Todo por la Mansión Poulston...

By angela_ortiz33

17.1K 594 256

¿Qué pasa cuando una chica zángana y perezosa, y un chico malcriado deben pelear por una Mansión a la cual am... More

Prólogo
Capítulo 1: Recién llegada, bueeeenas noches Londres!
Capítulo 2: El reencuentro
Capítulo 3: Acuerdos
Capítulo 4: Durmiendo con el enemigo
Capítulo 5: La "Reconciliación"
Capítulo 6: Conociendo a los chicos
Capítulo 7: La Última Cena
Capítulo 8: Un Paso Más Cerca al Perdón
Capítulo 9: I'm Into You
Capítulo 10: Una Cita Casi Per - Fect
Capítulo 11: El Comentario de la Discordia
Capítulo 12: Descubrimientos
Capítulo 13: Niñera S.O.S
Capítulo 14: Un Día de Perros
Capítulo 15: La Vecina
Capítulo 16: Mi Vecina es una Ninfómana?
Capítulo 17: We'll Be Coming Back
Capítulo 18: "Cagada ese Detalle"!!!
Capítulo 19: Especial Halloween Party ft Heart by Heart
Capítulo 19 Parte 2: Puro Balcony
Capítulo 20: La Primera Cita
Capítulo 21: Sorpresas
Capítulo 23: Bajo la Tormenta
Capítulo 24: El Inoportuno
Capítulo 25: The London Eye
Capítulo 26: ¡Mentira Guapetón!
Capítulo 27: Sólo Una Llamada
Capítulo 28: Johnnie Walker
Capítulo 29: ¿Su mamá sabe coser?
Capítulo 30: ¿Te Estudio o Te Trabajo?
Capítulo 31: Secretos
Capítulo 32: Depresión a Ambos Lados del Mundo
Capítulo 33: ¿Bebé, qué bebé?
Capítulo 34: Cali es valle, lo demás es loma
Capítulo 35: ¡Feliz Navidad!
Capítulo 36: "A Dormir Juntitos"
Capítulo 37: El Salsódromo
Capítulo 38: "Esos Días"
Capítulo 39: Cosas "Impuras"
Nota de autor
Capítulo 40: El Paseo de Olla (Parte I)
Nota de Autor 2
Nota de Autor 3
Capítulo 41: La Fogata
Capítulo 42: La Madriguera de los Conejos
Capítulo 43: Moments
Capítulo 44: Adiós
Epílogo
Agradecimientos
Nuevo Fanfic

Capítulo 22: Aguantándose las Ganas

292 12 0
By angela_ortiz33

Capítulo 22: Aguantándose las Ganas

*Narra Sandra*

-Espero que esta vez esté todo listo.- dice mirándome con desconfianza mientras se sube al auto. 

-¡Ay! No me molestes, a cualquiera se le puede olvidar el celular en la casa.- reprocho para que deje de mirarme así. 

-Sí, pero la gente normal se acuerda enseguida, no después de llevar media hora de viaje.- dice al encender el motor. 

-No recuerdo haberte dicho nunca que soy una persona normal.- digo con una sonrisa tratando de excusarme. 

-Es cierto, por eso me encantas.- exclama mirándome con sus ojitos brillantes.

- Cursi...- digo viéndolo con pesar.

- Está bien... entonces me ahorro el beso cursi que te iba a dar...- dice retirando sus ojos del camino por un segundo para mirarme.

- Ese sí te lo recibo...- admito, como dirían en mi país, con el rabo entre las piernas.

- No, ya no.- dice fingiendo indignación.

- Sí que te gusta hacerme eso, ¿no?- pregunto sabiendo que es a propósito mientras pongo cara de tragedia.

- ¿Qué cosa?

- Dejarme con las ganas...- digo cambiando significativamente el tono de mi voz, este hombre tiene una capacidad impresionante para hacer que me sincere, incluso en las cosas más personales y privadas. No puede evitar dirigir su mirada hacia mí y sonreírme de medio lado. Tomo impulso para levantarme a pesar de la presión del cinturón, y robarle el beso que me negó, en cuestión de segundos. Se muestra sorprendido, pero para nada disgustado, sonríe de nuevo.

