demonios era este hombre y de donde había salido?—¿necesitas ayuda?—el intento tomar las bolsas de basura pero ella se lo impidió ganándole de mano—
— No, puedo sola—metió las bolsas dentro del contenedor de basura y se dio la vuelta volviendo a ingresar a la cocina del bar—
Una vez terminado su trabajo tomo su abrigo y se marchó a casa. Como todas las noches tomo el mismo autobús, apoyo su cabeza en la ventana del mismo y se preguntó a si misma ¿porque su destino había sido este? Desde hace muchos años que solo era ella. En su vida no existían padres, ni hermanos, ni ningún tipo de familiar estaba sola en el mundo. Su pasado era un asco, recordarlo no tenía sentido, la única salida era mirar hacia adelante y seguir tratando de sobrevivir.
El lugar donde vivía se trataba de un humilde conventillo al cual odiaba cada día más. Las personas que habitaban el mismo eran unos "don nadie" como ella, personas que andaban en negocios turbios o mujeres dedicadas a la vida fácil. Pero no podía quejarse era el único lugar que podía pagar, aunque de por sí ya llevaba varios meses sin pagar el alquiler.
Tan rápido como pudo se metió a su habitación, un cuarto pequeño en el cual cabía apenas un colchón en el que dormía, una cocina y un lavabo. Encendió la luz y su corazón casi salió por su boca.
— ¡Demonios! Me asustaste...—grito llevando la mano a su pecho mientras su respiración era muy acelerada—
— Lo siento—respondió el riendo, apago su cigarro y se levantó del colchón—quería darte una sorpresa...
— Odio las sorpresas y lo sabes...
— Está bien muñeca, cálmate—se acercó a ella tomándola de su cintura—¿acaso no me extrañaste?—pregunto en tono dulce intentando besarla, pero ella se hizo a un lado—
— No juegues conmigo Heechul—intento empujarlo, pero el la sujeto con fuerza para que no pudiera apartarlo—desde hace una semana que no sé nada de ti...—le reprocho molesta—y ahora vienes así como si nada...
— Lo siento chiquita...—sujeto sus manos tras su espalda acercándose a su cuello para comenzar a besarle ahí—estaba haciendo unos negocios... ya sabes...
— No me interesa...
— No estés enojada conmigo...—pidió metiendo sus manos bajo la blusa de ella, veía como de apoco ella iba cediendo—estaba fuera de Seúl, me fue imposible llamarte... ¿vas a decirme que tu cuerpo no me extraño?
(TN) ____ mordió sus labios a medida que sentía los besos de Heechul por su cuello y de poco iban bajando. Estaba enfadad con él, pero cuando se comportaba de esa manera toda molestia parecía desaparecer y lo único que quería era entregarse a él como siempre lo hacía.
— Heechul...—intento decir algo mas pero entonces ya ni siquiera recordaba porque intentaba detenerlo—
— No tienes idea de cómo extrañe tu cuerpo... el placer que solo tú me das...
Ella sonrió y entonces lo único que supo es que quería sentirlo por completo y no quería perder más tiempo en solo palabras.
¿Quién era Heechul en su vida? lo conoció en el momento más crítico de su vida, sabía todo de ella y podría decirse que era todo lo que ella tenía en su vida. Ni ella misma sabía si en realidad lo amaba, solo sabía que con él la pasaba muy bien dentro y fuera de la cama, y para ella eso era más que suficiente. Sin embargo Heechul solo la utilizaba, no sentía ni el más mínimo cariño por ella, era solo un bastardo que se preocupaba solo por su bienestar, (TN) ____ nunca le había importado y jamás lo haría.
— ¿Cómo estuvieron las cosas por aquí en mi ausencia?—pregunto acostándose a su lado encendiendo un cigarro—
— Necesito dinero—respondió (TN) ____ recostándose sobre su pecho—debo la renta del mes pasado y de este mes también.
Heechul rodo sus ojos desinteresado, bastante tenía el con sus problemas y ahora tenía que escuchar los de ella, se supone que había venido hasta aquí para despejarse un poco con el buen sexo que tenían.
