Pecados Fantasmales

By Redsunshine34

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Muchas cosas cambian con los años, y en tres pueden pasar muchas cosas... Después de encontrar a Gene, Oliver... More

Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 16
Capítulo 17
Capítulo 18
Capítulo 19
Capítulo 20
Capítulo 21
Capítulo 22
capitulo 23
Capítulo 24
Capítulo 25
Capítulo 26
Capítulo 28
Capítulo 29
Capítulo 30
Capítulo 31
Capítulo 32
Capítulo 33
Capítulo 34
Capítulo 35
Capítulo 36

Capítulo 27

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By Redsunshine34

Capítulo 27
Primer incendio...

El verdadero Hospital

-Diálogo-

-Diálogo en inglés-

-Diálogo en italiano-

-(pensamientos)-

"Texto que leen los personajes"

...

Oliver bajo de su auto hecho una fiera. Su enojo no le permitió percatarse de los cambios en el ambiente de la guardería. La ligera frialdad e incomodidad que se sentía en la guardería se había minimizado, pero la cólera del pelinegro es más fuerte que su empatía al medio.

El muchacho camino por los pasillos a un paso firme y veloz. Abrió la puerta del cuartel con fuerza, asustando a casi todos los que estaban adentro.

La mayoría dio un brinco en su sitio al escuchar el ruido de la puerta hacer abierta, cuando vieron al pelinegro entrar con un aura sombría rodeándolo a todos se les puso la piel de chinita, menos a le pelinegra sentada tras el escritorio.

-Yo Naru-chan - saludo el monje, tratando de aliviar el ambiente. Sin embargo, el hombre no pudo más que hacerse chiquito y esconderse detrás de la mujer a su lado ante la mirada tan "linda" que le dedicó Oliver.

A Ayako le resbala una gota de sudor en la nuca ante la acción del monje. La mujer se sacude un poco para quitarse de encima al hombre que se esconde de un adolescente detrás de ella.

-No seas cobarde, monje - gruñe la mujer en tono bajo, aun tratando de quitárselo de encima- es solo un adolescente gruñón, enojado porque lo alejamos de la chica que le gusta para que venga a trabajar.

-Corrección. - Murmura Houshou en respuesta a la acusación de la mujer- es un adolescente gruñon, enamorado y enojado que posee habilidades psico-quinéticas que fácilmente puede utilizar para romperme el cuello y que nadie se dé cuenta de que fue él. - indica el hombre, con voz sabionda y sin dejar de murmurar. Aunque el monje susurra, los que estaban cerca de él fueron capaces de escucharlo con claridad. Una gota de sudor resbala por la nuca de la mayoría, mientras que a Ayako y Naru se les instala un tic nervioso en la ceja derecha.

-¿Y crees que escondiéndote detrás de mi podrías huir de la psicoquinesia de Shibuya, ah monje descerebrado? - gruñe la mujer, provocando que una sonrisa nerviosa aparezca en el rostro del monje.

-Pues...

-Y además, eres un imprudente. Comentar algo como eso cuando No todos en la habitación tienen conocimiento de tu ya sabes que...- la mirada amenazante Ayako fue suficiente para que Houshou recordara ese pequeño e insignificante detalle

La sonrisa nerviosa del monje se ensancho por su rostro, incluso comenzó a reírse de una forma que indicaba nerviosismo.

-Ups...

-Imbécil- dice la mujer antes de meterle un cocotazo al hombre- ¿tienes ese cerebro de adorno o qué? ¡pudiste -

-Silencio.

Ayako y Houshou se callan de golpe, obedeciendo la orden de Oliver. El aura que desprende el mismo joven les causa un frío terrible, el muchacho da miedo enojado. Oliver camina hasta su escritorio, donde se encuentra luciel acostada sobre la mesa.

La pelinegra tienes los oídos cubiertos por unos audífonos. Tapa sus ojos con su brazo derecho, mientras el otro reposa sobre su vientre. Al verla quieta como estatua y escuchar el alto volumen de los audífonos, Oliver suelta un suspiro aliviado. Al parecer la pelinegra está dormida, o en caso de que no, los audífonos están tan altos que duda que los escuche.

-(¿habilidades psicoquineticas?) -detrás de su brazo, Luciel levantan una ceja - (es la primera cosa interesante que dicen)­- cuando siente movimiento a su derecha, frunce el ceño- Ya era hora. - comenta con desdén, quitándose el brazo de la cara. Voltea a ver a Oliver con una mueca de absoluto fastidio, sin pararse de la mesa. - ¿te divertiste con Mai? Porque mientras tú andabas jugando, yo tuve que soportar las estupideces de tus empleados mientras esperábamos que tú horrorosa cara apareciera por la puerta. - Reprocha la muchacha, sentándose en la mesa - te recuerdo que no hago esto por caridad. Así que no estoy dispuesta a retrasarme por gusticos tuyos - Luciel se pone de pie de un brinco y se pone frente a Oliver, mirándolo amenazante - vuélveme a dejar esperando de esta forma, y te juro que...

-Ahórrese sus juramentos. No tengo tiempo para ellos, Levine- Naru pone los ojos en blanco, y pasa de largo a la pelinegra. - Lo que haga o no, no es de su incumbencia, menos el tiempo que le dedique. Pero mientras usted estaba jugando, yo estaba trabajando.

-¿y por culpa de quién me quede perdiendo tiempo? - pregunta de forma figurada, colocando los ojos en blanco- pues tuya, que no estabas aquí para recibir la información de Mori y más con esa maña de que la información debe llegar primero a ti.

-No eres quien para reprocharme el uso de mi tiempo. Menos para decirme como dirigir a mi equipo. - contesta cortante Oliver, mientras toma asiento en su silla con una molesta Luciel frente a su escritorio.

- te recuerdo que yo no soy de tu equipo. No estoy para desperdiciar mi tiempo jugando a "simón dice" con un montón de novatos en el negocio de lo paranormal. Sino para resolver un caso para la tranquilidad de una colega.

-No. Usted está aquí para garantizar la tranquilidad de su colega, quien pertenece al grupo de novatos al que usted aseguro poder proteger mientras realizábamos la investigación- contradice Oliver a Luciel, implementando cierto sarcasmo en los últimos sustantivos. - pero yo no requiero de sus servicios, la mantengo aquí por la tranquilidad mental de la misma colega que usted y yo tenemos. Así que si mi manera de trabajar le estresa e irrita, déjeme recordarle que quien está a cargo soy yo y usted es libre de retirarse y no volver hasta que terminemos o se presente el caso, la necesitemos. - finaliza Naru serio y firme, mirando de manera penetrante a la iracunda francesa delante de él. El pelinegro esconde sus labios torcidos detrás de sus manos entrelazadas, pero su ceño fruncido es señal de su molestia. - lo cual dudo mucho que ocurra.

Luciel frunce el ceño, tuerce los labios y aprieta las manos hasta convertirlas en puños y encajarse las uñas. El rostro de la muchacha muestra una gran indignación y coraje.

¿Cómo se atrevía ese bastardo a hablarle de esa manera?

Luciel pensó que debería darle un escarmiento. Una linda cicatriz en ese rostro tan blanco sería una buena demostración de quien verdaderamente mandaba en esa habitación, pero no podía. Si Shibuya se presentaba ante Mai con una cortada echa por el arma de luciel, la castaña estaría furiosa y por mucho que a Luciel le costara admitirlo, la fuerza monstruosa de Mai le espantaba.

La más joven inhalo profundo para calmarse y prosiguió:

-Eres un imbécil si crees que tu equipo es tan autosuficiente como piensas. - comenta déspota la muchacha, levantando su mentón en un gesto soberbio - sin el sacerdote, sin Mai, y en estas fechas de enero, tienes una gran desventaja ante lo que sea que este en esta guardería de porquería. Tú ya habrás sacado cuentas de que estoy hablando si eres tan listo como afirmas que eres. - fueras las últimas palabras de Luciel antes de darse la vuelta y colocarse contra una pared, con los audífonos puestos.

Naru frunce el ceño antes las palabras de Luciel, por supuesto que sabe a qué se refiere. Sin Mai y sin John, no tiene un aliado que lo relacione con la iglesia y le consiga un exorcista con rapidez. Sin ellos dos, perdió contacto con un aliado poderoso. Le caga, pero Luciel tiene razón en ese punto. Tiente una gran desventaja

Los demás, quienes se mantuvieron en silencio, se miran incomodos entre sí. Houshou trata de controlar una sonrisa nerviosa, mientras que Ayako y Masako se miran nerviosas entre sí. Madoka clavo su mirada sobre Luciel. Una mirada analítica, que detonaba curiosidad por ese individuo que había mostrado una actitud muy inusual con Oliver.

Al sentirse observada, Luciel voltea, topándose con la mirada de Madoka. Luciel se la sostiene con frialdad. La mujer sonríe de forma ladeada, esa mirada era la de una fiera.

