La sala estaba llena de jóvenes, todos esperando su turno para la audición. La música fue mi vida, mi prioridad y lo que siempre quise durante un largo tiempo, mis papás estaban en contra por supuesto, mi mamá soñaba con que fuera médico como mi papá, obviamente los decepcionaría un poco el saber que estaba a dos turnos de hacer mi audición para canto Lírico en una de las mejores universidades de música del país; Fueron aproximadamente los 25 minutos más estresantes que creía iba a tener que pasar, de cualquier manera lo hice, todo se sintió más natural de lo que creí siendo honesta, mi acompañante y por siempre cómplice prima Alexandra estaba ahí de hecho, incluso más emocionada de que presentara la prueba que yo misma, era casi diez años mayor que yo pero eramos inseparables, estaba loca, era revolucionaria y actuaba en extremos, no pensaba en las consecuencias o pensaba demasiado, todos lo sabíamos, incluso mis padres, que siempre demostraron la molestia que les causaba nuestra cercanía, tiene una hija, quedo embarazada cuando era muy joven de un imbécil que la golpeaba y que fue a prisión un largo tiempo por ello, Alexa es comprensiva y demasiado sentimental, tenemos varias cosas en común y somos como hermanas, ella sabe todo de mi y yo de ella, y odia el hecho de que quiera estudiar algo diferente a música, siempre ha admirado mi talento para cantar y la manera en la que me brillan los ojos al hablar sobre ello.
Al cruzar la puerta de la cafetería donde me esperaba, la vi levantarse rápidamente en mi dirección -Mierda, creí que iba a morir de la desesperación nena, fueron como mil horas ahí dentro- exclamo casi gritando, si, definitivamente sutil -Como te fue? -me preguntó.
-Alexa, fueron como 15 minutos- le respondí sonriendo - de todos modos me fue bien creo, por lo menos no vomité encima de nada o nadie.- Su rostro de asco me saco una carcajada.
-Que asco Scar, no estaría hablando contigo si hubieras hecho eso- dijo, tratando de sonar seria pero fallando totalmente al sonreír- también si usted no pasa a eso pierdo la fe en la humanidad.
-No podemos ilusionarnos demasiado, te dije que es difícil, sabes cuantas personas se presentan a esto, además tenemos que decirle a mis papas.
-Lo sé lo sé pero tu eres la mejor, ya encontraremos una manera adecuada de soltarles la bomba- me respondió, cruzando nuestros brazos mientras nos dirigíamos a la salida.
-Sin cursilerias eh que te desconozco- solté, arruinando el momento.
-Desagradecida, mejor vámonos rápido que su mamá esta por empezar con la llamadera y se nos acaban las excusas.
A veces me gustaría que las cosas fueran diferentes para todos, hace 4 años me negaron la visa para Estados Unidos y como siempre no sabia que hacer, mi tia Rosa me prometió que esta vez todo saldría bien y aunque no me quería ilusionar, a quien diablos engañaba, estaba que saltaba de la emoción por la cita que tenía en dos semanas en la embajada, si lograba viajar a Nueva York esta vez, todo seria diferente para mi y mi familia, estudiaría en el extranjero, mis papás estarían orgullosos de mi y mi vida seria de ensueño, estaba casi segura.
-Que vas a hacer?-preguntó Alexa
-Sobre qué?-respondí confundida.
-Tu sabes de que hablo, que vas a hacer si aprueban la residencia, y también pasas la audición. -prácticamente leyó mis pensamientos, eso era todo lo que pensaba ultimamente.
-No tengo idea.- respondí aunque ambas sabíamos que si lo hacía, que había decidido hace mucho huir de aquí en cuanto tuviera oportunidad, y si se daba no desaprovecharía el chance de ir a Nueva York.
**************
-Scarlett, levántese, mire la bendita hora que es, si ven, ustedes siempre van tarde a todo- Me despiertan los gritos de mi mamá . Las personas que pensaban que yo era exagerada no conocían a mi mama.
Intente abrir los ojos todavía adormilada, inmediatamente arrepintiéndome de los capítulos extra que decidí leer la noche anterior aun sabiendo que tendría que levantarme temprano. Me dirijo al baño diciéndome a mi misma que no debo estar nerviosa, repitiéndome la típica frase de que todo pasa por algo,
-Todo listo amor, ya nos tenemos que ir- escucho la voz de mi papá a través de la puerta. No somos muy cercanos, él viaja todo el tiempo por su trabajo, pasa meses fuera y vuelve por unos cuantos días, era extraño, no nos conocíamos demasiado, tengo la certeza de que es muy inteligente, dedicado, adora su trabajo, es admirable como padre y persona, y siempre se ha esforzado demasiado para darnos todo, a mi hermana y a mi, pero siendo honesta su mentalidad y la mía son demasiado diferentes, discutimos por todo, no obstante, lo adoro y claro quiero que este tan orgulloso de mi como sea posible, pero hay un abismo, un vacío en nuestra relación que no se explicar..
Y así empieza todo, dos decisiones que cambian mi vida, apoyo y presiones, cicatrices del pasado, sueños y metas cumplidas, amor y traiciones, cambios, consecuencias, odio y esperanza, pero sin duda un solo escape.