-Venga, arriba -dice Víktor quitándome las sábanas.
-Déjame -mascullo girándome para seguir durmiendo.
-De eso nada -dice Harry abriendo de golpe las cortinas.
-Creo que no me gusta tener dos hermanos -digo tapándome con las almohadas-. Os habéis pasado todo el mes aliados contra mí.
-Nos amas -dice Víktor sentándose en uno de los sillones-. Además, es vuestro cumpleaños, ¿recuerdas?
-¡Es verdad! –Digo saltando de la cama- ¡Felicidades, Harry!
-Felicidades, Mel –dice riéndose.
-Vamos a desayunar –Dice Víktor cogiéndome en brazos cual princesa.
Bajamos y vamos a la cocina.
-Felicidades, chicos -dicen mis padres.
-¡Gracias! –decimos los dos a la vez.
-Blue os ha hecho tortitas como regalo –dice Blue apareciendo con una bandeja repleta de ellas.
-¡Gracias, Blue! No hacía falta –digo corriendo hacia ella con una amplia sonrisa.
-Blue quería agradecerle a la señorita Melody y al señorito Harry por todo lo que hacen por mi –dice la elfa tímida.
Tras dejar la bandeja en la mesa e insistir mucho, Blue accedió a sentarse con nosotros a comer tortitas.
Tras el desayuno, comenzamos con la preparación de la fiesta de cumpleaños que habíamos organizado, la cual solo interrumpimos para comer.
Víktor se encargo de la comida junto con Coby; mi padre y Anuk, el elfo de mis padres, se ocuparon de la iluminación, ya que había que poner luces en el jardín si queríamos cenar allí; mi madre e Inka organizaron la distribución de las mesas y demás; por lo que Harry, Blue y yo estuvimos decorando todo.
Los invitados empezarían a llegar dentro de dos horas por lo que mis padres fueron a cambiarse ya que los Zabini llegarían dentro de una hora, cosa que hacían siempre.
Y efectivamente, esta vez no era la excepción.
-¡Felicidades, Melody! -me dice Amelie abrazándome-. Qué grandes os estáis haciendo ya. Y pensar que hace nada tú y Blaise dormíais juntos en la cuna.
-¡Mamá! -dice Blaise rojo.
-Gracias, Amelie -digo divertida.
-Felicidades -dice Alessandro sonriendo-. ¿Somos los primeros en llegar?
-Si llegáis una hora antes, como esperabais, sí, sois los primeros -dice mi padre apareciendo en el salón-. Bienvenidos.
-Venimos a ayudar -dice Amelie yendo con mi madre para ayudarla con los últimos retoques de la decoración.
-Habla por ti. Él viene a saquear mi botellero -dice mi padre burlándose de Alessandro.
-Venga, Blaise, vamos a arriba -digo estirando de él.
-¿Y tus hermanos? -dice cuando llegamos a mi habitación.
-Víktor está aún arreglándose -digo divertida-. Sigo sin entender cómo puede tardar más que yo.
-Se está arreglando para Summer -dice con picardía.
-Como si no te hubieras arreglado tú para Arizona -digo riéndome.
-Cállate -dice empujándome-. ¿Tú piensas ir en pijama o cómo va eso?
-No, me pondré ese vestido de ahí -digo señalando un vestido doblado sobre el escritorio.
-¿Este? -dice Blaise indignado-. Tienes vestidos mejores.
-Es broma -digo sacándole la lengua-. Está en el aseo. Es una sorpresa.
-Oh, venga -dice él frustrado-. Enséñamelo.
-Creo que no funciona así -le digo divertida.
-Bueno pues arréglate ya, estarán a punto de llegar los demás -dice obvio.
-Agh, está bien -digo rendida ya que tenía razón.
Entré al aseo para no ver el baile de la victoria de Blaise y me puse el vestido rápidamente.
Era nuevo, de un tono verde azulado. Estaba dividido en dos partes por un cinturón negro quedando la parte superior del vestido, que era de encaje, ajustada a mi cuerpo y la parte inferior, la falda, que me llegaba hasta los tobillos, suelta.
El pelo lo llevaba ligeramente ondulado, cosa que había conseguido tras pasarme parte de la tarde con Blue probando cosas para que no se me quedase completamente liso.
