-¿Estás enojado?- oculte mi tono burlón, ya que sabía que si reía el me mandaría mas allá de la luna.
-No. ¿Tendría?- esquivo mi mirada y se alejó un poco de mí. Hice una mueca.
-Bueno no. Pero es que me estas hablando de una manera que...
-¿Por que?-me interrumpió molesto, no entendí y al parecer lo noto por mi cara así que continuo -¿Porque escogiste a ese imbécil?- voto el cigarrillo.
-No te entiendo.- hable temerosa. Sus ojos estaban con las pupilas sutilmente dilatadas y se acercó a mi tan peligrosamente que me hizo temblar.
-¿Por que como novio lo escogiste a el?- se acercó a mi mientras se remojaba los labios.
-¿Yo?
-Mira Barbara.- suspiro como para relajarse. -Solo respóndeme.
-No te tengo porque dar explicaciones.- lo rete apuntando su pecho con mi dedo índice. No sabía cómo había hecho para tener tanta valentía.
-Bien. Tan solo...- se quedó pensando. -tan solo no te des besos con el mientras yo esté cerca.-continuo. Sonreí al notar que él pensaba que James y yo éramos algo.
-Como te explico...-puse mi mano en mi barbilla. -chico celoso.- enarque.
-¿Celos?- bufo enojado.
-Celos por algo que no es real.-trate de explicar, pero el aún tenía su ceño fruncido.
-No es real ¿qué?- hablo confundido, al menos su ceño fruncido se había esfumado y su cara estaba pacífica.
-Te estoy tratando de explicar que James y yo...- me apunte con el dedo índice. -no somos nada.-
-¿Nada?- hablo con un poco de rubor en las mejillas. Reí.
-Nada.- dije riendo mientras veía como el fruncía el ceño. -Ya deja de hacerlo te quedaran arrugas.-hable riendo y el rápidamente relajo su cara.
-¿Porque no me lo decías desde el comienzo?- se acercó a mí.
-Quería ver hasta donde llegabas.- hable con una sonrisa. Verlo celoso me encantaba, era tan posesivo y tan protector.
-Te encanta verme enojado ¿verdad?- me tomo por la cintura con una sonrisa torcida.
-Enojado no.- acaricie su hombro. -pero celoso sí. Y más si soy yo la que provoca eso.- me mordí el labio, el rio.
Mañana siguiente
Nos encontrábamos en el aula esperando a que la pesada profesora se digne a venir a dar sus clases, me encontraba aburrida hasta que escuché el sonido del teléfono así que atendí sin preocupación.
-¿Hola?- hable capturando la atención de algunos compañeros sentados a mi lado y de Zayn, frunció el ceño algo confundido.
-Barbie, te tengo una buena noticia.- escuche la voz de mi hermano en la otra línea. Sonreí.
-¿Liam?- pregunte algo aturdida ya que no me esperaba que llame tan temprano, él sabe mis horarios de escuela.
-Sí, soy yo. Adivina que...- dijo con aires de suspenso. Calle incitándolo a hablar. -En tres meses voy a casa.- escuche alegría en su voz. Una enorme sonrisa se me dibujo en la cara.
-¡Si!-grite parándome de mi asiento. Los que estaban a mí alrededor me miraron como un bicho raro, solo me vasto con fulminar con la mirada a cada uno y listo. Mire hacia la carpeta de Zayn, el cual estaba volteado.
-Harry tenía razón al decir que te gusta gritar.- hablo riendo, se escuchó un pitido proveniente del teléfono. -No tengo mucho tiempo. Adiós, come todas tus comidas.- se despidió y corto.
Mi sonrisa perduro máximo toda la clase, salimos a receso ósea, Zayn y yo. Zayn un poco serio y bueno pues yo la más feliz del mundo.
-¿Eres vegetariana?-hablo comiendo de su hamburguesa.
-No ¿Por qué?
-Comes muchas verduras.- dijo mirando mi plato con algo de asco. Le sonreí.
-Esto.-apunte mi plato. -Es más saludable que la basura que comes.- apunte su hamburguesa que chorreaba en grasa.
