The Downed Dragon

By Fantasy-Keeper

4.1K 319 37

Luego de la repentina desaparición de toda su especie, el último de los Furia Nocturna, bautizado como Fury t... More

Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 15
Capítulo 16
Capítulo 17

Capítulo 1

543 23 0
By Fantasy-Keeper

Capítulo 1: El inicio

Un caos. Todo era un caos en la cueva. Los Nadder disparaban púas por todos lados, los Gronckle se enfrentaban entre sí cuerpo a cuerpo, Pesadillas Monstruosas prendiendo fuego por todo el lugar y los Cremallerus Espantosus explotaban cosas sin cesar. En cambio yo, me mantuve al margen, sabía que si siquiera intentaba acercarme saldría con varias quemaduras y heridas de otros tipos.

—Te vez algo ansioso, Fury —dijo una Gronckle hembra de quince años mayor que yo que estaba recostada en una parte de nuestro agujero—. ¿Nervioso por tu primera salida?

—Si, un poco —dije rápidamente sin mirarla, ya que estaba observando el desastre que hacían los demás, mientras soltaba un largo suspiro—. ¿De verdad tengo que hacerlo Diana? —pregunté de manera suplicante, mientras volteo a verla con ojos de sufrimiento.

—Ay Fury, ya hablamos sobre esto ayer —dijo mientras se ponía a mi lado dándome un golpe de cariño con su cabeza a la mía.

—Ya sé, pero qué si alguno me captura ¿Me convertirán en un tapete? —dije mientras reí nervioso y recordaba un hecho de la infancia.

En eso se me viene a la mente ese momento, hace 15 años. Empecé a abrir los ojos lentamente, mi cuerpo estaba muy caliente, y veía a mi alrededor parte de un huevo roto con algunas cenizas, lo que significaba que acababa de nacer. Empecé a movilizarme un poco, y noté que estaba en una cueva de tamaño regular con varios huesos y desperdicios a mi alrededor, era muy raro, en eso veo un pequeño charco de agua y logro observar mi reflejo. Era de color negro, ojos verde esmeralda con pupilas también negras, tenía grandes alas si las comparamos con mi tamaño unas aletas cerca de mis patas traseras, y una cola con dos aletas.

—¿Ho... hola? ¿Hay alguien aquí? —dije asustado con una voz débil, casi inaudible, pero entonces veo una luz, al final de la cueva.

Me acerqué a ella con paso lento, ya que tenía miedo de que algo saliera de allí y me atacara, ya que mientras más me acerco, más ruidos extraños escucho. Y entonces los vi, dragones grandes y fuertes, en ese entonces no conocía las especies, así que no los recuerdo bien, solo a dos: un Pesadilla Monstruosa macho y una Gronckle hembra, ambos mucho más grandes que yo, y para mi mala suerte, tropecé con una garra del macho, ocasionando que caiga en su pata.

—¡Oye niño! ¡Fíjate por dónde caminas! —gritó enojado enseñando los dientes y sus alas, haciéndolo ver imponente.

—¡Lo siento! ¡No fue mi intención! —grité asustado.

Parecía que iba a golpearme o algo así, hasta que se detuvo en seco, me miró extrañado, comenzó a olfatearme. Se sorprendió mucho, y luego soltó una carcajada.

—¡Pero miren qué tenemos aquí! ¡Un furia nocturna! —gritó, haciendo que otros dragones se acercaran—. Oye niño ¿Qué no te habías extinguido? ¡Ja, ja, ja!

—Yo... ¿un furia qué? Yo... —estaba sumamente asustado, los demás dragones se estaban riendo de mí, menos uno, o mejor dicho, una dragona.

—¡Ya déjalo en paz Damian, es un niño! —gritó la Gronckle a el dragón rojo mientras se ponía en frente de mí en pose defensiva.

—¡Pero Diana! ¡Míralo! ¡Literalmente salió de la cueva de la basura! —dijo usando sus alas señalando a de donde había venido. Bueno, al menos eso explica los huesos y desperdicios.

Mientras tanto, yo ya no estaba al borde del llanto, estaba llorando a lágrima viva por el terror que me causaba el Pesadilla Monstruosa.

—¡Ya sé! ¡Qué tal si te hago a un lado para poder enviar al enano por donde vino! —gritó para luego darle un zarpazo que la hizo estrellarse contra la pared.

—¡No! —grité sumamente enojado, ya que el patán había tirado a la única persona que me había defendido, sin embargo, sentí algo caliente dentro de mi boca, mientras veía como esta se torna de color azul, para luego disparar una bola de plasma directo a la cara del Pesadilla Monstruosa, que retrocedió un poco después del impacto.

Luego, con su ala, tocó la parte que había sido lastimada, y vio un poco de sangre. Lo volví a ver a los ojos. Esta vez si estaba enojado, enojado de verdad. Se acercó a mí y con su garra que está en su ala me tomó del cuello, para quedar así cara a cara.

—¡Escúchame, parásito, si crees que siquiera tienes la más mínima oportunidad de pelear contra mí, estás muy equivocado! ¡Y cuando llegue el momento en que te toque salir a cazar, de seguro los humanos te capturarán y te convertirán en un muy feo y apestoso tapete! ¡¿Comprendes?! Por algo tu especie se extinguió ¿No crees? —gritó mirándome a los ojos con superioridad, dejándome un trauma de por vida, un miedo profundo por él y por los humanos.

