~17 de abril del 2018~
Avía sido un día muy agotador en la oficina lo único que deseaba era llegar a su hogar y abrazar a su pequeña Yuki, estar en familia con su bella esposa eh hija, estaciono el auto en la cochera, salió del auto y camino hasta la puerta principal todo se veía bien hasta que se encontró con el ceño fruncido de su mujer
-Llegas tarde Sasuke-Kun- decía la mujer peli-rosa con las manos en la cadera
-ahora no Sakura- suspiraba el azabache agotado, siempre olvidaba ese detalle, tuvo la idea errónea de que la “etapa de celos” por la que pasaba su mujer no era una maldita “etapa” era obvio que ya era parte de su vida el nuevo carácter de su mujer, ya se encontraba arto de esa maldita situación ¿era demasiado pedir llegar a su hogar, saludar a su familia, que lo recibiera de buena manera y cenar todos en paz?
-¡despídela!- exigía la mujer a las espaldas de azabache
- ¿qué dices, Sakura?-
-¡a esa zorra de tu secretaria!- gritaba la mujer molesta
- ¿a Ino?, por dios Sakura deja de decir tonterías- decía molesto el azabache ya no soportaba las incoherencias de su mujer, desde que Sakura los había encontrado en su oficina solos, arreglando unos contratos empezó a acusarla de fácil y aprovechadora a la pobre rubia
-entonces, ¿porque tardaste en llegar?-
-por una junta Sakura, estoy trabajando no estaba jugando-decía el azabache caminando a la habitación de su pequeña dejando a Sakura hablando sola.
Al llegar a una puerta blanca con unas flores moradas por algunas partes de esta, la abrió dejando ver a una pequeña azabache durmiendo plácidamente en su cama, se acercó lentamente con cuidado de no despertarla, sé agacho para depositar un beso en la frente de su pequeña de 8 años, pero al hacerlo la pequeña abrió sus ojos dejando ver unos bellos ojos esmeraldas
-papi, ¿volviste a discutir con mamá?-preguntaba la pequeña niña mirando a su papá
-son cosas de adultos Yuki, no te preocupes, solo vuelve adormir.
La pequeña asintió antes de acurrucarse en su cama para volver a dormir, salió de la habitación con sigilo al voltearse se encontró de nuevo con el rostro enojado de su esposa, el azabache paso de ella ignorándola, caminando a la salida.
-¡¿a dónde vas Sasuke-Kun?!- decía la mujer a espaldas de su esposo
-mañana vendré por Yuki para llevarla a la escuela, no me esperes-ignoro por completo los gritos de su esposa para salir de nuevo, subió al auto conduciendo por un largo rato, no supo hasta donde condujo , estaciono el auto al llegar a un bar
El ambiente del lugar era algo movido ya tenía mucho que no iba a un bar para ser más precisos desde que se enteró que Sakura estaba embarazada, a sus 22 años ya tenía responsabilidades y no pudo disfrutar de su juventud no es que ya estuviera viejo si quería podía reconstruir su vida no era a un tan tarde para hacerlo.
Se sentó en la barra y empezó con una botella de whisky, bebía como si supiera que solo con eso sus problemas desaparecerían pero sabía que eso no pasaría, ya había pasado de media noche y nuestro azabache ya se encontraba en su segunda botella y apenas comenzaba a sentirse un poco mareado, estaba por tomar otro trago hasta que llego un rubio sentándose animadamente a lado de él.
