Parte 1.
"¡A-ah!"
"¡¡Hiiii!!"
Alluriana y Kiseki gritaron a todo pulmón.
Frente a ellas, el "nuevo" mayordomo de Mila mantiene una sonrisa y brillos únicos. ¿Realmente ese es Teitoku? Su apariencia es la misma, su cabello sigue completamente desordenado, pero la atmósfera que desprende al usar esa clase de ropas no es propia de él.
Por lo menos la imagen que tienen ambas chicas cuyos rostros están a nada de desprender vapor así lo dan a entender.
Detrás de él, Mila no logra formular las palabras correctas, en primer lugar, está envuelta en la idea de que fue vista por ellas siendo cargada de manera tan vergonzosa por ese chico que aparenta no tener ni una pizca de delicadeza. En segundo lugar, por alguna razón la imagen que sólo ella vio -sin contar a Kiseki- está dando demasiadas vueltas por su cabeza.
El cuerpo de Teitoku, ¡es el primer chico que ve de esa forma desde que "volvió a ser" una chica! Por más que intenta borrar eso de su memoria sólo termina recordándolo con mayor detalle. De las tres chicas, lo más seguro es que ella sea la que tiene sus emociones más agitadas.
En cuanto a Teitoku, que dentro de su mente está riendo con un "Wahaha" parece haberle ganado cierto gusto al "cosplay" eso o quizás fue algo que siempre le llamó la atención y hasta ahora pudo cumplir esa fantasía.
Continuando en su rol del "mayordomo que alguna vez vi por televisión" llevó su mano izquierda detrás de su espalda y extendió su diestra hacia Kiseki que aún estaba tirada en el suelo.
"¿Ocurre algo, señorita? Parece que está un poco alterada."
Tomando la temblorosa mano de Kiseki, Teitoku la levantó al instante y revolvió su cabello.
Haciendo una pequeña reverencia terminó con su acto, era algo incomodo moverse de esa forma con tales ropas, pero era incluso más divertido ver como reaccionaban, así que no había de otra. Además, si ellas podían creer que realmente tenía los modales de uno, no sería tan difícil actuar así en la noche.
Jalando un poco el cuello de su camisa y corbata pudo deshacer la fuerza del nudo que hizo Mila y liberó la tensión en su cuerpo. Como lo pensó esa clase de ropas no eran su estilo.
"¿Y bien? ¿Parezco un sirviente?"
Subiendo un poco las mangas del abrigo para tener una mejor movilidad Teitoku volvió a desordenar toda su ropa, al menos de ese modo llevarla puesta no era completamente molesto.
Alluriana y Kiseki fueron incapaces de entender la situación así que ladearon sus cabezas con sus rostros expresando completa confusión.
Con un "Ehhh" ambas se miraron y luego arremetieron su atención hacia Mila.
"¿Qué está pasando aquí?"
La primera en preguntar sorpresivamente fue Alluriana, desviando su mirada Mila se puso algo nerviosa, debido a que es un asunto que sólo lo debe resolver ella -y Teitoku que se terminó involucrando por cuenta propia- no quiere que ellas se enteren hasta después de que todo termine, más que nada porque no quiere que se preocupen ni mucho menos que vean ese lado débil de ella.
Interponiéndose entre las chicas, Teitoku cerró su puño lleno de convicción y miró al lado vacío de la habitación lleno de euforia, por un segundo uno de sus ojos se tornó un poco más claro que el otro, pero nadie se dio cuenta de ello.
"Les daré un pequeño resumen, alguien quiere tomar a esta mi chica tonta y para evitar que eso pase el buen Emrys-san debe hacer todo lo posible para que ella no caiga en malas manos."
Por supuesto que esas no fueron las palabras de Teitoku, al menos no fue algo que dijo consciente de sí mismo. Merlín, que estaba disfrutando de la situación, tomó su cuerpo por un momento para prender una chispa entre ellos.
"(¿¡Qué diablos estás haciendo!?)"
"(Nada de nada~~)"
Alluriana no pudo creer lo que escuchó. Definitivamente Teitoku dijo que era más cercano a Mila de lo que todos pensaban.
Antes de poder llenarlo de preguntas, la primera que saltó a la acción fue Kiseki.
