Había pasado al rededor de una semana desde la fiesta sorpresa que Regina había preparado para Robín, era Jueves por la mañana y todos se encontraban dormidos ya que el despertador aún no sonaba, era el último día de clases y Roland como tal ya iba a salir de vacaciones e igual junto a Robín y Regina se tomarían un descanso de dos semanas gracias al aniversario del pueblo que se celebraría en una semana.
6:00 am
La alarma de la habitación de Regina sonó y ambos se encontraban abrazados durmiendo hasta que ese sonido los despertó.
-Apaga eso. -pidió la morena abrazando a Robín-
-Ya es hora mi reina, hoy es el último día. -dijo Robín mientras estiraba su brazo para apagar la alarma-
-Tengo sueño... -dijo Regina con un bostezo-
-Abre tus ojos y vamos a la cocina por café. -dijo Robín intentando levantarse pero Regina se lo impidió-
-No, 5 minutos más. -pidió esta mientras daba un beso en el pecho del rubio-
-No, nada de eso ni 5 ni 10, arriba. -dijo Robín riendo mientras se levantaba-
-Hace frío. -dijo Regina poniéndose de pie-
-Iré a despertar a Roland, ponte tu bata así no sentirás tanto frío. -dijo Robín saliendo de ahí-
Habitación de Roland
El pequeño se encontraba durmiendo mientras abrazaba su peluche se una jirafa, era así hasta que Robín se sentó en su cama y lo despertó.
-Buenos días, ya es hora hijo. -dijo el rubio acariciando el cabello de Roland-
-No quiero ir, es el último día. -dijo Roland aún con sus ojitos cerrados-
-Y por lo mismo tienes que ir y despedirte de tus amigos, estas vacaciones serán largas. -dijo Robín parándose para prender la luz-
-¡No, mis ojos! -grito Roland tapándose con la sábana-
-Apresurate, te veo en la cocina para desayunar. -dijo Robín saliendo de ahí-
-¡Espera! -dijo Roland quitándose la manta de su cabeza-
-¿Si? -preguntó Robín regresando-
-Dile a mi mamá que quiero licuado de chocolate. -dijo Roland sentándose para ponerse sus lentes-
-Esta bien, date prisa. -dijo Robín cerrando la puerta-
Mientras Robín regresaba a la habitación para poder cambiarse, Regina se había hecho el aseo personal para después escoger un vestido hasta las rodillas color negro, después de todo el negro es su color.
-Perfecto. -dijo Regina extendiendo su vestido y buscando las zapatillas para después darse un baño-
15 minutos después
Robin había escogido su ropa para el trabajó y se estaba poniendo su pantalón junto a sus zapatos mientras Regina salía del baño con su bata y se ponía su lencería para después ponerse el vestido.
-¿Es enserio? -dijo Regina a si misma cuando se dio cuenta que el vestido no le quedaba- Ahg, bien... Quizá este aún me quede. -dijo tomando un vestido verde- ¿Tampoco? ¡Niños es enserio! Dejare de comer, se los prometo. -dijo la morena dirigiéndose a sus mellizos dentro de su vientre-
Robín quien miraba la escena sonriendo solo veía lo tierna que se veía su novia discutiendo con sus mellizos nonatos, la escena lo llenaba de ternura y le hacia recordar los miles de motivos por los cuales amaba a Regina.
-Amor, intenta con tu vestido azul, es tu favorito. -sugirió Robín como ayuda-
-Tienes razón. -respondió la morena sonriendo mientras buscaba su vestido del closet- Les prometo que si este vestido no me queda, no les cumplo los antojos una semana. -dijo Regina sacando como última opción su vestido azul rey, su favorito. -¡Es enserio, ahg! No es posible. -dijo la morena quitándose el vestido y lanzándolo al piso-
-Robín se levantó y acercó a ella para tomarla de la cintura- Amor esta bien, te compre más ropa. -dijo sonriendo-
-No, no lo esta, estoy gorda y soy horrible. -dijo Regina casi llorando-
-Robín sonrió y limpió una lágrima que resbala por su mejilla- Esos son los efectos del embarazó, bebé. -dijo acercándola a el- Te vez hermosa con cualquier cosa.