-Madoka.

La mencionada rompe el contacto visual con la cazadora para voltear hacia el muchacho. Su sonrisa se ensancho, mostrándose angelical.

-Tu amiga me agrada, Naru-chan.- comenta amorosa, sonando como una hermana mayor. - Una completa fierecilla. Es muy adorable

-Pff.- Houshou hace intensión de reírse ante el comentario de Madoka, pero Ayako le mete un codazo para evitar que se ría. Una gota de sudor resbala por la nuca de Lin y Masako, mientras que Naru solo le envió una mirada fulminante a Madoka.

-La información, Madoka. No tengo tiempo que perder.

-hai, hai~

Madoka se levantó de su asiento, llevando la carpeta que traía en sus brazos hasta Oliver, quien apenas la recibe comienza a revisar la información. Desde su puesto, Luciel pone los ojos en blanco.

-(no tiene tiempo para el trabajo, pero si para Mai... Imbécil) - la muchacha se abstuvo de soltar el comentario, nada más para no formar un problema y perder el tiempo en él.

Cuando Oliver termina de leer los documentos, levanta la vista hacia Madoka, indicándole con esta que empiece a explicar.

- La información que encontré no fue mucha, pero si interesante. Al igual que las circunstancias en las que la encontré - comenta la mujer, luego de tomar asiento nuevamente. - En el primer incendio, hubo una doble publicación en el periódico. El primer lote de periódicos salió en horas de la madrugada, a pocas horas de haber sido tratado el incendio. El segundo, pocas horas más tarde, pero con notables diferencias en el artículo del incendio. - Madoka toma dos copias de un recorte de periódico. - En el primero si hubo especificación en el número de víctimas, y si bien no se dieron a conocer sus nombres, fue más generoso con la información:

..."a altas horas de la madrugada, el abandonado hospital Tsuki fue reportado en llamas, cuando unos campistas observaron el humo y las llamas desde el cerro cercano al hospital. A pesar de que la instalación se encontraba abandonada desde hacía casi 30 años, el incendio se llevó cinco víctimas fatales entre las que se encontraban 3 jóvenes adolescentes y dos niños pequeños, de los cuales uno de ellos era un niño. Las demás víctimas fueron identificadas como femeninas."

"los cuerpos oficiales, sugieren que pudo tratarse de un acto de vandalismo, pero ante la presencia de dos niños pequeños. Descartan esta idea, y afirman no tener más comentarios sobre el motivo de las presencias civiles. Mientras que el cuerpo de bomberos sugiere que el incendio se provocó debido a algún objeto encendido que propago el fuego por todo el hospital, pero la presencia de las cinco víctimas dentro del edificio los desconciertan"

Cuando termina de leer, Madoka levanta la vista hacia el equipo que la mira con atención.

-¿no habías dicho que no había nada sobre las víctimas?- pregunta Houshou confundido, frunciendo el ceño levemente. -

-No lo hay en información actualizada. - responde la pelimagenta tranquila - cuando sacaron el segundo tomo de periódicos, que este si fue revisado antes de la publicación, censuraron gran parte de la información sobre el incendio: escondieron la información sobre las victimas con respecto a su edad y sexo, las opiniones de los cuerpo policiales y de bomberos fueron "revisadas" y cambiadas, al igual que ciertos detalles sobre la localización de los cuerpos- la mujer toma la otra copia en su mano y se aclara la garganta. - en el segundo tomo de periódicos, que fue el esparcido por tokyo y reenviado a todo Japón, indico que: El motivo del incendio fue una explosión ante una fuga de gas, las cinco víctimas del incendio era desconocidas y que murieron fuera del hospital debido a la onda de aire caliente, que nunca estuvieron dentro del edificio y...que las opiniones de los cuerpos de emergencia fueron calladas. - Resume la mujer seria - claramente, es una gran diferencia entre el primer tomo y el segundo. Además que debo señalarles que el ejemplar del primer periódico lo conseguí de suerte, dentro de un libro muy viejo de registros de accidentes. El cual, no fue "actualizado" pues se "perdió" durante mucho tiempo.

Luciel arquea una ceja, disconforme con la última frase de Madoka.

-¿Se perdió? - repite la pelinegra, captando la atención de la mayoría. - dirás que fue escondido. Una censura de ese tamaño, en un periódico publicado a nivel nacional y luego, re-impreso y vuelto a esparcir no se hace solo porque sí. Y nadie que quiera esconder algo dejaría pasar la existencia de ese registro.

- Y tienes razón.- responde la mujer asintiendo levemente - al mes, el libro fue reportado como robado y se indicó que el valor de la información a partir de ese incendio era nulo. Y que no serían más que inventos del responsable. Pero como nos podemos dar cuenta, es una clara fachada para confirmar la información del segundo periódico.

Todos asiente de acuerdo con Madoka, la información del segundo estaba tan transformada que era una clara censura para tapar algo.

-¿entonces como conseguiste el libro?- luciel levanta más su ceja de ser posible, no muy convencida. - más bien, ¿Cómo lo conseguiste sin que tuviera ninguna transformación en los datos del incidente?

- Pues estaba muy bien escondido en el fondo de la biblioteca, y me lo dieron porque supuestamente estaba buscando información sobre el 6 de agosto del 45. Después de que me lo entregaron, me advirtieron lo del 92, y que no se molestaron en actualizar el libro pues cuando lo recuperaron habían pasado 24 años. Por lo cual la muchacha que lo recibió solo lo guardo, sin leer el contenido - explica la pelimagenta, encogiéndose levemente de hombros.

-¡Gracias despreocupación juvenil! - comento Ayako en voz baja, mirando el cielo- no pensé que el desinterés de los adolescentes sería tan útil para nosotros.

Houshou asiente de acuerdo con la mujer.

Luciel frunce otro poco el ceño y aprieta lo labios. Eso es poco, muy poco.

- ¿Algo más? - pregunta la muchacha con sequedad, captando la atención nuevamente. - no se puede trabajar con una información tan escasa. Es ofrecerse en bandeja de plata. - recalca seria, dejando su postura desinteresada. - ¿Qué más tienes, Mori?

Madoka arrugo levemente la nariz ante la actitud de la pelinegra, detonando algo de molestia. Gesto que no pasó desapercibido para Lin, quien también mira a la cazadora con advertencia ante su forma tan poco respetuosa para dirigirse a la pelimagenta.

-no desesperes, Levine- san - responde la mujer, sacando unas copias de otro periódico viejo. - En un periódico de seis meses después del primer incendio. Encontré tres interesantes dedicatorias a tres jovencitas fallecidas- explica la mujer, pasando una copia del periódico al grupo. Al instante todos se amontonan sobre Ayako, quien recibió el periódico, para ver el mismo. - como verán, les marque a las tres adolescentes más sobresalientes: Aishi Aika y Megu, y Mishu Tomoyo, de 16 y 17 años respectivamente.

-¿y esas tres muertas que tienen que ver con nosotros? - pregunta Luciel arisca. - ¿son estas las huevonas que tienen la culpa de todo este desastre? - la pelinegra levanta la vista hacia Madoka, mirándola con una ceja arqueada. Madoka asiente levemente seria, mientras los demás hacen un gesto de enojo ante las palabras de la muchacha, incluso Masako le mostro una mirada molesta.

-Ten más respeto, Levine-san. - Reclama la médium - ¿siquiera te enseñaron a respetar a tus semejantes?

La cazadora suelta una risa burlona, antes de dirigirse a la médium- No me enseñaron a respetar, porque mi respeto se gana. Y estas tres estúpidas de mierda ni siquiera las he conocido y ya sé que ni en mil años se ganarían el mío - La francesa se encoge de hombros. - y de paso que de alguna forma son las responsables de que yo este encerrada aquí con ustedes ¡y no piensen que no disfruto estar sentada todo el día sin hacer un carajo! Es solo que preferiría estar en mi casa, viendo a mi perro cagarse en cada esquina de la casa. - dice con indiferencia, pero el fastidio en sus palabras es palpable.

Ayako y Houshou se miran de reojo incomodos, si bien están indignados por las palabras de la muchacha, quien les preocupa es la molesta médium que tienen al lado.

Masako aprieta la mandíbula mostrando enojo, antes de levantarse para no verse tan pequeña frente a la francesa- Por lo menos muestra la decencia del respeto por los muertos.

-¿respeto por los muertos? ¿Y eso que?- dice Luciel, mostrándose burlona-Los muertos tienen el respeto que se ganaron en vida. No es mi culpa que esas idiotas se mataran en un hospital abandonado-

-Eh, de hecho...no estoy 100% segura si...

-¡tú ni siquiera sabes si eso planeaban hacer!- reclama Masako indignada.