— Pagas una miseria de renta y aun así estas atrasada... no lo comprendo—acaricio la espalda de ella intentando mostrar interés—
— Te di mi dinero a ti ¿lo olvidas?
Heechul quiso golpearse a sí mismo en aquel instante, había olvidado aquel detalle.
— Claro que lo recuerdo muñeca, pero necesitaba ese dinero para pagar unas cosas, sabes que estoy cargado de deudas, con gente digamos no muy amigable. Me temo que no podre reponértelo hasta dentro de unos meses...—(TN) ____ entrecerró sus ojos suspirando, solo le quedaba esperar como la corrían de aquel lugar y ahora sí que se quedaría en la calle—
— Podría ir a vivir contigo—sugirió volteándose a verlo. ¿Por qué no se le ocurrió esa idea antes? pensó, era ideal. Él vivía solo en un pequeño departamento, de todas forma cualquier cosa era mejor que esto—
— Estoy viviendo con Kibum ahora ¿no te lo dije?—salió de la cama colocándose su bóxer, quería escapar de la mirada de (TN) ____, no quería que descubriera que en realidad solo estaba buscando excusas—
— No, no me lo dijiste.
— Bueno ahora lo sabes, no puedo llevarte allí porque no es solo mi casa, pagamos a medias la renta—respondió a medida que revisaba los mensajes que tenía en su celular—de no ser así no ya lo habría hecho.
— Entonces... ¿Qué hare?—mordió sus labios preocupada pesando en que podría pedir un adelanto, pero esa idea era una completa locura, su jefe no admitía dar adelantos y mucho menos cuando hace tan solo unas semanas atrás había recibido su pago, dinero que le había entregado a Heechul para pagar unas deudas que tenía.
— Tranquila... hallaras una solución—Heechul volvió a su lado para abrazarla e intentar consolarla—
— No creo que exista una solución para esto...
— Tal vez si la hay...—dijo el en un susurro. Era el momento indicado para decirle aquel plan que llevaba ideando hace bastante tiempo—
— ¿De qué hablas?—se alejó de el para mirarlo y entender a que se estaba refiriendo—
— Existe una solución, es algo que nos beneficiara a los dos—explico acariciando su mejilla delicadamente, tenía que convencerla de cualquier manera para que ella aceptara, ese plan dependía solo de ella—
— ¿Qué solución?—lo miro sin comprender—
Heechul tomo su móvil y busco entre sus archivos algo que quería mostrarle.
— ¿Conoces a este tipo?—le mostro la pantalla de su celular dejando ver la foto de un hombre—
Quizás si le habrían preguntado en otro momento habría dicho que no, pero ahora lo podía reconocer, había visto a ese mismo hombre hace algunas horas, era el mismo que estaba fuera del bar y había intentado ayudarle a cargar las bosas de basura ¿Por qué demonios Heechul tenía una foto suya?
— No sé quién es—mintió, para ella no tenía ningún sentido decirle que hace unas horas supo de su existencia—
— Su nombre el Lee Donghae—respondió comenzando a decir todo lo que sabía de el—es un empresario muy importante, prácticamente está nadando en dinero—los ojos de Heechul parecían iluminarse al contar todo aquello—¿y quieres saber lo más importante de todo esto?—(TN) ____ abrió sus ojos preguntándose que podría ser eso que había logrado que a Heechul se le dibujara una gran sonrisa en su rostro—el pobre tipo tiene los días contados, sufre de alguna extraña enfermedad, está casi al borde de la muerte...
— ¿Y?—pregunto ella levantando sus hombros, con toda esa información a ella no se le ocurría por qué él le había dicho todo eso—
— ¿Acaso no has notado como ese tipo frecuenta el bar donde trabajas?—ella sacudió su cabeza en negación, podría jurar que hoy había sido la primera vez que lo veía—a ese tipo le gustas—dijo sonriendo besando sus labios—hace mucho tiempo que ha empezado a frecuentar el bar, solo para verte a ti, se la pasa horas y horas mirándote...
