No creo que pueda expresar con palabras la enorme emoción que sentí aquel lunes cuando a mi puerta había llegado la revista de videojuegos que llegaba sin falta cada inicio de mes, mi ritual era siempre el mismo, empezando con un desayuno rápido para luego sentarme en mi sofá-cama y apreciar con gran admiración los videojuegos que saldrían el próximo año.
De entre ellos uno llamo demasiado mi atención, creado por Fumito Ueda, Shadow of the colossus aparecía como un remake para la Ps4
Prometiendo una mejor calidad de gráficos no lograras mucho Ueda - dije mientras veía las imágenes que venían en la revista - monstruos gigantes, luchas en las que atacas con flechas, sin duda recuerdo cuando compre este videojuego para mi ps2 hace años.
Suspiré mientras miraba mi vieja ps2, ya llevaba tiempo que no la había usado, después del ataque de las nuevas generaciones me vi obligado a dejar de darle uso, una pena pues tenía un gran catálogo de cosas para jugar.
A su lado también se encontraba mi amada ps3, con la que había pasado tantos grandes momentos luchando contra seres espaciales, asumiendo roles de guerreros inquebrantables y en algunos ganando copas mundiales de fútbol.
Creo que ya lo sabes, pero soy un geek de los videojuegos, me apasiona este gran mundo de fantasía en el que se puede lograr cualquier cosa mediante la tecnología, crecí con clásicos como Super Mario Bros, The Legend of Zelda e incluso los no tan conocidos Wario Ware.
Amo tanto los videojuegos que incluso he llegado a pasar semanas enteras encerrado en mi cuarto terminando videojuegos en su dificultad brutal.
Aunque bueno, volviendo a la historia, debo admitir que cuando vi por primera vez Shadow of the colossus me emociono, en aquella época las imágenes se veían llenas de polígonos, pero aun así las capturas me habían enloquecido, compre el juego para pasar los primeros seis minutos tratando de ir a ningún lugar pues no llegue a entender los controles en aquellos tiempos, lo que causo que el juego terminara arrumbado en algún rincón del viejo ático de mis padres.
Puede que tal vez tratar de entender un juego así de complejo a la edad de siete años podría haber sido un error, aunque debo decir que tras divagar en el mapa no encontré más que pequeños insectos y tortugas, nada emocionante como las capturas.
Supongo que podría aprovechar las vacaciones para darle una oportunidad, aunque creo que encontrar esa copia de ps2 en el ático de mis padres será complicado, ya que viven en otro país y no quisiera incomodarlos con cosas como esta.
Mire mi ps4, el juego no saldría hasta el próximo año, así que era imposible que pudiera hacer algo con ella, por lo que mi última opción fue mi vieja confiable ps3, busque el juego por Internet en tiendas gamer, sin embargo, no logre encontrar el juego en físico, por lo que resignado tuve que comprarlo virtualmente.
Tras haber pasado mi tarjeta de crédito recibí la confirmación de compra por parte de Sony, nueve dólares había costado mi pequeño capricho, más me valía que haya valido la pena.
Después de esa mañana tan productiva tuve que arreglarme para ir al trabajo, por lo que apague la consola y me fui, instalaría el juego en la noche, aunque como era un juego virtual tardaría toda la noche en instalarse.
Al anochecer llegue cansado a mi casa, deje una bolsa con comida sobre la mesa y fui directo a encender mi consola, tras algunos segundos ya me encontraba en el menú del sistema, no tarde demasiado en comenzar la instalación del juego y después de eso solté el mando para caminar hacía la cocina para preparar mi cena.
Se lo que piensas, un geek normalmente prepararía una simple sopa instantánea o comida rápida, pues yo creo que esos son comentarios muy racistas hacía la comunidad geek, no digo que sea equivocado, solo digo que no todos son así.
Volviendo a la historia, tras preparar mi sopa instantánea camine hacía el sillón, me deje caer mientras soplaba sobre la tapa, siempre decían que debía dejarla reposar al menos tres minutos, pero yo la dejaba uno y medio para que estuviera al tempe.
