-“Mi secuestro... Estás son las sillas donde nos ataron, la puerta por donde escapamos y ¡ahí es donde me desmayé!”
-“Naa, no puede ser, estás delirando hay muchos galpones así”
-“¡No Francisco, es éste! ¿Cómo explicas las marcas en el suelo, el círculo blanco, las cajas...? ¡Ahí alrededor es donde nos ataron! Está más limpio pero es este lugar...”
-“Ok, ok, lo admito ¡fui yo, yo tuve la idea! Pero no quería hacerte daño, el secuestro era para Pertussi, mi único enemigo, el único que me separaba de vos por eso contrate a alguien que conocía tanto al Gato como vos: El Lobo... Todo parecía tan fácil, era tan sencillo solo había que encontrar el momento perfecto para sacarlo del medio y el momento llegó, pero vos no te resignabas a alejarte de él y el Lobo, más estúpido aún al Lobo, se le ocurrió secuestrarlos a los 2 ¿Cómo, estás loco? Le dije... No hermano, será gran idea por un día nomás, quiero arreglar cuentas pendientes me dijo, yo como si nada le concedí su idea, pero después me arrepentí, no fue muy buena idea ¿no? Ya sé como te debes sentir pero fue por amor...”-
Si claro, amor, acaso ¿trataba de traumarme de por vida? ¿Y era solo para el Gato? Me importaba un carajo, secuestrar a una o dos personas, es igual, es un delito, tiene que ir a la cárcel por eso.
-“¿Por amor? ¿Por amor? Eso no es amor Francisco”
-“Si, es amor... Perdóname nena, plis, no se lo digas a nadie, mi tío me mata si sabe que acá se secuestro a alguien, y con mi permiso”
Respiré profundamente y busqué en mi cabeza la forma de tranquilizarme para no matarlo antes de que pagué por lo que hizo con todo el peso de la ley...
Quería hacerlo desaparecer, pero para mi mala suerte estaba sin plata en una ciudad enorme, y no iba a aguantarme a que Leandro me pasará a buscar compartiendo el mismo espacio con Francisco sin estallar en llanto, ése lugar tan horrible me comenzaba a alterar y no me importaba nada, como sea quería irme, aunque sea como vine...
-“Quiero irme, llévame ya a mi hotel ¡Ya Francisco!”
Es una locura, es un enfermo, un paranoico ¿y pretendía que lo perdone después de todo lo que dijo/hizo? ¡Es un enfermo! ¡Un lunático! ¿Cómo pudo hacerme eso? Y encima tener el atrevimiento de querer que pasé algo conmigo en el lugar donde pasó todo ¿se creía que yo iba a olvidarme algo como eso? ¡No! Lo superé, pero nunca voy a olvidarlo...
-“¡Por fin llegás!...”
-“Lean, plis, abrázame...”
-“¿Bueno?... Mira, mira mi fecha de examen de admisión ¿no es genial?”
-“Si, si genial ¿ya podemos volver a MdP? Vamos ¡vamos ya! ¡Ahora!”
-“Pero mi examen es la semana que viene”
-“Si, bueno si lo necesitas te ayudo a estudiar, pero en MdP ¿si? ¡Please!”
-“Ok, ok... Pero primero voy a comer algo”
-“Si, si rápido por favor...”
No podía dejar de pensar si ahora nos estaban siguiendo, Francisco sabía donde estaba y con quien estaba ¿y si sabía que nos íbamos y nos seguía? El terror me inundaba el alma y la mente, era como un 'revival' de aquél día.
-“¡Lean! Espera, pedíla para llevar, nos vamos ahora”-
Y un ahora para Leandro significaba cuando se le daba la gana, no puede existir una persona más lenta que él ¿no se daba cuenta que estaba completamente desesperada por irme? No sólo era el más lento para apurarse sino también para darse cuenta de las cosas; lo había dicho desde un principio ¿éste era mi mal presentimiento? ¡Qué mal flash! El que busca encuentra dice el dicho, y yo encontré algo que no buscaba...
-“¡Para loca! ¿Cuándo te dieron el registro no te enseñaron que hay que parar en los semáforos en rojo?”
-“Sorry Lean, pero yo no tengo registro ¿cómo queres que lo tenga? Tengo solo 15 años y dentro de poco 16 ¡Wów! Los años pasan volando, parece que ayer fue mi fiesta de 15...”
-“Si ¿15 años? No pue... Bueno no importa pero ¿por qué una vez que encontraste lo que estabas buscando en Bs As, querés volver a MdP?”