- Aprendí de la mejor.- exclama. -¿Sabes una cosa? Creo que voy a llegar tarde al ensayo por culpa de tu celular.

- Perdón. Ya te dije que fue un accidente. No me lo eches más en cara.

- No lo haré, pero vas a tener que pagármelo...- dice en voz baja, y pasa su mano izquierda por mi pierna derecha desde la rodilla hacia arriba. Instantáneamente se me eriza hasta el alma, y se me estremece todo el cuerpo, me dan principios de taquicardia, y el típico temblor de cuando estoy nerviosa regresa. Mi reacción inmediata es darle una palmada en la mano.

- ¡LOUIS!- le grito con los ojos tan abiertos como me es posible. Se desvía del camino por mi causa.

- ¿Ahora qué hice?- pregunta sobresaltado. Le levanto las cejas.

- ¿Qué necesidad tienes de hacer eso?- digo tratando de disimular el tornado que sentí por dentro. Él detiene el auto, a duras penas llevamos media hora de viaje, a este paso llegaremos mañana a Londres.

- Val, no te entiendo, de verdad trato de entenderte, pero no puedo. Te quejas de que te dejo con las ganas, pero no te dejas querer, ni con palabras, ni con hechos. Así es muy difícil.- no está molesto, pero no suena contento. Debo admitir que él tiene razón. Me he convertido en toda una Clary Fray, calentando lo que no me voy a comer (aunque es bastante claro que tengo hambre), soy un asco de persona. No tengo idea de qué contestar. ¿Cómo decirle que quiero, pero no quiero? Si de por sí ya no me entiende, donde le llegue a decir eso, muere de confusión. Sigue viéndome como quien espera una respuesta, pero no puedo dársela.

- Wow... esa no la veía venir.- digo para darme tiempo y poder pensar en algo.

- ¿Es todo? ¿No tienes nada más que decir al respecto?- sigue expectante.

- Pues... ¿qué quieres que diga? Me cogiste desprevenida.- mejor me hubiera quedado callada.

- Precisamente por eso... ¿Crees que no me doy cuenta de lo que sientes cuando te toco, o cuando nos besamos?- me quedo perpleja sin poder sostenerle la mirada con la que me atraviesan sus perfectos ojos verdeazulados. Ahora sí me dejó sin palabras, la verdad yo esperaba que no fuera tan evidente, pero al parecer lo es, y mucho. En vista de que no voy a responder, toma mi mano. Desearía que no lo hubiese hecho porque todos los síntomas vuelven como si quisieran hacerme quedar mal. - ¿Lo ves? Lo sé porque a mí me pasa lo mismo, sólo que yo sí lo admito.- estoy desarmada, ya me dejó al descubierto, todo lo que diga podrá ser usado en mi contra.

- Louis... yo... Pensé que íbamos a tomar esto con calma... tú mismo dijiste que podías ser paciente.- reprocho.

- Eso fue lo que dije, y no lo niego. Yo jamás te obligaría a hacer algo que no quieres, pero... ¿Sabes por qué insisto? porque yo sé que tu también quieres, no sé qué sacas con tratar de ocultarlo.- trago saliva con fuerza, Louis otra vez está en lo correcto, ni yo misma puedo responderme sus preguntas. La calle en la que estamos es pequeña así que por más de que él se haya orillado, la está obstruyendo significativamente. Tomo valor para responder.

- Tal vez no estoy tratando de ocultarte algo a ti. Tal vez lo hago para tratar de ocultarme algo a mí misma, algo que todavía no me he podido explicar...- no puedo creer que vaya a decirlo, él se queda mirándome con la intriga que le brota por los poros, como la sensualidad de Zayn. -No lo entenderías... No quiero arriesgarme a decir algo que de pronto no quieras oír.- digo finalmente decidida a dejar salir lo que sea necesario.

- Pruébame.-  dice con firmeza.

- Lo que pasa es...- respiro profundo y me preparo para ver su reacción. - Louis, no me preguntes por qué ni cómo, pero creo que estoy...- termino la comprometedora oración con la cara tan roja como un tomate, pero el pito ensordecedor de lo que parece un camión gigantesco ahoga mi comentario, que no pienso repetir. Louis se ve obligado a ponerse en marcha de nuevo, saca la cabeza por la ventana y le grita enfurecido al conductor, nunca lo había visto así, se puso tan rojo como yo. Definitivamente este no fue el mejor lugar para tener esta conversación, o mejor, discusión.

