-¡Adiós! -
-Nos vemos -Saludé sin muchas ganas, viendo el auto de mi padrastro alejarse de mi vista.
Giré sobre mis pies,sintiendo pocas ganas de entrar tras haber leído aquel mensaje. Pero una repentina persona se cruzó frente a mis ojos y extrañamente, hizo que mi corazón se acelerase y que todos mis malos pensamientos desaparecieran en cuestión de segundos.
Sus ojos se cruzaron con los míos por unos instantes y una leve sonrisa,de esas que casi nunca demostraba,se dibujó sobre sus labios a medida que se acercaba a mi.
-Hola -Saludó.
-¿Cómo estás,Hass?- Pregunté.
-Igual que siempre -Se encogió de hombros -¿Tu?-
-Supongamos que bien -Reí.
-Mmm...¿que sucedió? -
Comenzamos a avanzar por aquella entrada que pertenecía a la universidad a la que ambos iríamos. Pero mi cabeza iba de un lado a otro y no tenía tiempo para apreciar que es lo que me rodeaba.
Estaba vacilando,pues no sabía si decirle o no a Hassan sobre lo que había pasado hoy con el mensaje de Amery.
El se convirtió en mi mejor amigo desde que entré a la otra secundaria en tercer año y sabe todo acerca de mi,incluso sobre lo de Amery,pero siempre pensaba mucho a la hora de contarle algo de esta índole, como si tuviera miedo de molestarlo. Nunca entendí por que me sucedía esto.
Igual,no tenía muchas opciones, el siempre terminaba por enterarse de alguna forma. A veces, pensaba que quizás era un mago o algo así.
Suspiré, rindiendome.
-Amery me envió un mensaje deseandome suerte para comenzar la universidad -
-Mm...ya veo. ¿Le respondiste?-
-No...no quise hacerlo-
-Eres tonto -
Entramos al sector de la cafetería y tomamos asiento en una mesa, en la cual me relajé un poco mas y logré admirar lo grande que era aquel comedor, el cual ya estaba con bastantes estudiantes.
-¿Por qué soy así? -Pregunté.
-No lo sé -Respondió el pelirrojo -Pero quizás, ya no sientas lo que antes y solo le tengas resentimiento por lo que hizo. Eso es lo que siento al ver que hablas de el -
-Veo que la psicología es una carrera que irá bien contigo -
-Por algo voy a estudiarla
Reí.
-Supongo que tienes razón -Suspiré -Todos estos años,la pelea y la distancia fueron deteriorando lo que sentía por el. Supongo que le pasó lo mismo...pero pareciera como si el siguiera insistiendo. Aún así...creo que yo soy el que cambió -
Cerré mis ojos,sintiendo un leve dolor en mi pecho, pero nada comparado a los que antes, al principio de la pelea, había llegado a sentir. Es como si de alguna forma, me hubiese acostumbrado.
-Es doloroso admitirlo,pero creo que es la realidad -
-Al menos lo asumes. Eso es importante -
Levanté mis párpados, viendo la seria expresión de mi amigo y solté un largo suspiro que relajó todos mis músculos.
-¿Qué tal un día de estos vuelve?-Pregunté.
-Tendrás que enfrentarlo cara a cara. Dudo que puedas evitar que se encuentren,después de todo siguen formando parte de la misma familia -
Tensé mi mandíbula, pensando en que Hassan tenía razón. Hacía cuatro años que mis tíos no habían vuelto, ¿pero que tal se les daba por visitarnos o algo así?. El mundo iba tan en mi contra que no me parecería raro que sucediera algo así.
-Maldición -Murmuré,pasando una de mis manos por mi rostro.
-¿Te aconsejo algo?-
No respondí.
-Si yo fuera tu...lo dejaría ir. No por su bien,sino por el tuyo. El decidirá que hacer por su vida, por lo que tu también debes elegir un camino. No puedes estar por siempre pendiente de lo que pueda llegar a pasar o de lo que el pueda hacer. Piensa un poco más en tu salud -Suspiró -Sé muy bien que es difícil no pensar en esas cosas cuando amas a alguien, pero tu mismo me dijiste que crees ya no sentir lo mismo por el. No te prives y trata de vivir porque cuando menos te des cuenta, el tiempo habrá pasado para el y el tuyo se habrá detenido. Te lo digo por experiencia propia -
Mis ojos estaban abiertos de par en par. Mierda,era un chico de pocas palabras pero a veces...podía dejarte boquiabierto por las cosas que decía.
