Between love and time {Camren}

Por StolenBlueMoon

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Hace más de 300 años atrás. Devonshire, Inglaterra. William Cavendish, segundo duque de Devon... Más

Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 15
Capítulo 16
Capítulo 17
Capítulo 18
Capítulo 19
Capítulo 20
Capítulo 21
Capítulo 22
Capítulo 23
Capítulo 24
Capítulo 25
Capítulo 26
Capítulo 27
Capítulo 28
Capítulo 29
Capítulo 30
Capítulo 31
Capítulo 32
Capítulo 33
Capítulo 34
Capítulo 35
Capítulo 36
Capítulo 37
Capítulo 38
Capítulo 40
Capítulo 41
Capítulo 42
Capítulo 43
Capítulo 44
Capítulo 45
Capítulo 46
Capítulo 47
Capítulo 48
Capítulo 49
Capítulo 50
Capítulo 51
Capítulo 52
Capítulo 53
Capítulo 54
Capítulo 55
Capítulo 56
Capítulo 57
Capítulo 58
Capítulo 59
Capítulo 60
Capítulo 61
Capítulo 62
Capítulo 63
Capítulo 64
Capítulo 65
Capítulo 66
Capítulo 67
Capítulo 68
Capítulo 69
Capítulo 70
Capítulo 71
Capítulo 72
Capítulo 73
Capítulo 74
Capítulo 75
Capítulo 76
Capítulo 77
Capítulo 78
Capítulo 79
Capítulo 80
Capítulo 81
Capítulo 82
Capítulo 83
Capítulo 84
Capítulo Final.
◉ Nota ◉

Capítulo 39

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Por StolenBlueMoon

{Espero que estén preparados para las emociones que se vienen en este capítulo, y que tengan pañuelos a la mano, les quiero.}

_______________________________

La mesa en la que estaban sentados era larga como un camino, con bancas de madera a cada lado para que todos cupieran. No estaba toda la familia Jauregui en sí, porque era difícil, sin embargo, estaba la mayoría y con ellos ya eran muchas personas en el paseo. 

Camila se dedicó a observar a todos, mientras masticaba la carne de su asado, el júbilo en sus rostros era grande y la alegría que expresaban en sus chistes y risas, también. Tanta alegría abundaba en el aire, que nadie podía fijarse que los ojos de ella habían sido cubiertos por ese manto de tristeza tras sentir algo extraño en su pecho, mañana se iría, sí, pero ¿cómo decírselo a Lauren sin arruinar este momento? Ella estaba feliz, por supuesto que lo estaba, si se rodeaba de la gente que más la amaba, no quería hacerla sentir mal, pero tampoco podía confiarse de las circunstancias, aún tenía dos personas más de quienes despedirse aparte de ella.

Clara: ¿Se acuerda suegra? Cuando Lauren se puso su maquillaje a la edad de tres años.

Abuela: Era una linda princesa. –Todos rieron con las anécdotas que contaban, Camila sólo se limitó a sonreír apretando sus labios para no reírse también. ¡Cuán adorable y graciosa debió ser esa imagen de la ojiverde!

Lauren: Gracias abue, gracias mamá, creo que no cooperan para que me sienta mejor. –Lo dijo en un tono fingidamente ofendido.

Abuela: Tranquila amor, con o sin maquillaje, princesa o no, creo que al menos aquí hay una mujer que te amaría como fuera, sin contar a tu madre y a mi. –Varias miradas se posaron con diversión sobre Camila, mientras ésta comía callada y sonrojada. Lauren la miró unos segundos, sus mejillas coloradas, su vergüenza y ternura le caló hondo. ¡Qué bella!

El resto del día, los Jauregui se la pasaron inventando juegos familiares, competencias en la piscina a los mejores saltos, cartas y la cosa seguiría hasta entrada la noche, cuando hicieran una cabalgata por Riverside y una fogata para terminar antes de acostarse, entrando la madrugada.

Camila cayó encima de una tía de Lauren, porque habían sido pareja en las "carreras de tres piernas", trataron de correr mucho más rápido, pero antes de llegar a la meta, la risa las invadió de tal manera que les fue imposible continuar. La inglesa apartó los pensamientos negativos por un momento para darse el lujo de disfrutar y tener felicidad, pero cuando el sol se fue ocultando, cuando el cielo convirtió su celeste color a matices anaranjados, supo que era hora de hablar.

