Nota: les sugiero escuchen la canción hasta que se los indique. Para poder sentir la emoción. Disfruten la lectura.
Narra Jimin
Después de aquella plática-amenaza, Yoongi me pidió esperase nuevamente donde estaba para que él vaya a cambiarse de forma rápida.
Lo entendía, no creo sea cómodo ir a una cita usando traje; habiéndolo pensado mejor al yo tener igual uno, decidí quitarme el molesto saco, aflojé la corbata hasta ya no tenerlo, desabroché los botones en la muñeca de la camisa y enrollé las mangas hasta que quedase en forma tres cuartos.
Me atreví incluso a desabrochar dos botenes del cuello dejando un poco expuesto mis clavículas; sin pensarlo mucho, salí de la casa directo a mi auto donde deposité lo que me había quitado justo en la parte trasera de éste.
Habiendo hecho esto, miré mi reflejo en el espejo retrovisor. No me veía mal a mi parecer, estaba formal pero a la vez no; como último toque pasé la mano por el cabello dejándolo un poco revuelto. Estaba listo.
Regresé a la casa sentando mi trasero donde me habían dejado como si no hubiese pasado nada; entretuve mi inquieto ser observando las redes sociales casi nunca visitadas por mí.
No sé en qué momento quedé tan perdido por no haber entrado en un buen tiempo; fue cuando el rubio dió toques a mi hombro que regresé a esta tierra.
Se veía... Hermoso, aquellos pantalones negros ajustados le daban apariencia juvenil, la camisa se admiraba como si le quedase dos tallas más grandes y esa chaqueta de cuero le daba cierta aura ruda. Me había quedado sin palabras.
—¿Qué te pasó alfa?— preguntó con sus brazos cruzados.
—¿A mí? Nada... ¿Lo dices por la ropa?— asintió. — Mmmm... Solo la tire por ahí— me levanté de donde estaba.
—¿La tiraste por ahí?— soltó una risa.
—Si, en el auto. Ahora vamos antes de que se haga más tarde— extendí el brazo a un lado mío cediendo pase él primero.
Yoongi pareció entender por lo que tomó rumbo hacia la puerta conmigo siguiéndolo de cerca; ya habiéndonos trepado los dos al auto, emprendí una ruta en alguna dirección.
El plan inicial era ir a algún lugar donde hubiesen juegos para el pequeño y posteriormente comeríamos en aquel restaurante donde daban espectáculos de risa.
Pero... Ahora debía improvisar, por mi cabeza pasaba la idea de pasear junto a Yoongi en un lugar donde los paisajes fuesen preciosos para poder disfrutar de un ambiente tranquilo y ya después lo llevaría a un restaurante que era nuevo en la ciudad.
Esa idea resonaba en mi mente como buena para una primera cita; estando de acuerdo conmigo mismo, emprendí el viaje hacia nuestro destino.
—¿A dónde vamos alfa?— el omega miraba curioso a su al rededor.
—A un lugar donde podremos estar tranquilos con la naturaleza misma— lo miré de reojo.
—¿Cómo un parque?— preguntó.
—Mucho mejor a mi parecer.— ya me había adentrado a las autopistas grandes.
—¿Saldremos de la ciudad?— su voz sonaba un poco preocupada.
—Si, pero tranquilo, no iremos tan lejos— sonreí tratando de mantenerlo en calma.
—Ahhh bueno, no podría estar tan lejos de mi bebé por tantas horas— habló con cierta melancolía.
—Ustedes dos son muy apegados ¿verdad?— una sonrisa cálida surgió de mis labios.
—Como no tienes idea, yo siempre he estado ahí para él y asimismo Jihoon supo llenar mis días con su alegría— un brillo emanó de sus ojos.
—Es un excelente niño, ojalá él logre aceptarme como tú pareja— la imagen de nosotros tres abundó mi mente.
—Cree en mi cuando te digo que él ya te adora— ambos nos vimos con cariño por unos segundos.
