Nueve años atrás...
-¡No puedo trabajar así!- El encolerizado hombre despotricaba al aire mientras rojo de la ira aventaba el guion por los aires, todos sus asistentes bajaban la cabeza ya que eran pocas las personas que alteraban al director de esa forma.
El salón se llenó de murmullos hasta que del set principal salió el joven actor que al parecer había causado otro celebre disgusto al jefe.
Golden era la sensación adolescente en ascenso del momento; alto, rubio, atractivo y talentoso... Dios que era el sueño húmedo de muchas chicas. Lugar donde apareciera tenía asegurado su éxito en rating provocando montones de ofertas que suponían mucho dinero para sí mismo, exuberantes y hasta excéntricas oportunidades se le ponían en frente... Jeffrey se había convertido en su representante ya que este era el único ser de confianza del muchacho; su vida se hallaba totalmente ocupada con un compromiso tras otro, pero no le molestaba, lo prefería así ya que podía sacar provecho de las situaciones como acababa de hacerlo.
Y es que todos los medio de entretenimiento lo buscaban, hasta que conocían su carácter.
Orgulloso, altanero, frio, hipócrita... nadie estaba a su altura, nada era digno de él y su talento; Y luego los fans se preguntaban porque los trabajos le duraban tan poco, cuestión que era esquivada tras una sonrisa matadora bien actuada, una falsa personalidad cálida y un muro de billetes que solo enlazaban más su atractivo.
-Patético- Un tono despectivo dejo en shock a las asistentes que no se creían el terrible comportamiento de su ídolo. No tenía tiempo para sandeces, el guion no funcionaba... ¿Qué le ocurría a la gente? ¿Qué nadie podía verlo más allá de un actor principesco?
Uno de los empleados se atrevió a acercarse cuando vio que el joven iba a irse del estudio cuando no había pasado ni media jornada de la grabación:- No puede irse así, tiene un horario que cumplir-
Golden solo lo observo de soslayo recordando el nombre en su gafete, lo ignoro y salió del lugar.
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Su auto lo esperaba afuera con la puerta abierta.
-La próxima vez que te ofrezcan un papel como este recházalo de inmediato- Ordeno con prepotencia a su representante.
-Como usted diga-
El auto llego a la mansión, rápidamente las mucamas desaparecieron de su vista esperando el momento adecuado para realizar sus deberes y es que todos los empleados en el lugar le temían, nadie entendía como Jeffrey era el único que podía levantarle la voz al amo, podía incluso reprenderlo sin tener consecuencias.
-Quiero café-
"Rápido"
La sirvienta más cercana corrió a la cocina dando el aviso desapareciendo después en el segundo piso al no querer ser quien se lo llevara.
-Hasta que llegas infeliz- Una mujer de mirada severa se asomó en la encima de las escaleras.
-Esta es mi casa- Aseguro sin dudar.
-Es la casa de tu padre-
-¡Ni menciones a ese hombre!...- Totalmente alterado subió las gradas una por una intimidando a la adulta quien trastabillaba bajo la sombría mirada de su hijastro-... Yo soy el señor de este lugar...-La tomo de la muñeca con fuerza-... y aquí se hace lo que yo diga- La empujo contra el barandal haciéndola tambalear.
Galata perdía cada vez más el poder sobre el muchacho; tenía miedo, lo admitía... si esto seguía así ya podía verse desterrada de la vida por la que tanto había luchado. Jeffrey pasó por su lado mirándola con indiferencia.
Justo detrás, una pobre chica corría llevándole su pedido al rubio.
-¡No quiero saber nada de nadie!- Dicho esto entro a su habitación dando un portazo.
"¿Y ahora qué hago?" La pobre mucama no sabía si entrar o no ya que el resultado podía ser tan imprevisible como terrorífico si no lograba dilucidar que tanto querría el joven su café. Como se arrepintió de haber escogido mal cuando Golden descargo todo su enojo en ella en forma de líquido caliente en sus brazos, definitivamente quedarían marcas pero nada se podía hacer... La familia era tan rica que cualquier escandalo era callado de raíz.
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PRESENTE
La alarma sonó causando un eco doloroso en la habitación. _____ abrió lentamente de sus ojos disfrutando de ese breve momento en el que los sueños son olvidados y la realidad regresa a la mente.
-¿Qué hora es?- Levanto como pudo la mirada mientras trataba de enfocar al despertador que no paraba de atormentarla con su incesante ruido.
