Llevo nueve meses en casa de Liz, he estado buscando empleo, trabajaba de mesera en un local de comida rápida pero renuncié después de que el encargado quiso propasarse conmigo, me dijeron mis compañeras que si "hacía como si nada" me aumentaría el sueldo e incluso podría ascender de puesto, sería muy estúpido hacer eso, así que mejor le di una patada en cuanto quiso intentar algo y me fui como si nada. En mis "tiempos libres" iba a hacer castings para salir de extra en videos, series y cosas por el estilo, ahí conocí a Shannon, nos hicimos amigas después de que casi siempre nos topábamos, es una chava bastante divertida y ya quedamos siempre de ir juntas. Otra de las que puedo considerar como una amiga es Kesha, a ella igual que a mí, le gusta cantar y vaya que lo hace bien, a veces Shanny y yo vamos al apartamento donde vive, hacemos fiestas con más personas y las cosas se ponen muy bien, bastante bien a decir verdad.
Mia y yo nos encontramos seguido los primeros tres meses, para ver como me iba, ayudarme a buscar empleo, entre otras cosas, pero tuvo que mudarse a otro estado porque empezó a estudiar en una Universidad que, ya no recuerdo el nombre, ya casi no nos hablamos o mandamos mensajes por celular, nos distanciamos bastante, pero al menos se que ella está bien.
Ya estamos en diciembre, a tres días de navidad, se respira un ambiente navideño por donde quiera que caminas, en tiendas, casas, centros comerciales... es bastante agradable. Fui un rato a caminar por el centro de Los Angeles, necesitaba comprar regalos para todos y, aunque no tuviera mucho dinero, no iba a dejar a mis amigos sin algo, se merecen algo por su apoyo. Estaba caminando mirando las tiendas desde fueracuando de pronto empezó a temblar, las personas salían de los edificios y tiendas a una zona segura, ya que el sismo -que se sentía más bien como terremoto- era bastante fuerte, yo iba a hacer lo mismo, de no ser porque escuché algo que captó mi atención al otro extremo de un pequeño callejón al lado de la tienda en la que estaba viendo las cosas.
-Ah niña estúpida, ¿acaso creíste que me agradabas? -me asomé un poco, ocultándome detrás de un gran basurero que estaba justo frente a donde yo me encontraba. Vi a un hombre calvo con barba café que comenzaba desde sus patillas y se abría paso a lo largo de su cuello, era alto, piel blanca, algo fornido y con mirada inquietante. Vestía con un traje formal negro de tela ¿Reflejante? podría decirse, al menos un traje así no era muy conocido que digamos por aquí- lo único que me produces es asco, eres un error que, para fortuna de tu familia y conocidos, estoy a punto de solucionar.
-¿Me crees lo bastante idiota como para tragarme tu teatrito barato? Pff, por favor, eres peor actor que Russell Brand, simplemente te seguía el juego, además -dijo una chica. Tal vez tenga mi edad, cabello a la altura de sus hombros, rizado y negro, ojos color café oscuro, tes ligeramente morena, delgada y de piernas bien torneadas, vaya que no era el único atributo que tenía a su favor. Ella tenía puestos unos jeans color negro, playera roja de tela delgada -¿A quién se le ocurre usar esto con el frío que hace?- un gorrito negro, gafas de sol negras y botas negras.- ¿Piensas que no le dije nada a mi mamá sobre ti? De veras que tienes que ser ingenuo -riéndose y señalando al tipo terminó diciéndole- y ¿Asco? ¿Es en serio? Digo, la verdad no es que me importe tu opinión sobre mi, porque te la puedes meter por el mismo lugar que se te mete Alex en las noches -guiñándole un ojo- básicamente repudias que yo esté con las personas que quiero valiéndome un reverendo pepino lo que piensen mientras que tú no tienes el valor para hacerlo, como el cobarde que eres Tom.
-Hay ______, ______, ______, está bien, tú ganas, seguramente tu madre me odiará y tendrá ganas de asesinarme en estos momentos -soltando una gran carcajada continuó- bueno, al menos podrías por favor dejarme como consuelo saber ¿cuándo le dijiste la verdad sin darme cuenta yo?.