Pero fueron de esos que pareciese como si el tiempo se hubiese detenido, solo existían en ese lapso nosotros dos. El ambiente tornándose con tonos rosas y pequeñas luces cual luciérnagas iluminando nuestro al rededor.
Todo tan mágico, me acercaba de a poco a su rostro ya que nos encontrábamos en un semáforo, quería robarle miles de besos a esos labios tan apetecibles.
Escasos centímetros eran nuestra separación, un poco más y podría probar nuevamente el sabor de su boca...
Pero, no se pudo. El celular de Yoongi empezó a sonar al igual que las bocinas provenientes de los otros autos; riéndonos, cada quien atendió su correspondencia.
—¿Diga?...— mi vista estaba clavada en la ruta, estábamos por llegar.— Tae, no vuelvas a llevarte a mi bebé sin avisarme mínimo 20 horas antes.... ¡Casi me da un infarto!...— retuve una risa.— Ya, como sea.... Si salí con él.... No llegaré tarde, tampoco soy un niño.... Espera, ¿por qué Jihoon gritó?.... ¡Taehyung!.... No te atreves a darle más dulces, sabes cómo se pone con eso.... Si llego y no se ha podido dormir, te daré un sermón de los buenos... No soy amargado, cuido a mi niño... Pásale el celular quiero hablar con él...— pasaron unos segundos mientras esperaba.
—Colocalo en alta voz— le pedí al omega.
Hizo mi pedido dejando el teléfono en medio de nosotros, se lograban escuchar un montón de gritos provenientes de otros niños juntos con los de Taehyung llamando al pequeño. Yoongi tenía levemente fruncido el ceño.
—¿Dónde están?— ya había estacionado en nuestro destino.
—Eso quisiera saber, el maldito alien no me dice— habló entre dientes.
—¡Te escuché Yoongi!— contestaron del otro lado.
—Esa era mi intención. — negué con la cabeza.
Esperamos unos minutos más hasta que el sonido de un intercambio de manos junto a la voz del otro omega pronunciando "es tu papá", se escuchó.
—¿Papi?— su tierna voz me hizo sonreír.
—Cachorro, ¿dónde estás?, ¿estás bien?— la preocupación era palpable en su voz.
—Si papi, estoy bien. Tío Taehyung me trajo a un centro de juegos en el plaza comercial. —la expresión de Yoongi cambió.
—Centro de juegos ¿eh?— enarco una ceja, yo tapé mi boca con la mano.
Un breve silencio se hizo presente.
— M-Me equivoqué papi, era el burger king— una risa nerviosa emanó desde la bocina.
—Finjamos que te creo cachorro. —un suspiro se escuchó desde el otro lado.
—Qué le creemos Yoonie. — corregí.
—¿Jimin?— la voz confundida del pequeño sonó.
—Hola Jihoon, ¿está muy divertido el centro de juegos?— pregunté.
—¡Oh como no tienes idea! ¡Aquí hay de todo!, deberíamos venir algún día los dos... Espera.... ¿P-Papi?— la expresión de Yoongi era indescifrable.
—"Pero es un burger king papi" — imitó la voz del infante.
—Lo siento papi, Tío Taehyung me dijo que te mintiese. — un gran "¡Hey!" provino desde el fondo.
—Ya me arreglaré con él después cachorro, no estás en problemas...—un suspiro de alivio soltó el pequeño. — Por ahora— completó la frase el omega.
—Eres malo Yoongi— le dije bajito.
—¿Papi?—
—¿Si bebé?— escuchábamos atentos.
—¿Qué haces con Jiminie hyung?— el rubio iba a contestar cuando coloqué mi dedo índice sobre sus labios negándole el acto.
—Me robaré a tu papá por unas horas pequeño. — Yoongi mordió mi dedo haciendo suelte un alarido de dolor.
—¿Robar?, ¿por qué?, ¿eres un ladrón de papás?— su condición infantil me daba ternura.
—No le hagas caso bebé, está loco— objetó el piel blanca.