-No es cierto, me veo horrible ahora si parezco una asquerosa bolita. -dijo Regina haciendo un puchero y mirando al suelo-
-¿Pero sabes que es lo mejor de todo esto? -preguntó Robín sonriendo mientras la tomaba del mentón-
-No y no hay nada bueno en ser una bola. -respondió la morena sería-
-Yo creó que si, porque eres mi hermosa bolita y eso no lo cambiaría por nada, con cualquier cosa te veras bien, siempre. -dijo Robín sonriendo-
-¿De verdad? -preguntó la morena sonriendo-
-Si, de verdad. -dijo el dando un tierno beso en su mejilla- Que te parece si, te pones un pantalón o uno de esos hermosos vestidos sueltos. -sugirió Robín mientras recogía un mechón de cabello de ella-
-Esta bien, me pondré uno de esos. -respondió ella mientras acariciaba su cabello de el- Me pondré el color rosa. -dijo ella tiernamente-
-Ese vestido rosa es mi favorito, creeme que si no estuvieras en cinta terminaría en el piso. -dijo Robín en su oído dando una leve mordida-
-Robín... -dijo ella mordiéndose un labio mientras se ponía roja-
-Te adoró, lindo tomate. -dijo el acariciando sus mejillas-
-Me iré a cambiar y deja te decirme tomate. -dijo la morena sacando su lengua mientras buscaba su vestido-
Pasados 30 minutos Roland se estaba poniendo sus zapatos y Regina ya se encontraba en la cocina con su lindo vestido rosa haciendo el desayunó mientras esperaba a sus hombrecitos.
-Regina, olvide decirte que desperté a Roland y me pidió si podías prepararle un licuado de chocolate, por favor. -dijo Robín entrando a la cocina-
-Claro, aquí esta tu café. -respondió la morena acercándose-
-Gracias. -dijo Robín tomando la taza para ponerla en la mesa sin dejar de mirarla junto a una sonrisa-
-¿Que ocurre? -preguntó Regina mirándolo extraña-
-Nada, es sólo que no te he dado tu besó de bueno días. -respondió Robín mientras la tomaba de la cintura-
-Regina se acercó junto a una sonrisa y dio un tierno beso- Buenos días. -dijo esta mirándolo-
-Buenos días, milady. -dijo el rubio sonriendo-
Robín se le quedo mirando por unos segundos mientras acariciaba su mejilla y le dio otro beso pero esta vez, apasionado.
-Calmado tigre, apenas esta amaneciendo. -dijo Regina riendo-
-Te ves hermosa con este vestido. -dijo Robín mientras tocaba su espalda baja-
-Gracias, ahora los vestidos sueltos llenaran mi closet. -dijo Regina dando un corto beso para separarse- Sera mejor que me apresure con el licuado de Roland. -dijo la morena riendo-
-Esta bien. -dijo el rubio sentándose para beber su café y mirar a la morena-
-Regina se percató de esto y sonrió- ¿Que miras? -preguntó sonriendo mientras preparaba la mezcla en la licuadora-
-A ti. -respondió Robín dando un sorbo a su café-
-Regina iba a responderle pero en ese momento iba entrando Roland a la cocina- Buenos días, bebé. -dijo Regina sonriendo-
-Hola mamá. -dijo el pequeño bostezando-
Regina hizo el licuado y lo sirvió en un vaso parar acercarselo a Roland.
-Aquí tienes, licuado de chocolate. -dijo Regina sonriendo-
-Gracias, mamá. -dijo Roland para darle un sorbo- Oye, ¿Porque estas roja? -preguntó el pequeño mirándola-
-¿Roja? -preguntó tocando sus mejillas-
-Sí mamá, estas roja. -respondió Roland bebiendo de su licuado- ¿Porque?
-Si amor, ¿Porque estas roja? -preguntó Robín sonriendo mientras la veía pues sabia la razón-
-Regina solo lo miró y rolo los ojos- Terminen se desayunar, tienes que irte a la escuela Roland.
-Ya casi término, te ves muy bonita roja. -dijo Roland riendo-
-¿Aun no se me quita? -preguntó Regina mordiéndose su labio inferior-
-No, aún no, pero te ves muy linda. -respondió Robín mirándola mientras bebía de su café-
-Regina sólo lo miro y río- Lleva al niño a la parada de autobús, se hará tarde. -dijo ella recogiendo los vasos-
-Te veo al rato mami. -dijo Roland dándole un tierno beso en su mejilla-
-Cuidate bebé, te veo por la tardé. -dijo la morena sonrisa-
Robín se apresuró y tomó sus llaves para ir a dejar a Roland a la parada de autobús
-Papá, ¿Ya te ayudó mi tío Killian? -preguntó el pequeño mientras esperaban el autobús-
-Ya hijo, lo más probable es que hoy vaya por el lindo anillo. -respondió Robín sonriendo-
-¡SI, AL FIN REGINA SERA MI MAMÁ OFICIALMENTE! -gritó Roland brincando junto a una gran sonrisa-
-Si, al fin, solo recuerda que es un secreto. -dijo Robín mirándolo con ironía-
-Esta bien, no diré nada. -dijo girando su rostro al darse cuenta que venia su autobús- Ya me voy papá, te veo al rato.