-“Porque ¿viste, cuándo algo sale mal, muy mal? Bueno así, eso es lo que esta pasando, y necesito a Pertussi”
-“¿Y vas a buscarlo?”
-“No, no esta en MdP, está lejos, muy lejos en el Sur”
-“Y vayamos...”
-“¿Al Sur?... ¿Seguro? Son un promedio de 20 horas más de viaje y no tenemos víveres”
-“Eh, si ¿no? Pero no te preocupes podemos parar de vez en cuando...”
No parecía pero ¡qué sentido de la aventura! Yo nunca hubiera pensado en eso, aunque como dijo el Gato alguna vez en una de esas noches junto a mi: 'El viaje podrá ser duro y largo, hasta cansador pero mientras sepa que vos me vas a estar esperando, lo voy a hacer, sin pensar, díganme loco pero solo por vos lo haría' claro fue una noche de aquellas 'clásica' (de mucha atracción y un poco de alcohol) con muchos delirios pero muy grosa, claro solo fueron palabras, falsas promesas porque cada vez que le pedía que viniera ninguna razón era suficiente y ésta no iba a ser la excepción, Pertussi no confiaba en la justicia o más bien en la burocracia de la justicia, denunciar, ir a declarar etc. '¿Para qué? El barba se las va a hacer pagar desde arriba'.
Buena distracción pensar en esas cosas, mientras llevaba 14 horas clavadas manejando, evitando peajes y controles policiales, 8 paradas y todavía no habíamos pasado el límite interprovincial, no podía dejar que el sueño y el cansancio me venzan...
-“Ché Lean, Lean, estamos a 100km del límite interprovincial ¿no sería bueno que intercambiáramos lugares y dejemos de tomar desvíos?”
-“Si, si dale...”-
¡Aúch! Cuidado ¡qué descuidado! Ambos unas bestias cambiar de lugar en la ruta sin parar.
-“Listo... ¿Lean?”
-“¿Qué?”- >>muác<< (beso) Sinceramente no se por que no puedo dejar de hacer eso, pero en ese momento sentí que se lo merecía...
¡Hora de dormir! Necesitaba dormir, aunque sea un par de horas, solo quedaban 8 horas de viaje en promedio, estaba segura que cuando me despertará ya estaríamos en nuestro destino y ésta vez no iba a dejar que esa Carla se meta entre nosotros ¡Pertussi es mío! Y gracias a él superé ése mal momento, como todas las cosas malas que me pasaron, por eso lo necesitaba una vez más pese a quien le pese.
Estaba tan centrada en esa idea que hasta creí escuchar a Carla protestando mientras dormía...
-“¿Lean? ¿Qué pasa?”
-“Despertaste, solo buscaba una tienda de recuerdos ¡qué hermoso lugar!”
-“Si ¿dónde estamos?”
-“En Puerto Deseado”
-“¿Qué? Lean, eso son 200 km de Comodoro Rivadavia”
-“Si ¿podemos ir después de que hables con el Gato?”
-“El Gato esta en Comodoro no acá”
-“Ah, con razón, no conocían en ningún lado 'El rincón del Amor' no sabía, perdón”
-“Subí al auto y volvamos, compra tus recuerdos en el camino”-
Me duermo un par de horas y nos salimos del camino, por poco si no me despertaba quien sabe donde hubiéramos terminado...
-“Ufff, al fin llegamos, acá estamos Lea ¿te gusta?”
-“Mmmm, prefiero Puerto Deseado pero bueno...”
Como sea, no tenía tiempo para nada solo quería hacer lo que había pensado hacer todo el camino...
-“Hola Britany ¿está el Gato?”
-“No, no hay nadie, todos se fueron para MdP ¿qué necesitabas? Yo quedé a cargo de todo...”
-“Nada, está bien, gracias, nos vemos... ¡Lean...! ¡Lean! El Gato no está, está en MdP, tenemos que volver... ”
-“¿Tan pronto? ¿Y mis recuerdos?”
-“Sorry, pero ¿no pueden esperar?”
-“Bueno, está bien...”
Mmm pobrecito, no puedo ser tan mala con él ¿qué iba a hacer que demoremos el viaje unas 3 horas más? Nada, y bueno, después de un día pleno, siendo unos turistas más en el Sur, estábamos listos para partir hacia MdP o ¿qué más da...? Ninguno tenía ganas de manejar...
-“Fue Lean, vayamos a un hotel, salgamos mañana a la mañana a MdP, estoy cansada...”
-“Ok ¿cuartos separados?”
¿Otra vez? No, claro que no...