-lo de siempre Leonardo –pedía el rubio con una sonrisa, a los pocos minutos le daban su pedido que solo era una simple soda, el azabache al ver aquello no pudo evitar soltar una sonrisa, el rubio a notar aquello se giró mirándolo a los ojos con un ligero sonrojo en las mejillas por la vergüenza, dejando ver sus hermosos ojos celestes
-no te rías, no es mi culpa no poder controlar el alcohol…teme-decía el rubio
-lo siento, dobe pero es gracioso que vengas a un bar para beber una soda-decía el azabache tomando el último trago de la segunda botella
-hey, yo solo vine a acompañar a unos amigos no soy mucho de bares-decía señalando a un castaño con unas marcas moradas una de cada lado de sus mejillas, a un peli-rojo que al parecer de Sasuke parecía un mapache y a un peli-negro, los tres coqueteando con mujeres
-ya veo, bueno ambos no estamos muy acostumbrados a estos ambientes- decía el azabache mirando al rubio
-es cierto…soy Naruto Uzumaki- decía el rubio con una sonrisa, el azabache dudo un poco pero no se veía mala persona aquel rubio, al contrario se veía que podía confiar en el
-Uchiha…Sasuke Uchiha- decía el azabache pidiendo otra botella
-bueno Sasuke y ¿se puede saber porque estás aquí y bebiendo como si tu vida dependiera de ello?-
-¿sí que eres directo no es así dobe?-
-oye teme, puedo ayudarte a desahogar tus penas…solo cuéntame lo que te pasa, tal vez pueda aconsejarte-
-¿porque ayudarías a alguien que acabas de conocer?-
-no pierdo nada con hacerlo-decía con una sonrisa el oji-azul
-sí que eres raro…- y así Sasuke empezó a contarle sus problemas omitiendo los nombres de su esposa, secretaria eh hija no quería decir algo de más así que solo dijo lo esencial
-bueno pues tu matrimonio va directo a un risco ¿no crees?-decía el rubio rascándose la mejilla, el azabache soltó un suspiro.
-pero Sasuke tu… ¿a un la amas?-
-¿porque preguntas eso dobe?- decía con el ceño fruncido
-calma…bueno, ¿te casaste con ella porque sabias que estaba embarazada no?- en ese momento Sasuke relajo su ceño y es que esa era una pregunta crucial.
¿Realmente estaba enamorado de Sakura?
Su relación con Sakura fue algo rara, ya que si estaba con ella desde el principio fue porque la peli-rosa se le declaro y solo por darle gusto a su padre ya que la peli-rosa al igual que los Uchiha era de una buena familia, después de eso llego a tenerle un poco de cariño y por una fiesta en la que tuvo relaciones con Sakura sin protección fue que después quedo embarazada.
-hey Sasuke ¿sigues ahí?- decía el rubio sacudiendo su mano en frente del azabache
-si lo estoy Naruto- decía algo frustrado. Naruto se quedó pensativo hasta que se le ocurrió una idea y tomo de la muñeca al azabache llevándolo a la pista de baile
-pero, ¿qué ases dobe?-
-debes relajarte un poco, no seas amargado-decía el rubio con una sonrisa empezando a mover su cuerpo al compás de la música
-para alguien que no va muy seguido a bares, lo haces bien ¿eh?-ante lo dicho solo provoco que saliera una sonora risa de los labios de Naruto
-para estar viejo no lo ases mal teme-y a si siguieron, bailando y riendo de vez en cuando hasta que dieron las tres de la mañana, ambos tenían cosas que hacer, Naruto se fue pero antes dijo algo sobre cocinar o algo así y él tenía que ir a recoger a Yuki para dejarla en la escuela y de ahí ir a la oficina.
Si era sincero consigo mismo, esa era la primera vez que se divertía tanto en años incluso iba conduciendo con una sonrisa al recordar cada cosa que había hecho con aquel rubio revoltoso.
Al llegar a su hogar se encontró con su esposa dormida en el sofá…tal vez había sido muy injusto con Sakura ya que lo amaba pero…pero estaba consiente de algo…no compartían el mismo sentimiento y nunca lo habían hecho.
-Sakura despierta, te resfriaras si te quedas aquí-dijo el azabache sin acercarse a la peli-rosa
-Sasuke-kun-dijo media dormida con una sonrisa para después pararse y abrasar a su marido, el cual no correspondió con aquel gesto.
-estaba muy preocupada-
-te dije que no mes esperaras-dijo de forma seca separándose de la peli-rosa para después caminar a la habitación de huéspedes
-¿no dormirás con migo, Sauke-kun?-decía decepcionada la peli-rosa
-necesito estar solo Sakura, así que no insistas-dijo entrando a la habitación para después dormir las pocas horas que le quedan con una pregunta…
…¿Qué debo hacer?...
Bueno chic@s esta es mi segunda obra Sasunaru y la verdad me está agradando más esta historia, estoy pensando en dejar la historia anterior (Siempre a tu lado) pero eso lo veré después, los amo con forme sean más los comentarios mayores serán los capitulos.