-Adiós hijo. -dijo Robín mientras veía como su hijo se subía y el regresaba a la mansión con Regina-
Mansión de Regina
-¡Ay no, es demasiado tarde! -dijo Regina a si misma mientras corría para tomar unos papeles y los guardaba en su portafolio-
-¿Porque tan apresurada? -preguntó Robín quien iba llegando-
-Porque necesitó dejar todo organizado ya que serán dos semanas de vacaciones. -respondió la morena mientras se acomodaba su cabello frente al espejo-
-Yo igual le diré a Emma para que dejemos todo listo y no haya interrupciones. -dijo Robín cerrando la puerta para recargarse-
-Creo que ya tengo todo listo, ¿Como me veo? -preguntó Regina a Robín sonriendo-
-Hermosa. -dijo el con una sonrisa-
-Bien, entonces te veo al rato. -dijo la morena sonriendo-
-Okey... -dijo Robín riendo-
-Ladrón, muevete bloqueas la entrada. -dijo ella riendo-
-No. -dijo el poniendo llave-
-Robín, llegare tarde... -dijo acercándose a el- ¿Podrias quitarte? Por favor. -pidió ella cerca de sus labios-
-Robín la tomo de la cintura y acerco más a el- Dime porque te pusiste roja hace rato. -pidió el sonriendo-
-Sabes la razón. -dijo mirándolo junto a una sonrisa-
-Ahí esta de nuevo, ese lindo tono que amo ver en tus mejillas. -dijo Robín acariciando una de ellas-
-Ya, necesitó ir a la oficina. -dijo ella con un puchero-
-Solo una cosa más. -dijo el mientras le daba un tierna beso-
Regina puso sus brazos al rededor de su cuello y sintió como Robín la dirigía al sillón para acostarla y el quedar encima de ella sin poner todo el peso.
-Ponerme roja se ha vuelto tu vocación. -dijo ella mientras acariciaba su cabello-
-Podría vivir de ello. -respondió el mientras daba un largo beso para después bajar a su cuello de ella-
-Robín... Sabes que ya no podemos. -dijo ella mirándolo-
-Lo se, pero eso no significa que no pueda besarte. -dijo el mientras con una mano subía un poco el vestido-
-Locksley... -dijo la morena sintiendo una corriente eléctrica-
-Adoro estos vestidos sueltos, puedo hacerte caricias sin problemas. -dijo Robín sonriendo-
-Regina sonrió ante esto mordiéndose su labio inferior- ¿Me das un beso? -preguntó tiernamente-
-Los que quieras. -respondió el rubio besándola para después parar y abrazarla-
-Llegaremos tarde al trabajó, Robín. -dijo Regina riendo-
-5 minutos y te prometo irnos, hueles delicioso. -dijo dando un tierno beso en su mejilla-
-Solo 5 minutos. -dijo ella riendo-
-Esta bien. -dijo el mientras acariciaba su vientre de ella-
Mientras tanto en casa de Emma y Killian
-Amor, te deje el desayunó en la mesa, me tengo que ir a la comisaría para dejar todo listo. -dijo Emma a Killian mientras se ponía un gorro-
-Esta bien, gracias. -dijo el mientras se ponía su chaqueta- Iré a revisar mi boté y quizá más tarde podemos comer juntos.
-Me parece una idea excelente. -dijo acercándose para dar un tierno beso-
-Por cierto, iré con Robín a comprar unas cosas. -dijo Killian sonriendo-
-¿Que cosas? -preguntó la rubia curiosa-
-Cosas, Swan, ahora vete a trabajar. -respondió riendo-
-Me chocas, te veo al rato. -dijo saliendo de ahí-
-¡Te amo, cuidate! -gritó el para ser escuchado-
Emma se dirigió a la comisaría no sin antes pasar por su café y dona que se había vuelto su tradición desde la universidad.
En Granny's
-Café americano y una dona rellena de chocolate. -dijo Ruby sonriendo al ver que Emma se acercó a la barra-
-Gracias Ruby, es bueno tener palanca. -dijo Emma riendo mientras tomaba su desayunó-
-Eso pasa cuando ya sabes los gustos y antojos de tus amigas. -dijo la castaña riendo-
-Toma. -dijo Emma riendo mientras entregaba el dinero- Nos vemos después.