Se quitó parte del césped de los pantalones y le preguntó a Dayana si estaba bien, nunca había jugado esto en el pasado. ¿La mirarían extraño si proponía algo así como diversión?

Lauren: Camila, iré con mi papá y mis primos a traer caballos para la cabalgata. ¿Estarás bien? –Rápidamente la morena perdió el color de su piel- ¿Sucede algo?

Camila: -miró a su alrededor, observó las sonrisas de quienes estaban cerca y quienes estaban más lejos, aún no habían instalado su carpa- Lauren, ¿podemos hablar a solas? –La ojiverde asintió con un mal presentimiento dentro de su pecho, desde lejos le hizo una señal a su padre para que continuaran sin ella.

La abrazó de lado y juntas caminaron hacia los columpios que estaban abandonados, escuchando sus pisadas sobre el césped y las hojas secas. El terreno que habían adquirido sus abuelos realmente fue la mejor inversión que habían hecho, tenía de todo y era un sitio privado, ideal para divertirse en familia, alejados de tanta cámara y gente hipócrita a su alrededor.

Se sentía agotada, quería dar ese paseo a caballo por algunos sitios en las lejanías de Riverside, pero cuando vio el rostro de Camila noto de inmediato su cambio de humor. Se sentó en el columpio y dejó que la morena se acomodara igual que una niña sobre de sus muslos, varios mechones del cabello oscuro de ella rozaron su nariz permitiéndole respirar su perfume. Estaba enamorada, lo sentía así, pero temía hablarlo con tanta libertad. Acercó sus labios al borde de su oreja para susurrarle con calidez.

Lauren: ¿Sobre qué quieres hablar, Camila? –El silencio era innegable, lejos de ellas se escuchaban las carcajadas de quienes se habían quedado en el sitio para armar su carpa y descansar en las mantas sobre el césped. Depositó un dulce beso en su mejilla para alentarla a hablar, demostraba tranquilidad para no alterarla, cuando en realidad estaba más que nerviosa- ¿Qué sucede, bonita?

Camila: Mañana me iré, Lauren. –Apenas terminó la frase el cuerpo de Jauregui se puso rígido como una piedra- Lo siento dentro de mi pecho. -Se separó para mirarle el rostro, sus ojos verdes estaban oscuros y tenía las cejas fruncidas, la mandíbula se le marcaba, aunque podía deducir que era por la fuerza que hacía con los dientes- He disfrutado todo este día maravilloso con tu familia, pero dentro de mí llegó esa sensación de que volveré el día de mañana y aún no me he despedido de Shiyoon y Sounya.

Lauren: ¿Entonces realmente te quedaste para disfrutar de este paseo? –Su voz ronca se agudizó en las últimas palabras, sus ojos al igual que los de la inglesa se humedecieron porque el adiós estaba a un día de distancia- ¿El destino lo quería así?

Camila: Creo que sí, pero –se tragó el nudo en la garganta antes de continuar, ambas se miraban con tanto cariño, que no pasaba desapercibido para los parientes que estaban mirando, sin embargo, no sabían el contexto, ni la difícil situación en la que estaban- a pesar de que lo he pasado de maravilla, a pesar de que estoy agradecida en el alma, quiero tener un poco de privacidad contigo en el departamento, quiero tener la libertad de darte un beso, de mirar las estrellas, de hacer tantas cosas... He dormido contigo dentro de un saco de dormir y fue una experiencia tan bonita, pero siendo la última noche, quiero que sea en el lugar que corresponde. ¿Me entiendes?

Lauren: -Apretó los labios y bajó el rostro, no quería llorar pero le era difícil, tampoco quería que los demás pensaran mal de la situación- Lo.. lo entiendo, te lo juro. –Dejó que ella subiera su rostro con sus pequeñas manos, no había que huir de la situación, había que enfrentarla- Vamos a casa.