6:30 am
Iba a tiempo para prepararse para su trabajo.
-Necesitare café- Decía mientras se servía te en su termo con movimiento mecánicos y para nada inherentes a su personalidad.
Miraba a la nada mientras su autobús la llevaba de parada en parada a su destino; miraba por la ventana como adolescente con el corazón roto, pero era una adulta... una responsable de sí misma que había decidido retomar las riendas de su vida, cosa que le estaba costando más de lo que se imaginó.
-Hola _____- La saludo una de sus compañeras en el hospital Santa Sofia.
-Buen día Toddy-
-Tu compañero aun no llega, pero puedes ir poniéndote el uniforme- Dicho esto, la morena se retiró.
La enfermera daba pasos letárgicos y cansados, debía aprovechar ese breve tiempo para despertar del todo y hacer bien su trabajo; claro... había secciones que no disfrutaba del todo pero como adoraba cuando la enviaban a maternidad donde podía velar por los pequeños recién nacidos.
Respiro profundamente y cerro su casillero, se mentalizo como cada día solía hacerlo:
"Mantente ocupada y hazlo bien"
Esa frase en particular era lo que la mantenía en sus cabales y de a poco le había ayudado a recuperar una normalidad que esperaba no fuera aparente.
Cuando iba por el pasillo se fijó en un calendario la fecha -Cuatro meses...-Sin querer llevo una mano a su muñeca derecha-... debería...-
"Se requiere asistencia en la sala de emergencias"
El altavoz era claro y así comenzaba una jornada laboral.
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EN OTRO LUGAR
-¿A dónde vas?- Chica cuestiono a Usagi en cuanto pudo interceptarla en la enfermería.
-Tengo cosas que hacer en mi oficina- Explico mientras revisaba un folio con extrema confidencialidad asegurándose que nada fuera visible para la rubia.
-Pero...necesitamos tu ayuda aquí...-Declaro algo exaltada-... desde que Mangle despidió a buena parte de las enfermeras estamos demasiado escasos de personal. Hay muchos pacientes que no han tenido un tratamiento psicológico- La muchacha tenía en su nómina a seis pacientes que la agotaban y desesperaban... estaba exigiéndose al máximo como sus colegas para mantener en un orden semi estable la atención en el hospital.
-Lo siento, de verdad... pero la Directora necesita que complete mi trabajo, me lo ha pedido a prioridad- La psicóloga lamentaba en serio que las demás cargaran con tanto trabajo sin una explicación aparente y un aumento de sueldo miserable; sin embargo su curiosidad y profesionalidad hacían que su compromiso con su paciente "especial" fuera mucho más grande que su compasión. Espabilaba cual niña en dulcería cuando se trataba de ese tema, era fascinante y único... Su carrera había valido enteramente la pena y llegaría hasta donde tuviera que llegar para investigar más y más sobre la naturaleza de aquel personaje.
Solo había un problema... su experimen... digo, su paciente aun no reaccionaba.
-... Escuchar!- Bon Bon escucho un grito en una de las habitaciones, parecía una discusión. Con una corazonada intento acercarse para espiar, que mala suerte la suya que las paredes del hospital fueran respetablemente gruesas; medida que se tomaba en los psiquiátricos para los casos de contención.
Fueron minutos de vanos intentos hasta que el pomo de la puerta rechino; casi no tuvo tiempo de ocultarse tras la esquina del pasillo, gracias al cielo que se tardaron en abrir.
Usagi jamás espero ver que la Directora saliera del lugar seguida por uno de los doctores del ala oeste.
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Siguiendo una rutina casi sagrada, los pacientes del subsuelo escucharon el sonar de las llaves al abrirse una puerta que no era la propia, todos aún se preguntaban quien estaría en aquella habitación.
-Muy bien...-La psicóloga dejo una bolsa en el suelo mientras cerraba con confianza aquella puerta-... espero que esta vez haya avances-
Con un optimismo aterrador, llego al cuarto donde su paciente yacia sentado, apoyado sobre la mesa observando una planta crecer.
-Estas igual que donde te deje- Usagi había probado de todo para estimular alguna reacción en el joven, desde imágenes hasta contacto físico; parecía sumido en una especie de trance que dejaba su cuerpo y movimientos en modo automático, seguía ordenes dócilmente siempre y cuando ya las hubiera repetido un par de veces. Era desesperante, la mujer comprendía el proceso por el cual la mente de su paciente estaba procesando hechos que quizás fueran doloroso pero necesarios para recuperarse a sí mismo ¿Qué quedaría después? ¿Cuánto quedaría del caníbal y cuanto se sumaría a la personalidad traumatizada? La idea de aventurarse en un caso tan peculiar la mantenía interesada.