-¡Emma espera! -dijo Ruby de prisa-
-¿Que ocurre? -preguntó la Rubia regresandose-
-Estaba pensando en tener una noche de chicas hoy, con Mary, Regina, tu y yo, ¿Que dices? -preguntó la castaña sonriendo-
-A Regina y a mi sabes que las fiestas siempre nos han gustado, pero no podemos beber alcohol. -dijo Emma haciendo un puchero-
-No sera necesario, podemos hacer limonadas y las de ustedes serían sin alcohol, solo podemos contarnos nuestras cosas y jugar, hace tiempo que no lo hacemos. -dijo Ruby como último intento-
-Bien, ¿A que hora? -preguntó Emma bebiendo de su café-
-A las 9:00pm aquí en Granny's. -respondió Ruby sonriendo-
-Perfecto, aquí estaremos, avisale a mi madre yo le avisare a Regina. -dijo la rubia saliendo de ahí-
-¡Hasta al rato! -grito ella para ser escuchada-
Mientras Emma salía de Granny's y se dirigía a la comisaría al llegar se dio cuenta que Robín no había llegado, no le dio mucha importancia y entro para comenzar con el papeleo y salir a tiempo de ahí para la reunión que tenían al rato.
Con Regina y Robín
Ambos se habían quedado dormidos mientras Robín abrazaba a Regina de su vientre, estaban así hasta que una llamada los interrumpió.
Llamada
-¿Diga?
-Señorita Mills, perdoné que la llame pero estoy esperándola en su oficina para que firme unos papeles es urgente.
-¿Rosie? ¿Que hora es?
-Si señorita soy yo y son las 8:40am señorita, perdone si la desperté.
-¡8:40! No te preocupes no me fije en la hora, enseguida voy.
-Esta bien, aquí la esperó.
Fin de llamada
-Amor, Robín... -dijo Regina intentando despertarlo- ¡LOCKSLEY! -gritó logrando el cometido-
-¿Que? ¿Porque gritas? -preguntó el sentándose-
-Nos quedamos dormidos, van a dar las 9:00 de la mañana, vámonos. -dijo ella levantándose para acomodar su vestido-
-Demonios, Emma va a matarme. -diji Robín hilando sus llaves-
-Me iré en mi coche para llegar a tiempo. -dijo Regina tomando su portafolio para salir de su casa-
-Te llevare amor, sube al mío. -dijo Robín-
-¿Seguro? -pregunta ella viéndolo-
-Seguro, sube al auto. -dijo el mientras cerraba la puerta-
Regina subió al auto y Robín condujo hasta su oficina.
-Gracias, te veo al rato. -dijo la morena acercándose para dar un tierno beso-
-Ten cuidado, por cierto iré con Killian a comprar unas cosas. -dijo Robín sonriendo-
-¿Cosas, que cosas? -preguntó Regina extrañada-
-Unas cosas señorita Mills, ahora si puedes ir a trabar. -respondió el rubio riendo-
-Bien, te veo más tarde. -dijo ella rolando los ojos-
Regina entró a su oficina para firmar los documentos tan urgentes por los cuales Rosie le había llamado mientras Robín se dirigía a la comisaría.
En la comisaría
-¡Ya llegue! ¡Ya estoy aquí! -gritó Robín entrando al lugar-
-¡Wow! Yo creí que dejaría colgado el trabajo. -dijo Emma riendo-
-Nos quedamos dormidos. -dijo Robín intentando tomar aire-
-Si, dormidos... -dijo la rubia riendo mientras le acercaba a Robín un casi de agua-
-Esta embarazada, Emma. -dijo Robín riendo mientras tomaba agua-
-¿Y? No le veo problema. -dijo la rubia rolando los ojos-
-Ya tiene casi cinco meses, tu apenas tres es comprensible. -dijo Robín poniéndose de pie para comenzar con el papeleo-
-Buen punto, pero sabes mejor deberíamos de acomodar todo esto en vez de cuestionar nuestra vida sexual. -dijo Emma rolando los ojos-
-Tu comenzaste. -dijo Robín riendo en defensa propia-
-Mejor dime, ¿Que cosas irán a comprar con Killian al rato? -preguntó Emma curiosa-
-Cosas, señorita Emma, ahora le pido que por favor arregle este montón de papeles en aquella mesa ya que yo si quiero mis dos semanas de vacaciones. -dijo Robín acercándole más papeles a Emma-
-Mejores amigos tenían que ser. -dijo Emma resignándose yendo a la mesa con los papeles-
Robín solo río ante eso y se puso a arreglar los demás documentos pensando en el lindo anillo y vestido que le compraría futura esposa.
Mientras tanto en Granny's
Ruby se encontraba de espaldas limpiando algunas botellas y copas del estante hasta que entró un hombre castaño junto a un sobre en mano sentándose en la barra.
-Ruby quien sintió la presencia hablo de espaldas sin mirar al hombre- En un momento lo atiendo, permitame.