- ¡¿Qué fue lo que dijiste?!- pregunta, su nivel de intriga no disminuye, todo parece indicar que no escuchó, mejor así, debe ser una señal del destino para que me quede callada.

- Olvídalo. Te cuento después.- miento. -Por ahora concéntrate en conducir, realmente quisiera que llegáramos vivos.- no opuso resistencia, sólo obedeció. Creo que fui un poco grosera, aunque no quise que sonar así.

Odio cuando las cosas se ponen tan tensas entre nosotros. Las siguientes dos horas de camino estuvimos en silencio, uno muy incómodo, fingí estar dormida para calmar un poco la situación, pero extrañé demasiado oír su voz, escucharlo molestarme, ver las caras que hace cuando se ríe.

Este viaje se me está haciendo eterno. Me "despierta" una llamada a mi teléfono, es Mariana.

- ¿Aló?- respondo.

-¡Sandri! Adivina quién ya llegó a la capital de Inglaterra.- dice con entusiasmo.

- No lo sé... ¿tú?

-  Sí, ¿Qué comes que adivinas?- responde en broma, pero no estoy de ánimo.

- Qué bueno...- exclamo sin mucha energía. Probablemente en otras circunstancias no habría tenido que fingir la emoción que me da saber que pronto nos veremos.

- Oye, ¿estás bien?- pregunta percibiendo al instante que algo anda mal.

- La verdad es que no. Ya sé lo que vas a decir, pero no quiero ni puedo hablar de eso ahora. ¿Te parece si cuando estemos ambas en Londres te cuento?- digo para que se dé cuenta de que mi actitud no tiene nada que ver con ella.

- Claro, no te preocupes. Espero que todo se mejore pronto. Hablamos más tarde, cuídate.

- Hecho.- digo a lo que ella cuelga la llamada.

**

Llegamos al hotel, recogen nuestras maletas. Aún no me he bajado, aunque debo hacerlo porque él tiene que seguir para llegar al ensayo; Paul va a matarlo por esa media hora de retraso. No quería causarle problemas, pero ya lo hecho está hecho, ahora me toca pensar en cómo enmendar el error.

- Perdóname por todas las molestias.- digo poniendo mi mano sobre la de él, pero ni siquiera me mira. - Te espero aquí en la noche, ¿está bien?- prosigo esperando escuchar su voz. Sólo se oye silencio.

- Después de todo lo que hablamos, ¿todavía quieres que regrese sabiendo cómo están las cosas?- dice con un tono bastante seco. No sé si me duele, o me preocupa lo que acaba de decir.

- Por supuesto que sí.- digo sin pensarlo dos veces.

- Entonces aquí estaré.- exclama más con un tono de resignación.

- Ya te extraño.- digo en voz baja, al besar su mejilla para posteriormente salir del auto. Al parecer de algo sirvió porque vi que trató de esconder una sonrisa que se dibujó sutilmente en sus labios, con eso me bastó para irme un poco más tranquila.

*Narra Louis*

No esperaba que se me saliera esa sonrisa, no estoy de humor para eso. Ojalá el ensayo sea interminable, tengo miedo de ver a Val de nuevo.  Quién sabe lo que me quiso decir cuando paré el auto. "Estoy..." ¿estoy qué?, no quiero ni pensar en la posibilidades porque de todo lo que se me pasa por la cabeza, nada me incluye a mí. Me siento frustrado porque a pesar de que tengo rabia y estoy confundido, no puedo dejar de pensar en lo mucho que me importa, y lo mucho que me enferma que tal vez lo que me oculta no tiene nada que ver conmigo. La quiero, y mucho, más de lo que hubiera llegado a imaginar, es más, creo que...

- ¿Cuánto tiempo más te vas a tomar para cerrar la puerta?- la voz de Niall interrumpe mis pensamientos inmediatamente, me atrevería a decir que en el momento indicado, ya ni sé qué pasa conmigo, debo estar enloqueciendo.

- ¿Qué estás haciendo aquí?- pregunto.

