Narra Román
Es aproximadamente las 9:00 de la mañana, me encuentro dentro de un taxi junto a mi padre después de abandonar el aeropuerto, el cual nos lleva a la funeraria donde se encuentra el cuerpo de mi hermana Rosy sin vida.
Cuando papá me dijo que mamá le había llamado para darle esa horrible noticia me congele, no podía creerlo, Rosy no podía estar muerta, desde pequeños siempre nos llevamos muy bien, ella era una gran hermana mayor, la quería mucho, el escuchar que había muerto fue un gran golpe para mi, el pensar en que jamas la volveré a ver me desbastaba.
Ahora mismo el taxi se ha detenido, mi padre le paga al taxista y sale del taxi y yo hago lo mismo, veo hacia la entrada de la funeraria y veo que de ella sale un chico pelinegro a pasos rápidos, parecía molesto, pero no le di importancia. Mi padre y yo caminamos hacia la entrada donde puedo ver a varias personas dentro, entre ellas mi madre, la cual al verme cruzar la puerta me envuelve en un gran abrazo.
- Román - me dice mi madre mientras de sus ojos salen lagrimas - que bueno que ya estas aquí, te necesito hijo - me dice abrazándome más fuerte, yo por mi parte hago lo mismo - se ha ido hijo, Rosy se ha ido - me dice llorando aun abrazándome.
- lo se mamá, lo se - es lo único que le dijo mientras mis palabras muestran tristeza.
- la voy a extrañar mucho, no se como viviré sin mi niña - dice mi madre destrozada, la verdad es que mi madre nos adora o adoraba en caso de Rosy, para ella siempre hemos sido lo más importante, aun recuerdo lo difícil que fue separarse de mi al momento de divorciarse de papá, pero eso es algo que no me gusta recordar, para ella tengamos la edad que tengamos siempre seremos unos niños.
Después de ese gran abrazo, la separo lentamente de mi y ella me ve con sus ojos rojos por las lagrimas.
- voy a verla - le digo con tristeza en mis palabras a lo cual ella asiente y me acerco donde se encuentra el cuerpo de mi hermana ya sin vida.
La veo ahí con sus ojos cerrados, su piel pálida, su cabello rubio y largo, con un hermoso vestido blanco, y es ahí donde no pude seguir aguantando mis lagrimas y estas salen sin permiso de mis ojos, no puedo creerlo, no puedo creer que Rosy este de esta manera, no puedo creer que con tan solo 20 años ya no este aquí, no puedo creer que mi hermana ya no este.
Rosy, hermana, por que esto tuvo que pasarte a ti, por que.
La observo por un momento mientras mis lagrimas siguen saliendo de mis ojos y me doy cuenta que no lleva puesto su collar, desde muy pequeños papá y mamá nos regalaron a Rosy y a mi un collar de oro de una letra R cursiva y desde ese entonces lo llevamos puesto siempre, ahora veo que ella no lleva el suyo lo cual me sorprende.
Siento como una mano se coloca en mi hombro izquierdo y al dar la vuelta me encontró con un chico alto, cabello rubio y ojos marrones.
- Román - me dice el chico al cual logro reconocer.
- Dante - le digo triste.
- lo lamento mucho amigo, lamento lo que paso con Rosy, yo la quería mucho - me dice Dante triste.
- gracias por estar aquí - le digo tratando de no llorar más.
- soy tu amigo, los amigos están para eso, ademas sabias lo que yo sentía por Rosy - me dice Dante triste y es que desde niños hemos sido amigos y él a estado enamorado de mi hermana desde ese entonces, más ella nunca lo vio de esa forma y solo lo miraba como un hermano más.
- lo se, se que esto también te afecta - le digo serio y ya logrando detener las lagrimas que salían de mis ojos hasta hace un momento.
Después veo como mi padre se acerca donde se encuentra mi hermana y logro ver como intenta contener el no llorar, mi padre siempre a sido un hombre muy frió y serio, es raro el verle sonreír, su expresión facial siempre es la misma, su seriedad da miedo, bueno eso es lo que pienso yo.
Mi padre al contrario que mi madre nunca nos demostro su amor, no al menos en la forma que ella lo hizo, ella siempre se preocupaba por nosotros, nos leía cuentos, nos abrazaba y nos decía cuanto nos quería, en cambio mi padre, él siempre fue alguien frió, hasta parecía no tener sentimientos, no entiendo como es que ambos se casaron, pero si entiendo el por que se divorciaron, para mi padre no hay nada más importante que su amado trabajo.
No entiendo el por que de separarme de mi madre si solo me tendría abandonado como si en lugar de ser su hijo fuera un adorno más en su lujosa mansión.
Mi padre se retira de donde su encuentra el cuerpo de mi hermana y puedo ver como una lagrima caía por su mejilla izquierda la cual limpia de inmediato.