-Ay, por favor - exclama la muchacha poniendo los ojos en blanco - ¿quién va a un hostipal abandonado solo porque si? Es muy fácil adivinar que las estúpidas querían hacer algún ritual o algo por el estilo, secuestraron a los dos bastarditos que les han estado rompiendo los cojones desde que llegaron, los mataron, y luego se mataron ellas , quemando todo el hospital en el proceso - argumenta Luciel, detonando fastidio. Masako aprieta la mandíbula y los brazos a sus costados, cuando abre la boca para protestar Luciel la interrumpe - Y a todo esto, deberías ubicarte. Estas viva, lamentablemente no estas muerta todavía...

-Es suficiente, Levine. - dice Naru serio, observando la espalda de la pelinegra.

-Y hasta entonces, deberías colocarte del lado de los tuyos ¿no crees? -Ignorando olímpicamente a Oliver, Luciel sujeta a Masako del mentón, haciéndola levantar el rostro un poco, al ella ganarle por unos centímetros. - deberías enojarte con los muertos que por sus estupideces nos tienen a nosotros, los vivos, perdiendo el tiempo para quitárnoslos de encima. Después de todo, los muertos no te van a defender con la misma pasión con la que tú lo haces.

-¡Oye, suéltala! ¡Es suficiente! - intervienen Houshou, haciendo intento de acercarse, pero una mirada de reojo de luciel lo paraliza en su sitio.

La cazadora acerca sus labios al oído de la médium y susurra:

-Y tal vez deberías aprender a dirigirte a tus superiores. Aquellos que, claramente, somos mejores que tú.

Seguido de esto, se separa lo suficiente para mirar a la chica a los ojos un par de segundos. - ¿no lo crees?- Una sonrisa torcida aparición en el rostro francés. Luciel le da un par de palmaditas suaves en la mejilla, la suelta y vuelve a su posición original, recostada en la pared y mirando por la ventana.

Masako, por otro lado, ella permaneció en su lugar, temblando levente de un frío que la invadió desde lo profundo de su ser ante el miedo que le provocaron esos ojos violetas. Tan intensos y tan oscuros. La muchacha traga duro y se cruza de brazos, abrasándose a sí misma en busca de calor.

Houshou es otro que tiembla levemente. La mirada de esa niña era demasiado espeluznante, pero lo que lo hizo temblar fueron esos ojos violeta. Al igual que Masako, quedo frío de solo verlos.

Los demás se miran incomodos entre sí. Ante lo tenso de la situación Oliver suelta un leve suspiro de desgano. Así no se puede trabajar.

-Por lo visto, no tienen ganas de comportarse como adultos. Así que les pediré que se retiren. - Dice el muchacho, mirándolos fijamente - lin, Levine. Ustedes no.

Si bien a Ayako no le pareció la orden de Oliver, opto por obedecer al muchacho y salió sin protestar al igual que los otros tres. Los tres que quedaron en la habitación, clavaron su mirada en Oliver, quien se mantuvo mirando la puerta de forma penetrante después de que Yasuhara, el último, salió.

Naru suelta un débil suspiro desde de su asiento, detonando cansancio. - Bien, hay unos puntos que quiero resaltar, Madoka. -Comienza el muchacho, recostándose de la silla. Mirando hacia la pelimagente frente a él. - Primero, las chicas que murieron en el hospital ¿estas segura que se trata de esas tres?

-No, pero lo veo muy probable - Responde la mujer - si bien la información que colocaron en su dedicatoria no evidencia ninguna relación con el incendio. La fecha es la que me sostiene en esta hipótesis. Las tres dedicatorias indican que la muerte fue en febrero, "hoy, hace seis meses, te fuiste"... - lee la mujer una parte de la dedicatoria y levanta la vista hacia el equipo.- tomando en cuenta la fecha de publicación del periódico, las muertes fueron el 7 de febrero de 1992, treinta años después de que el hospital fueran abandonado. Cuando fui al registro civil a buscar información sobre el acta de defunción de esas tres chicas, había muchas...curiosidades... - la mujer saca la copia de tres actas de defunción. - en la de Aishi Aika, indica que la chica murió en un accidente automovilístico en el auto de sus padres a altas horas de la madrugada, a las 1:56 am para ser exacta, y en la de Aishi Megu, dice que la chica se había suicidado con dióxido de carbono del mismo auto a las 2:10 am. Obviamente, esta información no posee lógica pues si la primera había muerto por quemaduras graves, esto implica que el auto exploto y si el auto exploto, ¿cómo le hizo su hermana para ahogarse con el dióxido de carbono 14 minutos más tarde? Simplemente no pudo, las chicas murieron de otra forma. - explica viendo a los presentes asentir levente. - sumándole a eso, el mensaje que dejo su familia en el periódico también apoya la muerte de ambas en el mismo accidente, no en unos separados.

"Tu muerte es nuestro más grande dolor, junto con la de tu hermana. Lamentamos el día en el que ambas se vieron en vueltas en ese trágico accidente"

-Cómo podemos ver, los padres se refieren a un mismo incidente en el que perdieron a ambas niñas, no a dos en un mismo día y por accidentes separados. Eso y que ambas murieron por cosas relacionadas con el fuego...

-Las hacen muy buenas sospechosas para ser las víctimas y responsables del primer incendio - concluye Luciel, acercándose al grupo, tomando asiento en el sillón cercano al escritorio de Oliver- ¿y la otra chica? ¿mizu...tomoko?

-Mishu Tomoyo. - corrige Madoka- ella al igual que las otras dos, tiene un mensajito que me indica que murió el 7 de febrero al igual que las otras dos, y aunque su autopsia indicaba una muerte a apuñaladas por un supuesto homicidio, que este no apareciera en el periódico, al igual que el supuesto accidente automovilístico me indica a mí una gran alteración de información.

-(Por supuesto, y siendo que todo lo que se relaciona con esta incidente se encuentra escondido, sería difícil conseguir las verdaderas actas de muerte. A menos que...)- Luciel levanta levemente las cejas en una pequeña impresión - ¿qué hay sobre los padres de la chicas?

-Muertos. Todos. - Responde Madoka seria - Padres, hermanos, tíos, todos los familiares muertos. Murieron en el transcurso de los 9 años antes del segundo incendio. El último miembro de la familia de alguna de las muchachas, murió hace un año.

-Cuando apareció el libro de registros. - recalca Lin- Curioso, alta casualidad.

-Más que las muertes o los accidentes que las causaron, y suicidios de los familiares de las víctimas fueron todos en el día del aniversario - comenta Oliver, tomando la lista que Madoka hizo de la muerte de los familiares- El año siguiente, el hermano de las Aishi, murió en un accidente de moto. La segunda, fue la madre de las Aishi, Aika, se suicidó en el aniversario de la muerte de su hija. Después el padre De Mishu, en un accidente de trabajo. Luego la madre de Mishu, se suicidio, después la tía, accidente químico: Un cable eléctrico se soltó y le cayó todo el ácido encima, matándola. El padre de las Aishi, se casó, tuvo tres hijos, y murió el año después de la tía de Mishu. Luego, el hermano de la madre de las Aishi, tío de las niñas, murió intoxicado. El año siguiente, el tío de mishu, muerto en un accidente en el trabajo. Y finalmente, el noveno aniversario, dos de los medios hermanos de las Aishi, murieron atrapados en una nevada. El último en morir, fue el hermano de Mishu Tomoyo, quien murió el año pasado.

-Vaya...cuanta mala suerte - comenta Luciel burlona, torciendo la boca en un intento de sonrisa. - 5 Aishis muertos, 4 Mishus muertos. Un solo Aishi sobreviviente, y porque era medio hermano de las víctimas. El resto, muerto en fechas cercanas al incendio. Demasiada casualidad.

- Si, demasiada. - responde Lin, viendo fijamente a la chica- pero querrás decir que seis Aishis muertos. El hermano, la madre, el padre, el tío, y los dos medios hermanos. Son un total de seis Aishis muertos.

Luciel bufa divertida ante el argumento de Lin.

-Repito, son CINCO Aishis muertos- dice Luciel con una sonrisa torcida creciendo en su rostro - piensa Como una mocosa sádica de 9 años buscando venganza. Los medios hermanos, son eso medios hermanos. No compartían una relación sanguínea tan fuerte con las Aishis, como el padre o la madre, y para compensar esa debilidad ¡Bam! Se lleva dos medios Aishi. Al final, dos medios hacen un entero, y para una venganza, se necesitan muchos enteros.

-¿Me está diciendo que todas estas muertes las realizó una niña de nueve años en busca de venganza? - repite el chino, frunciendo el ceño.