- Estaba comiendo algo en la cafetería, vi tu auto y decidí esperarte, de hecho me preocupé porque llevabas como 5 minutos mirando la puerta sin hacer nada.

- Gracias... sólo estaba pensando...

- ¿En Val?- responde al instante.

- ¿Cómo lo supiste?

- Deberías verte en el espejo, tienes una cara de enamorado que puede contigo. Estás en un estado deplorable.- dice entre risas, ignorando que para mí esa afirmación dista bastante de ser una broma.

- ¿Eso es lo que crees? Deberías ver la tuya... de verdad te estás poniendo más feo de lo normal, toda esa comida te está empezando a hacer daño.- cambio de tema, esto es algo que no pienso discutir con Niall. Me da un golpe en la  cabeza y se dirige al ascensor, yo lo sigo.

Tengo que aguantarme un sermón de Paul, de cual sólo escuché "Louis, ¡¿cuántas veces les he insistido sobre la importancia de la puntualidad?!..." y hasta allí procesó mi cerebro. Después comenzamos a ensayar. Llega la hora del receso y le hago señas a Liam para que conversemos. Nos sentamos en la sala de espera.

- Y entonces... ¿qué me cuentas?- pregunta.

- No sé qué hacer con Val... estoy realmente desesperado. Lo único que hace es quejarse de que nunca pasa nada, pero cuando trato que pase, siempre se resiste.

- ¡Ha! tú sí sabes lo que es ir directo al grano.- dice sorprendido de mi falta de preámbulos.

- Liam por favor, seamos honestos. No te hagas el santo.  Ambos sabemos que si de relaciones se trata, especialmente para los hombres, siempre está implícito ese detalle.- digo para dejarle claro que él no me engaña con su actitud de puritano. Él se ríe como quien admite que tengo razón.

- Créeme no eres el único que tuvo que esperar.-dice tocándose la barbilla - Porque haciendo cuentas, gracias a ustedes yo perdí mi oportunidad en mi cumpleaños.- termina frunciendo el ceño.

- Pero es distinto, estoy seguro de que Sam no se negaba todo el tiempo. Además, llevo tanto tiempo inactivo, que para cuando Val finalmente se decida a hacerlo tendré que tomar viagra.- digo con cara de amargura imaginándome la situación. Liam suelta una carcajada como si lo que dije hubiera sido graciosísimo. - No te rías, estoy hablando muy en serio.- reprocho para que reconozca la gravedad del caso.

- Lo siento.- dice ahogado. - Allí no tienes de otra, te toca aguantar.

- ¿Más? Llevo aguantando desde hace rato, no creo que pueda resistirlo. Al paso que voy, estoy es que le compro éxtasis y se lo echo en la gaseosa a ver si agilizamos las cosas.- exclamo pensando en qué tan difícil puede ser conseguir un buen proveedor en Londres.

- ¡Louis!- exclama mirándome con su cara de DaddyDirection.

- ¡¿Qué?! Sólo bromeo.- vuelve sus ojos a mí y levanta las cejas para hacerme saber que puede notar que miento. - ¡Eeeeh pues, ya! ¿Cómo te digo, Val?- digo como niño regañado.

- Ya te lo dije. Tienes que esperar hasta que ella esté lista.

- ¡Pero es que ella ya está lista! Sólo que no lo admite, ¿por qué estás de su lado?

- Hola... no pude evitar escuchar su conversación, creo que necesitan un sabio consejo de la voz de la experiencia (aunque es prácticamente imposible que alguien me rechace, de lo que se perdió JLo)...- el exagerado acento británico de Harry atraviesa el recinto.

- Styles... ¿por qué no me sorprende?...- digo casi para mí mismo.

- ¿De dónde saliste?- le pregunta Liam.

- Pues... digamos que he estado del otro lado de la puerta todo el tiempo.- lo miro mal. - ¿Qué puedo decir? me mataba la curiosidad...

- ¿Qué quieres?- le digo aún sabiendo la respuesta.

- Sólo quiero ayudar. Con que... Tommo... has estado calentón desde hace rato y no te han dado ni la hora....- exclama como si fuera motivo de orgullo para él. - JLo es toda una loquilla...- me quedo con las ganas de pegarle un puño que le rompa los dientes.