El día transcurre, le damos el ultimo adiós a Rosy y después de eso mi madre me pide que me vaya con ella, que no quería estar sola, mi padre solo dice que él se hospedara en un hotel y que si yo quería quedarme en la casa de mi madre esta bien que mañana iría a verme para hablar sobre nuestro regreso.
Mi padre se va y yo me voy con mi madre, al llegar a su casa ella me abraza.
- esto sera difícil - me dice mi madre llorando - el no verla más, eso...
- tranquila mamá, se que sera difícil, para mi también lo es, aun sigo sin creerlo, pero nos tenemos el uno al otro para apoyarnos - le digo triste pero calmado para tratar de tranquilizarla.
- gracias hijo - me dice abrazándome más fuerte - quiero que te quedes con migo, no quiero que me dejes sola, te extraño y ahora sin tu hermana esto sera más difícil para mi.
- me gustaría quedarme con tigo mamá, pero aun soy menor de edad y mi custodia la tiene mi padre - le digo triste y decepcionado, aunque tengo 17 años aun faltan aproximadamente 10 meses para que cumpla los 18.
Mi madre no dice más y solo se dedica a abrazarme, después de un momento así ella se separa de mi y me ve directo a los ojos.
- al igual que tu hermana tienes esos ojos verde esmeralda de tu padre, solo que en los tuyos al igual que los de ella se puede ver un brillo especial mientras que los de él se han opacado por su dureza - dice mi madre más tranquila.
- me hubiera gustado tener tus hermosos ojos color miel mamá - le digo serio - sera mejor que descanses - le digo y ella asiente, después comienza a subir las escaleras mientras yo me voy al sofá.
Me gustaría saber como es que paso el accidente de Rosy, quería preguntárselo a mamá, pero ahora no es el momento, quizás más tarde o mañana lo haga.
Decido salir a dar un paseo, nunca me ha gustado el estar encerrado en algún lugar, eso me sofoca, así que salgo de la casa sin avisar a mamá tal vez ella ya este durmiendo y lo que menos quiero es molestarla en este momento.
Iba caminando por la calle cuando paso por el frente de la casa de mi amigo Dante el cual se encuentra saliendo de su casa.
- Román - me dice con sorpresa.
- hola Dante - le digo sin ánimos.
- pensé que estarías con tu madre, la vi muy afectada esta mañana - me dice Dante serio.
- ella necesitaba descansar y yo solo salí a dar un paseo - le digo sin ánimos y luego a mi mente viene el pregúntale que sabe él del accidente de mi hermana - Dante, dime como es que Rosy tuvo ese accidente - le digo serio mientras él me observa.
- lo único que se es que Rosy iba en la motocicleta de William junto a él y no llevaban casco después se accidentaron y ambos fueron al hospital pero la que se llevo la peor parte fue Rosy - me dice Dante serio pero logre notar algo de enfado en su voz.
- ¿quien es William? - le pregunto algo confundido.
- su novio - dice con algo de molestia en su voz - llevaban saliendo alrededor de 3 meses, tu madre lo culpa de que Rosy muriera, igual yo.
- ¿él también murió? - pregunto serio.
- no, él ahora esta bien, es por eso que decía que Rosy se llevo la peor parte ya que ella murió y él no, pero el que conducía era él - dice Dante serio.
- así que así fue como Rosy murió, por ir en la motocicleta de un idiota que encima de que no sabe manejar una motocicleta no tuvo la precaución de usar casco o al menos darle uno a ella - digo molesto mientras levantaba un poco mi voz.
- así es Román por culpa del imbécil de William Rosy ya no esta ni estará con nosotros - veo como Dante aprieta sus puños con coraje.
- maldito como me gustaría tenerlo enfrente y romperle la cara - digo molesto tratando de calmar la furia que sentía en ese momento.
- créeme que eso justo estaba por hacer - me dice Dante serio.
- ¿sabes donde encontrarlo? - le pregunto con interés.
- claro, cada noche, en especial los fines de semana, él junto a sus amigos y otros chicos se reúnen a las afueras de la ciudad en un callejón abandonado para realizar carreras de motocicletas, claro esta que son ilegales - me dice Dante serio.
- ¿entonces te dirigías hacia ahí? - le pregunto con interés.
- así es - me responde de inmediato.
- quiero ir con tigo - le digo serio y seguro.
- ese lugar suele ser peligroso Román y tú aun eres menor de edad - me dice Dante con preocupación en su voz.
- no me interesa, quiero conocer al asesino de mi hermana, quiero decirle lo que se merece y romperle la cara - le digo molesto y seguro.
- esta bien, solo iré por mi motocicleta - me dice resignado, el mejor que nadie sabe que si estoy decidido a algo es muy difícil hacerme cambiar de opinión.