¿Qué?, dije que eran comentarios racistas, además yo solo como sopa instantánea cuando instalo un juego, así puedo estar pendiente de su instalación.
Miraba como la barra de carga aumentaba a pasos leves, mi Internet era bueno por lo que me parecía extraño que la consola tardara tanto en instalarlo, al final termine quedándome dormido.
Un ruido extraño hizo que abriera los ojos, vi como lo que parecía ser un ave se alejaba volando hasta perderse en la oscuridad de las nubes, en ese momento me di cuenta de lo que pasaba, me encontraba montando un caballo en lo que parecían ser unas montañas, recargada sobre mi pecho se encontraba una manta blanca rodeando lo que yo creía era un cuerpo, algo extrañado intente tomarla pero mi mano no se separaba de la cuerda que movía al caballo y mi otra mano era usada como soporte para esa manta.
Mi cuerpo se movía sin que yo se lo ordenara y mi miedo aumento cuando vi como el caballo se acercaba a una saliente, tras prepararse dio un salto que me puso los pelos de punta, aunque luego suspire cuando vi como el equino caía sano y salvo del otro lado.
Seguía avanzando por la montaña hasta que llegamos a un extraño bosque, sin más complicaciones pudimos atravesar lo mientras la luz de la luna iluminaba ligeramente mi camino.
Esto es un sueño - pensaba para mí mismo mientras continuaba montando al caballo - claro es otro de mis sueños geek, como aquella vez que montaba a Epona o como cuando luchaba a lado del soldado Sheppar, sin duda esto es un sueño.
Rodeamos un gran lago y al llegar el amanecer una tormenta nos recibió con gran amor, aunque instintivamente el caballo paro junto a unas rocas que sirvieron como protección ante la lluvia, después de que esta se calmara un poco continuamos avanzando.
Llego un momento en que el sol ya se encontraba subiendo hacía lo alto, la lluvia había parado y mi viaje con destino desconocido continuaba, más tarde llegamos a un muro muy extraño, no pude identificarlo a simple vista, aunque el caballo continúo avanzando hasta llegar a una entrada y tras atravesar el angosto pasillo el sol me deslumbro la cara.
Tras recuperarme de aquel destello pude observar un gran puente, podía decir sin duda que tenía una longitud aproximada de tres kilómetros terminando en lo que parecía ser un castillo, en los alrededores podía ver un gran desierto y por si fuera poco más montañas, aunque algo de ese escenario me resultaba ciertamente familiar.
El caballo ignorando mi asombro continúo avanzando por un largo periodo de tiempo hasta que finalmente habíamos llegado al final del puente, donde posteriormente el caballo se detendría.
Bueno ¿ahora qué? - pensé - ¿las puertas no se abrirán a menos que haga algo como hablar con un hada? o ¿algo así?
Sin embargo, tras algunos segundos la puerta se abrió como si alguien hubiera estado escuchando mis pensamientos, esta llego hasta arriba para mostrar unas escaleras oscuras, pensé que el caballo avanzaría por cuenta propia pero esta vez parecía algo inquieto.
Bueno supongo que toca seguir adelante, después de todo esa es la lección de los videojuegos - pensé e instantes después di una ligera patada al lomo de mi caballo indicándole que avanzara, al atravesar la puerta esta se volvió a cerrar dejando el pasillo aún más a oscuras.
Al final terminamos llegando a una gran habitación, parecía que nos encontrábamos en lo más alto y a nuestra izquierda había un camino que descendía, tomo algo de tiempo, pero con paciencia logramos llegar hasta abajo, donde pude ver una pequeña fuente con agua cristalina.
Tras rodear esa pequeña fuente llegamos a una habitación enorme, con tótems adornando ambos lados del lugar, aquel escenario me resultaba extrañamente familiar, el centro de la habitación era iluminada por una luz proveniente del techo, en cuanto llegamos al centro mi caballo se detuvo y sin que pudiera hacer algo me baje de su montura para luego sujetar lo que confirme era un cuerpo humano cubierto con la manta, la lleve hasta lo que parecía ser un altar y tras dejarla ahí retire la manta blanca, pudiendo observar la figura de una joven de cabello largo con los ojos cerrados.