Esta vez, saco de su bolsa un pequeño libro:
"Niña Bonita" Ana Maria Machado
Muchas veces se había puesto a analizar cada palabra que ____ le comento antes de irse del hospital ¿Cómo logro ella sola tanto avance? Le parecía casi un milagro dada la naturaleza del paciente.
Springtrap no recordaba del todo como leer, pero era evidente que las ilustraciones le llamaban la atención aun en su trance, por eso buscaba libros infantiles con letras grandes y cuentos cortos con la esperanza de apelar a un recuerdo aleatorio.
Sentada en la cama a espaldas del muchacho empezó con su sencilla lectura:
-Había una vez una niña bonita, bien bonita...- Recitaba en palabras lo más pintorescas posibles sintiéndose una narradora de película tratando de no reírse por la ironía de estar con el paciente más peligroso del hospital leyendo un cuento infantil.
Pasaron unos minutos hasta que llego al primer punto importante:
-...El conejo fue a buscar tinta negra. Se lo hecho encima y se puso negro y muy contento...- Cerro el libro y saco de la bolsa un frasco de tinta con una plumilla y hojas. Las puso sobre la mesa frente a Springtrap.
-Inténtalo-
No era la primera vez que lo incitaba a escribir pero esperaba que relacionando las ideas, pudiera llamarlo más a la realidad. Espero un momento pero jamás hubo reacción, intento hacer un amague de ejemplo pero la mirada del joven solo seguía con interés el trazo al azar de la doctora.
Frustrada, se llevó las manos al rostro pensando en su plan B. Continuo con su lectura.
-...Ah, debe ser que de chiquita comí mucha uva negra...-
Ahora era turno de las aromáticas uvas que solo le causaron incomodidad al paciente, era evidente que no le gustaban. Ok, último intento...
-... Y si él quería tener una hija negrita y linda como la niña bonita tenía que buscar una coneja negra para casarse...-
Por alguna extraña razón se detuvo, pensando en las últimas palabras... cerro lentamente las tapas y levanto la vista al inmóvil ser. Entonces un rompecabezas empezó a armarse en su cabeza, y a la conclusión que llego era demasiado increíble.
Casi suelta una carcajada al darse cuenta que Springtrap jamás iba a reaccionar, no sin la presencia de aquella enfermera que lo saco del agujero donde estaba metido.
-Que estupidez, parece novela trágico-romántica- Ya sabía cuál sería su siguiente paso.
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Cerca de los suburbios, existía una zona de ricos donde las más bellas casonas se erguían en una muy bien cuidada calle; no eran mansiones pero contaban con cuanto lujo se pudieran dar toda esa gente que despilfarraba sin remordimiento. Las más antiguas eran consideradas monumentos históricos cuyo cuidado recaía en la familia que la ocupara que por lo general encargaba a servidumbre dicha tarea.
En una de estas viviendas era donde Golden poseía el único terreno que le pertenecía 100% a él; una vieja casa de dos pisos que necesitaba una remodelada urgente.
"No necesito tanto espacio" Siempre pensaba cada vez que iba al lugar y se encontraba con una nueva capa de polvo.
-Joven...-Jeffrey, su más fiel empleado y casi un padre para él lo acompañaba aun después de tantos años.
-¿Si?-
-Tiene visitas- El tono en el que lo decía no lograba ocultar el alivio que expresaba el hombre al saber que aquel "niño" no estaba tan solo después de todo lo que le hizo su familia. Obviamente el término "visitas" era mera formalidad, ____ era la única que conocía el lugar.
Con vehemencia corrió hacia la vieja puerta principal y sonrió alegre por la presencia femenina.
-Hola- Saludo la chica.
-____...-La miro con lago de nervios-... que bueno que estés aquí-
-Veo que tuve suerte, creí que estarías en tu cita con la psicóloga- Avanzo un poco haciendo que el rubio le diera paso y cerrara la puerta tras de sí.
-No sé qué sucede, cancelaron varias de mis sesiones durante esta semana- Aunque claro, no le molestaba... la casa podría ser todo lo fría y tétrica que quisiera pero al menos ya no estaba encerrado.