Estas personas sí que están locas, vaya que estar así tranquilamente mientras que todo a su alrededor amenaza con derrumbarse sobre ellos y yo que creí estar loca, aunque pensándolo bien, he de estar alcanzando su nivel estando aquí sólo escuchando a dos turistas discutir y no entender nada de lo que dicen porque están hablando en español, pero daba igual, quería ver si dejarían de discutir y ponerse a salvo o tendría que interponerme.
-Ni eso te diré, date por bien servido con el hecho de que en estos momentos te estoy hablando-dijo ella con un tono serio pero a la vez burlón-.
-Ah, muy bien, no me dejas otra alternativa que dejarte aquí ______ y créeme que pensé devolverte a casa si me ayudabas -supongo igual el se burló, al menos eso parecía- pero ni modo, espero recuerdes a tu familia porque ya no los volverás a ver jamás.
-¡No le harás nada a mi familia bastardo! ¡No lo permitiré! -grito furiosa ella- no sé dónde estemos, pero créeme que encontraré el camino a casa.
-Ah, dulce, tierna y estúpida ______, no le haré daño a tu familia, de eso no debes preocuparte, mejor preocúpate por ti, porque no volverás a casa jamás y dudo que alguien pueda ayudarte aquí.
Dicho esto, el hombre le golpeó en la nuca, salí de mi escondite para detener al hombre, pero de pronto este sólo desapareció ante mis ojos y junto con él terminó el sismo.
Todo pasó tan rápido que no me percaté cómo es que se fue ese hombre, pero mejor me concentré en ver a la chica.
-¡Hey! Niña despierta -golpeándole levemente las mejillas- vamos, levántate o morirás de hipotermia, vaya que debes estar loca como para estar así por aquí. ¿Sabes qué? -quitándome mi chamarra- te pondré esto y te llevaré con Liz, dudo que tengas seguro, pff ni siquiera yo tengo -dije riéndome- ah, ya parezco tú, hablándole a una tipa turista inconsciente y riéndome en un callejón.
La recargue sobre mi hombro derecho y la sostuve con mi brazo, pensé que estaría más pesada, pero era muy liviana. Llegamos a la calle y le hice la parada a un taxi, nos llevó a casa y continué cargándola hasta llegar a mi habitación, la recosté en mi cama y fui a hablar con Liz para contarle lo que pasó para poder saber si podía ayudarla, dijo que subiría en un momento y subí a esperarla.
Estuve esperando un rato junto a la cama, estaba en el lado izquierdo de simplemente observándola, por sus facciones se notaba que no era de un estado cercano, aparte de su acento, claro está, la seguí viendo hasta que de repente paré en la unión entre su muñeca y su brazo, ahí tenía tres pulseras y un reloj rosa, me fijé en el reloj, tenía mal la hora, decía que eran las 10:30 pm, era algo imposible porque no habían pasado ni dos horas de que pasó el sismo, a lo mucho sería cuarto para las 8, pasó tal vez media hora o exagerando ya, cuarenta minutos de que eso ocurrió, lo sé porque el sismo fue a las 7:16 pm, a lo mejor aún lo tenía con la hora de su país. Continué viendo ahora las pulseras que tenía puestas, una era roja con negro, supongo hecha a mano, otra era negra con plateado, rojo, amarillo, verde y azul rey -creo-, tenía escrito en plateado "ENJAMBRE", a lo mejor era una película o artista de donde ella venía, porque jamás oí hablar de eso. La tercer pulsera me llamó más la atención, no por ser de colores muy llamativos, en realidad era de color rosa, con letras azul celeste con contorno negro y un rostro en ambos extremos de la pulsera con esos mismos colores. Estaba a punto de leer lo que decía cuando de pronto ella movió su mano, dirigí mi mirada a su rostro y me estaba viendo sorprendida -obviamente, no me conocía y estaba en un lugar extraño- así que para calmarla le sonreí y la saludé, pero lo que me dijo creo que me sorprendió más a mí, que lo que ella ya estaba.
-¿Katy?