Salí del aseo para buscar los zapatos que tenía en el vestidor. Iba a llevar unos tacones altos negros, con tacón de aguja y una cinta que los ata a mis tobillos.
-Wow -dice Blaise cuando me ve salir. Veo a Víktor a su lado con un esmoquin gris.
-¿Qué esperabas? -dice Víktor con orgullo.
-Es tan... Wow -continua diciendo el moreno sin ser capaz de decir nada más.
Yo me río y me pongo los zapatos.
-Por cierto, Víktor -le digo llamando su atención-, ves a ver si Harry se aclara con la corbata, que ayer no sabía muy bien que hacer con ella.
-Voy -dice riéndose.
-Chicos, dos chicas... -Amelie se calló cuando me vio, se llevó las manos a la boca y dio un gritito de emoción-. Cariño, estás preciosa. A ver da una vuelta que te vea mejor.
Yo me reí haciendo lo que me había pedido mientras Blaise suspiraba. Su madre era muy melancólica y cada vez que llegaba uno de nuestros cumpleaños siempre lloraba porque decía que nos estábamos haciendo mayores demasiado rápido.
-Te falta una cosa, espera un momento que ahora vuelvo -dice saliendo corriendo de la habitación.
-Ya empezamos -dice Blaise negando con la cabeza.
-Ya la conoces -digo riéndome.
-Por cierto, ¿lo que estaba diciendo antes de verme era que han llegado Arizona y Summer? -digo levantando una ceja.
Entonces él se levantó enseguida de la cama y tras un rápido “En seguida vuelvo” salió corriendo al igual que su madre.
-Ya estoy -dice Amelie apareciendo de nuevo-. Ven, ponte frente al espejo.
Lo hago y ella se pone a mi lado.
-Este es mi regalo -dice teniéndome una cajita de terciopelo.
La abro y dentro veo unos pendientes con una esmeralda con forma de lágrima rodeada de pequeños diamantes.
-Son precisos -digo abrazándola-. Muchas gracias, Amelie.
-De nada, es que estáis tan grandes ya -dice limpiándose una lágrima.
Yo le sonrío y ella me devuelve la sonrisa.
-Dame que te los pongo -dice ella feliz. Yo se los doy y ella los coloca con cuidado, quitándome los que llevaba.
-Ya está, preciosa -dice mirándome en el espejo-. Por cierto, hay dos chicas abajo.
-Blaise ha bajado -le digo-. Yo voy a maquillarme y bajo.
-De acuerdo.
Me giro cuando se marcha y me siento en el tocador.
Abro el cajón y saco el delineador, el rímel y un pintalabios rojo.
No suelo pintarme mucho por lo que no tengo mucho maquillaje.
Tras pintarme me dirijo hacia la habitación de Harry.
-¿Listos? -digo asomando la cabeza.
-Te estábamos esperando -dice Víktor saliendo, seguido por Harry.
-Estas bellísima -dice Harry mirándome.
-Tu tampoco estás mal -digo sonriendo.
-¿Seguro que esto ha sido buena idea? -dice él con nerviosismo.
-Ahora lo veremos -digo del mismo modo.
No me preocupaban los Zabini, ni los Madison, ni los Jonson. Los que me preocupaba eran los Parkinson, los Taylor y el señor Nott. Confiaba en no tener problemas con Draco y Narcissa.
Ahora veía con miedo su reacción ante la presencia de los Weasley.
-Esperemos que vaya todo bien -decimos los dos en un susurro.
Me pongo en medio de los dos y entrelazo mis brazos con los suyos. Comenzamos a bajar despacio.
Al llegar al salón vemos que ya han llegado todos, pero solo la señora Malfoy se ha dado cuenta de nuestra presencia.
Nuestras miradas se cruzan y me sonríe, acción que devuelvo. Ella está con los Zabini, los Parkinson y el señor Nott. Cerca de ellos estaban los Tylor, los Madison y los Jonson junto con mi padre; y más alejados de todos se encontraban los Weasley con mi madre.
Mis amigos estaban sentados en los sillones riéndose mientras que los de Harry estaban con sus padres.
-De momento no va tan mal -les susurro a mis hermanos, ellos sueltan una pequeña risa nerviosa.