-Ya veo...-Colgó su abrigo en el perchero-... pensaba que quizás podríamos salir a comer-
Una idea fantástica para el par de amigos.
-Solo dame un minuto y saco algo de dinero- Golden corrió rápidamente a la habitación principal donde Jeffrey ya tenía listo las llaves, la billetera y un abrigo.
-Debería subirte el sueldo- Dijo en tono bromista.
-Lo aceptaría si usted me pagara-
-Que humor más negro tienes- Dijo mientras trataba de abotonarse.
El empleado vio cuan ansioso estaba el muchacho ya que le temblaban las manos-¿Piensa decírselo?-
-Es... es probable-
-La señorita le tiene mucha estima-
El rubio camino hasta la puerta y se detuvo:-La verdad, yo quisiera más que eso-
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EN OTRA PARTE
-Bienvenida-
Joy miraba con tranquilidad a la nueva paciente que tenía la mirada perdida.
-Tiene Trastorno límite de personalidad- Aclaro el doctor encargado de la joven.
-Leeré el informe con cuidado- La rubia tomo la carpeta y la pequeña maleta de la señorita tratando de mostrarse lo más relajada posible; la escolto hasta una de las habitaciones en lo que ojeaba algunas hojas del documento.
El doctor se retiró y Joy por fin pudo dejar su careta de serenidad. Estaba estresada, y era evidente.
¿Cómo se le ocurría a Mangle aceptar transferencias con la crisis por la que atravesaban? Prácticamente la estaban sobreexplotando con trabajo y para colmo no le decía cualquiera que fuera su plan.
-Bueno, sé que puedes escucharme... yo seré tu enfermera, si necesitas algo debes decírmelo. Me gustaría que me dijeras tu nombre- Como era protocolo realizo la primera conexión social enfermera paciente por más que supiera todo cuanto estuviera en su archivo.
Ella miro a su alrededor y se concentró en la voz que le hablaba, este lugar era nuevo... una nueva amiga... quizás podría jugar en ese lugar.
-¿Dónde está mi hermana?-
-¿Disculpa?-
-No recuerdo como se llama-
Con rapidez la rubia busco en el perfil de la paciente.
-Oh... ella...- ¿Y ahora qué le diría? ¿Era parte de su imaginación el que su "hermana" estuviera viva?
-Dijo que vendría a verme-
-Lo hará, pero debes portarte bien-
La señorita volvió a callar y perdió su mirada en una esquina de la habitación.
Joy suspiro-Volveré dentro de un rato en lo que te pones cómoda, te mostrare todo el hospital- salió de la habitación dirigiéndose hacia la más cercana donde ya la esperaban.
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Toco la puerta con suavidad y se asomó.
-¿Puedo pasar?-
-Tú siempre puedes pasar preciosa-
Una ligera risa se oyó mientras cerraba con cerrojo disimuladamente. Con calma se sentó en la cama junto a la silla de ruedas.
-Es hora de bajar al comedor-
-Preferimos comer aquí-
-No puedo pelear contra eso...-Dijo con evidente sarcasmo para después mirar el suelo y pasar una mano por su cabello.
-¿Qué ocurre linda?-
-Estoy preocupada...- Afirmo sabiendo que ocultarlo no le servía de nada-... Mangle hablo con Deuz hoy y parece que él no sabe nada acerca de los estudios secretos de Mike-
Quedándose en una corta y silenciosa conversación mental pudo llegar a una conclusión- Deberíamos irnos de una vez, está claro que no eres precisamente la "prioridad" de tu querida amiga-
Joy sonrió negando-Que más quisiera huir de todo este embrollo pero bien sabes que no llegaríamos muy lejos, no sin saber si Mike nos seguiría la pista o no... aquí estamos seguros-
-La niña esa ____ se ha ido y que yo sepa no le ha ocurrido nada- Se cruzó de brazos.
-Ni siquiera yo sé si está bien Fredd... Mangle nos prohibió a mí y a Foxy hacer cualquier contacto- Afirmo.
El joven rodo los ojos- ¿Por qué tanta importancia a esa chica?-
La rubia no estaba segura, pero sospechaba enormemente de los motivos ocultos de su mejor amiga.
-Springtrap y su conexión con ____, pero te diré una cosa...- Se acercó a la silla para susurrar-... no se lo he dicho a Mangle pero creo que la hecho por celos-
Esta vez no fue Fredd quien contesto.
-¿Celos dices?- Freddy no estaba menos que sorprendido.