Tomando con todas sus fuerzas el cuello de la camisa de Teitoku lo zarandeó tanto como pudo, ya para ese momento Merlín le devolvió el control de su cuerpo por lo que él no opuso resistencia, así que fue movido bruscamente de un lado a otro.
"¿¡Por qué estás usando esas ropas!? No, en primer lugar, ¿¡qué clase de relación tienes con ella!?"
Teitoku prefirió evitar la mirada de Kiseki y comenzó a jugar un poco con su cabello sin darle mucha importancia a la brusquedad de la menor.
"Somos amigos, supongo."
"¿¡Entonces por qué dijiste que era tu chica!?"
"¿Se me trabó la lengua? Quise decir, esta chica tonta."
Encogiendo sus hombros optó por decir la primera mentira que se le vino a la mente, dentro de su cabeza podía escuchar a Merlín reír con un "Kukuku".
De tenerlo en frente y estar solos seguramente ya lo habría tratado de golpear con todas sus fuerzas.
Al liberarse del agarre de Kiseki, Teitoku intentó salir de la habitación, pero Alluriana se interpuso en su camino, con su mirada baja y jugando con sus manos trataba de mirarlo, pero cada vez que lo intentaba parecía que una fuerza invisible la hacía mirar a otro lado.
"¿Ocurre algo, Lu?"
"...¿Realmente no son nada?"
"Tch, escucha, yo nunca he tenido una pareja, ¿entiendes?"
La verdad, decirlo en voz alta fue extremadamente doloroso. Perdiéndose en sus recuerdos de las chicas que le hablaban sólo para obtener información de Yoshio y así tener oportunidad de salir con él, Teitoku cubrió su rostro con una de sus manos y se mantuvo cabizbajo por un segundo.
Notando ese extraño sentimiento que desprendía las demás guardaron silencio después de un "ohhh...".
No es como si ellas hubieran tenido una pareja antes, pero si lo pensaban un poco, debía ser una situación diferente si la comparaban con un chico que vino de otro mundo, ellas no tenían conocimientos de esa clase de cosas en su mundo, así que por la forma en la que reaccionó pensaron que eso era malo.
"Sólo olviden eso..."
Teitoku rodeó a Alluriana y de nuevo intentó salir sólo para ser detenido por la misma chica con un pequeño tirón en su ropa.
"¿Qué pasa ahora?"
"Tú...¿T-te gustaría tener una pareja?"
Esa era una buena pregunta, no sólo para él, sino también para Kiseki y Mila que prestaron su total atención a Teitoku.
Si quisiera tener una pareja... ¿Sería buen momento para continuar con lo que no pudo decir más temprano? Esto podría alentar a Kiseki de tener una respuesta positiva... Sin embargo, en dado caso de que él no lo quisiera, ¡entonces ella se tendría que esforzar mucho más para que la notara! No como su hermana menor, no como una amiga, sino como algo más, ese sentimiento que nació en ella desde hace mucho.
"Sí quiero tener una pareja" si Alluriana pudiera escuchar esas palabras, ¿qué debería hacer? Estar al lado de Teitoku es algo que la hace sentirse diferente que pasar el tiempo con las chicas detrás suyo, con Yoshio y las demás personas, ¿podría eso significar que lo veía más de una forma amorosa? Siendo sincera, no podía entenderlo, un sentimiento desconocido que la ha acompañado desde que ese chico quiso pasar el tiempo a su lado para aprender magia.
"Claro, me gustaría" ¿Eso sería algo bueno? Mila por su parte es alguien parecida a él en cierto sentido. Dejando de lado a su madre y padre, nunca ha entendido ese sentimiento, querer a alguien al punto de pasar tanto tiempo con esa persona, ¿no es lo mismo que estar al lado de su familia? Pero al mismo tiempo es diferente, de verdad no puede entenderlo, así que es sólo curiosidad, ¿tal vez?
Una pareja... Es un tema completamente incómodo para Teitoku que se la ha vivido siendo un solitario, sin contar los amigos que ha logrado hacer desde que llegó a este mundo, una pareja todavía sigue fuera de sus posibilidades, no es alguien que comprenda los sentimientos de las demás personas, tampoco entiende los suyos así que se podría considerar como un completo ignorante en eso, pasar el tiempo con una persona, enamorarse, por favor, ¡la única experiencia sobresaliente en eso son algunos mangas que leyó en su mundo natal!