—¡Pero te quiere robar! ¡Hay que llamar a la policía!— Yoonie me pellizco el brazo.
— ¿Ves lo que ocasionas? Ahora calmalo. — susurró para que sólo yo lo oiga ,ups.
—No había necesidad para la violencia. —sobe la parte "agredida".— Pequeño, con robar me refiero a que llevaré a tu padre de paseo. — aclaré.
—¿Cómo yo estoy ahora con Tae?— su voz sonando curiosa.
—Así es, pero diferente. — miré a Yoongi.
—¿Cómo diferente?, ¿No van a ir a jugar?— que inocente era.
—No bebé, como una salida de amigos. — respondió el rubio.
¿Oyeron eso?... Fue mi corazón rompiéndose, coloqué la mano sobre el pecho justo donde el órgano yacía. Yoongi sacó su lengua de forma infantil quitando cualquier veracidad a sus palabras.
—Entonces los dejaré solos, TaeTae me llama con la mano para ver el espectáculo de luces. Su pancita ya está muy grande, se ve gracioso. —una delicada risita brotó desde el fondo de su garganta.
—Está bien bebé, te veré en la casa. Espero y ya estés durmiendo aunque mañana sea sábado. —había entrado en modo papá sobreprotector.
—Si papi~— podía ver en mi mente al niño rodar los ojos.
—Adiós bebé y no hagas mucho caso a lo que diga Taehyung— creo que la frase no iba así.
—Ya sé papi, bye~. Y también bye para ti Jiminie hyung~— su cantarina voz fue lo último escuchado antes de que Yoongi colgase el celular.
Con eso finalizado, el omega se permitió mirar a su al rededor observando los frondosos árboles alzarse gloriosos sobre nuestra vista.
—Un bosque. —pronunciaron sus jugosos labios.
—¿Te gusta?... A mi me encanta la cantidad de paz que puedes respirar a través de los caminos llenos con las diferentes plantas rodeándolo. — abrí la puerta del auto saliendo de ella.
Yoongi repitió mi acción, mirando hacia arriba observando la majestuosidad que era el bosque , sus ojos poseían un brillo cegador mientras el leve viento movía sus cabellos rubios a su son. Con esa tenue sonrisa color durazno en su bella cara, podía robarme mas de un solo suspiro con solo verlo.
Esos leves, pero a la vez largos segundos, me hicieron regresar a mi realidad donde ya nos encontrábamos frente a el magnífico paisaje.
—Es hermoso, siempre me ha gustado estar al aire libre— nos fuimos adentrando a la espesura del bosque.
—Lo sé— pronuncié.
—¿Lo sabes?— me miró confundido.
—Cuando estábamos en la escuela, en esos momentos mientras hablábamos en el descanso. Tú siempre solías hablarme de cómo te encantaba disfrutar aquellos días donde el sol era lo suficientemente bueno para tener un día al aire libre— una sonrisa nostálgica surgió en mis labios.
—¿Recuerdas algo cómo eso?— su cara expresaba sorpresa.
—Por supuesto. — detuve nuestro andar para tomar su mano y mirarlo a los ojos. — Recuerdo como tú mirada se llenaba de luz ante la mención de un día de campo, tus mejillas se coloreaban de un rosa cálido justo como ahora, la sonrisa en tus labios era envidiable porque se podía apreciar perfecta, algo que supe apreciar en sobremanera después de lo ocurrido. — bajé la vista hacia el suelo.
—Oye— tomó con sus manos mi mentón. —Dejemos las cosas malas del pasado atrás, solo recordemos aquellas cosas que nos hicieron felices a los dos. Recuerda, esto es un borrón y cuenta nueva. — no pude retener más éste impulso que emanaba en mí.
Lo estreché entre mis brazos en un apretado abrazo, rodee sus hombros con fuerza enterrando la cara en la curva de su cuello. Él se encargó de enganchar sus delegados brazos al rededor de mi cintura.
Una escena digna de fotografía.