Cuando dijeron que no pasarían la noche en el camping, todos las llenaron de preguntas por el motivo exacto, muchos se sintieron tristes porque su paseo no acababa ese día, aun les quedaba más por compartir. La explicación fue que la salud de Camila no estaba bien, que tenía muchas náuseas y algo sobre un dolor de espalda, todos le creyeron, aunque alguno sugirió con picardía que querían estar solas. 

Clara las observó con angustia, ¿sería ese el adiós? Sin cuestionamientos verbales, la mujer se acercó a la inglesa, siendo la última en darle el abrazo de despedida, un abrazo cálido y lleno de cariño que duró más que todos. No se decían explícitamente "nos vemos pronto" pero sí lo intuían, esto era el adiós antes de volver a Inglaterra. Camila se hundió más en su contacto y tensó las uñas en su espalda femenina. ¿La trataría bien siendo Camila Cabello? ¿Lauren le contaría la verdad, aunque fuera a su madre? De algo podía estar segura y es que Clara la querría, incluso naciendo de nuevo la querría.

Una hora y media más tarde, acompañadas sólo por la música del auto, llegaron a Los Ángeles bajo un cielo estrellado que era cegado por las luces de la ciudad. Lauren estacionó el vehículo con cuidado y se bajó de inmediato para abrirle la puerta a su acompañante. Camila levantó los ojos a la bella mujer que le tendía una mano con una sonrisa que no llegaba a sus preciosos ojos verdes. La aceptó sin dudar y así con sus dedos entrelazados subieron por el elevador hasta el último piso de aquel lujoso departamento.

El corazón de Camila palpitaba con mucha prisa y fuerza dentro de su pecho, sentía mucha angustia y tenía miedo, sabía que no se iría esta noche, sino durante el día de mañana, quería tener el tiempo preciso para despedirse de su amigo y también de Sounya, la primera en confiar en ella.

Jauregui digitó la clave de la puerta y esta, emitiendo un sonido se abrió. Se hizo a un lado para que pasara antes que ella, jamás perdía los modales.

Lauren: ¿Quieres beber algo? –La morena negó y entró lentamente al departamento, sus pasos cesaron en medio de la sala de estar, porque no sabía qué hacer, la angustia la haría caer en el suelo- Camila, desde hace mucho tiempo he querido hacer algo, pero... –enmudeció para buscar las palabras correctas, aunque la morena estuviese de espalda, podía sentir la angustia en su voz, la desesperación por concretar algo antes de que fuese tarde- pero sé que no puedo llegar muy lejos con eso, porque te terminaría perjudicando. Hay cosas que he tenido que reprimirme. –La abrazó por detrás sintiendo como todo el cuerpo de Camila se pegaba al suyo, se relajaba con tan sólo tenerla cerca- Esta será la última noche que estemos juntas. –Besó su nuca lentamente para que pudiera sentir sus labios calientes y húmedos- Sé que no puedo hacerte el amor como corresponde, pero... –Camila abrió la boca sorprendida, pero las palabras de Lauren terminaron por convertir las suyas en un gemido largo y lento- quiero tener el placer de amarte de la manera que me sea posible.

Camila: -Se giró para verla, sus frentes quedaron unidas- Lauren, yo... -toda la piel le ardía- yo soy virgen y lo sabes, ¿cierto?

Lauren: -Besó su mejilla antes de seguir regando besos por su cuello para llegar hasta su clavícula- Y no voy a quitarte eso, porque si lo hago te meteré en problemas, le daré aquella bendición a mi yo del pasado, será ella quien te lo pedirá con amor. –Se sonrojó antes de que la frente le brillara por el calor- Pero quiero tener el más bello recuerdo de ti, mi inglesa favorita. -No esperó una respuesta, porque se apoderó de su boca para llenarse de ella y su sabor tan exquisito.

Los brazos de Camila rodearon su cuello para acercarla más. ¿Qué sacaba con negarse al deseo que su propio cuerpo sentía? No podía hacer cualquier cosa con ella, porque estaría en grandes problemas, sin embargo, tenía la convicción de que llegaría a amar a la Lauren del pasado y que sólo a ella se entregaría en cuerpo y alma, no a Aaron Warwick.