-Tú sabes bien lo que dije, más clara y te hablo como a niño de cinco años- responde la chica, volteando los ojos - por supuesto que esta mocosa es la responsable, como : no lo sé, pero ¿ quién más podría ser? Si es ella quien les ha estado rompiendo el culo desde que llegaron. - Les recuerda la chica - ¿No es así, Shibuya? Ya que es tu novia la que está siendo fastidiada por esa mocosa

Lin frunce el ceño ante las palabras de la muchacha, más por su expresión que por su información. La soberbia de esa muchacha es desbordante. Naru, por su parte, solo suelta un suspiro corto. Tal parece que Ella no exagero. Levine Luciel es un lobo solitario, uno muy difícil de tratar.

O más bien soportar.

-Madoka, ¿Qué más tienes? - Pregunta Oliver, ignorando la pregunta de la pelinegra - (Mai tiene razón, el trabajo en equipo no le va. Es una loba solitaria...nada más porque no sabe convivir sin causar problemas) -

La mujer mencionada, voltea hacia el muchacho, dejando de mirar las expresiones del par de pelinegros que discuten.

-Bueno, nueve meses después del primer incidente, encontré en un periódico unas dedicatorias a los niños que murieron en el incidente- dice la investigadora, mientras le pasa el papel mencionado a Oliver y unas copias a Luciel y Lin - disimulándolo, por supuesto, al igual que el de las chicas, pero con la fecha y junto a eso, la apariencia de los chiquillos cuadra con la de los espíritus aquí.

Al ver al niño del árbol, Luciel se dedica a leer la dedicatoria del mencionado.

Debajo dela foto del chico se encontraba el siguiente mensaje:

Una luz extinta desde hace 9 meses. Un pequeño brillo, que se apagó

Entre nubes grises tan oscuras como tus ojos. Más claras que tu cabello negro.

Pero malignas, oscuras, crueles.

¡Oh Little Snow! You're stuck in the garden

Waiting for the summer to come

And you can go for the heaven. J.P.I

Luciel arquea una ceja ante el mensaje. Dirige sus ojos hasta el de la niña que ataco a Mai, y se queda viendo la foto unos segundos. Antes de leer el texto que dice.

Una luz extinta desde hace 9 meses

Hace 9 meses, Little star, dejaste de brillar. Ya no iluminas la noche.

Tu sonrisa se convirtió en un recuerdo.

Tu cabello, tus grises ojos, todo un recuerdo

Tu voz, sonidos que se llevó el viento.

Que arrastro entre sus corrientes

Tu negro cabello y brillante sonrisa.

Little star, you'll never shine again.

But we always remember your glint. J.P.I

-Una despedida muy poética...- comenta Lin terminando de leer el mensaje de ambos chicos.

La pelinegra bufa con fastidio aunque una satisfacción empieza a instalarse en su pecho. Aquí estaba la piedra más grande de su zapato, la mocosa que intentaba romper a su amiga.

-(si...una despedida muy poética para una pequeña alimaña) - piensa acida la muchacha, torciendo los labios y frunciendo el ceño.

Naru, al ver la expresión huraña de la muchacha, la confunde con una expresión de frustración al no entender la parte final del mensaje.

-Las últimas frases...

-las entiendo perfectamente, gracias por la duda a mis habilidades intelectuales - corta Luciel, mostrándose arisca y sarcástica- soy francesa de nacimiento, el inglés es mi segunda lengua materna, Shibuya. La conozco mejor que tú- dice con obviedad y molestia, levantando la mirada del periódico- claramente estos niños son los dos problemáticos. El niño del árbol, es este crio...¿H.M? y la niña de la ventana... ¿H.T? - Lee la chica escéptica, mostrándose desconforme - ¿siquiera el nombre de estos niños pudieron poner? - se pregunta indignada, sentido su desconformidad crecer.

- Claramente, no te has fijado en que tenemos un problema de confidencialidad extrema en la información. Todo está oculto, encriptado, o trastornado. - Recuerda Naru con obviedad - es muy claro que no colocaran los nombres de los niños, con las iniciales es mucho. - recalca antes de dirigirse hacia Madoka. - Supongo que no conseguiste las identidades de los niños.

-No - Madoka niega con la cabeza.

-¿Y estas iniciales? - Pregunta Luciel, captando la atención - ¿J.P.I?

-Tengo entendido que es una organización, pero sobre que o para que, no lo sé. No pude acceder a esa información. -la mujer saca la última hoja de la carpeta, pasándosela a Oliver. -cada que intentaba buscar más a fondo sobre la organización el acceso se me era negado y este sello aparecía. - la mujer frunce el ceño con molestia. - no hay nombres, propósitos, números de seguro, méritos. Nada. Es como esa organización no existiera.

-Esa es la idea - Oliver frunce el ceño, sin dejar de ver el sello impreso - esconder todo lo que puede estar relacionado con el primer incendio y sus víctimas de forma que los leves rastros que queden de información no sean más que fuente para suposiciones sin una base estable, que pueden ser negadas ante la falta de evidencia....- Madoka y Lin asiente de acuerdo con Oliver, comprendiendo su mensaje - ahora, la alteración de evidencia es clara, se ve desde el primer momento, la verdadera interrogante es porque y para qué. - dice serio, pasándole la foto a Luciel.- debemos empezar por reconocer a que organización pertenece ese símbolo...

La muchacha al recibir la imagen ensancha los ojos por un milisegundo y luego los devuelve a una mueca ceñuda.

-(Lo sabía...joder, que lo sabía, pero esperaba que no fuera cierto y no estuvieran involucrados. ) - Luciel tuerce los labios, y aunque su rostro permanezca estoico, en su interior una gran ansiedad comienza a crecer. La muchacha aprieta su mano libre contra la piel de su brazo, demostrando también su ira contenida.

El sello que se muestra en la imagen es circular, los bordes son gruesos de un color plateado. Dentro del sello hay un fondo matizado de color blanco, azul y dorado, de afuera hacia adentro. En el centro de la circunferencia se encuentra un escudo de oro blanco que cuenta con una cruz dorada como figura. Desde atrás del escudo, nacen un par de alas hacia adelante: una negra, la de la izquierda y una blanca, a la derecha; en cada una de las alas hay 7 plumas de 7 colores diferentes. Las 7 plumas del ala negra son los colores del pecado, y las 7 plumas del ala blanca son de las virtudes. Por delante del escudo y detrás de las alas hay dos espadas cruzadas, que en el punto de su unión tienen una enredadera de rosas de las cuales nacen dos, una blanca del lado izquierdo y una negra del lado derecho.

-Madoka, hay que averiguar a quien pertenece ese símbolo.

-Pero...

-Takigawa-san, Hara-san y Matsuzaki-san te prestaran su ayuda en la investigación. Por los momentos la prioridad es saber quiénes son esos niños, que o quienes son J.P.I, a quien pertenece ese sello y cuál es la relación que mantiene con el primer incidente. - sentencia serio viendo a la mujer asentir levemente. -por los momentos ve con Yasuhara, continúen hasta que yo les informe a los demás de sus instrucciones. Lin acompáñala, y llama a los demás.

Ambos adultos asienten y se hacen el intento de ponerse de pies, pero las palabras de Luciel los detienen anonadados.

-Qué no se molesten - dice la muchacha firme, antes de despegar la vista del sello - que no se molesten en buscar a quien pertenece este sello.

Madoka arquea las cejas hacia abajo extrañada. Oliver y Lin fruncen el ceño, mostrando severidad en el rostro

-¿Lo reconoces Levine? - pregunta Oliver, viendo a la chica acercarse.

La cazadora asiente y deja la hoja sobre el escritorio del varón.

-Y sé perfectamente a quien pertenece - asegura la chica, comenzando a caminar hacia la salida- y déjame advertirles que eso que tienen, es todo lo que un civil conseguirá. El resto se encuentra en un lugar al que ustedes no tienen acceso, por lo que les recomiendo que ni lo intenten. Perderán su tiempo.

Tras eso, la chica sale de la habitación sin darle tiempo a alguno de responder.

[...]

Mai está sentada sobre su cama del hospital. La chica mira por la ventana de forma distraída, se le ve distante, pero hay algo en su expresión que le da un toque severo. De la nada, la chica frunce el ceño; su expresión y cercanía se vuelve hostil, al igual que todo el aire del cuarto se torna pesado.

-Lárgate.

La voz de Mai se escucha grave y amenazante. Pasados unos segundos, Mai voltea hacia su izquierda, viendo a su visitante no deseado.

De pie, a un metro de la cama de Mai se encuentra la niña del preescolar. Su rostro infantil se encuentra sereno, sin un apiste de emoción.

La mirada fría de Mai se afilo sobre el espíritu, marcando una mueca amenazante en su rostro - ¿Qué no me escuchaste? ¡Lárgate antes de que te purifique!- advierte en una especie de gruñido, soltando uno de verdad al ver el ente sonreír burlón.

-como si pudieras. -Fue la repuesta burlona de la niña, acompañada de una risa de la misma procedencia.