Párrafo aparte Leandro ésa noche fue genial, sin comentarios, como si fuera una despedida.
-“¡Buenos días! Uf, vayamos lentamente quiero recordar mis últimos minutos con vos, estoy seguro que cuando volvamos a MdP te vas a quedar con el Gato y olvidarte de mí...”
-“¡Ay Lea qué tierno!”
Jamás ningún chico había sido tan dulce conmigo como Leandro, claro después del Gato, tuvo sus momentos, aunque Pertussi era muchas más veces literal y no le creía ni medio su dulzura como la de Leandro, la verdad, nunca, y hablando ¿dónde habrá quedado esa dulzura? Seguramente en un tacho o en MdP; igual Pertussi con su dulzura no duró nada en mi terreno...
Jaja, y bueno, volviendo a la ruta un viaje de tan sólo 16 horas con Leandro, se transformó en uno de 48 (por exagerar) si que lo quería hacer lentamente...
-“Uf, y por fin en casa, gracias Lean, la pase muy bien...”
-“Yo también, son muy obvias las razones... Y no me molestaría repetirlas”
-“No, no, está bien, no quiero tardar ni un día más en ir a mi casa estando en la puerta”
-“Jaja, ok, entonces me voy... ¡Chau! Sabía que ibas a ser la mejor compañera de viaje, nos vemos...”
Tenía que volver a mi casa, Leandro y su dulzura ya me estaban empalagando, y tenía que hablar con Pertussi pero primero: Casa por fin en casa, en mi pequeña y cómoda casa ¡qué raro! No había nadie, el momento perfecto para pegarme una buena siesta... Pero alguien estaba en mi habitación: -“¿Qué m#$%&@ hacés acá Carla? ¡¿Qué hacés acá? Y en mi cama!”
-“Oh, por fin apareciste”
-“Si ¿qué hacés acá?”
-“Tranquila ché”
-“¿Ché? Te voy a matar ¡¿qué hacés acá? Corta menos 10, desaparece!”
-“Para, para ¡soltame!”
Iba a matarla antes en el Sur ¿por qué no hacerlo ahora? Nadie podía detenerme ¡Perra! ¿Qué hacía en mi cama? ¿Quién c@#·$*% se creía que es? Todavía me decía '¡ché!'...
-“No voy a disculparme, no tenía porqué estar en mi cama y encima decirme ché...”
-“Y vos no tenías porqué c@#~$%& a palos”
-“Zamira no la defiendas vos sos mi amigo no de ella ¿ok? ¿Y qué hace acá al final?”
-“Yo estoy acá por que en la casa de el Gato no me podía quedar... Mucha gente y como no estabas me ofrecieron tu cama, al principio no quise pero no me quedaba otra”
-“¿Y por qué mejor no te volviste al Sur?”
-“Porque no, no iba a dejar a mi novio solo en su peor momento...”
-“¿Su peor momento? ¿Qué paso?”
-“Mirta, su madre acaba de fallecer”
-“¿Qué? ¿Mirta? No, no, por favor, no es verdad, no puede ser verdad... ¿Matías eso es verdad?”
No, no, no podía ser, ella estaba bien, no estaba en coma ni nada, yo la había visto hacía unos días, bueno más tiempo, pero estaba bien esperando el alta, no podía ser ¡qué desgracia!
-“Si piba, aunque parezca mentira es verdad, Mirta falleció ayer”
¿Ayer?... Y yo b$%*&Ç@#=¬ en el Sur ¿por qué? ¿Por qué, por qué no me llamaron? ¿Por qué tenía que pasar todo esto? ¡Maldicion! A veces por mucho que preguntes no hay porqué, no hay respuestas... Y si, la vida puede ser una verdadera M#~%#@ con todas las letras, sin más explicaciones aunque uno las quieras, no se puede hacer nada en contra de eso...
Me odie, me odie a mi misma y lloraba por no saber que hacer: 'Yo tendría que haber estado, no me tendría que haber ido' me dije una y otra vez ¡maldición, maldición, maldición! Pero no podía cambiar las cosas, lo hecho estaba hecho.
-“¿Dónde está el Gato ahora?”- Matías no me respondía, así que limpiandome las lágrimas miré Carla como buscando respuestas, y ella sí me respondió: - “Supongo que en su casa solo, dijo que no quiere ver a nadie, ni siquiera a mi, su novia, ah, también dijo que la única persona que él quería ver no podía venir y estaba muy enojado por eso ¿quién será? ¿Vos sabés? Como sos la mejor amiga...”-