-Creo que al fin descubrí porque te adoro -Sonreí.
-Menos sensibilidad por favor. Ahora preocúpate por ti, hazme ese favor -
-Yaaa...como tu digas -Refunfuñé -Pero...gracias Hass,en serio me ayudan estos consejos tuyos -
-Soy tu amigo,se supone que voy a ayudarte y a aconsejarte, porque te quiero -
Entre abrí mis labios,pero mi garganta parecía seca,como si no quisiera volver a emitir sonido alguno, al mismo tiempo que mi corazón se aceleraba de una forma que hacia mucho no sentía. Una que me hizo viajar al pasado y recordar a cuando estaba junto a Amery...
-¿Aiden?-
Parpadeé un par de segundos y mis ojos se cruzaron con los color café de mi mejor amigo.
-¿Estás bien?- Preguntó.
-Ah...si -
-Es hora de entrar -Dijo.
-Ah...es verdad -
Ambos nos pusimos de pie, tomando nuestros bolsos para así comenzar a avanzar dentro del edificio al cual ya prestaba un poco más de atención tras haber aclarado mis ideas.
Sus paredes estaban pintadas de colores tales como el blanco o el gris claro,habían muchos cuadros, escaleras, puertas y estudiantes. Era un lugar muy grande y lindo. Me gustaba.
-Psicología está en el primer piso. La parte de Informática esta en el tercero, deberías subir -Comentó Hass, leyendo un cartel.
-Tienes razón. Bien,me voy entonces. ¡Qué te vaya bien!-
-Igualmente -
Saludé al pelirrojo,me di la vuelta y comencé a avanzar por aquel pasillo, pero su voz me llamó una vez mas y me detuvo, haciéndome voltear.
-Sonríe,tu cara no es la misma si no lo haces. La seriedad es lo mío -Dijo, antes de meterse en un aula.
Sonreí,pensando en lo fácil que le era hacerme feliz incluso siendo una persona seria y un poco... fría tal vez. A veces era extraño, pero seguro su familia era similar. Nunca la había conocido.
Ahora si,me mezclé entre los alumnos de diferentes carreras y busqué las escaleras para subir aquellos tres largos pisos. Al llegar,estaba destruido. Eran más largas de lo que parecía,pero cuando mis ojos admiraron el lugar, se me fue el cansancio por completo y lo reemplazó una sensación de nerviosismo.
Demasiados estudiantes avanzando de un lado a otro, entrando a las diferentes aulas y charlando entre sí o simplemente siguiendo su camino. Yo, hacía lo segundo y con la vista iba buscando el número de la primera clase.
Solté un poco de oxígeno al ver el número frente a mi y tan solo pasé por aquella puerta que yacía abierta,encontrándome con la habitación bastante llena.
Busqué un sitio donde tomar asiento y me dejé caer sobre la silla,esperando así a que el profesor llegase mientras revisaba un poco mi celular y sentía ganas de llorar tras ver mi fondo de pantalla.
*******************************************************
Dios,ya estaba ansiosa por publicar la segunda parte. Pobre Aiden,esta pasando por un momento de confusión donde ni el sabe que es lo que siente. Ojala pueda aclarar sus pensamientos.
¿Que les pareció Hassan? Es nuevo en la historia y tendrá bastante importancia. Así que atentos.
En el próximo capitulo creo que ya le daremos una visita a nuestro Amery para ver que tal. Estoy ya muriendo de ganas por actualizar jajajja.
Cada vez me emociono más. Voy a morir. Okno ajajajaj.
En fin,no tengo mucho más para decirles a parte de que espero les vaya gustando el fic y que de a poco se vayan enganchando y adaptando más a la historia. Vale la pena.
Espero leernos en la próxima!!!!
PD: son como las cuatro de la mañana y estoy escuchando los ronquidos de mi padre desde mi habitación. Imagínense las ganas de reirme que tengo ahora mismo 😂.