Después de un momento llega Dante con su motocicleta y dos cascos uno puesto y el otro me lo da a mi.
- también participas en ellas - le pregunto refiriéndome a las carreras de motocicletas.
- así es, sabes que desde niño al igual que tú adore las motocicletas - me dice Dante seguro.
- donde vivo también hay un lugar donde realizan este tipo de carreras y obvio son ilegales pero no me importa aun así adoro participar - le digo serio.
- no esperaba menos, ahora sube - me dice Dante y yo subo en su motocicleta - agárrate fuerte amigo - me dice y así lo hago mientras él arranca a gran velocidad por la calle, no quiero imaginar la expresión de mamá si se entera que en este momento me encuentro sobre una motocicleta.
Al cabo de unos minutos llegamos a las afueras de la ciudad y luego Dante toma otro camino adentrándonos a un callejón, al llegar a un lugar donde hay varios chicos de muy mal aspecto y a eso me refiero a que parecen delincuentes, Dante detiene su motocicleta y ambos bajamos de ella.
- así que este es el lugar - digo para mi.
- vamos - me dice Dante serio comenzando a caminar y yo lo sigo.
- donde esta el tipo - le digo serio.
- eso es lo que averiguare, quiero saber si ha venido o no - dice Dante acercándose a un chico pelirrojo.
- Daltón - le dice Dante al chico.
- hey Dante amigo creí que no vendrías hoy - le dice el chico pelirrojo que ahora observo tiene ojos marrones luego fija su mirada en mi - y ¿quien es él? - le pregunta con curiosidad.
- es Román, es mi amigo - le dice serio.
- pues si eres amigo de Dante un gusto Román - dice el chico pelirrojo tendiéndome su mano.
- un gusto - le respondo serio y tomo su mano.
- sabes si William ha venido - le pregunta Dante serio a su amigo.
- si, creí que no vendría pero hace un momento lo vi, aunque no se ve nada bien - dice el chico serio.
- quiero que me lleves con él - digo algo molesto, el chico me ve raro - ¿que? - le digo molesto.
- tranquilo amigo, tal vez se este preparando para la carrera de hoy en este momento - me dice el pelirrojo.
- para la carrera - digo interesado - y ¿contra quien competirá? - le pregunto con interés.
- que estas pensando Román - me dice Dante.
- bueno aun no tiene con quien...
- ahora lo tiene - le digo decidido sin dejarlo terminar.
- ¡que!, acaso estas loco Román, eso es muy peligroso, que pasaría si te pasara algo, que le diría a tus padres - dice Dante alarmado - fue un error el haberte traído aquí - me dice serio.
- tranquilo Dante no va a pasarme nada - le digo serio.
- bien entonces le diré a William que ya tiene competidor y comenzare con las apuestas - dice el pelirrojo para después irse.
- ¡estas loco Román!, que piensas ganar con esto, odio decirlo pero William es el mejor de todos los que hemos competido, nadie ni siquiera yo he podido ganarle - me dice Dante algo molesto y preocupado.
- tendrás que prestarme tu motocicleta - le digo ignorando lo que me acaba de decir.
- sabría que no me escucharías, lamento haberte mostrado este lugar - me dice serio.
- no me pasara nada Dante, es solo hoy solo lo hago para darle su merecido a ese imbécil, también soy bueno, puedo ganarle y así humillarlo, estoy seguro que es un tipo que no sabe perder quedra golpearme y ahí aprovechare para romperle la cara - le digo seguro y serio.
- bien cuenta con migo para eso, yo también quiero romperle la cara, al fin de cuentas a eso venia - dice Dante serio y resignado.
- la carrera comenzara en 5 minutos así que toma posición niño - dice el pelirrojo refiriéndose a mi lo cual me molesto.
- ¿niño? - le digo molesto - tengo 17 - le digo serio.
- vaya, lo siento, por tu apariencia creí que tenias 15 - dice el pelirrojo riendo mientras yo aprieto mis puños del coraje.
- déjalo en paz Daltón, no lo molestes - le dice Dante serio.
- bien, bien lo siento - dice para después retirarse.
- vamos por la motocicleta - me dice Dante y eso hacemos, luego nos dirigimos a el lugar de inicio y me da un casco - suerte.
- no la necesitare - le digo serio.
- ahí viene - me dice Dante y yo con el casco ya puesto volteo hacia esa dirección encontrándome con un chico alto, pelinegro que vestía unos jeans negros desgastados, una playera gris, una chaqueta de cuero negra y unas botas también negras.
Ahora si, que esto comience...
Nota:
Hola, no se si alguien algún día lea esta historia, se que a muchas personas les gusta este genero de boyxboy así que decidí hacer esta historia en ese genero, es mi segunda historia de ese genero espero que les guste y que me apoyen con sus votos y comentarios.