— ¿Qué? Pero... ¿y tú como lo sabes?—se alejó de él y comenzó a vestirse—
— Me he dado cuenta las veces que fui a tomar algo allí, ese tipo es muy obvio. No le importa esconder que le gustas y mucho... créeme, está loco por ti—expreso fascinado como si se tratara de una grata noticia—
— Aun así no entiendo...—se puso de pie tan rápido como pudo, tomo las manos de ella guiándola nuevamente hasta la cama para hacer que se sentara allí, lo que iba a decirle requería de mucha paciencia—
— Es la solución a nuestros problemas—dijo con voz amable acariciando sus manos con tanto cariño, como nunca lo hacía—¿no lo entiendes?—ella negó entreabriendo sus labios—ese tipo haría lo que sea por ti, te lo aseguro—(TN) ____ arrugo sus cejas cayendo de a poco en la idea que el tenia—tu solo tienes que...—sonrió acercándose a ella besando sus labios, pero ella no respondió, se alejó y continuo hablando—tienes que hacerle creer que también estas interesada en el...
— ¡Olvídalo!—respondió de golpe quitando la mano de su mejilla y poniéndose de pie—¿estás loco? Perdiste la cabeza, no soy una prostituta ¡no pienso ofrecerme a ese hombre solo por dinero!
— Amor escúchame—pidió el yendo hasta ella intentando abrazarla, pero ella se negó a que él le pusiera un dedo encima—no te estoy pidiendo que te acuestes con él por dinero.
— Fue claramente eso lo que dijiste ¡ya no quiero escucharte Heechul!
— Escúchame—pidió tomando sus brazos para que ya no intentara alejarla—escúchame—(TN) ____ soltó un suspiro frustrada—solo déjame que te explique...
— Habla entonces—expreso entre dientes, a punto de perder su paciencia—
— Tu solo tienes que fingir que él te gusta, hacerle creer que estas enamorada de él, ese tipo es tan idiota que va a creerte...—ella rio sin ganas interrumpiéndolo—
— ¿Y crees que por eso va a darme su dinero? No seas estúpido Heechul.
— No, claro que no—repuso seriamente— ¿olvidas lo que te dije?—relamió sus labios triunfante, estaba ya viendo el triunfo en sus manos—ese hombre tiene los días contados, no va a durar mucho... si él cree que tú lo quieres tendrás acceso a su mansión y luego a sus bienes. Ese enfermo puede morir en cualquier momento y tú tienes que asegurarte de ser lo único que él tenga, así podrá dejarte parte de su fortuna...
— ¡No! ¡Claro que no!—levanto su voz sumamente enojada, en su cabeza no podía creer como Heechul había ideado aquel plan, sabía que él no era precisamente un ángel, pero hacer aquello era demasiado—no voy a involucrarme con un maldito enfermo por un poco de dinero, no tengo ganas de fingir amor por un imbécil que está al borde de la muerte.
— Preciosa piénsalo—pidió suplicante, esto no estaba funcionando como el creía, su supone que (TN) ____ era capaz de cualquier cosa por el ¿Por qué ahora tenía que comportarse así?—tu puedes hacerlo, yo sé que puedes, piénsalo tal vez en un año lo tendremos todo... haz esto por mí, por los dos.
— No me acostare con ese hombre ¡entiéndelo!—grito aguantándose las ganas que tenia de llorar de rabia—tú lo prometiste—dijo tomando aire con desesperación porque sentía que se ahogaba—prometiste que nunca más haría algo así...—Heechul bufo sabiendo a lo que se refería, ella siempre le echaba en cara aquello—
Hace un tiempo atrás el plan de Heechul había sido algo parecido. En aquel tiempo (TN) ____ era más ingenua y temerosa, había aceptado salir con extraños, más precisamente hombres casados. No había sido necesario acostarse con ellos, lo único que tenía que hacer era pasearse con alguno de ellos y ser fotografiados por Heechul y así poder amenazar a esos tipos con grandes sumas de dinero. Aquello no implico sexo pero solo ella sabía lo que había tenido que soportar de esos hombres: que la besaran e incluso que se propasaran trocando en ocasiones sus piernas para hacerlo más creíble, de tan solo recordarlo sentía ganas de gritar de dolor y asco.