Después de gritarme me lanzó por el mismo lado que había arrojado a la Gronckle para luego irse volando a quién sabe donde.

—Oye ¿Estás bien? —le pregunté a la Gronckle, que todavía estaba tirada en el suelo, mientras yo secaba mis lágrimas.

—Si, he tenido peores... —dijo como para subirme el ánimo, en eso ella comienza a levantarse como si no hubiera pasado nada.

—Yo, lamento haberme tropezado con el otro, si no hubiera tropezado él no te habría golpeado. —dije arrepentido con los ojos cristalizados, mientras bajaba la cabeza y mis orejas.

—Ya, tranquilo, no fue tu culpa —me dijo mientras acariciaba mi cabeza con la suya, hasta que comenzó a verme como si estuviera viendo a un familiar que no vio hace mucho—.Damian tenía razón, eres un Furia Nocturna. ¡Increíble!

—¿Por qué todos se asombran con eso? ¿Y qué significa "extinguido"? —pregunté curioso, ya que apenas había nacido y no contaba con un diccionario.

—Bueno... eh... verás... —se veía insegura, nerviosa y algo triste, aunque en ese entonces no sabía la razón, por el momento...—.¿Sabes? No interesa, te llevaré a mi agujero, así te curaré las heridas que te hizo ese torpe.

Luego de ese "lindo" recuerdo no pude evitar ponerme melancólico, ya que en ese entonces conocí a Diana, ella me apoyó desde que era un bebé, me enseñó a volar, a cómo controlar mis disparos e incluso unas técnicas básicas de pelea, ella era como la madre que nunca tuve, debido a que, cómo ya me habían recalcado otros dragones, yo era el último furia nocturna que seguía con vida, al menos por esta zona, que, aunque ya no me dolía tanto cómo antes, aún así, quedaba ese vacío que nunca podrá ser llenado.

—Ya no empieces con esas tonterías —dijo como reprochándome, aunque yo me lo tomé más como un juego.

Habría hablado para continuar con nuestra charla, pero oí un gran rugido, era sin duda del Muerte Roja. La verdad, no me apetece para nada explicar quién o qué es la Muerte Roja, es complicado. Lo único que diré, es que él (o ella, no estoy seguro) nos envía a recolectar comida, tanto para él/ella como para nosotros Lo bueno es que él manda a dragones desde que cumplen 15 años, para mi mala suerte, los cumplí hace una semana.

—Bien, mi momento ha llegado. —dije mientras posaba firme tratando de hacerme el serio, pero por dentro estaba aterrado, no sabía qué tipo de cosas eran capaces de hacer los humanos, pero de algo estaba seguro, no me dejaría vencer tan fácil.

—Bien, ya sabes, me toca la zona norte esta vez, si tienes alguna duda no dudes en buscarme —me dijo como a un niño pequeño.

—Tranquila Diana, ya no soy un bebé. —dije mientras le daba un abrazo.

—Estoy orgullosa de ti Fury, no sabes cuánto —dijo con unas cuantas lágrimas saliendo—.Que te vaya bien en la zona sur.

—No te preocupes, estaré bien, daré mi mayor esfuerzo —dije fingiendo confianza para que no supiera que estaba asustado.

Antes de irme, le lamí la mejilla como gesto de cariño, ya que, como había dicho, ella era como la madre que nunca tuve. Había bajando planeando hasta la entrada en los pies de nuestra montaña, ya que me resultaría más fácil salir por ahí que por la parte de arriba porque la mayoría de dragones sale por ahí. Para mi mala suerte, una vieja cara conocida pareció tener la misma idea. La imagen de mis pesadillas desde niño; Damian.

—Pero miren quién está aquí... —dijo en un tono burlón el Pesadilla Monstruosa acercándose por la espalda—. Así que también te toca la zona sur. ¿Eh, chiquitín?

Yo no respondí, le estaba dando la espalda mirando la niebla que cubría la isla, mientras mantenía el ceño fruncido. Estaba enojado, de verdad quería golpearlo y lanzarle varias bolas de plasma, pero él era más fuerte que yo, y sabía que si siquiera lo intentaba, no saldría vivo.

—Bien, porque así se me hará más fácil verte fracasar —dijo esto último como un susurro en mi oreja, con un tono de voz más que escalofriante—.Mmm... ahora que lo pienso... no serías un tapete... serías una estatua para recordar a la peor especie de dragones que jamás haya existido.¿No, Fury?

Inhalé fuerte y di un largo suspiro. No tenía tiempo para esto, así que lo ignoré, abrí mis alas y volé rápidamente hasta dónde me tocaba, según como había escuchado, una pequeña isla en medio del océano, llamada Berk.

Continue Reading

You'll Also Like

17.6K 698 21
____ era una dragona mitad humana de carácter serio y a veces hasta frio. Tuvo una mala infancia, y esa es la razón por la que no tolera a la mayoría...
280K 33.1K 45
Hipo y Chimuelo parten de excursión luego de escuchar ciertos rumores desagradables, al parecer un grupo de vikingos habían atrapado a un dragón para...
3.5K 308 21
En un mundo donde los dragones dominan los cielos y las montañas, ella ha hecho de estas criaturas su familia. Criada entre escamas y rugidos, se ha...
3.2K 324 7
Ah, Berk: una isla donde el frío es eterno, la gente desconfía hasta de su sombra y los dragones atacan sin descanso cada noche. Todo cambia cuando H...
Wattpad App - Unlock exclusive features