—Nunca me cansaré de estar agradecido contigo por esta oportunidad. — el rubio empezó a pasar la mano por mi espalda.
—No vayas a llorar alfa, odiaría tener mi camisa empapada por tus lágrimas. — ambos nos soltamos a reír.
—Arruinaste el momento. — le reproché.
—Es un don alfa, se estaba volviendo muy cursi. — le restó importancia, yo solo rodé los ojos.
—Ya— me separé de él entrelazando nuestros dedos. — Sígueme, te llevaré a un lugar que me encanta. —le sonreí grande.
Mientras lo jalaba, íbamos hablando sobre temas triviales. Nos poníamos al corriente con respecto a si algunos de nuestros gustos habían cambiado; fue muy interesante enterarme que a Yoongi ya no le gustaba lo mismo como cuando adolescente.
Caminando, pudimos apreciar varias especies de plantas a lo largo del precioso paisaje. A veces, nos deteníamos para admirar el horizonte o tomarnos una foto; ya sea de nosotros dos o individual.
Después de unos 20 minutos andando, topamos con una serie de hojas grandes obstruyendo el paso; detuve nuestro andar volteando hacía Yoongi.
—Éste lugar, es muy especial para mí. Aquí solía venir con mis padres cuando había la oportunidad. Espero y a ti te encante. — tomé entre mis manos aquellas hojas abriéndonos paso.
—¿Y por qué es especial?— preguntó curioso.
Pronto, nuestra vista se vio llena por un paisaje rodeado con árboles grandes, un cielo que empezaba a tornarse con colores naranjas y rojas donde pequeñas nubes esponjosas iban navegando a través de el, frente a nosotros se apreciaba como caía una cascada directo a un lago quien poseía la agua más cristalina apreciada en mi vida.
Un ambiente realmente hermoso a la vista de cualquiera.
—Porqué aquí viví los mejores momentos de mi infancia, todos aquellos días de campo que pasé al lado de mis padres son algo imposible de olvidar. —caminamos hasta un tronco de árbol seco quien yacía caído justo cerca del lago.
—Es precioso, tan tranquilo, muy diferente a la ciudad. — a pesar de las ganas, me abstuve de meter los pies en el agua.
Después de todo, estábamos en un mes decembrino y las temperaturas no eran un chiste; aunque hoy no hacía frío en exceso. Era tolerante.
—Así es, suelo venir de ves en cuando por las tardes después del trabajo. — escuchaba a las aves pasar por encima de nosotros.
—Entonces, deberíamos empezar a venir más seguido. —ambos soltamos risas por aquel comentario.
—Y dime Yoongi, ¿hay algo que extrañes de América?, después de todo viviste ahí por 8 años. —el leve ruido del agua recorriendo era nuestra música de fondo.
—Casi nada, pero sí esos lugares donde podías comer algo delicioso americano y donde había música clásica como ambiente. — el rubio había pasado su pierna sobre el tronco rodeándolo.
—Osea que eres de la vieja escuela. — me dió un leve golpe en el hombro.
—¿Tienes algún problema con que me gusten las cosas antiguas?— cruzó sus brazos, se veía muy tierno por la posición en que estaba.
—En realidad no, me terminaste gustando más— le guiñe el ojo, sus mejillas se tornaron de un leve rosa.
—¿Y a ti?, ¿cuál música te gusta?— el viento mecía aquellos cabellos rubios.
—No tengo un género en específico, con que la letra tenga un significado profundo me conformo. Aunque a veces el ritmo también influye. — apoyó sus palmas sobre el tronco.
—Mencioname alguna canción. — inclinó un poco su cuerpo hacia mí.
—Está por ejemplo esa de Elvis Presley.—¿cómo no me acordaba del nombre ahora?.
—¿Cuál?, Hay muchas. —rió.
—La que dice..."Wise men say... Only fools rush in...But I can't help falling in love with you"...— canté suave viéndolo a la cara profundamente.