— Lo siento—se acercó a ella sin más remedio abrazándola por detrás, de alguno u otra forma debía convencerla—sé que te prometí que nunca más volverías a pasar por algo así...—beso su cabello con suma paciencia—al menos piénsalo ¿sí?...
— Eh dicho que no—volvió a separarse de él mirándolo fijamente a los ojos— ¿Qué parte no entiendes?—gruño enfadada—nada de lo que digas hará que cambie de parecer.
Heechul cerro sus ojos conteniendo el enojo que sentía, pero sabía que enojándose con ella no lograría nada, tenía que aguantarse su rabia y fingir que no estaba molesto con ella, volvió a recostarse en la cama sabiendo que por lo que quedaba de la noche no lograría convencerla, tal vez mañana cuando ella estuviera más calmada, pero de algo estaba seguro, tenía que lograr que ella cediera de cualquier forma, este era un gran plan y no iba a abandonarlo así como si nada.
La siguiente noche fue diferente, en cuanto se acercó a una de las mesas, esta vez pudo distinguirlo. Con que él era el famoso Lee Donghae. Se acercó a la mesa donde él estaba sentado desde hace minutos y como siempre le pregunto que tomaría.
— Una medida de Whisky... con dos hielos—pidió mirándola fijamente a sus ojos—
Heechul tenía razón, aquel tipo no disimulaba para nada, eran tan obvio que a (TN) _____ le pareció algo chocante y patético al mismo tiempo.
Cuando le llevo su trago recibió la misma mirada y por primera vez se sintió incomoda frente a un cliente ¿acaso él no sabía lo ridículo que se veía haciendo aquello? Pensó en su interior. Cuando se apoyó en la barra esperando que el tiempo pasara no pudo evitar sentirse observada, cuando decidió posar sus ojos sobre aquel cliente lo descubrió mirándola mientras bebía de su trago, y lo peor aún era que ni aun viéndose descubierto por ella el dejaba de observarla. (TN) ____ no pudo evitar preguntarse desde hace cuánto este tipo frecuentaba el bar, podría jurar que hace tan solo ayer había descubierto que el existía, o más bien dicho cuando Heechul le mostro una foto de él. Había sido tan distraída que jamás noto que el la observaba desde su lugar. Cansada de estar en los ojos de aquel hombre como si fuera un objeto raro se dirigió a una de sus compañeras que coquetea con un joven en la barra.
— Encárgate de mis mesas. Yo sacare la basura.
No espero respuesta por parte de su compañera y salió directo hacia la cocina. Se sirvió un vaso de agua y bebió pensando en lo que había dicho Heechul... pero luego se sintió estúpida por tan solo pensar en la estupidez que él le había dicho, algo totalmente absurdo. Tomo las bolsas de basura y las saco por la puerta trasera, en cuanto tomo la primera bolsa para arrojarla al contenedor algo llamo su atención... otra vez el... estaba de pie apoyado sobre un auto negro, a pesar de no saber mucho de ellos podía notar perfectamente que se trataba de un auto costoso que no cualquier persona podría darse el lujo de tener. Al parecer Heechul lo había investigado muy bien, claro que se trataba de un adinerado, no vestía como un hombre común. Llevaba ropa elegante y zapatos que seguro eran italianos y exclusivos, desde aquella distancia podía apreciar que aquel hombre no era alguien común y corriente, se trataba de todo un niño rico que estaba nadando en dinero. Hizo lo mismo de siempre, lo ignoro y continuo con lo suyo sintiéndose tremendamente incomoda, ese tipo la miraba y la miraba, sin importarle lo que ella pudiera pensar.