-Es delicioso.- hablo riendo. -¿Quién te llamo en la mañana?- su estado de ánimo cambio a uno más serio.
-¿Quién crees?
-No sé, un tal Lem.-alce una ceja. ¿Habrá escuchado mi conversación?
-Es Liam.- corregí comiendo un pepino.
-Ya ese.-rodo los ojos. -¿Quién es?
-Alguien que aprecio demasiado ¿Por qué quieres saber?- pregunte, evito mi mirada.
-¿Pero que es de ti?-insistió.
-Liam es mi...
-¿Liam te llamo en la mañana?- me interrumpió la voz de Harry a mis espaldas, luego lo sentí al costado mío.
-Si.-mire a Zayn que estaba con su ceño fruncido. -Trate de explicarle a Zayn que Liam es mi...
-Pero si todos saben eso.- voltee a ver a Harry que escribía en su celular, obviamente esa respuesta no iba para mi si no para cualquier cosa que este mirando. Estaba con ganas de matarlo por no dejarme terminar ni una oración.
-Déjame terminar.- le di una sonrisa falsa y luego volteé a ver a Zayn. -Liam es mi hermano.- le sonreí cálidamente.
-Oh.- hablo sorprendido.
-Viene en tres meses.- hablo Harry sonriendo. Al recordar mi sonrisa se hizo más grande, luego note que llamaron a mi mejor amigo por lo que se fue.
-Ah, por eso estabas muy feliz.- comió un poco de su hamburguesa que antes había sido ignorada por las preguntas de Zayn.
-Si.- sonreí mirando al cielo.
-Tú me contaste que tu mamá estaba de viaje ¿recuerdas?-termino de comer su hamburguesa para posar su atención en mí. Asentí algo confundida
-Si.- trague saliva. -¿Viene al caso?
-No, pero solo quería saber algo.- lo vi atentamente. ¿Recuerdan a la tal Yulia? Bueno si él quiere que responda sus preguntas, él también debe responder las mías. -¿Que harías si ella vuelve?- mi mente quedo en blanco hace esa pregunta porque la verdad yo no sabría qué hacer si esa señora vuelve.
-No sé.- alce los hombros sincera. -Pero tal vez le preguntaría algunas dudas que tengo.
-Ah.- miro a otro lado.
-Ahora ¿Tú me puedes responder una pregunta?- hable, más bien suplique. El volteo confundido.
-Está bien.- rodo los ojos.
-¿Quién es Yulia?- enrolle mis manos en una bolita algo nerviosa.
-¿Sigues con eso?-hablo molesto. Se paró y empezó a dar pasos largos, lo seguí.
-¿Por qué siempre huyes?- lo tome del hombro pero él me ignoro. -Eres un idiota.-grite en medio del pasillo en el cual casi todos veían la escena. Zayn volteo y no estaba tan feliz que digamos.
-¿Yo el idiota?- se acercó a mí, respiré profundo para tratar de decir un 'Si' pero no pude emitir palabra alguna. -Tú no sabes absolutamente nada.- me grito y luego se dio la media vuelta para empezar a caminar.
-No valió en nada acercarme a ti.- susurre cansada. Limpié algunas lágrimas que se corrieron, y luego fui al baño. Me maquille y gire la perilla de la puerta del baño.
-¿Qué te paso en la cara?- la antipática de Jade se rio de mí. Respire hondo, esto era lo último que quería que me pasara.
-Nada. Solo se me corrió el rímel.-hable con una ceja en alto. Se ve que mi orgullo no se va con nada. -Pero a ti ¿Qué te paso en la cara? Ay no perdón, ya naciste así.- me reí y trate de esquivarla.
-Dile a Harry que lo espero en la salida.-dijo entre dientes.
-¿Por qué? Mi amigo y tú ya no son nada.- recordé lo sucedido días atrás.
-Deja de ser molestosa Payne. Solo dile lo que te acabo de decir.- me sonrió. Hipócrita.