Mai frunce el ceño ante la respuesta del ente, molesta. Cuando la niña comienza a acercarse, la cazadora aprieta las manos sobre su regazo y cierra los ojos. Al segundo los abre, y una onda de energía dorada y roja sale de ella.

El ente es arrastrado por la onda un metro más, alejándolo de la castaña.

Mai y la niña cruzan miradas al mismo tiempo, la adolescente abriendo sus ojos y el espíritu levantando el rostro. Al abrir los ojos la cazadora deja en exhibición un cambio en sus irises, los cuales ahora son rojos con destellos dorados.

-Te lo diré una vez más - murmura Mai seria y amenazante - Lárgate. - dice por silabas, lento y bajo. Como reafirmando su amenaza, sus ojos brillaron por unos segundos.

La chiquilla gruñe y levanta el rostro, mirando con frialdad a la castaña en la cama. Un aura oscura empieza a rodear a la niña, al igual que una energía comenzó a recorrer por la habitación. Las ventanas se abrieron de golpe permitiendo la entrada de una fuerte ventisca, objetos pequeños cercanos comenzaron a vibrar en su lugar, sucesivamente los muebles.

La niña comenzó a acercase a paso lento. Al ver esto, del pecho de Mai una energía dorada con rojo comenzó a emanar de él, rodeándola como una esfera de luz, provocando una tensión en el aire ante el choque de esencias. Ambas se quedaron viendo de forma desafiante, sin decir palabra, mientras todo en la habitación se removía por los fuertes vientos y el choque de fuerzas.

Desde el fondo, el medidor del pulso de Mai comenzó a mostrar una aceleración en sus pitidos, disparando sin que la castaña supiera la alarma en los sincronizadores de sus enfermeras. Quienes comenzaron a correr a la habitación de la castaña desde sus diferentes posiciones de la clínica.

-¿Para qué diablos sigues aquí? Lárgate a donde perteneces - gruñe Mai por lo bajo, mostrándose molesta. Ante la amenaza de la cazadora, el espíritu comienza a reírse por lo bajo. Una risa contenida y aterradora, como la risa de un sádico psicópata. Esta comenzó a crecer hasta convertirse en una carcajada siniestra.

Un sudor frío recorre la frente de Mai e inconscientemente su cuerpo se pone en guardia: sus músculos se tensan, sus manos se dirigen inconscientemente a su cadera y muslo, donde debería estar su Katana y su espada, sus pupilas se contraen y sus sentidos se afinan. Esa risa emanaba locura pura.

-Tu...tú crees...- la carcajada fue parando, convirtiéndose en pequeñas risas- ¿tú realmente crees poder vencerme? - Pregunta como si la sola idea fuera un chiste. Una enorme, torcida y burlona sonrisa aparece en el rostro de la niña, dando una imagen demente. - pero que estúpida. - comenta déspota y burlona. De la nada, su rostro se vuelve serio y al segundo se escucha como tratan de abrir la puerta que da hacia el pasillo de la habitación.

-¡La puerta está cerrada, llamen al conserje! ¡Corran! -se escucha la voz de una de las enfermeras del otro lado.

Esto capta la atención de Mai, quien se distrae un segundo viendo a la puerta, un error. Error de que se da cuenta al mismo instante, pero ya es muy tarde. Aprovechando su distracción la niña se acercó hasta poder colocar su rostro lado a lado con el de la castaña.

Mai queda petrificada en su lugar con una fuerte expresión de sorpresa y horror.

-Una verdadera estúpida...- susurra el espíritu en el oído de Mai con un tono de victoria y gozo en su voz, mientras que su mano derecha se encuentra dentro del pecho femenino, justo a la altura del corazón - creer que puedes vencerme con ese truco tan débil, cuando ni el metiche de tú amigo, más fuerte que tú, pudo darme cara...- los iris de Mai tiemblan de forma imperceptible, en una expresión de su terror al sentirse completamente indefensa - ¿oh? ¿Te asusto? - una pequeña risa escapa de la garganta infantil - tranquila, solo voy a tomar tu esencia...ahora...¿Dónde lo escondes?.

Y débil jadeo escapo de la garganta de Mai, cuando esta sintió como la mano izquierda de la niña se adentraba en su estómago. Al momento, toda la energía y bruma que se había concentrado en la habitación comenzó a cernirse sobre la castaña, como una espesa nube negra. Esta comenzó a entrar por la nariz y boca de la castaña, quien solo cierra los ojos sintiendo como se ahoga. A medida que la nube entra en el cuerpo de Mai, una luz roja, un pequeño destello comienza a aparecer en el pecho femenino.

Una sonrisa satisfactoria aparece en el rostro de la niña a ver el pequeño destello-Oh...ahí está. - la chiquilla mueve la mano que está en el estómago hacia arriba sin sacarla del cuerpo de la cazadora, cuando está apunto de tocar el destello rojo una luz dorada se hace presente también. Al momento, pequeñas corrientes de luz dorada como descargas eléctricas recorren los brazos de la niña obligándola a sacar sus manos del cuerpo de la castaña.

Apenas Mai queda libre de la niña, la nube se disipa alrededor de la adolescente. Mai se va hacia adelante ante la repentina recuperación del control sobre su cuerpo. La muchacha tose y se lleva la mano al pecho, apretando el lugar donde aparecieron ambos destellos, mientras unas especies de descargas de luz, rojas y doradas, aparecen por su cuerpo, saliendo y entrando de forma constante y rápida.

La niña mira a la castaña sobre la cama con frialdad. Luego baja la mirada hasta sus manos y frunce el ceño al ver pequeñas líneas doradas en ellas, las cuales se aclararon hasta ser blancas. Chasquea la lengua y levanta la vista hacia la castaña.

-te dije que no te dejaría...

La niña frunce más el ceño al ver una sombra dorada detrás de la castaña. Esta es translucida, se asemeja más a una figura difuminada de color dorado, lo único que se aprecia de lo que debería ser su rostro son unos ojos azul grisáceo. El ceño fruncido de la niña se mantiene unos segundos antes de volver a su mueca inexpresiva.

-Podemos jugar este juego un poco más, pero sabes que no tienes poder para vencerme. Ya no eres un alma penante, ahora no tienes tu energía propia. Dependes de la de ella - la figura de la niña también comienza a transparentarse. Sus ojos, que se mantenían rojos durante su enfrentamiento a Mai, ahora volvieron a ser grises - y ambos sabemos muy bien a quien decidió cedérsela.

Tras decir eso la niña termina de convertirse en una especie de nube y entra de nuevo en la castaña, pero ahora directo, adentrándose en el pecho.

La figura translucida se mantiene en su lugar antes de soltar un suspiro y acercarse a la castaña.

Mai, en medio de una lucha entra la conciencia y la inconciencia por el dolor y la falta de aire pudo escuchar el susurro de una voz masculina que se le hizo bastante familiar.

-se fuerte, debes resistir hasta que él hallé la solución.

Tras eso, Mai pudo describir mentalmente como una energía suave, pura, la recorría y chocaba contra las otras dos negativas. La chica trago duro, cerró los ojos y lo último que escucho fue un fuerte golpe en el puerta y las enfermeras pasar a la habitación.

[...]

Masako permaneció cabizbaja observando sus manos apretar la tela de su kimono. La muchacha esta callada, perdida en sus pensamientos, manteniendo una mirada ida.

-No puedo creerlo...- masculla Ayako entre dientes, molesta- esto es indignante.

Houshou, quien esta recostado de la pared y mirando hacia la ventana, mantiene la vista perdida en el paisaje del patio, donde se ve el cielo nublado. Al igual que Masako, el hombre se encuentra con la mirada perdida y muy callado.

-¡Nos conoce desde antes que a esa niñata, y se atreve a echarnos como si fuéramos cualquier cosa!- continua la mujer, comenzando a levantar la voz - ¡somos sus más cercanos, sus amigos y compañeros! Y ese mocoso...¡ash! - suelta un grito frustrado -¡No entiendo cómo se atreve! ¡Y tampoco entiendo como ustedes puedes es tan tranquilos con es! ¿¡Acaso no les molesta!? - Ayako los señala a ambos de manera acusatoria.

-Estas exagerando, mujer. No hagas tanto escándalo, ya déjalo - aconseja el hombre, sin moverse. -

-¿¡exagerando!? - Repite indignada - ¡No estoy exagerando, monje! ¡La forma en que nos corrió no se le hace ni a un perro! ¿¡Cómo quieres que lo deje así como así, pedazo de alcornoque!?

-Ayako.

La mujer detiene sus quejas ante el llamado. Extrañada ante la voz tan seria del hombre.

-¿lo viste?

-¿Qué cosa monje? - repone, comenzando acercarse al hombre. Tal vez vio algo por la ventana.

Houshou espera hasta que Ayako se termine de acercar-Los ojos de Luciel... - susurra solo para que ella lo oigan. La mujer arquea una ceja y lo voltea a ver.