- Harry... si ese va a ser todo tu aporte, te puedes ir.- digo

- Me refiero a que tal vez te esté haciendo falta ser un poco más como yo. Si lo que dices es cierto, y sabes que ella quiere, pero se resiste, todo indica que debe estar bastante confundida. Lo que tienes que hacer en lugar de tratar de convencerla de que quiere, es mostrárselo, que ella misma se auto-convenza, así no quedas como el malo de paseo y todos ganan.- dice Harry como si fuera todo un experto en el tema, que de hecho lo es.

- Nunca pensé que diría esto, pero Harry... creo que tienes razón.- digo considerando lo ambiguamente cierto que suena lo que acaba de decir.

- ¿Te das cuenta? Deberías hablar de estas cosas conmigo y no con el señor santurrón.- dice mirando a Liam.

- Morrongo...- digo y sonrío pensando que es algo que Val habría dicho.

- ¿Mo qué?- pregunta Liam desubicado.

- Nada.- no quiero ponerme en la tarea de explicarle.

- ¡Muchachos, ya se acabó el descanso, a trabajar!- grita Paul.

- ¿Puedo sugerir que cantemos Little White Lies?- pregunta Harry.

- Esa es la actitud Harry, propositivos y con buena energía, así deberían estar todos los días.- responde Paul entusiasmado.

- Pásame tu teléfono.- dice Harry arrebatándomelo de la mano. Marca un número.

- ¿Pero qué haces?- digo exaltado.

- Hola JLo... no, no... Soy Harry... sí, él está bien, relájate un poco... lo que pasa es que él te quería dedicar una canción.- ¿cómo va a decirle eso? cuando llegue a ese hotel Val va a matarme.

- ¿Estás loco Harry? No lo haré, ¡mucho menos Little White Lies!- Paul, quien obviamente no entiende el contexto de la situación me fusila con la mirada, y no nos queda otra opción más que cantar.

“If this room was burning, I wouldn't even notice, 'Cause you've been taking up my mind, With your little white lies, little white lies.

You say it's getting late, It's getting late, And you don't know if you can stay, If you can stay.

But you, you don't tell the truth, No you, you like playing games.

Your hands touching me, they're touching me, And your eyes keep saying things, They say what we do, When it's only me and you, I can't concentrate.

That's all I'm thinking about, All I keep thinking about, Everything else just fades away.

If this room was burning, I wouldn't even notice, 'Cause you've been taking up my mind, With your little white lies, little white lies.

You say you're a good girl, But I know you would girl, 'Cause you've been telling me all night, With your little white lies, little white lies, With your little white lies, little white lies.

Back seat of the cab, We're in the cab, My lips getting so attached, They're so attached. Now you wanna make some rules, Now cool then we'll watch them break tonight.

I know what you want, And I've been waiting so long.

If this room was burning, I wouldn't even notice, 'Cause you've been taking up my mind, With your little white lies, little white lies.

You say you're a good girl, But I know you would girl, 'Cause you've been telling me all night, With your little white lies, little white lies, With your little white lies, little white lies.

I know you want it, I know you feel it too, Let's stop pretending, That you don't know what I don't know, Just what we came to do.

If this room was burning, I wouldn't even notice, 'Cause you've been taking up my mind, With your little white lies, little white lies.

You say you're a good girl, But I know you would girl, 'Cause you've been telling me all night, With your little white lies, little white lies, With your little white lies, little white lies.”

**

*Narra Sandra*

- ¿Puedes creerlo? ¡Me parece el colmo  que se haya atrevido a “dedicarme” esa canción! ¿Y sabes qué es lo peor? Ni siquiera tuvo el valor de hacerlo él mismo. Claaaaro, tenía que poner a Harry a hacer el trabajo sucio, como si él tuviera algo que ver en todo esto. Menos mal viniste porque necesito alguien que me comprenda.- exclamo enfurecida.

- Cálmate un poco. Sólo te dedicó una canción, ¿qué tan malo puede ser?- dice Mariana mientras me observa caminar de un lado al otro de la suite del hotel, como si la divirtiera verme así.

