~ N. Alain. ~
Rui me había autorizado a ir en busca de mi hermano, lo cual era raro ya que, además de Trevor o H, yo no seguía órdenes; aún así salí de la habitación esperando encontrar en algún lugar a mi hermano.
Al cruzar la puerta, no pude evitar reír al ver a Gael dormido, sentado en el piso, justo a un lado de la entrada a la habitación. Con cuidado de no hacer ruido hice señas a Rui quien aún se encontraba dentro para que saliera y observara al peli negro.
- Esta dormido.
- ¿Q-Qué hace ahí?
- Rui...
- ¿Q-Qué?
- ¡Creo que le gustas!
Antes de que Rui reaccionara, salí corriendo por el pasillo. Ya tenia a alguien a quién molestar.
...
~ N. Yuu. ~
- Yuu...
Después de haberle gritado por quince minutos y haber recibido tan sólo leves insultos de su parte, Joseph no había salido del cuarto de baño. Trevor se veía realmente preocupado.
- ¿Si?
- Tengo miedo.
- ... No se atrevería a hacer algo tonto, ¿o sí?
- Se atrevería, pero siempre pensé que no lo haría por nosotros, especialmente por Alain. Ahora no se que pensar.
- ¡Alain puede hablar con él!
- Ahora no creo que...
- ¡Debemos intentar!
- ¿¡Y donde se supone que...!?
- ¡Trevor!... Espero no interrumpir, sólo quería saber si han visto a Joseph.
La llegada de Alain nos sorprendió y nos dejó sin habla. Nos cayó de... Tal vez del techo, nadie lo supo.
- ¿D-Dije algo malo?
- Alain, - me atreví a decir - necesitamos tu ayuda... Pero primero, ¿para que buscas a Joseph?
El rostro de Alain se tornó tanto rojo como confuso, ¿eso era bueno?
- N-Necesito aclarar algunas cosas con él.
- Alain, ahora Joseph no está para hablar contigo - las palabras de Trevor nos sorprendieron.
- ¡Ya no quiero hacerlo llorar!... Yo sólo... Necesito hablar con él.
- Trevor, eso es cosa de ellos, déjalos. - me volví hacia Alain nuevamente - Por favor, has que salga de ese baño.
- N-Necesito estar a solas con él.
- Me llevo a Trevor y haz lo mejor para los dos.
...
~ N. Alain. ~
Nunca comprendí como aquel chico logró conquistar a Trevor, pero el amor no esta para comprenderse.
Cuando Yuu logró convencer a Trevor de que lo mejor era dejarnos solos, me relajé.
- ... ¿Estas enfadado?
Me tiré al piso y gateé hasta quedar lo más cerca posible de la puerta. Esperaba una respuesta a través de esta.
- ... ¿Joseph?... En verdad quiero hablar contigo.
La respuesta no llegaba.
- S-Si es por tus discos ¡te los repongo! ¡Te compraré otro...!
El sonido del pasador destrabandose, más la puerta abriéndose de golpe me hizo dejar de hablar para observar a Joseph parado frente a mi con una débil sonrisa y los ojos totalmente rojos del llanto. Rápidamente me incorporé.
- J-Jos... - tiró de mi camisa dejandome a milímetros de su rostro.
- Hablaremos, ¿esta bien?
- ...
- Puedes pasar.
Pero Joseph no me soltaba.
- ... Ah... Emm... - no le pediría que me soltara porque no quería eso. Ya no. Debía hacer algo yo.
Comencé a acercarme más a él, decido, lo cual hizo que él retrocediera adentrandose nuevamente al baño; me acerque más y él se alejó, repitiendo nuestros movimientos hasta que ambos quedamos en el interior.
- Joseph, no estoy jugando y vengo en serio - fui a cerrar la puerta.
- ... Te escucho.
Joseph se sentó sobre el retrete y yo me posicioné frente a él... Lo observé atento unos segundos antes de volver a hablar.
- Lo mejor para ti y para mi es aclarar las cosas ya, pues no quiero que esto nos haga daño. - suspiré y apreté tanto los párpados como los puños - Yo... Creo que... ¡No puedo!
Esa sensación de impotencia me invadió y no pude hacer más que comenzar a caminar en círculos dentro del cuarto de baño.
- Alain...
- ¡Necesito...! - sabía que necesitaba algo de él, pero primero debía hablarle y mi deseo no lo entendía.
- ¿¡Qué sucede, Alain!? - Joseph me tomó por los hombros.
Mi cuerpo reaccionó por si solo... No. En realidad, algo de fuerza mayor, mi necesidad de sentir sus labios me hizo atraerlo hacia mi y devorarlo como él siempre solía hacer conmigo, únicamente en un beso.
Joseph reaccionó de inmediato, pero, para mi sorpresa este me tomó del trasero y me levantó haciendo que me aferrara con mayor intensidad a su cuerpo y profundizando aquel beso. Cuando, debido al aire faltante en nuestros pulmones llegó el momento de separarnos, pude ver en su mirar un poco de arrepentimiento... Algo que casi nunca veía en él.
- Joseph... - mi hermano alzó la vista - Bésame una vez más.
Retrocedió sus pasos hasta quedar sentado nuevamente sobre el retrete, pero ahora conmigo sobre sus piernas.
- Primero me gustaría hablar... Y que me dijeras lo que querías decir.
- Ahora sólo quiero que sepas que... Eres todo lo que necesito.
Sus ojos se abrieron como platos para después cerrarse rápidamente.
- ¿Por qué me dices eso?
