Natsuki.
—¿Quién será mi entrenador? —pregunto hacía Yudai.
—Natsuki, es bastante claro que no necesitas de mi ayuda, estoy bastante seguro que tú podrás entrenar sola, lo has hecho desde pequeña. —responde Yudai.
Me quede callada pues en parte eso si era verdad, pero aún necesitaba mejorar algunos jutsus que estoy desarrollando y no estaba dispuesta a pedirle a alguien más ayuda, el único en el que confiaba para esto era Yudai. Él saca dos pergaminos de su porta armas y me los extiende.
—Estos pergaminos podrán ayudarte, nos vemos después, Natsuki. —se despide y se va.
Observo el símbolo que había en el centro de los pergaminos, uno era de rayo y otro de agua, tomo el primer pergamino y miro los jutsu que venían en el:
Elemento Rayo: Dios del trueno, Elemento Rayo: Destello de tierra.
—Supiste elegir bien los jutsu, Yudai. —digo a mi misma al ver el nivel de dificultad.
Era clase chunin, tomo el otro pergamino y veo tres jutsu en el:
Elemento Agua: Mil proyectiles acuáticos, Elemento Agua: Gran cañón de agua, Elemento Agua: Explosión de agua colisión de olas.
Eran buenos jutsu, y estos también mantenían el mismo nivel que los de rayo, ya era tiempo de entrenar.
—Comenzaré con el elemento agua.
〘···〙
Ya ha pasado una semana después de las preliminares, esta vez había estado entrenando con los primeros dos jutsu de agua y poder dominarlos, en este corto tiempo no me he encontrado con nadie ya que debo suponer que Mayumi estará entrenando o recorriendo la aldea mientras que Tetsuya era entrenado por Yudai, en definitiva debería de tomar un descanso y lo hago pero sólo cuando ya he dominado el primer jutsu y ahora estoy con el segundo.
Me derrumbo en el suelo, este jutsu era demasiado complicado pues era clase Jounin y yo pensaba que eran chunin, pero ya que, voy a descansar, acostada en el suelo miro a las nubes pasar y poco a poco mi respiración se va tranquilizando, cuando considero que ya es suficiente me levanto. El sonido de mi estomago hizo presencia, creo que esta es una señal para que me detenga y descanse por el resto del día, tomo algunas kunai que estaban en el suelo y las guardo, iría a comer en algún puesto.
Mientras voy caminando algunas personas se me quedan viendo y no de una forma muy agradable, las ignoro y a lo lejos puedo ver un puesto de ramen.
—Ichiraku. —leo mentalmente.
Cuando entro me doy cuenta de una presencia conocida.
—¡Hola, Natsuki! —grita Mayumi, a la vez que su sonrisa se va borrando al verme de arriba a abajo—. ¿Qué te pasó?
—Estaba entrenando. —dije y ella asiente lentamente.
De pronto una mujer un poco más mayor que yo me pide que ordenaré, sin más escojo un ramen de cerdo para llevar, el silencio entre las dos era tranquilo hasta que Mayumi me voltea a ver.
—¿Y has visto a Tetsuya? —me pregunta.
—No, él al igual que yo ha estado entrenando. —respondo y la mujer de antes me da lo que pedí—Nos vemos luego, Mayumi.
Esta asiente y vuelvo al lugar de antes, mientras voy comiendo miro las estrellas que ya se habían puesto, cuando doy mi último bocado saco mi tienda para dormir, ya mañana continuaría con mi entrenamiento.
〘···〙
—Sólo un poco más. —digo a mi misma—. Elemento Rayo: Destello de tierra.
Desde el cielo un rayo surge y con mi mano derecha la envío a un árbol cercano, provocando que al instante el árbol se prenda en llamas, había pasado ya tres semanas y había completado ya mi entrenamiento, el lugar que había escogido para entrenar todo este mes estaba casi destruido por todos los ataques que lanzaba y unas que otras shuriken y kunai clavadas en el suelo y árboles al igual que mi vestimenta que estaba rota.
—De nuevo. —ordeno a mi misma—. Elemento Rayo: Destello de tierra.
Y vuelve a pasar lo mismo, estaba bastante complacida con el resultado del entrenamiento, me dejo caer al suelo y lo único que podía escuchar fue mi respiración agitada. Mire mis manos y estás estaban con rasguños y una que otra cortada, cuando logre estabilizarme me siento sobre el suelo.