- ¡¿Qué tan malo puede ser?! ¿Alguna vez la has escuchado? Me dijo morronga entre líneas, ¡MORRONGA! Y yo que me sentía mal por tenerlo en stand by. ¡PUES QUE SE SIGA AGUANTANDO! porque primero me dejo de llamar Sandra Valeria, antes que hacerle caso al niño porque “está ganoso” y yo “me hago la santa”.- no puedo más de la rabia, cuando me veo en el espejo, parece que voy a explotar, y realmente no estoy muy lejos de hacerlo.

- Sandri… ¿no crees que estás sobreactuando?- dice neutralmente con una sonrisa.

- ¡NO LO ESTOY! ¡ESTOY BASTANTE TRANQUILA! SÓLO QUE ÉL NO ME ENTIENDE.- siento llamas alrededor de mi rostro.

- ¿Ya te viste?- exclama.

- Es que… es complicado, estoy muy confundida. Necesito tiempo para aclararme las cosas a mí misma, y no puedo hacerlo con él presionándome a toda hora.- digo, ya con inicios de migraña.

- Todavía no comprendo qué es lo que te confunde tanto. No me vayas a pegar, pero él tiene razón. Mira como te tiene, lo quieres. Él te importa. No veo cuál es el problema con eso.- dice más enredada que yo.

- ¡Deja ya de ponerte de su lado!- digo frustrada, ahora todos están en contra mía, hasta mis amigas.

- Aquí no hay lados Sandri, sólo una realidad. Lo quieres, pero no lo admites.- dice respaldando la pataleta de Louis.

- Él ya sabe que lo quiero, ya se lo he dicho, ¿qué más hay que admitir allí?- digo tratando de ser objetiva.

- Que tal vez no te basta sólo con quererlo, si sabes a lo que me refiero…- dice frunciendo el ceño como si le preocupara mi reacción. Qué  bien fundamentada está su expresión facial. Lo que dice sólo ayuda a tratar de confirmar lo que me he venido temiendo desde hace rato ya.

- Marianika, es imposible… no hay manera… apenas lo conozco…- tartamudeo por más de que quiera sonar firme.

- Si quieres mi opinión, te diré que creo que con lo que lo conoces ya basta. Lo quieres lo suficiente.- dice tomando mi mano para que me siente a su lado y deje de dar vueltas.

- ¿Y qué pasa si lo quiero más de lo que debería? Ni siquiera tenemos una relación formal.- reprocho, aunque más que a ella, me lo digo a mí misma.

- Los tiempos han cambiado. Lo importante es lo que sientes al respecto, no lo que son, o no son. Lo que yo pienso es que te preocupa lo implica el hecho de… ya sabes… estar con él.- dice tratando de esclarecer un poco mi perturbada mente.

- Es que no es posible sentir tantas cosas en tan poco tiempo. Vas a ver que tengo razón.- digo mientras tomo mi teléfono para llamar a Mary. La pongo en altavoz.

- ¡Sandy!- contesta Mary.

- ¡Hola! Te llamo para hacerte una pequeña consulta.

- Escúpelo de una vez que estoy medio ocupada.

- ¿Tú qué piensas de Louis y yo?

- De lo poco que sé, que te gusta muchísimo y que te estás dejando como coger la tarde.

- ¿De qué hablas?- digo entre risas sin entender.

- De que llevas mucho tiempo aguantándote las ganas, los dos lo hacen.

- ¡¿QUÉ?!- digo estupefacta, no sé porqué no se me ocurrió que Mary saldría con algo así. Muy bien Sandrita, tomaste como refuerzo a la señorita que se acostó con Harry Styles el mismo día que lo conoció.

- Sí, se te nota a leguas, y a él, ni hablar. Sólo te doy un consejo: concreta eso de una vez, deja ya de ocultar lo obvio, y dile a él que le mando a decir eso mismo. Tengo que colgar, ya me toca el turno en el banco y el guarda me está mirando mal por hablar por celular. ¡Besos!.- ahora sí quedé peor. Mariana muere de risa de ver cómo “se me volteó la torta”. No soy capaz de decir nada.

-  Entonces…- dice Mariana.

- Entonces me voy de aquí. Este lugar tiene malas energías, quiero ir a comer un helado a ver si cambiamos de tema.- digo mirándola para que le quede claro que no pienso discutirlo más.

- ¿Y a dónde se supone que vamos? No sé tú, pero yo no conozco esta ciudad para nada.- dice con un poco de preocupación.

