La amo, os juro que adoro cada parte de ella, su mirada, su sonrisa, la paz que te hace sentir sus palabras, lo dulce que es con todos, aunque tenga un mal día te regala su mejor sonrisa, porque si, sin merecerlo.
Me mira con los cascos puestos, me saca la lengua, nos reímos en silencio y vuelve a sumergirse en sus libros, como cada tarde venimos a estudiar en la biblioteca. Su pelo le cae por los hombros a un lado mientras escribe, un mechón muy rubio, mas que toda su melena, choca contra sus pestañas a cada pestañeo. Es preciosa de verdad, la manera que tiene de morderse el labio cuando se concentra, me enloquece. No es normal que me tenga hipnotizada, pero es mi mejor amiga, que puedo hacer mas que quedarme de espectadora?
Aguantar como me cuenta sus problemas con chicos y saber que yo la podría hacer tan feliz, yo realmente la quiero, la amo y que mi día depende de como vaya el suyo, que me muevo por y para ella, que es mi vida, que sin ella no seria feliz, que sigo en la mierda de este instituto porque está ella, que es mi apoyo, mi fuerza y mi todo. Y como se lo digo? Y si la pierdo? Como mierda lo hago, tío? El agobio que sientes de tener que obligarte a ti mismo a controlar tus impulsos, el controlar cada momento las ganas de besadla, de hacerla mía, es muy jodido os lo aseguro.
Las 20:30, la hora del piti, veo como apaga la alarma de su móvil, me vuelve a mirar y con un gesto se lleva dos dedos a la boca sujetando un piti imaginario y fingiendo fumar, recogemos y nos apuramos para salir.
-Como llevas el tema?
- Si te soy sincera me van a dar pos todos lados
- Estamos igual, vaya, lo llevo fatal.
- Bueno mira que le den por culo. que salga como tenga que salir, paso de seguir estudiando, ya si eso en casa
- Al carajo, illa, tienes papel?
La biblioteca esta al lado del río, solo tenemos que alejarnos un poco y nos sentamos en el bordillo con vistas hacia el agua y el atardecer, es lo que mas me gusta de toda la tarde. Saca de sus tetas un chivato con un par de porros, me da uno y empezamos a desmenuzarlos en la mano.
- MENTIRAAAA¡- Grita mientras revisa su teléfono.
-QUE?
Yo sin alterarme mucho , imitando su tono, le pregunto aún sabiendo la respuesta, seguramente le habrá hablado uno de los muchos tíos que le suelan tirar la caña a todas horas.
- Adivina quien me acaba de hablar. para ir a tomarnos algo después
- Quién?
- El chaval que me regalo el mechero en la salido hoy, el que es de Cádiz, me mueroooo
-Ese?, pero no tenía novia?
Empieza a reírse. - Y qué? Por lo que se ve no la quiere mucho, no?
Yo también me río, porque ella es ella y siempre será así, una perra con los chavales. lo que quiere lo consigue, siempre ha sido muy caprichosa . Si no supiera que lo único que tiene con ellos es sexo, o pasar el rato, me dolería el doble, pero se que solo lo hace como un juego, una caza. Pero imagínate ver a la mejor persona que has conocido en tu vida , la única con la que complementas al 100 % pasar por unos y otros y que nunca sea tu turno, una putada eh.
- Y vas a ir?
-Obviooooo, dame un cigarro porfa.
Lo saco de mi mochila y se lo doy, le parte la boquilla y lo lame para romperlo y echar todo el tabaco en su mano. Hago lo mismo con otro y me pasa un papel. Se ha echo de noche y las luces de Triana alumbran el reflejo del río, precioso, adoro Sevilla. Una pompa de humo sube encima de nuestras cabezas con los primeros calos, me encanta verla fumar, me parece tan sexy que una tía con una cara de tan niña buena, de las que no rompen un plato, fume con tanta normalidad.