-¿qué tienen los ojos de esa niñata maleducada?

El hombre le hecha una rápida mirada a la adolescente sentada en la mesa, asegurándose de que esta no esté pendiente de ellos. Al confirmarlo se inclina más hacia Ayako. Ante la actitud del monje, la mujer frunce más el ceño y afila la mirada expresando seriedad, a la espera de la declaración de él.

-Le cambiaron de color, Ayako.

-¿Cómo dices? - la pelirroja se hace hacia atrás, mostrándose incrédula - ¿Cómo que le van a cambiar los ojos de color? No seas ridículo, monje. Eso es....

-¿biológicamente imposible? Si, lo pensé. Al menos para mayores de un año - Houshou se mantiene serio, a pesar de que Ayako comenzó a levantar la voz él se mantuvo en su postura. - pero te juro que vi que le cambiaron de color. Eran violetas, Ayako.

La mujer frunce más el ceño, sin poder creérselo. Aunque la postura del castaño es segura, y se ve bastante lucido. No se cree eso de que los ojos de la cría cambiaron de color.

Al verla dubitativa, el monje prosigue. -Algo raro pasa con esa niña, mujer. - Asegura serio - con ella y con...

El sonido de una puerta cerrarse capa su atención, cortando sus palabras. Houshou y las demás miran hacia el pasillo, por el cual aparece una apurada Luciel, quien lleva su celular en la mano. Tal cual la pelinegra entro, salió de la sala, ahora por la puerta principal y sin mirar a nadie.

Cuando la pelinegra sale, Masako se pone de pie casi de un salto y se dirige a la puerta de por donde la cazadora salió. Houshou y Ayako se mantuvieron en su lugar; la mujer frunció el ceño otro poco y volteo a ver al monje, quien no la mira a ella, sino a la puerta por donde la adolescente salió, con una expresión de seriedad, aunque en sus ojos hay un brillo de desconfianza.

-(pasa algo, lo sé. Esa niña y Jou-chan, traen algo raro)

[...]

Luciel camina hasta el comienzo del bosque, alejándose lo suficiente de la guardería. Se recuesta de un árbol, dándole la espalda al edificio y con el teléfono en la mano.

-Identifiquese.

-Levine Luciel de la Rose. Cazadora de la soberdia n° 18.945.034 - dice la pelinegra seria. - Quiero hablar con Brown John, ex sacerdote, actual exorcista y aprendiz de guardián. Edificio 9, habitación 249

-son las tres de la madrugada. Los aprendices se encuetran durmiendo

-¿y a mí eso que? - Luciel se muestra cortante y con mucho desde - Exijo hablar con Brown John. Así que trasládame con él -ordena la muchacha- y dale rápido que un rango S te lo está ordenando.

Tras decir eso, la voz al otro lado mostró nerviosismo. Tras una pequeña disculpa, pasa la llamada. La muchacha espera, mientras escucha el tono del teléfono unos segundos. Al escuchar el tono del teléfono levantarse, una sonrisa ladeada parece en su rostro.

-¿hola? - dice una voz cansada masculina al otro lado de la línea.

-Hola John... - susurra la muchacha, implementando un tono coqueto en la voz. Su sonrisa se amplía al escuchar un estruendo del otro lado, mostrando su diversión. - -hey, tampoco es para que te caigas de la cama.

Lu- Luciel! - Se escucha la voz sorprendida y nerviosa del muchacho al otro lado - n-no me caí...

Luciel pone los ojos en blanco, todavía divertida.

-Claro, y yo soy rubia de ojos azules y tengo cara de idiota...a no, que ese eres tú

-¡Luciel!

-Ya, ya. No te llame para escuchar tus reclamos. - Le interrumpe, dejando atrás su postura relajada - Necesito que me hagas un favor.

Ante la petición de la femenina, los reclamos de John se detienen del otro lado.

-¿Qué favor?­

-Una investigación. Necesito que me consigas todo sobre el incendio de un hospital a las afueras de la ciudad de tokyo, llamado Sakura, que actualmente es una guardería. - explica la muchacha.

-Espera ¿¡Estas en un caso!? - Se escucha la pregunta exaltada del muchacho - ¿y tú no estabas inactiva?

Luciel coloca los ojos en blanco, al parecer John todavía no comprende ciertos conceptos.

-John no seas estúpido, obvio que estoy en un caso, por algo te estoy pidiendo que investigues - dice la muchacha con obviedad - además, estoy inactiva para casos del vaticano, no para trabajos individuales.

-vale...- la voz de John se escucha un tanto avergonzada- y... ¿en qué sección encuentro la información? ¿Casos abiertos o cerrados?

-En los negros o tal vez en los blancos. -

-¿¡negros!? ¿¡Blancos!? ¿¡Estas demente!? - El grito exaltado de John se escucha al otro lado.-

Luciel separa la oreja del teléfono ante el grito de muchacho. Frunce el ceño molesta, y lo expresa en su voz con un bajo susurro de advertencia.

-John...

-Perdón- repone el rubio al otro lado del teléfono - Pero como quieres que consiga esa información. Esos casos están prohibidos a menos que seas asignado a uno de ellos, y ni siquiera al señor Dionicio le darían acceso. Solos los del consejo...

-Si John, sé perfectamente cómo funciona la asignación de casos, en especial los negros y los blancos. - la mujer vuelve a poner los ojos en blanco. - pero este caso mío, es una investigación negra o blanca.

-Pero... ¿Cómo? ...¿Cómo voy a conseguir el acceso a ese caso? - el muchacho se muestra preocupado.

-no sé, John. Roba las llaves, Escabúllate en la biblioteca, Jaquea la seguridad. No tengo idea, ingéniatelas, pero necesito la información y que no se entere nadie.

- Luce no me confundas, quiero ayudarte, pero...-

-lo sé, te estoy pidiendo algo peligroso. - dice seria Luciel. Se recuesta del árbol detrás de ella y levanta el rostro hacia las ojos, viéndose preocupada, frustrada y aun así, bastante seria - pero necesito la información, John. Todo está censurado al ojo del público, y no puedo irme al vaticano, no puedo dejar solos a los del equipo, es muy peligroso. Además, Mai...

-Lo haré. - la voz de John se encuentra firme y muestra determinación. Luciel se detiene sorprendida ante la firmeza de John, quien hasta el momento se ha mostrado ante ella como alguien dócil. No imaginó que tuviera esa faceta. - Cuenta conmigo, pero voy a necesitar ayuda del equipo.

La francesa suspira aliviada.

-de acuerdo, John. Te debo...

-No me debes nada, pero dime ¿qué es lo que sucede con Mai? - la voz de John se escucha seria, y Luciel se siente más extrañada ante la actitud del muchacho. Siente que habla con un desconocido, sin embargo adopta la misma postura que él.

-Está en el hospital. Tiene tres días internada, John.

-¿¡Qué!? ¿¡Porque!?

Luciel separa los labios para soltar los motivos y la hipótesis que tienen Ella y Masako armada, pero siente otra presencia justo detrás de la de ella. Con lentitud, dirige su mano izquierda dentro de su camisa y de allí saca un pequeño, pero afilado cuchillo.

-te llamaré luego, debo colgar. - cuelga sin darle tiempo al rubio de contestar y de un movimiento veloz gira sobre su espalda, con su mano derecha saca otro cuchillo oculto entre sus ropas y encara a la persona detrás de ella, acorralándola contra el árbol con un cuchillo sobre su garganta y el otro enterrado en el tronco, muy cerca del rostro del individuo.

La persona suelta un grito ante el susto y la sorpresa, revelando que es mujer.

Luciel, quien se inclinó para quedar a la altura de su espía arquea una ceja, quitando su expresión amenazante al ver a una aterrorizada Masako. Aun después de reconocer a la muchacha, no remueve el cuchillo del cuello femenino.

-¿Qué hacías espiándome?

-Y-yo...yo...n-no...

Luciel suelta un bufido exasperado, no tiene tiempo para el retraso de esa estúpida.

-¡Habla de una vez! - grita y Masako pega un brinco en su lugar.

-¡Yo no te estaba espiando! -grita la médium asustada. La chica traga duro, siente las manos frías y unas grandes ganas de llorar ante el susto que la cazadora le acaba de hacer pasar. Débiles gimoteos se escapan de su garganta, ya hasta hipo le di. Trata de calmarse pero la presión del cuchillo contra la piel de su garganta, es contraproducente. -yo...yo solo... ¡Dios, por favor, suéltame!

Luciel muestra fastidio al ver a la muchacha lloriqueando. Chasquea la lengua y retira sus armas, guardando una entre sus ropas y la otra la conservo en su mano, girando la punta con sus dedos.

Al sentirse libre, Masako se deja caer en el suelo, todavía shockeada. La médium inhala y exhala, tratando de calmarse. Al sentir un líquido caliente recorrerle la oreja lleva la mano hasta allí, y cuando la retira ve sus dedos con sangre.