- Pues yo tampoco, pero para todo hay una primera vez. Además, a eso vinimos aquí, ¿no? a conocer. Londres es bien grande, así que más bien comenzamos de una vez.- digo con la única intención de irme de aquí.

- Vamos pues…- dice ella, sólo por darme gusto,  no suelo enojarme ni salirme de mis casillas, así que no debe ser cómodo para Mariana verme en este estado.

- Ve saliendo, le dejaré una nota al pelmazo ese antes de salir, para que no piense que me fui a Westminster Abbey  a rezar el rosario desnuda.- digo con los restos de rabia que me quedan. Ella obedece. Mientras escribo, una sonrisa de malicia aparece en mi rostro, le hecho un poquito de perfume a la hoja, la doblo y salgo al lobby a alcanzar a Mariana.

Ya vamos a unas dos cuadras del hotel cuando recuerdo que olvidé mi celular (otra vez), de tanto pensar en todo se me pasó echarlo en el bolso.

- Marianika… se me quedó mi teléfono en la suite. ¿Me acompañas a ir por él?- pregunto con cara de perrito. Ella hace mala cara pero al final acepta, damos media vuelta y volvemos a caminar. Tenemos tanta suerte que del cielo gris que yace sobre nosotras se desprende el diluvio más terrible que haya vivido en años. No traje sombrilla y tampoco tengo el pelo arreglado, así que no me  importa mojarme. Mientras Mariana sale corriendo en dirección al hotel, yo conservo mi paso lento. No vale de nada correr si adelante también llueve, lo único malo de que me haya dejado sola es que me dio tiempo para volver a reconsiderar el asunto de Louis, y es algo que no quiero hacer pero tampoco puedo evitar.

**

*Narra Louis*

No sé cómo se habrá tomado Val la estupidez que se le ocurrió a Harry, creo que se va a armar Troya cuando entre a la habitación. Llego a la suite, miro a todas partes pero no hay rastros de ella en ningún lado. Voy a buscar la cama para recostarme un rato, pero en cuanto lo hago siento algo raro en mi espalda. Hay un papel doblado, huele al perfume de Val, tal vez la idea de Harry fue buena después de todo y arregló un poco las cosas, ¿por qué otra razón habría dejado eso allí? Abro el papel y hay una nota que dice:

“Mis Little White Lies y yo nos fuimos a hacer de las nuestras por Londres, no me esperes porque no sé a qué hora vuelva.”

Y con eso, damas y caballeros, confirmamos que no hay que hacerle caso a Harry  Styles en sus concejos de romanticismo que sólo a él le funcionan. Creo que todo apunta a que Liam tiene razón, la única que me queda es esperar. Tomo un abrigo y salgo a la calle a buscar a Val, sabiendo cómo es ella, lo más probable es que esté en la heladería más cercana, no quiero que se pierda. Tomo el ascensor para bajar hasta el lobby, el sonido de la lluvia me hace imaginar que el cielo se debe estar cayendo, como cosa rara en Londres.

Cuando llego a la recepción, para mi sorpresa Val entra empapada por la puerta del hotel, se queda mirándome con una combinación entre alegría y rabia de verme. Yo tampoco sé cómo reaccionar, me alivia que esté bien, quiero ponerle mi abrigo para que se caliente un poco y deje de temblar, pero después todo lo que ha pasado hoy, no quiero ser el primero que hable, y todo parece indicar que ella tampoco. Nos acercamos el uno al otro y nos quedamos viendo fijamente sin decir nada, con mil sentimientos encontrados.  Finalmente ella puede conmigo, la cubro con mi abrigo y mi debilidad se expresa en las palabras que salen de mi boca.

- Pensé que te ibas a tomar más tiempo "haciendo de las tuyas".- exclamo con cierto desdén.

- Siento mucho no cumplir tus expectativas, aparentemente jamás lo hago.- dice reprochándome.

- ¿Y ahora eso a qué viene? Tú fuiste la que dejó la nota.- replico.

- Tú fuiste el que me insinuó que soy una morronga.- dice frunciendo el ceño.

- Dime en qué momento hice algo así porque yo no lo tengo presente.- reclamo molesto.