Nos los terminamos y me voy a casa, ella se va con su nuevo novio a la Alameda, me pongo los cascos y como hacemos las personas inteligentes cuando estamos tristes, pongo una canción más triste para ponerme aún más triste, claramente llego llorando. Estoy tan harta de aparentar lo que no soy por el puto miedo, por el que dirán, por si no me aceptaran, respiro muy rápido, demasiado, me duele el pecho de pensar que puedo perder a la persona que mas quiero en estos momentos, que se la puede llevar uno de estos gilipollas que no la conoce tan bien como yo, que no sabe que su color favorito es el naranja, el naranja como el del atardecer que hace un momento estábamos viendo , que cuando se agobia, le gusta escuchar bases de rap, que odia las cachimbas y que le encanta el sol y el calor. Que tiene una pequeña marca detrás de la oreja porque era muy bicho de pequeña , sé todo de ella, lo que hace mal, lo que hace tan bien, sin manías ruidosas, sus gestos involuntarios que me ponen tanto, sé todo y ella no sabe lo mas importante de mí. La amo tanto que me duele, que me hace llorar cuando no estoy cerca. Solo estoy cómoda cuando estamos juntas, no me siento bien ni en casa, ni en el insti, ni con otros amigos, con ella soy yo, soy como quiero ser sin miedo, sin prejuicios, sin nada, solo ella y yo.
Me llama como cada mañana diciéndome que está abajo. Recogo un par de cosas y voy al portal, donde me espera para irnos al insti.
- El viernes hay una fiesta
-Dónde?
- En casa de isa, vamos?
- Claro vamos, no están sus padre, o que?
-Creo que se fueron al pueblo, nose
- Ah y como te fue con el chaval anoche?
- Bien, bueno..
- Y ese bueno?
- Nose, me gustaba mucho, me hizo reír un montón y era muy mono, pero nose..
- No os liasteis?
- NOOO, esa es la cosa, no entiendo porque, a lo mejor no le habré gustado. nose, me tiene rallada.
- Tú? Rallada por un tío?- Le pongo la mano en su frente y me toco la mía también - Ves , tienes fiebre, tía.
Empezamos a reírnos y seguimos andando por el pasillo.
Pillamos una botella de Red Label para la fiesta, un par de gramos y todo perfecto para una gran noche de ciegos. Lo típico, beber , bailar, algunos se liaran y para casa cuando ya no se aguante más, la noche no prometía mucho más. Voy a casa de Laura a recogerla, llamo al timbre y me lo coge su madre, la querida Mari, que buena es , me dice que ya va para abajo. Me fumo un cigarro mientras la espero, escucho el timbre de la puerta. Joder, esta guapísima. Lleva unos pantalones de cuero negro, muy pegados, demasiados, un top burdeos y una chaqueta torera de pelito negra, con unas botas burdeos de terciopelo, el pelo largo ceniza bien planchado y esos labios, rojos, putos labios.
-Estas guapísima, tía¡
-Si? Gracias, estaba súper rallada, tu también¡
Vamos hablando por el camino, la casa estaba a 5 minutos, me cuenta lo de todas las fiestas, hoy es su noche, se va a liar con alguno, aunque eso era fácil y mas con esos pantalones, madre mía que cuerpazo... , pero volvamos al tema, que ha venido su amiguito, que si pasará algo, que ilusión me hace escuchar todo esto.
Llegamos, la música alta, todos nuestros amigos, primera copa, baile, roce, segunda , tercera ... Hasta que a uno de los chicos se le ocurre jugar a verdad o atrevimiento, todos en circulo en la salita. Yo no soy mucho de estos juegos, pero voy ciega , así que vamos al lío.
-Cristina, verdad o atrevimiento?
- Mmmmm, verdad.- Le digo no muy convencida, no me fío nada.
- Es verdad que nunca te has liado con nadie?
- Nooooo- Todos empiezan a reírse incluso yo
- Vale, vale estaba de broma, es verdad que eres virgen?