-Con gusto. -dijo aquel castaño respondió junto a una sonrisa-
-¿Nate? -preguntó ella volteandose sorprendida-
-El mismo, es bueno saber que aun me recuerdes. -respondió Nate sonriendo-
-¿Que haces aquí? Te dije que no quería verte de nuevo nunca. -dijo la castaña sería-
-Tenía que entregarte esto. -respondió el entregándole aquél sobre blanco-
Ruby lo tomo con un tanto de curiosidad y lo abrió para darse cuenta que eran las fotografías que Nate le había sacado infraganti hace unos meses.
-No tengo dinero para pagarte esto. -dijo Ruby devolviéndolas-
-No le estoy cobrando, señorita Wolf. -dijo Nate riendo-
-Pero conociéndote querrás algo a cambio, como lastimar a mis amigos o más de 5 mil dolares. -dijo Ruby sería-
-Regina y su novio me dejaron ir, entendieron que solo fui contratado, no sabía el daño que provocaría. -dijo Nate intentando tomar la mano la Ruby a lo que esta retrocedió-
-Nate... -intentó decir ella pero fue interrumpida-
-Sabes, no quiero que me pagues con dinero las fotografías, quiero una pequeña recompensa, sal conmigo. -pidió el castaño sonriendo-
-¿De ese modo me cobraras estas fotos? -preguntó Ruby riendo-
-Bueno, podrías conocerme mejor y así darte cuenta de muchas cosas. -respondió Nate mirándola-
-Bien, aceptó solo que hoy no puedo tengo una salida con mis amigas. -dijo Ruby riendo-
-Bueno, si se te pasan las copas vendré por ti y te llevaré a casa. -dijo el sonriendo-
-Dudó que me pase de copas, pero esta bien. -dijo la castaña recargándose en la barra hasta que escuchó un gritó-
-¡RUBY DEJA DE COQUETEAR Y ATIENDE LAS MESAS! -grito la abuelita sería-
-¡Ya voy abuela! -gritó Ruby rolando sus ojos- Bien, conoces las reglas para quedarte aquí. -dijo Ruby riendo-
-Nate sonrió y dio un suspiró- Una malteada de chocolate y papás fritas. -pidió el riendo-
-Enseguida, fotógrafo. -dijo Ruby riendo mientras llevaba la orden a la cocina-
Nate esperó unos minutos hasta que llegó su orden y estuvo observando como Ruby atendía las mesas mientras sentía pequeñas miradas de pena junto a sonrisas que le dedicaba la castaña.
Con Regina en la oficina
Las horas habían transcurrido y Regina estaba a punto de terminar los trámites para poder ir a su casa a descansar.
-Pasa estos documentos en aquél portafolio, por favor Rosie y recuerda enviar el correo a los dueños de los condominios para el pago de servicios. -dijo la morena con vista en la computadora-
-Si, esta bien señorita. -dijo Rosie tomando los documentos-
-Recuerda que mi hijo llegará aquí saliendo de la escuela, lo dejas pasar sin que me avises, de acuerdo. -dijo Regina mirándola-
-Si señorita y tome todo con calma ya en dos horas terminaremos todo. -intentó decir ella con voz suave-
-Si, lo se, será mejor que nos apresuremos. -dijo Regina sonriendo-
-Con permiso señorita, mandaré los correos. -dijo Rosie cerrando la puerta-
Regina se apresuró a terminar su parte del trabajó mientras esperaba a que Roland saliera de la escuela para ambos irse a la casa y esperar a Robín para comer.
Killian había terminado de hacer sus tareas en el muelle de StoryBrooke y se dirigió con Robín a ma comisaría para poder ir a comprar las cosas que el británico ocuparía.
Con Robín en la comisaría
-Creo que hemos terminado, Emma. -dijo Robín poniéndose de pié-
-Si, creó que si, ya son las 2:30. -dijo la rubia yendo por agua-
-Bueno, si ya terminaron, ¿Podemos irnos Hood? -preguntó Killian entrando a la comisaría-
-¿A donde irán? -preguntó Emma extrañada-
-A comprar cosas, amor. -respondió el irlandés dando un corto beso-
-Y supongo que sus "cosas" seguirán sin decirmelas. -dijo la rubia rolando sus ojos-
-Exacto, bueno te veo al rato en casa linda. -dijo Killian saliendo de ahí-
-Adiós Emma, pisaremos esto de nuevo dos semanas. -dijo Robín riendo-
-Lo se, suerte y tengan cuidado en escoger sus "cosas" por cierto Regina es talla mediana y yo chica. -dijo Emma fuerte para ser escuchada por Killian también-
-¡Ya lo se señorita Swan, muevete ladrón! -gritó Hook del otro lado-
Robín salio corriendo de ahí para ambos dirigirse al centro comercial y comprar lo que Robín tenía pensado mientras Emma guardaba sus cosas para ir a la oficina de Regina.