- ¡¿Te parece poquito haberme llamado para cantarme Little White Lies con todos tus amigos?! Ellos no tienen por qué enterarse de lo que pasa o deja de pasar entre nosotros.- dice furibunda, veo cómo los ojos de todos en el lobby se dirigen hacia Val y yo.

- ¡Eso fue idea de Harry! Yo no quería hacerlo, él tomó mi teléfono, por qué crees que fue él quien habló y no yo.- digo levantando la voz.

- Claro que fue Harry... Tal vez si no le hubieras dicho nada, no habría sido necesario que un womanizer te aconsejara sobre nuestra relación.- el lugar se empieza a llenar de gente que observa con atención nuestra discusión.  

- Te aseguro que tú también lo has hablado con tus amigas. No creas que no lo sé.- digo.

- ¡Sí, pero ellas no te llaman a tu teléfono a decirte que te haces la mosquita muerta!- levanta mucho más la voz, ignorando que empezamos a tener un público parecido al de mis shows con One Direction.

- Baja un poco la voz, la gente está mirando...- le digo para evitar que esto se convierta en primicia de las noticias de farándula.

- ¡Pues no lo haré! ¡Si quieren oír que oigan! Ya lo sabe toda tu banda, ¿qué diferencia hay con que lo sepan las personas de este hotel?- dice molesta haciendo gestos con las manos, y sin moderar el volumen.

- Val, no es que quiera divulgarlo, sólo que de verdad me preocupa lo nuestro.

- ¿Pero qué es lo que tanto te preocupa? ¿Por qué tienes que presionarme en todo momento? Eso me hace sentir incómoda, ¿a caso no te das cuenta?

- No es que quiera presionarte, al menos esa no es mi intención, nunca lo ha sido. Me preocupa que no te importe lo suficiente. Me preocupa que todos tus rechazos signifiquen en el fondo que te diste cuenta de que no te intereso.- me sincero, dejé salir más de lo que debía. Pero ya qué más da.

- ¡¿Cómo puedes decir eso?!- grita con indignación.

- ¡Entonces dime qué es lo que pasa, porque yo no entiendo! ¿Qué es lo que me ocultas? ¿Qué puede ser tan difícil de admitir? - exclamo ya al borde de la desesperación.

- Mira Louis, es tan simple como esto: no he podido admitir ni a mí misma, que en este tiempo de nada que hemos compartido juntos ¡ya estoy enamorada de ti!-  me quedo frío, todo el mundo está boquiabierto, hasta hay gente grabando con sus teléfonos celulares. Val se puso pálida, me quedo viéndola impactado, noto cómo progresivamente se le llenan los ojos de lágrimas que está decidida a contener. - ¿Eso es lo que querías oír? ¡TE AMO LOUIS WILLIAM TOMLINSON!- no puedo creerlo se me volvió a adelantar, por segunda vez consecutiva es ella quien lo dice primero.

___________________________________________________________________

Hola a todos los lectores, espero poder publicar otro capítulo este fin de semana como un especial por el concierto de apertura del WWAT en Bogotá, Colombia. Por allá estuve viendo a los nenés y morí de amor, así que quiero compartir todo lo que viví con ustedes. Quiero agradecerles de todo corazón por todo el apoyo, y los buenos comentarios que cada vez me impulsan más a seguir escribiendo de la mejor manera que me es posible para que puedan disfrutar los capítulos. Ojalá les haya gustado este. Comenten, voten y compartan. Saludos, Angela.

Continue Reading

You'll Also Like

11.1M 262K 94
Me llamo _____ Payne. Sí, la hermana menor de Liam Payne y madre de una niña de un año y medio llamada Noa. Mi vida siempre ha sido difícil, nunca me...
2.7K 59 30
Blanca es una joven cantante. Ella y sus amigas fueron grandes Directioners, fans de One Direction, tiempo atrás; han tenido que olvidar un poco su l...
197K 11.8K 44
Nueve hombres, dos bandas, una chica, un sueño, un amor y miles de sentimientos.  Esta es la historia de como una simple fan llega a ser la herm...
161K 6.7K 75
Ella una chica común y corriente con el sueño más grande conocer a One Direction y más a Louis Tomlinson. El un gran cantante conocido por todo el mu...
Wattpad App - Unlock exclusive features