Pensaba en examinar más a la chica cuando mi caballo relincho captando mi atención, tras girarme pude ver como sombras salían del piso mientras se ponían de pie, mi mano se movió hacía mi cadera para luego desenvainar lentamente una espada, segundos después la alce hacía el frente haciendo que un brillo natural la envolviera, increíblemente ante esto las sombras fueron desintegradas.
¿Ohm? ¿Tienes la espada antigua? - una voz me tomo por sorpresa.
Así que eres mortal ... - continúo hablando aquella voz que tras un ligero análisis logre deducir que era proveniente de aquel agujero en el techo.
¿Eres Dormin? - dije para luego en mi mente quedarme extrañado pues no sabía nada de algún Dormin - Me han dicho que, en este lugar, en los confines del mundo - continué hablando al tiempo que volvía a guardar mi espada - existe un ser que controla las almas de los muertos.
En ese momento mi menté entro en shock, recordé a la chica de hace unos segundos y rápidamente até cabos, si lo que pensaba era cierto, puede que ya supiera lo que estaba a punto de hacer.
Así es ... - de nuevo la voz hablo - Somos aquellos a los que llaman Dormin - aclaro la voz.
Fue sacrificada por tener un destino maldito - dije mientras me giraba a ver a la chica - Por favor, necesito que traigas de vuelta su alma... - termine de decir para luego quedarme preocupado mentalmente, pues lo que yo pensaba se estaba cumpliendo, el peor pecado que existe en el mundo, traer a un muerto de nuevo a la vida, siempre solía tener un costo altísimo.
Una risa extraña hizo que me pusiera en alerta - ¿El alma de esa doncella? - pregunto Dormin - Las almas perdidas no se pueden reclamar... ¿No es esa la ley de los mortales?
MI personaje bajo la mirada como si se mantuviera pensativo, no sabía que podía estar pensando más que, claramente lo que yo pensaba.
Sin embargo, con esa espada, quizá sea posible - dijo Dormin.
¡¿De veras!? - pregunte con esperanza en mi mirada, en mi mente ya pensaba que no sería tan fácil, siempre suelen pedir algo y el hecho de que mencionaran la espada debía ser por algo.
Asumiendo, claro, que logres hacer lo que pedimos - dijo Dormin a lo que mentalmente sonreí, enserio creían que caería en una trampa tan obvia.
¿Qué tengo que hacer? - pregunte a lo que inmediatamente me quede asombrado, no pensé que realmente fuera a siquiera pensar en hacer lo que me pidiesen.
Contempla los ídolos en la pared, tienes que destruirlos todos - respondió Dormin - pero esos ídolos no pueden ser destruidos por alguien mortal.
¿Entonces qué hago? - pregunte y mentalmente me limitaba solo a analizar la situación.
En esta tierra hay colosos que encarnan a estos ídolos, si derrotas a esos colosos, los ídolos caerán - respondió Dormin.
Entiendo - dije con una mirada de decisión.
Pero te lo advierto, el precio a pagar puede ser muy alto - dijo Dormin a lo que mentalmente reacciones con una sonrisa, era obvio que el precio siempre solía ser alto, pensaba que esta vez iba a rechazar la cosa, sin embargo, mi personaje respondió algo que no esperaba.
No me importa - dijo con decisión logrando asombrarme incluso a mí.
Está bien... levanta tu espada hacía la luz y ve al lugar al que se proyecta la luz de la espada, allí encontraras el coloso al que debes vencer - termino de decir Dormin para luego quedarse callado, me gire para ver de nuevo a la chica y luego observar el paisaje que tenia de frente.
Intente mover mi cuerpo pero aún continuaba por así decirlo "bloqueado", sin embargo, algo de lo que me percate mientras corría hacía mi caballo es que yo una pequeña flama verde rodeada de oscuridad, podía ver a través de los ojos del chico, pero no podía manipular sus acciones, pero hasta ese momento no había notado que otra flama blanca se encontraba a mi lado, esta tomo el aspecto físico del chico para luego mirarme con desprecio, segundos después yo también tome mi propio aspecto físico.
¿Quién eres?
Continuara