En la oficina con Regina y Roland
-¿Y como te fue en la escuela, bebé? -preguntó la morena acercándole un vaso de agua al pequeño-
-Bien mamá, es genial tener vacaciones porque no me dejaron tarea. -respondió el pequeño sonriendo-
-Que bueno bebé, prometo ir de vacaciones, puede que vayamos a New York y conozcas el hotel que era de mi papá. -dijo la morena sonriendo-
-¡Si! Eso sería genial. -dijo Roland sonriente-
Regina y Roland se quedaron platicando un rato más mientras Regina guardaba sus cosas ya que a Rosie le había dado el restó del día y le dijo que se verían dentro de dos semanas, estaba guardando los últimos papeles en su portafolio hasta que Emma entro sonriendo.
-¡Felices vacaciones! -gritó la rubia entrando-
-¡Tia Emma! -gritó Roland abrazándola-
-Hola pequeño. -contestó la rubia sonriendo- Te traje esto. -dijo entregándole a Roland un chocolate-
-¡Genial! Gracias tía. -dijo el niño sentándose en el sillón-
-Mal acostumbras a mi hijo, señorita Swan. -dijo Regina riendo-
-No seas amargada, es solo un chocolate, además es premio por que al fin estamos de vacaciones. -dijo Emma sentándose en una de las sillas giratorias-
-Lo se al fin descansaremos. -dijo Regina cerrando su portafolio-
-Si, y por esa razón te he ceñido a ver, ¿Que harás hoy en la noche? -preguntó la rubia tomando una de las manzanas del escritorio-
-Nada, supongo que quedarme en casa con Robín y Roland. -respondió la morena- ¿Porque?
-Porque Ruby nos invitó a una noche de chicas en Granny's y le dije que ahí estaríamos. -respondió ella mordiendo la manzana-
-Emma, ni siquiera podemos tomar alcohol. -dijo Regina rolando sus ojos-
-No sera necesario, podemos tomar limonadas o naranjadas el motivó será convivir, anda vamos. -suplicó la rubia con un puchero-
-Esta bien ire, pero quita esa cara de perrito regañado. -dijo Regina riendo-
-¡SI! -gritó Emma parándose de la silla-
-Bueno sera mejor que nos vayamos haré hamburguesas para comer, ¿Vienes? -preguntó la morena tomando su portafolio-
-No, pero vámonos juntas Killian y Robín fueron a comprar sus "cosas" y le pediré a el que traiga sushi. -dijo Emma poniéndose de pie-
-Esta bien, vámonos bebé. -dijo Regina estirando su mano a Roland-
-Vamos, ya quiero comer hamburguesas. -dijo el pequeño con una gran sonrisa-
Ambas rieron ante esto y salieron de la oficina para dirigirse a sus casas.
Mientras tanto en el centro comercial con Robín y Killian
-¿Ya ha decidido que vestido se llevara señor? -preguntó una de las empleadas a Robín-
-No, no lo se. -respondió el rubio apenado-
-Oh vamos ladrón, solo escoge uno, yo ya tengo mi vestido y el que va a proponer matrimonio aquí eres tu. -dijo Killian desesperado-
-Necesito un vestido negro, el negro es el color de Regina. -dijo Robín buscando-
-Si busca un vestido negro le tengo este de aquí. -dijo la empleada mostrándole un precioso vestido largo con encaje, color negro-
-Es perfecto, talla... -Robín se quedó pensando pues no sabía la talla de su novia-
-Mediana, talla mediana. -dijo Killian sonriendo-
-Perfecto, pasen por aquí por favor. -dijo aquella mujer dirigiéndolos a la caja-
-¿Como es que sabes la talla de Regina? -preguntó Robín mirándolo-
-Porque Emma lo gritó en la comisaria, tonto. -respondió Killian haciendo ademanes con sus manos-
-Perdoname la vida por no saber la talla de mi novia. -dijo Robín riendo-
-Vamos a pagar esto, estoy segura que a Emma le gustara la sorpresa. -dijo Killian levantando una ceja-
-Vamos, a pagar a Regina le gustara por igual. -dijo Robín sonriendo-
Ambos pagaron los vestidos de sus chicas respectivamente para después dirigirse a la joyería y comprar el anillo de compromiso que Robín quería para su futura esposa.
En la joyería
-Buen día caballeros, ¿En que les puedo servir? -preguntó un hombre joven trabajador del lugar-
-Busco un anillo de compromiso. -respondió Robín observando las vitrinas-
-Por aquí, por favor. -dijo el joven dirigiéndose con el británico a otra vitrina-
Mientras Robín escogía el anillo para Regina, Killian se encontraba buscando un lindó collar para Emma, un cisne para ser más exactos.