Lauren rodeó la menuda cintura de su inglesa antes de hacer la fuerza necesaria para tomarla entre sus brazos y caminar con ella entre besos a su habitación. Había tenido tantas ganas de estar con ella de esta manera, pero muchas veces se frenó por temor a arruinar la bonita relación que estaban creando. Depositó su delicado cuerpo sobre la cama antes de mirarla con ternura desde su posición. ¿Por qué tenía que irse? "Disfruta como si no hubiese un mañana" pensó antes de bajar la cabeza y besarle el cuello lentamente, escuchar sus gemidos agudos la estaba calentando, pero no iba a ser brusca, quería deleitarse con su sabor hasta las últimas, beber de su cuerpo con cuidado. Usaba una de sus manos para apoyarse contra el colchón, la otra para dejarla en su hombro y bajar los tirantes de su camiseta. Cuando iba a bajar las tiras de su sujetador, Camila llevó una mano a la suya para detenerla.

Camila: No es que no quiera, es que... yo, no... no estoy...

Lauren: No estás acostumbrada a esto, puedo entenderlo bella. –Mordió con tanto cuidado su mentón, que fue imposible no hacerla temblar- Sin embargo, puedo decirte que para mí verte desnuda será algo hermoso, es uno de los regalos más lindos que Dios podría darme. Y también debes saber que ante todo te respeto y jamas haría algo que tú no quieras. Si te sientes incomoda, dímelo. –Con esas palabras fue descendiendo su camiseta y sujetador, terminando por quitarlos, dejándolos hacia un lado para apreciarla. Sus ojos se llenaron de un brillo al verla, tan hermosa, tan desnuda y sencilla- No sientas vergüenza, eres preciosa, eres hermosa como una flor, Camila.

Camila: Lauren... -Alternaba entre tutearla y tratarla cordialmente. La abrazó, besó su nariz antes de que ésta bajara por su cuerpo para besarlo. Los ojos de Camila se cerraron de golpe para disfrutar de las corrientes eléctricas que sus caricias le brindaban, nunca había tenido el contacto con una persona así, pero no sentía vergüenza con Lauren.

Lauren rozó su nariz por encima de sus pechos lentamente hasta hacerla gemir, estaban cálidos, eran suaves y tiernos. No pudo frenar la tentación de tomar un capullo de su pezón para morderlo con cuidado. Esto era hacerle el amor, demostrarle que era un ser que sentía y podía disfrutar también, amarla en silencio, mediante sus besos y caricias.

Su cuerpo se fue arqueando a medida que iba besándola, mucho más cuando la boca de Lauren estaba en su abdomen, dándole besos y mordiscos.

Camila: Lauren, hmm. –Gimió antes de que ella le quitara lentamente los pantalones que arrastraba por sus piernas. Se decía que no podía sentir vergüenza, ni frenarse, pero esto era tan nuevo para ella, estar desnuda para unos ojos que la miraban con amor y deseo era nuevo, era su primera vez.

Lauren: Voy a cuidarte, voy a amarte Camila. –Tomó con los dientes su ropa interior negra, antes de quitársela de la misma manera. Cuando ya estuvo completamente desnuda, la miró de pies a cabeza varios segundos, jamás había visto un cuerpo tan bonito y delicado, tan entregado y digno de ser amado. ¿Era porque estaba enamorada? Podría ser cierto, lo estaba- Eres tan preciosa, no te cubras para mí, por favor. Sería una idiota si en el pasado no te amo, te juro que sería una idiota.

Mientras asaltaba su boca con apasionados besos, deslizo su mano por su cuerpo, acariciándola pausadamente, recorriendo cada parte de su piel con suavidad. Al llegar a su entrepierna uso sus dedos para acariciar su humedecido sexo. La inglesa se tensó por la sorpresa, pero luego se dio cuenta de la delicadeza con la que ella lo estaba haciendo, nunca creyó que pudiese sentir esas cosas, y mucho menos que el calor dentro de ella la hiciera sentirse... ¿humeda? Antes de que pudiese alcanzar la luz del máximo placer y gritar junto a ella, Lauren abandonó sus dedos allí abajo y se quitó la blusa frente a sus ojos. Estuvo aturdida por unos segundos antes de reaccionar y arrodillarse frente a ella, Lauren jadeó cuando la morena se deshizo de su sujetador y comenzaba a acariciar su cuerpo con sus ávidas manos.