Preguntarle algo así no es otra cosa más que lanzarlo a un mar infinito de emociones revueltas.
Pero, al mismo tiempo podría ser algo que lo ayudara a su cambio... Lu, una buena persona y amiga, alguien que no puede saber si se acercó a él por amistad o para obtener información de Yoshio.
Kiseki es como una hermana pequeña, alguien que debe cuidar para evitar que se involucre en problemas, al menos eso fue así antes de que muriera.
Y Mila... ¡Definitivamente nunca de los nunca!"
Siendo ese el caso.
"¿Qué cosas dices? Está más que claro que no sirvo para eso, me he vuelto alguien que sólo sabe resolver las cosas con sus puños, soy un bueno para nada que no tiene el poder necesario para proteger a sus amigos, haha ¿qué clase de chica se acercaría a mí de ese modo? Es una completa locura."
Si no tenía ni siquiera la fuerza para cuidar de esas tres chicas, ¿quién lo quisiera tener como pareja? Eso es lo más lógico que Teitoku pudo pensar.
Esbozando una sonrisa, le dio una palmada en el hombro a Alluriana y nuevamente trató de regresar a su rol de mayordomo.
"Si me lo permiten, señoritas."
Inclinándose un poco se dio media vuelta y por fin salió de la habitación, dando un paso al lado derecho del corredor se retiró con sus manos detrás de su cabeza, dejando a las tres chicas que no supieron si molestarse por lo pesimista que fue o estar enojadas por no haber tenido la respuesta que querían.
Sea cual fuere el caso, esa mañana fue algo agitada.
Interludio 1.
Sin saber qué decir por el pesimismo de Teitoku, Kiseki se cruzó de brazos y movió con fuerza su cabeza a otro lado con un "¡Hmm!" expresando su molestia.
Detrás de ella, Mila no quiso darle muchas vueltas al asunto, seguramente porque también hubiera dado una respuesta similar si se lo preguntaran. Resignándose, se puso a levantar la ropa que Teitoku dejó en el suelo con algo de vergüenza.
No obstante.
"Él no parecía haber mentido..."
Alluriana posó su mano en el hombro que Teitoku tocó. Forzando una sonrisa cerró la puerta y se recargó de espaldas sobre ella dejándose caer al suelo hasta sentarse, en respuesta a esto, Kiseki y Mila ladearon su cabeza por su comportamiento anormal.
"¿Qué ocurre, Lu?"
"Chibi, quiero estar segura de una cosa, ¿qué sientes por Tei?"
"Ah..."
Con sobresalto, Kiseki retrocedió un paso con su rostro completamente rojo, esa era una pregunta inesperada.
Pero teniendo en cuenta que nunca habían hablado de ese tema hasta el momento, era comprensible que quisiera saberlo, cubriendo la mitad de su rostro con ambas manos, respondió:
"Él... Es mi héroe, ¡Yo quiero estar siempre a su lado!"
"...Mila, ¿tú sientes algo por él?"
"¿Ah? ¡No, claro que no!"
Es un chico molesto, rudo e ignorante de lo que sienten los demás a su alrededor, si no fuera porque quiso iniciar su relación con ella desde cero. ¿Qué podría pensar? Desde el inicio nunca se llevaron bien, pero él...
Teitoku pese a tener una mala personalidad, es alguien que logra confundirla mucho, tiempo atrás dio su vida para que ella pudiera sobrevivir. Cuando se lo volvió a encontrar, no sabía que se trataba del mismo chico, pero él estando consciente de quien era ella y de la mala relación que tuvieron, aun así, la ayudó a destruir la maldición de la cual estaba presa, arriesgó su vida de nuevo por su bienestar y terminó más que lastimado... Por si fuera poco, hoy también la ayudará. ¡Sin duda no puede entenderlo!
Dejando de lado a sus padres y Alluriana, él es la primera persona que ha hecho esa clase de cosas por ella.