-¿Podrías mostrarme aquel cisne dorado con blanco? -preguntó el marinero señalando un hermoso dije-
-Aquí tienes, es italiano con detalles de oro blanco. -respondió la chica que lo atendía-
-Creó que escogere esté. -dijo Killian sonriendo-
-Perfecto, puede pagar de aquel lado y ahí mismo le será entregado su producto. -dijo la amable empleada apuntando la dirección-
Killian se dirigió y pagó su collar para después ir a ver a Robín quién aún no se decidía por un anillo.
-¿Tiene algo como en termino de una flecha? -preguntó Robín mirando los demás anillos-
-Un segundó. -respondió el empleado yendo a la parte trasera del lugar-
-¿Ya te decidiste? -preguntó Killian recargándose en el mostrador-
-No, pero pregunte sobre algo en término de flechas y me dijeron que esperara. -respondió Robín rascándose su nuca-
-Tu y tus flechas. -dijo Killian riendo mientras sacaba su celular pues había recibido un mensaje-
-Deja de cuestionar mis flechas y contestale a tu novia. -dijo Robín riendo hasta que sonó su celular-
-Killian río- Contesta, no te vayan a pegar.
Robín solo rolo sus ojos y contestó la llamada.
Llamada
-Diga...
-¿Habló con el hombre más apuesto de StoryBrooke?
-Así es señorita alcaldesa, ¿A que debo el honor?
-Eres un adulante, no te vuelvo a decir un cumplido.
-Yo se que si, mi reina.
-Bueno, muy independiente de eso, ¿Donde éstas? Preparé hamburguesas para comer y te estamos esperando junto a Roland.
-En unos minutos voy, compraré algo y listo.
-Esta bien, solo no tardes.
Fin de llamada
-¿Que te dijo Regina? -preguntó Killian con la vista al celular-
-Que me apresure para comer juntos con Roland y a ti, ¿Que te dijo Emma? -preguntó el ladrón-
-Que compre sushi para comer. -respondió guardando su celular-
Robín rolo sus ojos de nuevo ya que el odiaba el pescado y junto a Killian esperaron un poco más hasta que el hombre que la tienda llego con un anillo dando justo en el blanco acorde a las características que el rubio pedía.
-Es lindo. -dijo Killian admirando la pieza que Robín también miraba-
-Me lo llevaré. -dijo Robín sonriendo-
-Pase por aquí para pagar y enseguida le será entregado. -dijo el empleado mientras ponía el anillo en su respectiva caja de terciopelo color rojo-
Pasados 15 minutos Robín y Killian salieron del centro comercial y ambos subieron en el auto del británico para conducir hasta sus casas. Mientras Killian manejaba Robín no paraba de observar el anillo era de oro, pero no en su totalidad ya que tenia una flecha en dirección contraria junto a pequeños diamantes como detalles, sin duda esperaba que a Regina le gustara.
Con Regina y Roland en la mansión.
Emma los había acompañado y después se fue a su casa para esperar a Killian dejando a la morena y a su pequeño ahora sobrino Roland esperando a Robín. Este llego con el marinero pero antes de entrar dejo las cosas escondidas en la cajuela de su auto, se despidió de su amigo y se metió a la casa.
-¿Regina, Roland? -preguntó el rubio entrando-
-¡En el patio papá! -gritó Roland para ser escuchado-
Robín se dirigió al patio trasero y vio que Regina se encontraba de espaldas haciendo las hamburguesas así que el fue a saludar a su hijo para después abrazar a su novia por la espalda.
-Ya llegué. -dijo el cerca de su oído-
-Hola. -dijo Regina girando un poco su rostro para quedar muy cerca de los labios de Robín-
Robín tomó la iniciativa y le dio un tierno beso a la morena hasta que Roland los interrumpió quien cubría sus ojos con sus manos.
-No hagan eso frente a mi, es asqueroso. -dijo el pequeño serio- sin bajar sus manos de sus rostro-
-Perdón bebé, toma aquí esta tu hamburguesa. -dijo Regina acercando su plato a la mesa para que se sentará-
-Gracias mamá. -dijo Roland comenzando a comer-
-Iré por la mayonesa, a ti no te gusta pero a mi si, ya vengó. -dijo ella dirigiéndose a la cocina-
-Yo te ayudó. -dijo Robín siguiéndola-
En la cocina
-¿Enserio me ayudaras con la mayonesa? -preguntó Regina riendo mientras la sacaba del estante-
-En realidad, venía por otra cosa. -respondió Robín acercándose a ella para tomarla de la cintura-
-Regina sonrió ante esto y se acercó más para darle un tierno beso a Robín- Esperó fuera por eso.