- Creo que... Desde siempre he deseado un poco más de tus besos... Cuando me dejas a la mitad; - sonreí internamente - pero lo importante es que yo no te quiero como quiero a Trevor. No te quiero únicamente como a mi adorado hermano gemelo. - suspiré al ver sus ojos encontrándose nuevamente con los míos - ... Te deseo. Y... Te amo... ¡Así que ya no dejes que esa cosa se te suba a la cara y te bese...! O al menos no frente a mi, porque ahora que me he confesado me lastimará más.
Ahora era yo él de la cabeza gacha pues nunca pensé que terminaría diciendo eso.
- Alain, ¿desde cuándo te sientes así?
- No... No lo recuerdo. Por mucho tiempo intenté reprimir el sentimiento... Estaba confundido y hasta ahora no se que es lo que sientes tu.
- ... Yo sólo quiero que tu sonrías, porque sin tu ternura, sin tu luz mi vida no es nada. Tu das ese toque diferente a cada día porque tu siempre has sido mi persona amada.
Me quedé pasmado. Él... ¿Me amaba? ¿De que forma? No quería interpretarlo de la forma equivocada. Él era mi hermano.
- Joseph... Entiende que cada roce de tu cuerpo me causa un escalofrío, el deseo casi incontenible de sentirte devorandome... Como muchas veces me lo he imaginado... ¡Dime si puedo sentirme correspondido a eso! - me abracé a su cintura, hundiendo mi rostro en su pecho, esperando no soltarme de él jamás.
- Alain, creí que este día no llegaría... - sentí un leve beso sobre mi cabeza - Por favor, déjame hacerte el amor.
...
~ N. Rui. ~
Casa ajena y lo sabía, pero ni siquiera podía intentar ir a algún otro lugar.
¿Baño? Había. ¿Comida? Sí. Pero parecía que cada quién debía atender sus propios asuntos en esta casa... ¿Hotel del amor, tal vez? ¡No, no, no! ¡Hotel, jamás! ¡Gael seguía dormido!... ¡Nadie había mencionado a Gael!
... Alain dijo que podría gustarle a Gael y esas palabras no habían salido de mi cabeza. Aunque... ¿Gael y yo? Nos acabábamos de conocer... Pero...
- ¿Ruu?
¡Despertó Gael y yo seguía acariciando su cabello!
- L-Lo siento... Te quedaste dormido en el pasillo, espero que no te haya molestado que te haya traído a la cama de Trevor, Gael - dije y... Que torpe debió haber sonado.
- ... En absoluto - dijo sonriendo y viéndome desde abajo, ya que su cabeza descansaba sobre mis piernas y... ¡Se veía adorable!
- Ruu, ¿te puedo hacer una pregunta?
- ... Claro.
- ¿Eres virgen?
- ¿¡Pero qué clase de pregunta es esa!?
- ¡Que divertido! ¡Estas rojo! ¡Sólo era una pregunta! - Gael se atacó de risa con eso como si verme nervioso fuera lo mejor del mundo.
- P-Pues... ¡No te voy a responder!
- ¡Eso seguro es un sí!
- ¡Vamos, seguro tu lo eres!
- ¡Pff! ¡Pues claro que sí! Como todo un romántico espero a la persona especial, jaja.
Extrañamente eso fue muy sincero. Sincero en verdad. Me sorprendió la naturalidad con la que lo dijo.
- ¿C-Como sabrás que la persona especial ha llegado? - pregunté y Gael paró de reír.
- No lo se y no lo sabré. Debo sentirlo. Me imagino que mi estado de ánimo cambiará al estar con aquella persona, y cuando la sienta cerca nada importará. Me sentiré extrañamente bien, así como con...
Su sonrisa se desvaneció y sus ojos se encontraron con los míos... Mi corazón dio un vuelco.
- ... ¿Con...? - tal vez ya no quería pensarlo mucho y sólo me estaba dejando llevar por sus hermosos ojos que me miraban fijamente; comencé a acercarme a su rostro.
- P-Por favor... - me detuve por primera vez a pensar en que no lo tomé en cuenta.
- Lo siento... - estuve a punto de alejarme.
- Por favor, acércate más... - sus brazos rodearon mi cuello permitiéndome sentir su calidez.
Sus labios entre abiertos me pedían ser besados y yo necesitaba más de ese chico peli negro. Con cuidado de no romperlo, tomé su nuca y lo acerqué más a mi para por fin probarlo y deleitarme con el dulce de su pequeña lengua jugando con la mía.
...
~ N. Edgar. ~
- ¿Lo ves, pequeño? Tu hermano ya esta creciendo.
- ¿Gael?
- Exacto. Pero no le digas que lo espiamos durante su primer beso con aquel muchacho.
- ¿...?
- Él es Rui.
- Lui.
- Sí. Pero tu no digas. Ahora vámonos y dejemos a esos dos solitos~.
- Lui, Gael, Lui, Gael, Lui, Gael, Elgad, Lui...
- ¡No, yo no!
- Lui, Gael, Lui, Gael.
- ¡Aprendes rápido de tu hermano!
Mi pequeño me enorgullecía.
___
~ ¡No me maten! ¡En cuanto pueda escribo el siguiente!... ¡Yeah!
Mañana entraré a clases (CCH = UNAM = No volveré a descansar nunca en la vida si pienso estudiar en serio) pero eso no significa que no volveré a subir; prefiero no dormir a abandonar mis novelas.
Si no he publicado en las otras es porque estoy trabajando en el traspaso de cuenta.
¡Estudien! (Vean y lean yaoi, pero estudien) ~