- Eso si, obvio.
- Bueno, bueno, eso de obvio... Hay algunas que de virgen no tienen ni en la capilla. - Otra vez estallan en risas, al final me lo estoy pasando bien, no se si es por el alcohol o nose.
El juego avanza y de repente gritan CHUPITO¡ Cada 5 minutos había que beber un chupito, nueva norma, según Isa y como era la dueña , había que hacerle caso.
- Laura, verdad o reto?
- Reto
-Uhhhh, bébete la copa de un trago.
Lo hace sin pestañear y todos la vitorean y aplauden, cuando termina da un grito a lo guerrera , que hace que nos volvamos a reír.
- Carlos- el amiguito de Laura- verdad o reto?
- Verdad
- Esta le pregunto yo- Laura me mira con cara de pícara mientras se muerde el puto labio, digo el labio normal que tiene - Es verdad que no te gusta Laura?
Todos aúllan y miran con cara de sorpresa a Carlos, no sabían nada de Laura y él.
- No, sí me gusta.
- Entonces porque no me besaste la otra noche?- pregunta Laura
- CHUPITOOOOOOO¡- grita Isa. Nos lo tomamos y seguimos con la conversación.
- Porque no me besaste tú?
- Uhhhhhhh - dicen algunos a coro tras su respuesta.
Laura se ríe, lo mira y se levanta, comienza dirigirse a el, con esa cara de de chula. Se inclina y lo besa, un pequeño beso, mas largo que un pico. Joder, una punzada al pecho, directa, tengo la cara ardiendo, empiezo a respirar muy rápido y a llenarse los ojos de lagrimas, no podía llorar aquí, me levanté y me fuí al baño. Creía que nadie se había fijado, pero Laura viene detrás de mí.
- Qué te pasa?- me lo dice asustada, desconcertada.
-Nada, vete .
- Te conozco, se que te pasa algo, dímelo tía.
- Que no illa, que te vayas.
- Abre la puerta, que coño te pasa?
- TE ESTOY DICIENDO QUE NADA , QUE NO QUIERO HABLAR, QUE TE VAYAS YA¡
- PERO TU ERES GILIPOLLAS O QUE?
Abro la puerta dando un golpe, estoy echa una furia , tengo ganas de pegarle o de besarla. Le cojo la cara cierro los ojos y la beso, sin mas. No me sigue el beso y se aparta, me mira primero con la boca abierta, en shock , luego pasa a ser una expresión de asco, de repugnancia y se va.
Vuelvo a encerrarme en el cuarto de baño y me ahogo, lo hago entre llanto, entre gritos silenciados, entre punzadas en el pecho , entre el dolor mas grande que había vivido. Quiero desaparecer, que me trague ahora mismo el puto váter, lo que sea pero no quiero ser yo la que esta ahora mismo aquí, a la que le acaba de pasar esto, no quiero, no puedo.
Recogo mis cosas de la salita bajo la mirada de todos y me voy, en cuanto piso la calle, rompo, ahora si rompo de verdad, quiero soltarlo todo, quiero gritar, me pongo los cascos y me voy, sin dirección, sin rumbo, sin planes , a las 3 de la mañana. Miles de preguntas me vienen a la cabeza, miles de pensamientos crueles, muy crueles. Ahora qué? La he perdido? Como voy a seguir sin ella? No puedo dar mas de mi, le he dado lo mejor que tengo y aún así es insuficiente.
Camino, el frió de la noche me golpea en la cara, me hace relajarme, pensar mas tranquila y consigo respirar con normalidad, me dirijo al rió, mi querido río. Donde mis lagrimas son tan pequeñas que me hacen los problemas insignificantes.
Ahora intento solo sentir la piedra fría en el culo al sentarme, el sabor del porro, el humo que sale por mis nariz, pero no puedo. Juro que no puedo, pero cada instante me recuerda que todo lo vivido se acabará, que no quiere saber nada de mí, que le doy asco, cuando yo la amo. Mi día a día ha cambiado de un segundo a otro y toda la culpa es mía, porque coño he tenido que hacer nada? Llevo callada tres años , que masa daba un poco más?