-Si, ¿Puedes darme otro? -preguntó el rubio sonriendo-
-Con gusto. -respondió la morena dando un beso corto- Vamos a comer, el niño nos espera.
-Vamos. -dijo abrazándola de la cintura para caminar así hasta llegar al patio.
Regina preparó las demás hamburguesas mientras Robín ayudó a preparar la limonada para comer todos juntos.
-Robín, saldré al rato con Emma a Granny's, ¿Te importaría arropar a Roland y cuidarlo sólo al rato? -preguntó la morena tomando un poco de limonada-
-Claro que no, ¿Solo irán ustedes dos? -preguntó el curioso-
-Junto a Mary y Ruby, quieren su "noche de chicas" -respondió Regina haciendo comillas con los dedos-
-Solo avisame cuando ya te quieras venir a casa para que yo vaya por ti. -dijo Robín sonriendo-
-Esta bien, creo que me pondré un vestido negro. -dijo Regina sonriendo-
-¿Te quedara? -preguntó Robín levantando una ceja-
-Gracioso. -respondió Regina sería-
-Es broma, vamos te ayudaré a recoger la mesa. -dijo Robín poniéndose de pie-
-¿Yo puedo ir a jugar mamá? -preguntó Roland tomando más limonada-
-Si bebé, anda a jugar junto a Robín levantaré todo. -respondió Regina sonriendo-
-¡Si! -grito el pequeño castaño para salir de ahí y dirigirse a su cuarto-
Ambos recogieron todo para después limpiar el asador y guardar una poca de comida que quedó sin tocarse.
-Listo. -dijo Regina poniendo las especias en su lugar-
-¿No hay recompensa? -preguntó Robín sonriendo inocente-
-¿Que tipo de recompensa quieres? -preguntó ella sonriendo mientras se acercaba a el-
-Una... Así. -respondió el tomándola de la cintura y dando un apasionado beso mientras la cargaba con delicadeza y subían a la recamara-
En la habitación de Regina
La morena continuó el apasionado beso hasta que sintió como Robín la acostaba en la cama y el se ponía encima de ella.
-Por recompensas así puedo obligarte a que recojas la mesa diario. -dijo Regina poniendo sus brazos en su cuello-
-Te limpió la casa entera si es necesario. -dijo Robín mientras daba besos por todo el rostro de la morena y dar unos pequeños besos en su cuello-
Regina sonrió ante esto y acarició su cabello de Robín para después sentir como el se acostaba a su lado y la abrazaba tiernamente.
-No me quejo, pero estas muy cariñoso hoy. -dijo Regina girándose para tenerlo enfrenté y acariciar su barba de el- ¿Algún motivo por el cuál estés así?
-No, solo que te amo y quiero comerte a besos. -respondió Robín sonriendo pues sabía que el motivó era que mañana todo cambiaría mañana Regina pasaría a ser su prometida y ahora sería Regina de Locksley-
Regina abrazó a su hombre y se acurrucó ya que el sueño la estaba invadiendo por lo que decidió dormir un poco antes de su salida por la noche.
-¿Quiere dormir un poco mi pequeña bolita? -preguntó Robín tiernamente-
-Si, duerme conmigo, tu lindo perfume me arrulla. -respondió la morena sonriendo mientras sentía como Robín la abrazaba y daba un tierno beso en su frente-
Mientras tanto con Emma y Killian
-Entonces, ¿Tendrán su noche de chicas? -preguntó Killian a Emma quien un comía sushi-
-Si amor, aunque Regina y yo solo tomaremos limonada o naranjada. -respondió Emma sonriendo-
-¿Solo irán ustedes, las chicas? -preguntó Killian serio-
-Si, sólo nosotras, detectó un poco de celos. -respondió Emma riendo-
-No, pero te iré a dejar. -dijo Killian mientras se levantaba a tirar su plato de unicel-
-No será necesario, me iré en su auto con Regina. -dijo la rubia siguiéndolo-
-Bien, pero te pones un vestido que te llegue a la rodilla. -dijo Killian serio-
-Si, si marinero celoso, lo que digas. -dijo Emma acercándose para dar un tierno beso-
Emma y Killian al terminar de comer decidieron ver una película, mientras Killian la escogía la rubia subió a elegir su vestido para su salida de al rato, pues quería tener todo listo ya que sabia que Regina era muy puntual en sus citas y no querían llegar tarde, además de que sabía que si se retrasaba la morena seguro la cortaba en cachitos.
Hola, hola, este cap estará dividido en dos, si les gusto dejenme una estrellita les prometo tratar de actualizar de actualizar pronto, bai.🌻💖
Por cierto en multimedia les dejo al sexy fotógrafo🌚 el bello anillo y la noche de chicas, ahora si, bai.💖🌻