-Voy con mis amigos -dice Harry dándome un beso en la mejilla.
Se dirigió hacia ellos mientras Víktor y yo fuimos hacia los nuestros que seguían sin haberse dado cuenta de que habíamos llegado.
-Hola -le digo a Draco al oído haciéndole pegar un salto del susto.
-Merlín, que susto -dice recuperando el aliento. Entonces se da la vuelta y al verme su mandíbula cae-. Wow.
-Lo mismo que he dicho yo -dice Blaise por detrás riéndose.
-Estás preciosa -dice Jonas abrazándome y dándome vueltas por los aires-. ¡Felicidades, renacuaja!
-Oh, cállate -digo pegándole en el brazo cuando me suelta.
-Melody, estás increíble -dicen las chicas abrazándome.
-Gracias, vosotras también -digo devolviéndoles el abrazo.
-Felicidades -me dice Theo dándome dos besos.
-Gracias -digo feliz por estar con todos mis amigos juntos.
-Mel -dice Draco cogiéndome de la mano-, te he echado de menos.
-Y yo a ti -digo sonrojada.
Víktor nos miraba con el ceño fruncido ya que no confiaba mucho en el rubio. Summer le dio un abrazo y le susurró algo al oído. Víktor asintió y se fueron juntos con los padres de Summer.
-Voy a saludar a los demás -anuncio-. Ahora vuelvo.
-Te acompañó -dice Draco pasando un brazo por mi cintura. Al girarnos vemos a mi padre y a Víktor con miradas amenazadoras por lo que rápidamente Draco sube su brazo a mi espalda sonrojado.
Yo me río y juntos caminamos hacia dónde están los padres de los Slytherin.
-Bienvenidos a la mansión Krum. Soy Melody Potter Krum -me presento sonriendo pues no conocía ni al señor Nott ni a los Parkinson.
-Mira que mayor que está, Alessandro -dice Amelie emocionada. Yo me sonrojo.
-Sí, Amelie. Lo has dicho unas cuantas veces esta noche -dice su marido divertido.
-Encantado –dice el señor Nott sonriendo-, soy Daniel Nott.
-Pansy nos ha hablado muy bien de ti –dicen los Parkinson mirándome aprobatoriamente-. Yo soy Scott y mi mujer, Nathalie.
-Encantada -digo feliz-. Espero que se lo pasen bien. Si me disculpan voy a seguir saludando a los demás asistentes.
-De acuerdo -dicen ellos.
-Melody -dice Cissy antes de que nos fuéramos-, ¿podemos hablar luego?
-Claro -digo sorprendida al igual que el resto de personas.
Después fuimos a saludar a los demás.
-Hola -digo sonriendo a los padres de mis antiguos compañeros.
-¡Melody, felicidades! -dicen los padres de Arizona.
-Gracias -les respondo.
-¿Y quién es este joven tan apuesto? -dice Sophie, la madre de Summer.
-Draco Malfoy -dice él, egocéntrico-. Encantado de conocerlos.
-El gusto es nuestro, querido. Yo soy Ruby, la madre de Arizona -comienza presentándose-. Él es James, mi marido. Ellos dos son los padres de Summer, Sophie y Simon. Y los otros dos los padres de Jonas, Iva y Mikhail.
-Me alegra haber conocido al novio de Melody. Tienes buen ojo, chica -dice James guiñándome un ojo. Yo me pongo roja y Draco sonríe con suficiencia.
-Oh, no -digo apartándome de Draco-. No somos pareja, somos amigos.
-Eso es -dice mi padre mirando amenazante a Draco-, amigos.
-Sí -dice Draco finalmente-, solo somos amigos.
-Oh, error mío entonces -dice divertido James-. Creí haber oído a Arizona lo contrario
-Yo... Eh... Si... Esto... No... Espero que pasen una feliz velada -digo educadamente, bajo la atenta mirada de mi padre-. Debo ir a saludar al resto de asistentes.
Y salí de allí lo más rápido posible seguida por el rubio, que andaba con aires de grandeza.
~~~~~~~~~~
PUES YA HE VUELTO
Este capítulo es más largo de lo normal por haberos hecho esperar.
Espero que os guste🖤