-Por tu propio bienestar físico, te recomiendo que no se te ocurra volver a hacer esa pendejada. - Masako levanta la mirada a Luciel, y se estremece al verla tan relajada con su pequeño cuchillo girando entre sus manos, en el cual hay un poco de sangre, su sangre- a la otra tal vez no corras con tanta suerte y termine rebanándote la garganta.

Tras esta advertencia, Luciel se da la vuelta y comienza a caminar hacia la guardería.

Masako permanece en su lugar, temblando levemente. Lleva una mano a su garganta, donde todavía siente el filo del arma contra su piel. Un escalofrío la recorre, y contiene un gemido lastimero. Se siente asustada ante la cazadora, Luciel es verdaderamente peligrosa. Siente que hasta más que Mai.

-(Mai es más protectora, el cariño que nos profesa es lo que la hace así...Sin embargo Luciel, no siente absolutamente nada por nosotros y eso la hace indiferente, despectiva, y completamente mortífera. )

[...]

En la habitación de Mai, los médicos y enfermeras se retiran después de estabilizar a la muchacha; la cual se encuentra inconsciente sobre su cama.

Afuera, en el espacio para las visitas se encuentra Masako, Hikaru y la pequeña momoka, quien está dormida. Los dos jóvenes miran a Mai a través del cristal, Masako mostrándose seria y Hikaru igual, pero con un toque de preocupación.

Cuando todo el equipo médico sale de la habitación, tras afirmarles la estabilidad de Mai, los muchachos permanecen en silencio. Hikaru suelta un suspiro largo, mostrando su frustración y cansancio. Masako dirige una mirada de reojo a Hikaru al escucharlo.

-Estoy preocupado - confiesa el castaño al sentir la mirada insistente de la chica sobre él. - Es el segundo ataque de hoy, primero en la madrugada y ahora...- otro suspiro sale de los labios del muchacho. Con un movimiento se acomoda a su hermana dormida sobre su hombro. - Tengo miedo por ella, Masako. Es mi amiga, mi hermana, le debo mucho y no quiero que nada le pase. -Los ojos del muchacho brillan de dolor.

Masako traga duro, buscando pasar el nudo de su garganta producto de la mirada triste y preocupada de Hikaru. Siente culpa al ser incapaz de consolar a su amigo por la supuesta enfermedad de la castaña, pues los ataques de Mai son producto del choque de energías dentro de ella.

Aun así, Masako respira y hace el intento:

-Mai mejorará, solo es cuestión de...

-¿Tiempo? Sí, claro - Hikaru le interrumpe - mientras los médicos tratan de descubrir a que se deben esos ataques, estos aumentan - la voz de Hikaru demuestra frustración. Ante la actitud del muchacho, Masako suelta un suspiro resignado.

-(lo intente)

-Quiero mostrarte algo - dice Hikaru serio, captando la atención de Masako. - cuando Tatsuya y yo fuimos a buscar a Mai el día del segundo ataque, andaba con mi cámara y tome unas cuantas fotos - con su mano libre, Hikaru saca una foto de su bolsillo trasero. - cuando las rebele, me topé con esta que es...muy aterradora sinceramente. - Explica mientras le entrega esa foto a la chica - ¿puedes hacérsela llegar a Shibuya? Yo tengo que ir a cuidar a los mellizos mientras mamá está en el tribunal. -Masako asiente con firmeza sin quitar la mirada de la foto que le entregaron.- gracias, nos vemos.

Tras esto, Hikaru sale de su habitación con Momoka dormida en sus brazos.

En la foto se ve a Mai principalmente con la guardería cubierta de nieve de fondo. La chica da la impresión de estarse girando y sonriendo, como si alguien la estuviera llamando. De fondo se ve a Tatsuya recostado de un muro fumando un cigarro. La fotografía sería un trabajo bellísimo, propio de Hikaru, sino fuera por la masa oscura que se ve pegada a la espalda de Mai: La masa de la impresión de ser una nube que se solidifica de abajo hacia arriba, donde toma la forma de una silueta infantil de los muslos para arriba. Esta figura, pasa un brazo por el hombro derecho de Mai con dirección hacia el lado izquierdo de su pecho; su mano derecha se posa en el lado izquierdo de la espalda de Mai, apoyando los dedos en el hombro izquierdo.

Masako sonríe con algo de satisfacción y molestia. Si Hikaru realmente supiera que significa esta foto, se le habría llevado corriendo a Shibuya. La chica suspira decaída y levanta la vista hacia la castaña, mostrando preocupación en sus expresiones.

- In quali guai ti sei messa, cara?

[...]

Oliver suspiro con fuerza, cansado. Tenía sueño, pero no podía dormirse hasta terminar esta segunda reunión y ni la sacerdotisa ni el monje daban señas de querer colaborar con él y dejar sus peleas de una vez para el continuar. El muchacho volvió a suspirar y los miro a ambos con el ceño fruncido, mientras estos discutían.

-¡te digo que no es, monje! ¡es imposible!

-¿¡Qué vas a saber tú sino lo viste!?

-¡No necesito verlo para saber que es imposible y solo es una alucinación tuya!

Golpeteo con más fuerza los dedos contra la madera. No sabía de qué iba la pelea y no le interesaba, solo quería que se callaran de una vez.

-¡Que te digo que-

-Hagan silencio de una buena vez ustedes dos. - ordena, alzando la voz por primera vez y levantándose.

Los dos peleoneros se sobresaltan, dando un brinco desde sus asientos. Al igual que lo hace Masako, quien levanta la mirada de sus manos.

-Tienen 26 y 28 años, compórtense como adultos. - acusa mientras le da la vuelta a su escritorio, sin dejar de mirar amenazantes a los mayores. - En caso de que no puedan, al menos mantengan la decencia de mantener ese comportamiento fuera de las reuniones. - dice serio, recostándose de su escritorio.

Ayako frunce el ceño, indignada y molesta.

-¿y porque no se lo dices a Luciel? - Pregunta con acidez.- Esa niña apenas llego ayer y quiere mandar a diestra y siniestra, sumándole eso el hecho de que la dejas. Humillo a Masako, pisoteo sus creencias y tú con la boca cerrada.

Naru pone los ojos en blanco, y luego frunce el ceño.

-Sus problemas con Levine, no son de mi interés Matsuzaki-san. Si hay algo que le molesta, resuélvalo con ella. - Oliver se mantiene indiferente ante la mirada afilada de Ayako - con respecto a Hara-san, no soy responsable de diferencias entre creencias ella y Levine. Si no es capaz de defenderlas es cosa de ella.

Ayako frunce más el ceño y aprieta los puños a sus costados. -Eres un bastardo. - gruñe por lo bajo. Una mano en su muñeca le hace voltear, topándose con Houshou, quien la mira serio como diciendo "Tranquila". La mujer bufa, y de mala gana se siente al lado del hombre, cruzando los brazos e inflando las mejillas.

Sin responderle, ni devolver la mirada, Oliver abre la carpeta y comienza a mirar las hojas dentro de la carpeta.

-Si ya terminamos con este tema irrelevante - dice indiferente, sacando tres hojas de un resumen de la información para esos tres - procedamos - tranquilo, le entrega las tres hojas a Houshou, quien se las paso a las dos mujeres su hoja. - El hospital Hana fue fundado en 1944, abandonado en un poco antes de 1962. Pasó 30 años abandonado, donde reportes de salubridad indican que era refugio de vagabundos, y desamparados. Después en 1992, sucede el primer incendio que se llevó 5 víctimas fatales: Aishi Aika y Megu, Mishu Tomoyo y dos niños desconocidos; H.M y H.T, un niño y una niña respectivamente. En los siguientes 9 años después del primer incendio, los familiares más directos de las tres adolescentes comenzaron a morir de diversas maneras en las fechas próximas, y posteriores al aniversario de la muerte de las víctimas. En el décimo aniversario, se produjo un segundo incendio, este con tres víctimas fatales no identificadas. Pasaron 9 años después sin aparentes muerte, y en el vigésimo aniversario otro incendio con 3 víctimas. Tras este incidente, la estructura del edificio quedo tan destruido que el gobierno se decidió a utilizar el terreno y construir un preescolar, el que se culminó dos años después del decreto.

Houshou y Ayako asienten, como reafirmando lo dicho por el muchacho. Masako, quien observa los documentos en la mano, frunce el ceño al ver una incoherencia entre el primer periódico, y los otros tres.

-Dijiste...hospital Hana... - Dice suave la muchacha, captando la atención de los presentes. Oliver asiente, extrañado ante la inclinación de la curiosidad de la médium. - Pero aquí dice Hospital Sakura...- Masako señala las tres hojas del periódico a la derecha.