La cual se tiño, ahora sí, de un potente rojo; por supuesto que me había entendido. La letras fueron con toda la intención.
—Can't Help Falling in Love— susurró.
—Un clásico que me encanta. — acaricié su mejilla.
—No me habías dicho que cantabas. — tomó mi mano entre la suya.
—Nunca hubo la ocasión y casi nadie sabe. Me da un poco de vergüenza. — sonreí apenado.
—Me gusta— soltó.
—¿Qué cosa?—
—Tu voz al cantar, es muy hermosa.— juro en ese instante sentir mi cara arder como nunca.
—Uff, que fuerte...— rasqué mi nuca. — Es mejor vayamos regresando, aún falta un lugar por visitar. —me paré de donde estaba extendiendo la mano hacia él.
La tomó para ayudarlo a pararse, pronto estuvimos retornando el camino directo al auto.
—¿Te avergonzaste alfa?— cuestionó.
—Si, sólo mi padre me había escuchado cantar hasta ahora, así que sí — su boca formó una "o". —¿Y tú cantas?— el aire estaba poniéndose más frío, por ende bajé las mangas de la camisa.
—Para nada, soy un cantante horrible. —él cerró el cierre de su chaqueta.
—No te creo, tu voz es muy preciosa cómo para no saber cantar. —
—Tal vez, no lo sé, y es algo que aún no te mostraré. —se acercó más a mí, nuestros hombros chocaron.
—Esperare ansioso aquel día— continuamos el camino.
Pasados los minutos fue cuando llegamos al auto, rápidamente entramos ya que empezaba a hacer más frío. Inmediatamente prendí la calefacción haciendo soltemos un suspiro de satisfacción.
Pronto emprendimos ruta hacia el próximo destino, Yoongi frotaba sus manos tratando de conseguir calor.
—¿A dónde iremos ahora Jiminie?—
—Te llevaré a un restaurante nuevo de la zona. — asintió sin más.
Conduje con un silencio cómodo hasta el lugar, no tenía muy bien entendido como era el restaurante; sólo que era un sitio inspirado en EUA, algo fuera de lo común aquí en Corea.
Ya estando estacionado y habiendo bajado del auto, nos adentramos al establecimiento siendo recibidos cortésmente por un empleado norteamericano.
El cual por cierto, manejaba muy bien el idioma Coreano (aunque Yoonie prefirió hablarle en inglés para ser más cómodo); resultando increíble para el omega, me adentré a su conversación ya que yo igual dominaba aquella lengua.
Nos guío hacia una mesa cerca de la ventana, éstas estaban adornadas formalmente. Al rededor habían más mesas donde algunas estaban ocupadas, todas ellas rodeando una pista de madera quién tenía personas bailando al son de la suave música clásica.
Las cosas que más le encantaban a Yoongi, el destino suele jugar a veces de tu parte y esta vez dió en el blanco.
Ya habiéndonos sentado y ordenado, nos dispusimos a esperar pacientes nuestros pedidos.
—Está muy bonito el lugar, ¿cómo supiste de él?— preguntó.
—Mi papá me habló de el, vino hace un par de semanas debido a una junta con un cliente estadounidense. — apoyé los codos sobre la mesa acomodando el mentón encima de mis manos.
—Deberia ponerme más al pendiente de las noticias, ni idea que habían construido algo así. — miró a su alrededor.
—Soy igual que tú, si mi papá no me lo hubiese mencionado, me habría enterado cuando esté lugar tuviese un año abierto. —en eso el mesero trajo un par de copas junto con el vino que habíamos pedido.
Sirvió a ambos y se retiró después de haber entregado los aperitivos. Di un sorbo al contenido de la copa apreciando el sabor extenderse por toda mi boca.
—Sonamos como unos antisociales. — bebió un poco de agua.
—Pues me gusta ser un antisocial si es a tu lado. — levanté la copa incitándolo a un brindis.
Él entendió a la perfección chocando ambas copas, dimos un leve sorbo y continuamos con nuestra conversación mientras comíamos.