Inconscientemente Mila llevó su mano hasta su pecho y presionó su ropa con fuerza, su rostro parecía quererse tornar carmín, pero la molestia que sentía al recordar su mala personalidad lo evitaba, era contradictorio, sin embargo, verla así podría cautivar a un tercero.
"...Yo... Yo quiero ser más cercana a él, no importa si no es como su pareja, él es una buena persona incluso si lo niega, quiero que se dé cuenta de eso y no siga siendo tan pesimista."
En otro momento, si Teitoku no hubiese muerto, seguramente Alluriana habría intentado ser cercana de "ese modo" con él, pero ahora, como alguien que es mayor y tiene una visión diferente del mundo, no quiere que la persona que ella también ve como un héroe sea negativa consigo mismo. ¿Quizás sea ese el sentimiento que tendría una hermana mayor? Ya que él dijo que tanto Kiseki como ella misma son como una familia para él, eso la hace sentir feliz.
Con su mirada en alto Alluriana se puso de pie.
"Antes de que se vaya, quiero saber cómo se siente."
Desde que regresó han estado a su lado para compensar ese "tiempo perdido" durante los tres años que lo creyeron muerto, pero hasta ahora no se han puesto a pensar en lo que él siente, ¿realmente quiere irse? ¿Le molesta quedarse? ¿Por qué quiere irse? Son temas que no han tocado, pero de saberlos al menos podrían estar seguras de algo.
Con ese pensamiento, Alluriana se decidió a confrontarlo antes de que se marche.
Kiseki, que pudo comprender ese sentimiento, haría lo mismo.
Y Mila... Bueno, ella sigue sin comprenderlas.
Interludio 2.
Al salir de la habitación, Teitoku se encaminó en dirección a su habitación confundido por las palabras de Alluriana.
Sinceramente, hasta el momento nunca había pensado en tener una pareja, así que el hecho de que le preguntara si le gustaría tener una, bueno, está claro que lo tiene completamente confundido.
Una pareja... ¿Por qué se siente tan extraño pensar en ello? No porque nunca haya tenido una, más bien esto es causado por la inusual imagen de una mujer desconocida en su mente, la misma que vio hace mucho tiempo, alguien que pudo ver en medio de lo que en ese momento creyó que fue una ilusión.
"(¿Qué ocurre, chico?)"
"Nada, sólo no digas más cosas molestas de nuevo, ni tomes mi cuerpo sin permiso."
"(Oh~ Pero fue divertido.)"
"No quiero entender tu concepto de diversión..."
En un intento de ignorar a Merlín, Teitoku dio vuelta en un pasillo que da a los baños, lo mejor sería refrescarse un rato para calmar su mente.
Lamentablemente-
"Huh."
"Oh, Emrys, esa ropa luce bien en ti."
Albert pareció haber llegado de la nada y chocó con Teitoku, al parecer ninguno de los dos estaba prestando atención por donde iban.
Asintiendo un par de veces mientras jugaba con su barba, el Rey dio su punto de vista por la ropa de Teitoku, a pesar de que estuviera desordenada.
"¿En serio? Yo pienso que es más incómoda de lo que debería."
"Supongo que es así..."
Sin perder el tiempo, la mano de Albert se posó sobre la cabeza de Teitoku que arqueó una ceja algo confundido por la conducta del mayor, al mirarlo de cerca, él estaba sonriendo con algo de nostalgia, una sonrisa que podría compararse a la de un padre que está orgulloso de que su hijo haya encontrado la felicidad... Una vista que nunca pudo ver de sus verdaderos padres.
"¿Ocurre algo?"
"No es nada, sólo me he dado cuenta de que has cambiado mucho."
"¿Y cómo no? El chico que conocieron murió, yo no soy el mismo."
"Sí, tal vez tengas razón."
Para aumentar la sorpresa de Teitoku, Albert revolvió su cabello y luego le dio una palmada en el hombro antes de continuar caminando.
"Gracias por ayudar a mi hija, espero que puedas seguir cuidando de ella en el futuro."
Teitoku se quedó en silencio, volteando un poco pudo ver a Albert levantar su mano en señal de despedida y no sabría decir si sus palabras fueron para molestarlo o porque confiaba en él más de lo que creía.