-Si, a sus órdenes. Ten un horrible día Jade.- la esquive con un tono obviamente sarcástico porque no haría lo que me pidió ni aunque me pague y salí del baño. No puedo estar respirando el mismo aire que Jade, eso es más que obvio.
Entre nuevamente al aula, encontrándome con la penetrante mirada de Zayn. Respire hondo tratando de no derrumbarme. Quién será esa tal Yulia que tanto le afecta. Pasé por el costado de él y me senté en mi sitio, que claro Zayn estaba justo adelante.
Las clases terminaron y no pude hablar para nada con Zayn, fui a casa algo triste, pero al recordar que mi hermano venia en tres meses me subía el ánimo, aunque sea un poco.
-¿Si?- Salí de la ducha contestando el teléfono. Por el otro lado de la línea no se escuchaba nada. -¿Harry?
-No.- trague saliva al escuchar su voz, ahora mi mano estaba temblando.
-¿Qué quieres?-hablé confundida pensé que él estaba enojado conmigo.
-¿Estas enojada?- dijo. Creo que tomaba algo porque se escuchaba el sonido de un líquido.
-Un poco. ¿Para qué llamas Zayn?- di un suspiro largo.
-Disculpa. No debí hablarte así.- su tono al hablar era algo tímido, cosa que jamás escuché de él.
-Es que no entiendo el porqué de tu molestia cuando te hago esa pregunta.- chille.
-No es un buen recuerdo Barbara. No entenderías nunca.- escuche un suspiro en la otra línea.
-¿Fue tu novia?- debía aceptarlo que si me decía el 'si' sentiría algo de celos.
-Como tú lo has dicho.-bebió de algo y luego continuo. -Te espero en mi casa, estas cosas no se hablan por teléfono.- colgó.
Bien estaba completamente en trance, encima me invito a su casa y no sé qué ponerme. Al menos me sentía más aliviada al sacar esa duda que tenía.
Busque en mi armario y opte por un pantalón negro jean, una blusa holgada y unos tacones. Me seque el cabello, un poco de perfume y listo. Agarré mi cartera y me fui de casa.
Como ya conocía su casa al derecho y al revés no fue tan difícil encontrarla. Toque el timbre unas tres veces.
-Te demoraste demasiado.- me dejo entrar.
-Lo siento. Solo quería que me veas bonita.- hable de broma. Vi el ambiente nuevamente, su casa era pequeña pero verdaderamente perfecta.
-Tú siempre te ves hermosa.-me guio al sofá. Trate de que ese comentario no causara nada en mí, pero fue imposible.
-Gracias, tu igual.-sonreí. El me devolvió la sonrisa.
-¿En serio quieres saber quién es Yulia?- me dijo serio. Yo asentí lentamente.
-Por eso vine.- continúe.
-Bueno.- dio un suspiro cansado. Y luego me miro directamente a los ojos. Sea lo que sea que ha pasado con Yulia, chica a la cual no conozco ni con foto, debió ser algo horrible. En los ojos de Zayn se reflejaban muchos sentimientos entre ellos, la tristeza.
-Sabes.-hable. -si quieres no me cuentes. Lo entenderé.- sonreí esperando una sonrisa de parte de él.
-No, te lo contare. Eres mi mejor amiga y mereces saber.- hablo con una mueca. Su frase al decirme que era su mejor amiga me mareo un poco. Asentí y ya no hablé. -No me gusta recordar estas cosas, te tengo que ser sincero Barbara.- me hablo cabizbajo.
Enrolle mis manos en una bolita y cruce mis piernas. Lo que diga lo tengo que escuchar muy atentamente.
-Como te lo dije antes Yulia fue mi novia.- dio un suspiro y continuo. -La conocí en la secundaria en mi antiguo colegio, casi por los primeros días, ella era una chica muy simple, de cabello marrón y era la menor entre todos nosotros. Me acuerdo muy bien que a mitad de año le pedí que sea mi novia, fue la primera en todo.- el fantasma de una sonrisa apareció en su cara mientras que yo solo lo escuchaba atentamente.
