- No serás un mentiroso... Sr. John.- Murmullo y sigo. De lejos observo una especie de urbanización. Me acerco a ella y veo a dos hombres corriendo de casa en casa. Preparo mi catana para ataque pero un disparo me deja aturdida.
- Pero que has hecho Claus!- Me acerco sigilosamente a la casa del disparo, pero no hay nadie. Que extraño.
- No estamos aquí.- La voz grave me asombra desde atrás. Pero al girarme no veo a nadie.
- Vas en mala dirección.- Otra voz masculina me invade desde la derecha. Pero tampoco hay nadie.
- Que me está pasando...-
- Entra a esa casa.- Dice la primera voz.
Entro en la casa y parece una casa normal. Aún puedo observar algunas fotos de la familia que vivía allí. Era una familia numerosa, tres niños y dos niñas. Curioso... Pero todos tienen el pelo pelirrojo, excepto el chico que está en medio que tiene pelo castaño. Los padres de los niños también son pelirrojos. Sigo caminando y me topo con un cuadro del niño de pelo castaño y abajo pone: Claus Le Blanc.
- Le Blanc?- Me acerco a observar la foto. - Espero que esto no es la casa de los Le Blanc.-
- Lo es.- Me giro y unos ojos azules cubiertos de sangre me están observando desde el pequeño sofá que está al lado de la chimenea.
- Jamie...- Agarro con fuerza mi catana. - Que haces tú aquí?-
- No es obvio?- Señala a la casa con las manos. -Es la casa de mi padre.-
- Arthur?- Me pregunto extrañada.
- Mmm... Sí, Arthur.- Me sonríe con malicia.
- Entonces... Has sobrevivido?-
- Eso parece...-
- Aunque tienes mala pinta...- Señalo su cara llena de sangre. - Es tu sangre?- Pregunto.
- La verdad... Es...que no.- Sonríe. - Es de alguien que te importa mucho.- Vuelve a sonreír aún más.
- Tay... Esta... Está vivo?- Pregunto asustada.
- Te asusta que lo esté?- Se roza el labio superior.
- Quiero que lo esté.- Le miro de mala gana. - Y quien es Claus?-
- Bueno... Lo de Tay es pasado. Y lo de Claus también.- Se levanta del sofá.
- Dímelo...- Me acerco corriendo y le pego la hoja afilada de la catana en la garganta.
- Tranquila...-Se relame.- Baja la catana y te contaré.-
- Empieza.- Bajo despacio los brazos, pero me mantengo en la postura para atacar.
- Taylor, desapareció después de no encontrarte. Después vi a mi padre luchar contra James y me fui corriendo.-
- Y quien es Claus, por que escuché a alguien gritar su nombre?-
- Claus es... Es el hermano mayor de mi padre. Y lo que oíste en la calle era lo último que dijo mi abuela tras encontrar al cadáver de Dr. Gimery justo aquí.- Me señala con el dedo.- Muerto.-Me sonríe.
- Que?-
- Lo que oyes.- Se acerca al retrato de Claus.- Yo he venido aquí a recoger...-Levanta el retrato.- Lo que mi tío había escondido.- Saca un saquito negro pesado.- La caja al infierno.-
- La caja al que?- Me quedo boquiabierta.
- Ya me has escuchado.- La saca y la caja parece ser tallada a mano detalle por detalle.- Sirve para llevarte al mundo de los gimeras y obtener el poder absoluto sobre ellos.-
- Pero para qué? Un cazador tiene más privilegio que los gimeras.-
- Exacto Chloe, imagínate un cazador con el poder de dirigir a todos los gimeras.- Sacude la cajita.- Y ese seré yo.- Se me acerca.- Ahora, discúlpame. Creo que debo ir a buscar al hermano de tu querido novio.- Me da un beso en la mejilla y se va.
- Debo de volver corriendo a la cabaña.-
Nada más salir de la casa, me pongo a correr como loca. Todas las ramas se me vienen a la cara pero consigo apartarlas antes de tiempo. Veo una tenue luz de la cabaña, y vuelvo a correr a toda prisa. Una vez en el porche, golpeo la puerta con todas mis fuerzas.
- Chloe!- Me grita John.- Vas a romper la puerta, maldita sea!-
- Entra y prepárame un baño con agua caliente.- Me mira con pocos amigos. - Ya! Luego te explico.- Entro en la casa corriendo en busca de Alison.
- Alison!- Entro en su habitación y no esta. - Donde estas!-
- Aquí, que pasa?-
- Es tu primo...Lo acabo de ver en la casa de los Le Blanc!-
- La casa de mis abuelos?- Pregunta extrañada. - Como que en la casa de los abuelos?-
- Estamos cerca de su casa, es decir, en los montes Murray!-
- Como hemos podido llegar hasta aquí?- Se pregunta A.