Elleonora y Albert. ¿Qué diablos pensaban de él? Parecía que estaban decididos a pedirle que cuidara de su hija cada vez que tenían la oportunidad, seguramente lo veían como un niñero...
Bueno, sin importar el caso, no tenía motivos para seguir ahí en ese momento ni tampoco para ayudarlo más, ya había hecho bastante.
"Confían en la persona equivocada."
Con un "tsk" Teitoku sonrió con algo de arrogancia y metió las manos dentro de las bolsas de su pantalón antes de continuar con su recorrido.
Parte 2.
El día continuó de forma normal hasta que la molestia -conocida como Fionn- llegó al palacio para conocer a Mila, desde el momento en que Teitoku lo vio, su mente "de otro mundo" rápidamente lo etiquetó como el muchacho bonito que quiere tener a todas las chicas lindas como su pareja.
Su ropa resaltaba bastante, su cabello peinado de una forma tan poco natural que ni siquiera una mujer se tomaría tantas molestias de hacerlo, sonrisa de "galán" y cuerpo aparentemente entrenado listo para el combate.
Y complementando la mala imagen que tenía Teitoku de él, cuando Fionn llegó se saltó los saludos y tomó la mano de Mila para besarla como todo un "caballero" ignorando al resto de personas a su alrededor. Cabe mencionar que por un momento los corazones de Teitoku y Mila resonaron acompañados de un "Ugh" por lo molesto que era ese hombre, en otras palabras, ambos se asquearon por su personalidad. Lo peor de todo es que no era alguien joven, sin necesidad de preguntarle su edad, con facilidad podría superar los 30 años.
Para finalizar las malas impresiones, el "buen mayordomo de televisión" se interpuso entre ambos al tirar sus lentes al suelo y aparentar ser alguien que carece de buena vista para recogerlos, una escena que incluso hizo reír un poco a Albert, se podía notar que tampoco le agradaba ese sujeto.
A final de cuentas, ese día ha sido uno de los peores que Teitoku ha tenido, actualmente Mila, él, Fionn y su aparente mayordomo viajan en una carroza con dirección a la capital.
Desde que pasó el pequeño incidente del "muchacho con mala vista" Fionn se negó a pasar la noche en el palacio de Lowe y prefirió visitar uno de los restaurantes de la capital sólo con Mila, de no haber sido por la intervención de Albert, Teitoku se habría tenido que quedar, así que las cosas terminaron con ellos cuatro dentro de un carruaje.
Durante todo el viaje Fionn no ha dejado de preguntar cosas extrañas a Mila, la cual responde vagamente algunas e ignora otras, se puede notar lo incomoda que está con la situación, además de que el tono educado con el que habla no es propio de ella, lo más probable es que esté dando todo su esfuerzo para no insultarlo y traerle malos inconvenientes a su padre, esa actitud es de admirar, si se lo preguntaran a Teitoku él habría mandado todo al -censura- y ya lo habría golpeado de estar en su lugar.
Además, que ella esté incomoda puede que también se deba a las ropas que lleva puestas, una pequeña tiara que no combina con su "ordenado-desordenado" cabello, un vestido de una sola pieza y zapatillas con las cuales está más que claro no puede caminar bien.
Desde la perspectiva de Teitoku ella luce bien, al menos hasta que recuerda la personalidad que tiene y su modo habitual de comportarse, no sería una locura decir que la actual Mila y la "normal" Mila parecen dos personas muy diferentes.
"(En serio, que molestia.)"
Quejándose para sus adentros, Teitoku se cruzó de brazos mirando por la ventana, reconociendo un poco la zona, puede asegurar que se encuentran a nada de llegar al centro de la ciudad.
"(¿Qué ocurre? ¿Te molesta que ese hombre haya besado la mano de tu chica?)"
"(Para empezar, tú fuiste el que dijo algo así y a lo que me refiero es que ese tipo me da un mal presentimiento. ¿No se suponía quería conocerla? Lo mejor sería cenar junto a ella y el viejo.)"
"Podrías tener razón, pero no lo conoces como para dar algo por hecho.)"
"(Lamentablemente.)"