Lunes.
Lo primero, risas y miraditas de los subnormales de clase, que raro, súper inesperado, me siento en mi sitio de siempre y a mi lado se queda la silla vacía donde debería de estar Laura, volviendo con sus ojos rojos,de haberse fumado lo que no debía, su pelo despeinado de ir con prisas por las mañanas, pero no está. Me quito los cascos y los guardo en la maleta, levanto la cabeza y la veo entrado, me mira y aparta la vista, se sienta al otro lado del aula, sola.
Los días pasan y pasan y su indiferencia hace que sea doloroso, pero a la vez mas fácil, como si no existiera, como si fuera una de las mas desconocidas que pasan por los pasillos dándole exactamente igual mi presencia. Y ahora me doy cuenta de la soledad que siento, de lo único que me movía era ella, su compañía y caigo. Caigo en un bucle de que soy? Para que estoy aquí? A alguien le importa de verdad que yo forme parte de esto? No. Les daría igual, si falto un día, una semana o la vida entera. nadie me echaría de menos, para ser el chiste del patio, el objetivo de los comentarios, de las burlas, para ser la bollera penosa, para eso me largo.
Dejo de ir a clases, no tengo ganas de seguir con nada, no le veo el sentido a estudiar para tener una vida penosa, con objetivos penosos y sin ninguna motivación que me mueva. Solo fumo, les digo a mis padres que me voy directamente a la biblioteca después del insti, pero no voy, a ninguno de los dos, me quedo en casa de un tío que me vende. Y así pasan los días. Hasta que digo basta, fin a esta etapa.
Me voy al puente centenario, 40 metros me separan del duro asfalto donde los coches no cesan, me siento en el poyete y observo. El olor a coche, a gasolina, a goma quemada, el aire en la cara por la velocidad de los autos, el río no muy lejos llevando su corriente, pasando, dando nuevas vidas y cerrando ciclos, como el puente. Saco de mi bolsillo el móvil y miro la hora, 20:30 la hora del piti, mi último piti, lo enciendo y llamo Laura. No había hablado con ella desde aquello, ahora me parecía tan lejos, una tonteria que detonó la verdad de lo que era, que me despertó del sueño en el que vivía, ahora estoy en la realidad.
- Si?
-Laura
- Cris?
-Si, soy yo.
- Qué quieres?
- Lo siento- La voz rota, entrecortada por los suspiros intentando no romper a llorar.
- Dónde estas? Estás bien?
- Ahora sí, ahora se la verdad de todo.
- Que dices illa, la verdad de que?
- La verdad de mi vida, de lo que soy.
- Cristina me estas asustando, donde coño estas?
- Eso no importa, pronto ya no estaré.
- Voy a llamar a tu madre ahora mismo, dime donde estas
- Recuerdas como nos conocimos? La primera vez que te ví nunca pensé que íbamos a acabar así, tú ya tenías la vida que yo siempre he querido, pero no la hubieras tenido nunca conmigo, todas esas tardes que pasábamos, que fingía ser una persona diferente, fingía ser tu amiga, cuando lo que menos quería era eso, huía de lo que sentía, pero lo hice. Lo que pasó no fue tu culpa, fue la mía y gracias, porque ahora puedo ser libre.
-Cris, por favor no hagas ninguna tontería, dime donde estas, yo te quiero pero no como tu piensas. Lo siento no sabía que hacer, no me lo esperaba, pero no estas sola.
- No es ahora, fue antes, antes de todo.
Cuelgo el teléfono, a los segundos me vuelve a llamar, le cuelgo y apago el móvil. Solo un impulso y ya está, todo el sufrimiento acabaría. Le doy un calo al porro y admiro las vistas, que precioso lugar para terminar.
Con amor, Cris.