La siguiente hora fue muy tranquila, solo nosotros dos disfrutando del momento. De vez en cuando dando de comer al otro para degustar la comida del contrario, viendo a las personas moverse a un ritmo lento.
(Pueden poner la canción).
Estábamos pacientes esperando el postre cuando el sonido de trompetas resonando por todo el salón llama mi atención.
—Me encanta esta canción. — me levanté de la mesa.
—¿Qué haces?— me veía confundido.
—Vamos a bailar Yoongi— extendí mi mano hacia él invitándolo.
—Oh, yo no sé bailar. —negaba con su cabeza.
—Vamos Yoonie, vive el momento. — lo tomé de las manos tirando de él hacia la pista.
—Jimin, enserio no se...— se mordía el labio inferior nervioso.
—Tranquilo, sigue mis pasos. — nos ubicamos en el centro.
Agarré su mano izquierda alzándola hasta la altura del hombro, llevé mi diestra directo a su cintura tomándolo; él llevo la palma posando lo en el curva de mi cuello.
De forma lenta empezamos una danza hacia los lados, debía admitir que no estamos siguiendo el ritmo real de la canción pero lo estábamos disfrutando con creces.
La sonrisa que poseía Yoonie en su rostro era diferente a las que yo hubiese visto, en esta sus encías se hacían presentes. Se notaba de lejos la felicidad rodear su aura, yo estaba igual a él.
Estábamos bailando como unos tontos... Pero contentos.
Cambiamos un poco la posición, ahora yo tenía ambas manos sobre su cintura y el omega rodeaba mi cuello con ambos brazos; él enterró su cabeza en mi pecho cerca de la clavícula, seguía moviendo nuestros cuerpos hacia los lados.
—Te dije que no sé bailar, qué pena...— habló sobre la ropa, admito me hizo vibrar.
—Para mi lo haces perfecto, incluso mejor que mi papá— besé su mejilla por la posición.
—Me divertí a final de cuentas, nunca había hecho algo así— levantó su mirada viéndome.
—Estoy feliz de saber que te hice vivir tu primera experiencia bailando. —sus diminutos ojos brillaban.
No tenía idea si la música ya había culminado, sólo estaba perdido en aquella mirada. Acaricié despacio su suave moflete sintiendo la textura de éste, cerré el espacio que nos separaba uniendo nuestros labios.
Paramos de bailar para disfrutar completamente aquel contacto de labios; no había ninguna prisa en culminarlo, tomamos el tiempo necesario hasta que la falta de aire nos hizo regresar a nuestra realidad.
—Hay que ir por el postre. — junté la frente con la suya.
—Si— volvimos a la mesa.
Definitivamente fue la mejor cita que he tenido en toda mi mugre vida, a pesar del mal comienzo, terminó siendo inolvidable.
Pero ésta solo era la primera de muchas que se vendrán, me aseguraría fuese posible.
Ya habiendo dejado a Yoongi en su casa, me dirigí a la mía reproduciendo en mi mente cada episodio ocurrido hoy.
La sonrisa plasmada en mi cara nadie me la quitaba.
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NOTA:
*Huy, me perdí bastantes días. Pero a parte de escritora soy lectora y me quedé atrapada con dos fics que están buenísimos; me hicieron llorar y reír, ustedes me entienden.
*A parte, me tomé estos días para pensar cual iba a ser el rumbo a tomar sobre esta historia. Y ahora con las ideas aclaradas puedo proseguir.
*Es más, les daré un mini spoiler de lo próximo que se pude venir en cualquier capítulo... Bebé y las/los haré sufrir nuevamente 😶.
* ¿Qué les pareció el capítulo?, para mí fue cómo escribir diabetes😂😂.
*Les dejaré la traducción de lo que cantó Jimin: "Los hombres sabios dicen... Qué sólo los tontos se precipitan... Pero no puedo evitar enamorarme de ti..."
*Bueno, sin ya nada que decir me despido. ¡Chau!🤗.
Editado.