-¿Tuviste una mala relación?- pregunte, ya que me mataba la curiosidad. Negó rápidamente.
-Déjame terminar por favor.-dijo y yo asentí. -Ella primero lo dudo, pero al pasar de los días yo me encargue de enamorarla y luchar por ella- un suspiro salió de sus labios. -por fin cedió y estuvimos dos años juntos, cuando ya íbamos a terminar la secundaria, osea un año antes, ella vino completamente diferente.- trago saliva y continuo. -ahora la Yulia castaña de ojos inocentes, era una rubia completamente coqueta. El cambio al principio no me agrado, ni sus actitudes, pero trate de comprenderla y aceptarla.- hizo una mueca.
-¿Como?- hable enojada y con mis ojos saliéndose de su órbita.
-Cuando uno está enamorado hace lo que sea para quedarse con esa persona, así sea la más mala del mundo.- Asentí dándole la razón ya que la frase que dijo Zayn me identifico en todos los sentidos. -Un día estaba con Niall, un mejor amigo que tenía antes, y empezó a contarme cosas sobre Yulia, me enoje y lo termine golpeando. Ya no éramos amigos, ni nos mirábamos solo éramos unos desconocidos.- hablo rabioso y con los ojos rojos. -Lo que me conto ese día, jamás pensé que iba a ser verdad. Odie ese maldito día, esa maldita hora, y esos malditos segundos.-trago saliva sonoramente.
-¿Que paso?-acaricie su rodilla estirándome, ya que Zayn estaba al frente.
-Estoy bien Barbara, te lo aseguro. Creo que derrame demasiadas lagrimas por ella que ya fue suficiente.- sonrió a medias. Un especie de odio hacia una persona que ni conocía empezó a crecer dentro de mi, créanme no es bonito escuchar que la persona que amas ha estado llorando por días. -Bueno y paso lo que temía que pasara.-se rio ocultando su rabia. -Yulia me engaño, es una perra.- abrí los ojos como dos grandes platos.
-Zayn.- dije ya que a decir verdad me asustaba un poco.
-Si, lo siento.- dio un suspiro y continuo. -Es que la vi acostándose con Niall. ¿Cómo reaccionarias ante eso?- grito. -Me rompió el corazón, tal vez sonare como una chica. Pero maldita sea, la odio. No, no la odio porque con ella aprendí a no abrir mi corazón y conocer primero quien es la persona antes de caer rendido. Aprendí que las apariencias engañan.-me dolió escuchar eso, ya que su actitud fue causada por ese accidente.
-Lo siento tanto.- me estire y acaricie nuevamente su rodilla. Un suspiro salió de su boca.
-No me tengas pena, eso es lo último que quiero.-me miro, con esos ojos tan hermosos que tiene el. Lo amo, y así lo digo. Lo amo. Pero este sentimiento será guardado hasta que él pueda superar esto, porque no creo que aún lo haya superado. -Te quedaste pensando.- hablo con una sonrisa, deje pasar su cambio de humor y no preguntarle mas.
-Si, es que es demasiada información para procesar.- no sabía si contarle, su mirada me incito a hablar. -Ya es demasiado tarde y creo que es hora de ir a casa.- me pare.
-Te acompaño a la puerta.-se paró a la par mía, mientras iba con Zayn detrás hasta que siento la calentura unas manos en mi cintura, rápidamente me hizo voltear. No unimos en un beso, lo sentí tan frio, eran de esos besos con el que dices tus sentimientos. El cual no era reciproco.
-Lo siento si estas confundida. Pero, me encantan tus labios.-dijo con nuestras narices pegadas. Abrí los ojos y unas hermosas orbes color avellana me devolvieron la mirada, así pude notar que la única que cerró los ojos fui yo. Trate de que mi corazón controle su ritmo, ya que latía muy rápido.
-Adiós Zayn.- me separe sin fuerza de voluntad. Él se acercó a mí y me dio un pequeño beso en la nariz.
Salí de su casa con muchas emociones juntas, estaba feliz y a la vez enojada. No sabía que pensar.