Houshou pestañea sorprendido, y Ayako inmediatamente revisa las hojas, confirmando lo que dice la pelinegra.

-Tiene razón, Naru. Hay un error en los nombres. - dice Ayako, extendiéndole las hojas al pelinegro.- En los siguientes periódicos dicen que el Hospital se llamaba Sakura, no Hana.

Oliver también revisa los documentos, y levanta las cejas al ver efectivamente que los nombres están cambiados. Abre la boca para afirmarlo, pero un portazo los sobresalta a los cuatro y evita que Oliver diga algo. Como un rayo, Luciel entra a la habitación con una expresión preocupada en el rostro. La chica cruza la habitación hasta la ventana detrás de Oliver donde se encontraba su mochila negra. La recoge y se la pone encima.

Naru frunce el ceño ante la actitud de la muchacha.

-Levine, que manera es esa de...

-Me voy. - Dice cortante la muchacha, volteándolo a ver - Mai tuvo otro ataque. -Luciel suelta la bomba, sin medirse. Todos quedan sorprendidos, mientras que ella retoma su andar apresurado saliendo rápidamente por la puerta.

-Qu...que Mai que...

El murmullo atónito y preocupado de Ayako es opacado por el motor de una moto, el cual indica que Luciel ya salió para la clínica.

-(Mai...) - la imagen del rostro femenino de la chica pasa por la mente de Oliver, y el muchacho siente una opresión en el pecho. Traga duro, sintiendo un nudo en su garganta, pero rápidamente no se repone y camina hacia la salida.

Houshou y Ayako también reaccionan y siguen al pelinegro. Masako se pone de pie, y los sigue desde atrás.

La chica se detiene al sentir un escalofrío recorrerle la columna cuando paso por la puerta que da al patio. Voltea, y a través de la ventana puede ver al niño debajo del árbol. Este la mira por unos segundos, nieva y se desvanece. Masako mira la ventana desconfiada e insegura, sin saber si ir con el niño o ir con su equipo.

Voltea hacia la puerta de salida y ella misma niega.

A quien menos necesitan en esa Clínica es a ella.

Masako se voltea, y se dirige al patio. Ayudar a ese niño es su decisión. Su relación con los espíritus atrapados en este mundo es algo que Luciel, no puede entender. Nunca podría. Solo otra médium como ella podría.

[...]

Luciel camino a paso rápido por el pasillo de la clínica. Se detuvo frente al ascensor y golpeo el piso de manera insistente con el pie. Cuando las puertas del aparato se abren, Luciel hace el intento de entrar cuando alguien la toma de la muñeca. La chica voltea, viendo que es Masako quien la sujeta.

-Luciel.

- ¿Cómo está? - pregunta seria Luciel, volteándose por completo.

-Estable. Los doctores dicen que despertara en unas horas por el sedante- Masako mira hacia los lados y habla en un tono bajo, en guardia. - ¿Vienes sola?

Luciel coloca los ojos en blanco y se cruza de brazos, soltándose de la más pequeña en el proceso.

-Sabes que no me refería a eso.

-Lo sé. - responde Masako y le entrega la foto de Mai.

Luciel abre los ojos sorprendida y luego su mirada se torna seria. Su ceño se frunce y tuerce los labios. Levanta la vista hacia Masako y un escalofrío la recorre al ver el brillo oscuro atravesar los ojos de la rubia. El cuerpo de Luciel se tensó, y sus propios ojos correspondieron al brillo negro con el propio, uno violáceo. Masako mantuvo un contacto de unos segundos y se terminó de dar la vuelta, comenzando a andar.

-Sígueme.

Luciel la siguió sin protestar. Siempre un paso atrás, manteniendo la vista detrás de la rubia. Como aquel que sigue a un líder.

[...]

Un guardia de seguridad camina por detrás de la cafetería de la clínica, cuando recibe un golpe en su nuca de una mano pequeño desde el pasillo detrás de él. El hombre cae inconsciente en el piso y es arrastrado por el pasillo hasta una habitación a oscuras.

El espacio cambia, ahora mostrando el cuarto de cámaras donde se encuentras dos guardias hombres.

-maaaan...¿Por qué tarda tanto Takano?- bufa el más joven de los guardias, inclinándose más en su silla. El mayor no responde, pero un suave toque en la puerta capta la atención de los dos. El guardia más joven se pone de pie de un brinco y abre la puerta. - ¡ya era hora! ¿Dónde andabas Takano?

Delante de él, un guardia más bajito y delgado oculta su rostro detrás de su gorro. Este entra al cuarto y cierra la puerta, teniendo al más alto detrás de él.

El guardia joven frunce el ceño ante el silencio y coloca una mano sobre el hombro del otro -Oye ¿qué te pasa?- pregunta apretando un poco la mano sobre el hombro. Ensancha los ojos al sentir una contextura muy delgada, demasiado para ser de hombre.

Entonces, el guardia más bajo levanta un poco el rostro, dejando ver un poco de sus ojos rojos, los cuales brillaron de violeta un milisegundo.

Se escucha un golpe y lo siguiente que se ve es al guardia joven ser lanzado contra una pared y resbalarse hasta el suelo, completamente inconsciente.

El guardia más viejo se levanta de su asiento al escuchar el golpe y voltea, viendo a un guardia más bajito con unos brillantes ojos rojos al que no le ve el rostro al estar a penumbras. Rápidamente lleva una mano a su arma, pero en un abrir y cerrar de ojos, el desconocido se encuentra delante de él, encestándole un poderoso puñetazo en el estómago, dejándole sin aire. El guardián mayor cae de rodillas al suelo sujetándose el estómago ante la falta de aire, entonces el desconocido le levanta el rostro tirando de su cabello, siente un golpe en su cuello y todo se vuelve negro.

El desconocido suelta el cabello del guardia y este cae inconsciente hacia un lado. El desconocido suelta un suspiro y retira su gorra, revelando que se trata de Luciel.

La muchacha se inclina y toma el cuerpo inconsciente del guardia mayor, comenzando a arrastrarlo hacia la pared. Mientras, la ventanilla de ventilación se abre y Masako salta de esta con agilidad.

La muchacha observa los hombres en el suelo y suelta un suspiro cansado. Voltea hacia Luciel, y su mirada cambia a reproche- Te dije que fueras cuidadosa.

-El viejo tenía un arma, si me descuido dispara.- La francesa se encoge de hombros y se endereza, comenzando a quitarse el uniforme del guardia, -revelando que trae sus ropas abajo- mientras se acerca a Masako.

La rubia suspira y toma asiento frente al computador, comenzando a teclear en el mismo. Luciel toma asiento al lado de ella. La pelinegra apoya las manos una sobre la otra en el espaldar de la silla y reposa su mentón sobre estas, mirando aburrida la búsqueda de la rubia.

-El sistema de cámaras de esta clínica es el más efectivo que puede haber. Hace una grabación continua de lo que capturan las cámaras en todo el día en las memorias de los procesadores. - dice Masako seria - todas las salas, todas las entradas, todas las habitaciones...incluida...la..de...- tras otro poco de tecleo, Masako hace uno con fuerza- Mai. - finaliza Masako a la vez que en la pantalla del computador empieza a correr el video de la cámara en la habitación de Mai, desde la última vez que la rubia vio a la castaña consciente.

Masako sonríe y sus facciones se relajan un poco al ver la escena del abrazo de Mai y Naru, sintiéndose bastante conmovida. Por otro lado, Luciel pone los ojos en blanco.

-(trabajando mis huevos, y eso que no tengo. Ya decía yo que el estúpido solo vino a ligar para acá). - Luciel suelta un bufido, mostrando su molestia.

Pero toda la tranquilidad o molestia de las chicas fue remplazada por una seriedad absoluta cuando vieron materializar a la niña en el video. Se mantuvieron en silencio hasta que los ataques de Mai se hicieron presentes. Detuvieron la imagen en el momento en el que las dos presencias se manifestaron en la habitación: la dorada masculina y la niña, y luego la continuaron, mostrando como ambas esencias se adentraban en el cuerpo de Mai, comenzado el combate de energías.

Masako se sujetó la frente y Luciel se pasó las manos por el cabello, mostrando frustración.

-Por los siete infiernos.

Continuara...

tarde pero seguro :v

pueh...se prendio esta mierda, por lo visto Luciel va a causar mucho revuelo en el equipo :v

por otro lado

¿y donde anda tatsuya?

¿se escapo? ¿ se suicido? ¿Masako lo mato? ¿lo secuestraron, violaron, picaron en pedacitos y tiraron a una zanja?

Poss yo no se, y ustedes menos :v

Hagan cadena nacional #PrayForTatsuya

:v

Porcierto: para los que no entendieron la descripción del simbolo qu eluciel vio, subire un dibujo en estos dias para que se hagan una idea

Poss, eso es todo

Las quiero

Besos!

Bye bye!

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Fanfiction

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