- Y cómo es que Jamie haya sobrevivido?- Le miro a ella.
- Que es lo que te dijo?-
- Me dijo que Taylor había desaparecido tras perdernos, y que su padre, o sea tu tío, estaba luchando contra James.-
- Y Erick?- Me coge de los hombros. -Te dijo algo?-
- No...Se fue rápido y no me dio tiempo de preguntarle.-
- Vale...-Y una pequeña lágrima se le escapó de los ojos. - Espero que esté bien.-
- Lo estará, créeme. Ha sobrevivido a muchas cosas y esta será una de mas.- Le sonrío.
- Y para que necesitas una ducha?- Pregunta extrañada.
- Tengo que encontrar a Tygger, antes de que sea tarde.-
- Crees que metiéndote en la ducha la podrás encontrar?- Se toca el pelo, eso es que está pensando.
- Creo que si intento morir... La encontraré.- Los ojos de Alison se abrieron como dos ventanas redondas.- Estas loca!-
- Bueno...eso es una parte de la locura.- Le digo sonriendo. - La otras es que serás tú quien me intente ahogar.-
- Yo?! Pero estás loca?- Dice chillando.
- Has revivido, te acuerdas? Estas conectada con ese mundo, eso es lo que me ayudará volver. Pero tenemos que tener cuidado.-
- Que ha revivido?- Soltó John cuando se acercaba a la puerta de la habitación. - Como es eso posible?!- Se queda boquiabierto esperando a que le conteste.
- Creo que deberíamos contarle toda la historia.- Dice Alison mientras se ataba los cordones de sus pies.
- Si...deberíamos. - Le observo de tal forma que parece que lo estoy escaneando.- Pero antes me tienes que contar la verdad de tu amigo.-
- Ya te la conté.-
- Mentira. Fui a inspeccionar la zona y no había ni una rama rota. Asique empieza a contar.-
- Está bien... Sentaros.- Nos sentamos los tres y John empieza a contar.- Él vivía conmigo, en esta cabaña. Pero un día salió a inspeccionar la zona y se topó con un gimera. No era al lado de la casa, era en una urbanización que está por aquí. Como teníamos unos walkies, pues él me avisó de que había visto algo sospechoso en una casa. Entonces yo me mentalicé para lo peor. Unos cinco minutos después, me volvió a hablar diciendo que estaba herido. Yo cogí todo lo necesario para poder salvarle la vida, pero cuando llegué era ya muy tarde. Entonces...- Se frota la barba. - Entonces arrastré su cuerpo con cuidado y lo bajé al sótano para experimentar. - Nos echa un vistazo a las dos y sigue. - Sé que suena horrible. Pero era buen hombre, haría cualquier cosa para la ciencia, de verdad.-
- Lo entendemos, prosigue.-
- Está bien. Encerré su cuerpo en una celda porque no sabía cuánto tiempo tardaría en transformarse. Luego puse ese polvo en los barrotes para probar si funcionaba. Y varios días después el cuerpo de Cade, así se llamaba, se había convertido en una cosa asquerosa. Un gimera. Entonces se acercó a los barrotes y por primera vez pude observar de cerca a un gimera. Tenía ojos amarillos y una piel asquerosa, de color verdoso y con unas yagas que lo cubrían. Pero era distinto del que vio Cade en la aldea.-
- Como sabes eso?- Preguntó A.
- Porque antes de ser atacado me lo describió, estaba entusiasmado con poder verlo. Bueno, asique después de tocar ese polvo, su cuerpo empezó a convulsionar. No podía moverse. Ni producir esos sonidos raros, no podía hacer nada. Asique me lo apunte en la libreta, la hora de su "despertar" y lo que había metido en ese polvo.-
- Y qué es?- Le interrumpí.
- Es una mezcla de menta, sal y limón.- Sonríe. - Suena bien lo sé, pero eso les afecta.-
- Y cómo has llegado a ese mejunje?- Preguntó Alison.
- Pues probando. Como son sensibles, ya que para sobrevivir necesitan sangre, pues empecé a pensar en que es lo que duele cuando te lo echas en la herida. Y wuala! Después de varios días en la celda, murió por deshidratación. La sangre de Cade dejó de hacerse asique... Se fue.-
- Bueno...esto suena mejor, que lo que me contaste antes.- Le suelto en un tono tranquilizador.
- No sabía cómo reaccionarias.- Sonríe y se rasca la barba.
- Bueno... Ahora toca nuestra versión. - Salta Alison.
- Si... Empecemos.-
Tras contarle toda la historia de mis visiones, hasta llegar a la parte del hotel de Arthur, John no había dicho ni "mu". Solo de vez en cuando apuntaba ciertas cosas cuando se trataba de mis visiones con Tygger, o cuando Evan me provoca desmayos. Después empecé a contar sobre lo que pasó después.