—Ya que he completado con los pergaminos seguiré con jutsus míos, seguiré con el jutsu de invocación. —pienso
Saco un pergamino de mi porta armas, lo abro y observo bien un nombre en especifico y me da una leve nostalgia al recordar el dueño de este. Kaito Boru, Tsubasa Boru. Muerdo mi pulgar y escribo mi nombre al lado del de Tsubasa, mi nombre comienza a brillar y eso quería decir que me habían aceptado, vuelvo a enrollar el pergamino y guardarlo.
—¡Jutsu de invocación!
Una pequeña nube de humo aparece y cuando se logra esparcir miro a una pantera casi de mi tamaño, esta era negra y sus ojos de un peculiar verde.
—¿Quién eres? —pregunta a la defensiva la pantera.
—Soy su nueva portadora, mi nombre es Natsuki Boru. ¿Cuál es el tuyo? —digo.
La pantera me analiza y vuelve a fijar su fría vista en mi.
—Kuhiro. —dice—. ¿Para que me has llamado, Natsuki?
—Te llame para ver si el contrato había funcionado.
—Pues ya que lo verificaste y no me necesitas, adiós. —y desaparece de la misma forma que apareció.
Miro al cielo.
—Cada vez estoy más cerca, Tsubasa.
Unas horas pasaron y decidí seguir entrenando.
—Elemento Rayo: Trueno azul
Las shuriken que había lanzado se habían entremezclado con los truenos azules que lance, provocando que están fueran mucho más rápido y se clavarán en el suelo y una gran red de electricidad se esparciera en unos diez metros y justo antes de que pudieran alcanzarme tome otra shuriken y la electricidad fue absorbida por esta.
De pronto una kunai fue dirigida a mis espaldas pero logre esquivarla con facilidad, toco el suelo y me doy la vuelta para ver entre los arbustos y árboles quien era el dueño de aquella kunai.
—¡Sal! No tiene caso que te escondas, se que llevas un buen rato mirándome.
—Vaya, vaya. Tal y como lo espere de la última Boru existente. —dice la persona que poco a poco se deja al descubierto.
—Tú. —digo con frialdad—. ¿Qué es lo que quieres, serpiente?
—Nada, sólo venía a verte, Natsuki-chan.
—¡Ja! Si, claro. —digo con sarcasmo—. Se que esos no son tus motivos reales.
—Pues ya ves que si, pero no sólo por eso.
—No me vengas a salir que me necesitas para ser tu contenedor, se que ya marcaste al chiquillo Uchiha. —espeto.
—Eso ya lo tenía en cuenta, pues vi que la marca ya no era igual cuando ya lo había marcado.
Río con ironía.
—Pues ya ves, debiste haber prevenido eso.
—No, no tenía por que prevenir, te has metido en asuntos que no te incumbían, Natsuki-chan. —dice Orochimaru.
—Quizás si me metí en tus asuntos, pero ya deberías saber que el chiquillo Uchiha me pertenecía. Tú fuiste el entrometido que se metió en donde no debía. —digo y de pronto siento el filo de una kunai en mi cuello.
—Jamás debes bajar la guardia, Natsuki-chan.
Pero antes de que pudiera hacerme algo, desaparezco con el jutsu que había aprendido durante mi niñez y lo utiliza en caso de emergencia.
—Buena jugada, Natsuki.
Escucho antes de aparecer en mi habitación, ahora una de mis sospechas fue confirmada, Orochimaru estaba aquí por el Uchiha y por alguien más, y esa persona era perteneciente de aquí. Me acosté en mi futon y dormir, justo mañana sería la tercera fase del examen.
〘···〙
Me había mantenido en las gradas pues hace unos instantes dio comienzo el primer combate, Tetsuya estaba aún lado mío, el nuevo sensor dio la señal para que comenzará el primer combate. Neji Hyuga contra Naruto Uzumaki.
—¿Quién crees que gane, Natsuki? —me pregunta Tetsuya.
—El chico Uzumaki. —respondo y este me mira divertido.
Nos quedamos callados cuando finalmente inicio, tenía altas expectativas con esta pelea y estaba segura que el Uzumaki ganaría pues además de tener una inmensa cantidad de chakra había algo en él que no todos poseían, y ese era una fuerza inquebrantable.
El combate dio inicio cuando el rubio lanzo unas kunai para ser detenidas por el castaño, y así dar inicio a una serie de golpes entre ambos hasta que finalmente el Hyuga le dio con su palma un poco más arriba del abdomen y luego golpear con sus dedos su hombro derecho pero fallando.