Finalizando su charla con Merlín el carruaje se detuvo y las puertas fueron abiertas desde fuera, el hombre de edad avanzada al lado de Fionn se levantó y bajó primero del vehículo.
Teitoku, que fue golpeado en las costillas por el codo de Mila, imitó al hombre y también se bajó.
Seguidos de ellos, Fionn y Mila bajaron como toda una "pareja".
Una vista que asqueaba a Teitoku principalmente por la actitud caballerosa del mayor.
"Bueno, he de decir que siempre me ha gustado lo acogedor que es Lowe."
Entonó Fionn respirando el aire de una forma exagerada, que de algún modo no se veía nada anormal teniendo en cuenta su forma extraña de comportarse.
Como si fuera una señal, junto a la sonrisa exótica de Fionn, el hombre de edad avanzada le entregó una pequeña caja.
Al abrirla, Fionn se movió con rapidez y tomó la mano de Mila, ella en respuesta quiso reaccionar de forma agresiva, pero se detuvo al darse cuenta de las consecuencias de sus actos, de mala gana dejó que él la tomara y sin pedir su consentimiento le colocó un anillo como si estuviera dispuesto a pedirle matrimonio.
Algunos "Ahhh" se pudieron escuchar de las personas que pudieron ver esa escena.
Mila, por alguna razón se sintió algo mareada cuando el anillo fue colocado en su dedo, pero prefirió ignorar la sensación pensado que se trataba de un efecto por lo poco acostumbrada que está a esa clase de tratos.
Delante de ellos, Teitoku se volvió a cruzar de brazos y bufó con fuerza mirando a otro lado.
"¿A qué lugar le gustaría ir a cenar, Lyumila-sama?"
Con un tono lleno de "encanto" Fionn rodeó con su brazo el pequeño cuerpo de Mila y comenzó a caminar, siguiéndoles el paso, Teitoku y el anciano mantuvieron su distancia.
Si no fuera por ese hombre que camina junto a él, Teitoku habría optado por seguirlos al mismo paso e incluso los habría separado, se suponía que estaba ahí para cuidarla, pero de no seguir el comportamiento de un mayordomo como el que tenía a su lado, Fionn se daría cuenta de que él no es uno.
¿Qué tan importante es la relación entre Lowe y Frague para que Mila se fuerce tanto a actuar de esa manera? Teitoku quiso racionalizar un poco la situación.
En este mundo donde las bestias y criaturas de leyenda existen, no tener armamento es algo que podría costarte la vida. Si los guardias no poseen las armas para proteger a la gente, los héroes no podrán hacer su trabajo solos, por muy fuertes que sean todos juntos, es imposible que cumplan con la misma función que cientos de miles de guardias.
Una ecuación se formuló en la mente de Teitoku, insultar a ese tipo "bonito" que tiene fuertes conexiones con Frague daría como resultado que las cosas necesarias para proteger a un Reino no fueran exportadas a Lowe y con el paso del tiempo el equipo que poseen se volvería inútil, en otras palabras, quedarían a merced de bestias y otros peligros.
"Ahhhh... (Así que ser de la realeza tiene sus contras, ¿eh? Lo siento por ti.)"
Con un largo suspiro Teitoku le dio su pésame a Mila desde sus adentros.
En cierto punto de la caminata, Fionn volvió su mirada al anciano y asintió, Mila no se dio cuenta de esto ya que trataba de prestarle la menor atención posible a ese hombre y Teitoku fingió ignorancia jugueteando con su cabello.
"¡Oh! Mis más sinceras disculpas, creo que he olvidado el equipaje de Fionn-sama en el carruaje... Disculpe mis modales, joven, ¿podría ayudarme a buscarlo?"
Deformando la expresión de su rostro Teitoku quiso negarse, pero primero le prestó atención a Mila.
"Puedes ir..."
La respiración de Mila se podía notar algo forzada, ¿quizás caminar con esa clase de ropas era demasiado para ella? No había una respuesta segura.
Con algo de duda, Teitoku hizo caso a sus palabras y comenzó a seguir al anciano que ya se había adelantado.
Lo último que pudo ver, fue la "amigable" sonrisa en el rostro de Fionn.
Todo indicaba que esa sería una larga noche.