Camino a lo largo del pasillo dirigiéndose a su cuarto, desde allí podía escuchar gemidos de un hombre y una mujer, era normal escuchar algo como eso, algunas de sus vecinas recibía a sus clientes en su propio cuarto y por desgracia las paredes de las habitaciones eran demasiado delgadas. Abrió la puerta de su habitación y allí estaba Heechul tirado sobre su cama como la noche anterior.
— Otra vez tu...—se quitó su abrigo buscando algo que comer en la alacena, moría de hambre pero por desgracia no encontró más que un paquete de galletas saladas—
— Te traje esto—Heechul se acercó a ella enseñándole una caja de pizza que (TN) ____ no había notado estaba sobre la mesa—
— ¿A qué se debe tanto amabilidad de tu parte?—pregunto con sospecha—
— Sabia que llegarías con hambre, solo es eso.
— Heechul, no quiero volver a hablar de lo mismo de ayer...
— Ok, ya lo entendí.
— ¿De verdad?—pregunto sorprendida, habría jurado que él no se quedaría de brazos cruzados—
— Si, no puedo obligarte a que hagas algo que no quieres. Además quería darte una noticia...
— ¿Qué es?
—Tuve que vender mi motocicleta— (TN) ____ se sorprendió al escuchar aquello, era algo imposible de creer—
— ¿Por qué lo hiciste?
— Necesitaba el dinero—respondió como si aquello no fuera nada, pero ella lo conocía tanto que podía ver en su mirada que vender aquel objeto tan preciado no había sido nada fácil para el—y necesitaba pagarte a ti también, así pagas el alquiler...—(TN) ____ se acercó a él acariciando su espalda—
— Esa motocicleta era muy importante para ti.
— Lo se...—miro al suelo y sostuvo su cabeza entre sus manos—pero necesito el dinero, tengo aun deudas que pagar y no era justo que tu estuvieras a punto de quedar en la calle por mi culpa. Mañana tendré el dinero y vendré a dejártelo— (TN) ____ lo miro aun sin poder creer lo que el había hecho, sintió algo de pena y también un poco de culpa. Heechul escapo de su mirada cayendo sentado sobre el colchón—nos tocó una pésima vida ¿no lo crees?—musito con dolor—
— ¿Por qué lo dices?—se sentó junto a él mirándolo, el rio con amargura apretando sus labios—
— Vamos (TN) ____ ¿me vas a decir que te gusta trabajar en ese bar de mierda? Sé que lo odias, así como yo también odio tener que involucrarme en trabajos que no quiero... solo para conseguir unos cuantos billetes que no me duran nada, somos dos pobres diablos que solo vinimos a este mundo a perder...
(TN) ____ quiso decir algo pero prefirió no hacerlo, él tenía razón eran solo dos pobres diablos que no tenían ni donde caerse muertos, ninguno de los dos tenia estudios, ya que ni siquiera habían terminado la escuela secundaria, ambos habían llevado una mala vida que les había privado de muchas cosas.
Y fue en ese preciso momento que sintió odio y repudio por ese hombre. Mientras él lo tenía todo ellos eran unos miserables que no tenían ni para mantenerse en pie, estaban al borde de la nada. La vida era injusta, la vida de ellos sin duda lo era, solo unos pocos habían sido favorecidos. Y justamente había sido un hombre que no tenía mucho tiempo de vida, alguien que de todos modos lo perdería todo cuando soltara su último suspiro, cuando estuviera muerto el ya no tendría nada.
— Lo hare—dijo de repente captando toda la atención de Heechul—fingiré que estoy enamorada de el... y robaremos su dinero...
Lo había logrado definitivamente todo había salido mejor de lo planeado. Sin dudas (TN) ____ era toda una caja de sorpresas, por un momento creyó que tendría que usar tácticas más profundas y eficaces, pero había estado muy errado, jamás creyó que ella caería tan fácilmente, pero eso ahora era lo menos importante, lo principal era ir ideando aquel plan para robarle la mayor suma de dinero a ese pobre enfermo.
Ina Kim ♥
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