—Ahora lo ves, no hay forma de vencerme. —dice Neji.
—Sólo te estaba probando. —dice Naruto.
Sonrió ladina al escuchar sus palabras, y aún más al ver el jutsu que empleo.
—Pensó bien en su forma de atacar, los clones harán confundir al Hyuga. —digo y Tetsuya voltea a verme al igual que algunos más—. El Hyuga cometió un grabe error.
—¿Cuál? —me pregunta Tetsuya.
—El haber subestimado a su oponente, esta demasiado confiando en derrotarlo que eso lo hará perder.
Los clones se dirigen hacía él pero el castaño salta sobre dos de ellos, luego esquivar a otros dos hasta que el último trata de darle una patada en su mentón pero fallando por apenas unos centímetros, el chico Hyuga logra hacer desparecer a los cinco clones, este comienza a darle un discurso al Uzumaki.
—¿De que crees que hablen? —pregunta Tetsuya.
A pesar de estar un poco lejos, algunos podemos escuchar su conversación.
—No lo sé, pero se que el chico Hyuga esta muy aferrado a su pasado, hubo algo que le sucedió y eso hace que piense de esa forma. —respondo.
—¿Cómo lo sabes?
—Por su mirada, es parecida a la mía.
Me distraje por unos instantes y en eso, cuando volteo a verlos de nuevo, habían demasiados clones y atacaron a Neji, vuelvo a sonreír ladina, este chico era sumamente interesante. Logro hacer pensar a Neji que un clon en especifico no entraba en la pelea y cuando este lo atacará hacer desaparecer algunos clones para que pensará que él era el real hasta que finalmente el clon que fue atacado desapareciera y lo atacará por detrás. Bastante ingenioso, pero no funciono cuando fue a atacarlo y saliera lastimado por su ataque, pero eso no hace que el Uzumaki se rindiera y siguiera insistiendo en lo mismo.
Nuevamente más clones fueron a atacar al Hyuga pero fue detenido por su ataque, Rotación de las ocho trigramas. Abro los ojos levemente sorprendida.
—¿Acaso ese es? —pienso al ver la posición del Hyuga.
—Ocho trigramas, sesenta y cuatro palmas.
—Si, en definitiva era ese ataque.
Naruto fue atacado por aquel jutsu y caer al suelo herido, el sensor se acerca al notar que el Uzumaki no reaccionaba.
—Este encuentro llego a su fin, realmente era bastante notorio que el Hyuga ganaría, te equivocaste, Natsuki. —comenta Tetsuya.
—No me he equivocado, este encuentro aún no termina. —espeto ganándome la mirada de los de la hoja, arena y de Tetsuya—. Deberías de haberte ya dado cuenta, si hay algo que logra destacar de Naruto Uzumaki es su inquebrantable espíritu y voluntad de nunca rendirse. Eso es algo que pocos aún mantienen.
Y ahí fue cuando Tetsuya corre al barandal cuando escucha la voz del rubio y se sorprende al verlo levantarse con dificultad, pero ahora fue mi turno de volver a sorprenderme, el chico comenzó a quitarse su banda y dejar ver la marca que estaba en su frente, según tengo entendido era la marca maldita del clan Hyuga. Este chico, al escuchar su historia puedo darme cuenta que él también es igual a mi.
De nuevo otro golpe en su pecho, Naruto vuelve a caer pero se vuelve a levantar y su charla se vuelve más larga hasta que el rubio se calla y se concentra, finalmente este encuentro llegará a su fin. Un chakra de tonos naranjos lo rodea, lo analizo y veo que ese chakra era maligno, de forma involuntaria fijo mi vista en Gaara y veo que esta sorprendido ya que sus ojos estaban ligeramente grandes al igual que los míos cuando me sorprendo, de pronto su mirada se desvía y voltea a verme. Sus ojos aguamarina demostraban tristeza, la misma que habitaba en los ojos de Naruto, Neji, Sasuke y los míos. Y por primera vez trate de transmitir algo más que tristeza, comprensión.
Su mirada poco a poco va cambiando y suavizándose, trataba de darme la misma mirada que yo le dí pero después él la desvía de nuevo a la pelea y yo también lo hago, entonces es cuando veo a Naruto darle un golpe a Neji en su mentón dando final a su encuentro.
—Tsubasa, he encontrado a más personas como nosotros, esta vez haré algo para que ellos no sientan más soledad como nosotros, ellos no merecen aguantar más. —pienso.