-En tal caso no debería aplicarse pero estoy casi segura de que le dolió cuando ____ logro lo que ella no pudo en años- Joy no se creía del todo lo que ella misma decía pero era la respuesta mas lógica.
El castaño lo pensó un momento- ¿Tu qué piensas al respecto?-
La rubia ahogo una pequeña risilla de complicidad- Acuérdate de esto, Mangle no le ha perdido la pista, hasta sabe donde trabaja; eso quiere decir que aunque le duela, la necesitara-
Era bastante lógico, la Directora no era alguien que se dejara llevar por sus emociones (No es como que Freddy supiera que tenía alguno) podría haberse planeado fríamente el que la mítica enfermera se fuera del hospital, más aun con toda la revolución que causo su sola ausencia días después -¿Quién está a cargo ahora de... "el caníbal"?-
-Usagi, pero que yo sepa no ha avanzado nada-
-¿Por qué esa necesidad de que ese sujeto se recupere?-
Joy se apoyó en el respaldo de la cama- Tiene que ver con el funcionamiento de ese virus todo raro que te causo eso...-Señalo a sus inutilizadas piernas-... o simplemente lo quiere de vuelta-
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EN LA CIUDAD
Un par de jóvenes conversaban con serenidad bajo uno toldo de las tantas cafeterías que existían en la calle.
-... es extraño pero hace bien su trabajo- Comentaba con trivialidad femenina.
-Al menos tienes descansos decentes y no te cargan con papeleo- Comento el rubio a la historia sobre el nuevo trabajo de ___ alegrándose de que hayan hallado una especie de estabilidad.
-Si...-Rodeaba el borde de la taza con sus dedos-... ¿Y tú? ¿Conseguiste un empleo?-
Golden miro a la calle algo incómodo- Es un poco difícil sabes... estudie para un puesto demasiado alto y mi apellido no ayuda demasiado-
-¿A qué te refieres?-
-Tal parece que la gente es desconfiada y buscan referencias en cada potencial empleado ¡Hasta para ser cajero! Y cuando ven a mi familia creen que falsifico mi identidad-
Era un poco tragicómico- "¿Qué hace un niño rico aquí?"- Dramatizo con un mechón de pelo sobre su boca y voz grave.
-Básicamente-
Ella trato de no reírse pero últimamente andaba más sensible.
-Hey... no es divertido- Dijo sonriendo.
-Perdón... enserio, pero imaginármelo me da risa-
El rubio se cruzó de brazos con expresión juguetona y relajada, quizás era el momento...
-_____...-Llamo-... quería decirte algo-
Conteniendo a su imaginación, la muchacha se enderezo y miro de frente a su compañía -Dime, dime- Tomo el último sorbo de café.
-Sabes, me has ayudado mucho en lo que se refiere a... bueno... tú ya sabes-
Ella abrió bastante los ojos rogando por que la conversación no se dirigiera a donde ella pensaba-Si-
-Prácticamente me dieron de alta y soy libre de ir y venir... por eso...- Golden no hallaba con claridad las palabras con las que expresarse-...quiero cumplir con una promesa que te hice-
La joven asintió.
-Quiero enfrentar lo que me toca y por eso decidí que viajare a Londres este fin de semana-
-¿Como?-
-Enfrentare a mi familia y quiero que vengas conmigo-
Si aún tuviera café en la taza, lo tomaría y lo escupiría a la acera.
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Tiempo atrás...
¿Cómo era posible? Tanto tiempo imprimido en esto, tanto esfuerzo...
____ aguantaba las lágrimas mientras caminaba hacia las rejas principales sin escuchar los gritos de sus compañeras por detrás.
No supo en que momento la noticia corrió como polvorín entre sus amigas dentro del lugar... solo supo que en un indefinido tiempo esperando transporte en la parada un auto negro se estaciono frente a ella.
-Señorita- Un hombre maduro de pelo rosa y una mirada seria le hablaba, limpiándose el rostro con el dorso de la mano se levantó con la intención de irse caminando.
-Disculpe...-El conductor seguiría insistiendo avanzando con lentitud a su lado-... súbase al auto por favor- No sonó como amenaza, mas parecía un pedido.
-Déjeme, no lo conozco-
-Soy un empleado del joven Golden; me llamo de urgencia pidiendo que la buscara-
¿Golden tenía un teléfono?
-Déjeme en paz-
-Abra la carta-
Ahora sí que el hombre tenía su atención; se detuvo y dejo la caja en el suelo, con lentitud saco el sobre de su bolsillo y lo rompió para ver su contenido.
Una dirección, simplemente eso... ¿Qué diablos significaba?
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Fue así como ____ conoció por primera vez la casa vieja que Golden intentaba mantener cuando podía salir. Ahí, Jeffrey fue muy amable y le ofreció una taza de té para después sentarse en la vieja cocina.
-¿Para qué me trajo aquí?-Pregunto aún muy angustiada y afectada por su reciente despido.
-El joven se preocupa mucho por usted-
Como si no lo supiera ya... era más que evidente para ella ese interés del cual tuvo la delicadeza de no cortar en favor de Chica y el bien el mismo paciente... Aunque quizás ya lo veía más allá de eso y llegaba a ser un amigo; de todas formas no era el momento para hablarle de eso, más aun cuando sentía que la había separado de algo que descubrió importante aun en contra de sus más razonables pensamientos.
-Tengo que aclararle que no es precisamente de mi interés corresponder, menos ahora- No era tan crudo como lo había dicho, pero sus emociones eran un revoltijo en aquel momento.
El hombre miro un poco impresionado a la joven pero entendía que la chica estaba alterada.
-¿Puedo preguntarle algo?-
Ella bebió un poco más del té y tomo valor para aguantar las lágrimas un poco más y mirarlo a los ojos:- ¿Qué?-
-Sea sincera por favor, le prometo que lo que hablemos jamás saldrá de aquí...- Antes de que ella pudiera reclamar por tal pedido, el contrario hablo-... ¿Hay alguna posibilidad de que sus sentimientos correspondan al joven Golden?-
____ sintió unas tremendas ganas de tirar el té y salir de ahí, sin embargo pensó que quizás era momento de ser más clara consigo misma...
-Yo... no lo creo- Miro a la mesa algo avergonzada, no supo bien porque lo admitió tan fácilmente a un desconocido pero quizás por serlo y no poder juzgarle.
-Ya veo...-Dijo el mayordomo-... ¿En qué piensa ahora?-
-En un niño...-¿Así era?-... y en lo solo que estará cuando despierte-
El hombre suspiro bastante decaído- Tenia fe en usted, por el pedestal en el que la tiene el joven imagine que quizás podría ayudarlo...-
Ella sonrió con sorna, era precisamente por no ser "competente" que la habían echado (Porque eso era, nada de contrato temporal... esas eran tonterías)- ¿Usted cree que yo podría ayudar a Golden?-
-Si-
Estaba tan seguro de lo que decía que _____ entendió de inmediato la situación y tomo con mucha seriedad el asunto. Básicamente Jeffrey era lo que ella esperaba ser para Springtrap, alguien que se preocupara y un apoyo para salir adelante.
-¿Desde cuándo lo conoce?-
El mayordomo conto que le había tomado un especial cariño al niño que vio crecer en aquella fantástica familia, el como esta se destruyó cayendo en una espiral que orillo al rubio a cometer terribles actos de maldad... la piromanía solo era una de las consecuencias de años frustrantes e infelices.
"Esperanza, promesas y amor"
Era claro que el hombre buscaba que ____ le diera eso a quien consideraba casi su hijo cosa que conmovía el corazón de la chica.
-Lo intentare...-Declaro después de la historia-... pero no le prometo nada-
-Le estaría muy agradecido-
Dio una amarga sonrisa como respuesta antes de que el mismo mayordomo la escoltara a su hogar.
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Jajaja no tienen idea de lo diabólica que me sentí al publicar el cap 42...
Ahora, espero se entienda porque tarde un poco con este... quería dejar espacio de lectura para que de verdad se sintiera la diferencia de tiempo. Es decir, ahora han pasado algunos meses.
Se que quizás ahora rayita muestre una actitud un poco (bastante) diferente, pero justamente por eso pasa el tiempo... me explico, Al ya verse fuera del hospital puede ver las cosas desde otra perspectiva como lo han hecho todas las personas que la llamaron "loca suicida", tienen un punto que ahora fuera de la situación es comprensible para ella. Es por eso que no se extrañen si ahora se la siente más renuente al tema del hospital... se ha involucrado sentimentalmente por lo que es como cuando rompes con un novio; cuesta y debe superarse ya que como saben rayita se comprometió de verdad con su trabajo.
Espero se entienda a donde quiero llegar, si gustan dejen su opinión.
Hasta pronto...