Las lágrimas en el rostro de ambas se hicieron presentes, porque no estaban llegando a nada tan profundo, sin embargo, era el contacto más dulce que podrían haber tenido en sus vidas, hasta el momento. Después de unos minutos ambas jadeaban, mientras se retorcían contra un muro entre besos y caricias. Camila se agitaba contra la palma de su caliente mano mientras lamía el lóbulo de la oreja de Lauren. Iban a extrañarse tanto, Dios, tanto. 

Bastó con que ella se dejara guiar por su curiosidad para que acariciara el sexo de Lauren. Eran un nudo de jadeos, besos, caricias y algunas lágrimas hasta que el placer terminara por hervir dentro de sus cuerpos. Juntas como una bomba, alcanzaron el orgasmo que se hizo eterno, arrastrándose por cada fibra de sus cuerpos hasta cansarse. Cuando Camila alzó sus ojos hacia ella, pudo ver una sonrisa desvanecerse para dar paso a la angustia en su mirada.

No quería verla llorar, así que sostuvo su mano y la arrastró hasta la cama donde cayeron contra el colchón, no le dio tiempo de hablar, porque empezó a besarla con pasión para borrar cada una de sus dudas. Iba a amarla ahora en el presente, iba a amarla incluso en el pasado. 

Fue así como entre las sábanas, ambos cuerpos totalmente desnudos hicieron el amor a su manera, sin entregarse por completo, pero sí con besos y caricias que culminaban en los orgasmos más bellos y pasionales que pudieron sentir sus cuerpos. Estaban amándose en la última noche que tendrían juntas.

...............

Domingo 20 de diciembre 2014, al otro día.

9:30 am marcaba el reloj al lado de la mesa de Lauren. Camila tuvo muchas dificultades para abrir sus ojos porque el cuerpo entero le dolía, estuvieron despiertas hasta las cuatro de la madrugada, entre besos, caricias y orgasmos. Suspiró al sentir el cuerpo de Lauren contra el suyo, abrazándola por la cintura. ¡Qué contacto tan delicioso!

Volvió a suspirar, pero no por placer, había puesto su celular con la alarma para levantarse y hacer lo inevitable, despedirse de sus amigos.

Lauren: Quédate conmigo, –murmuró somnolienta contra la almohada- no vayas.

Camila: Tengo que ir a despedirme de Sounya y Shiyoon. –Se acercó a besar su mejilla, antes de pararse, tomar una camisa de Lauren y dirigirse al baño.

Lauren no dijo nada y se quedó acostada en la cama mirando su cuerpo desaparecer por la puerta, no había dicho una sola palabra, pero las manos y piernas de Camila estaban desvaneciéndose y apareciendo otra vez. La despedida estaba cerca y el miedo se apoderó de su ser. ¡Mierda!

............

Shiyoon se daba vueltas por la habitación de Camila Cabello, mientras Camila Cavendish abrazaba a Sounya. Siendo las 11 de la mañana se reunieron en la casa de los Cabello, estos estaban de compras navideñas y volverían a media tarde, el coreano buscó la excusa perfecta para quedarse en la casa con su mejor amiga.

La gitana sabía por supuesto todo lo que sucedería a continuación con la inglesa, pero por el bien del destino se quedaba callada, prefería abrazar con mucho cariño a la muchacha que tenía en frente. Camila estaba llorando porque sabía que sería la última vez que como Cavendish los vería, siendo Cabello no la reconocería, menos a Lauren.

Sounya: Todo va a estar bien, te juro que todo estará bien, porque harás las cosas correctas.

Camila: -se secaba las lágrimas, pero estas volvían a salir- Tengo tanto miedo de no encontrar a Lauren en el pasado y terminar muerta antes de verle su rostro.

Sounya: Harás todo de tal forma que la verás, no te preocupes, pero no pierdas las intenciones de buscarla. –Depositó en beso su frente- Cuando te vi supe de inmediato quién eras, y de dónde venías, aunque no pensé que terminaría convirtiéndome en la amiga de una persona 300 años mayor que yo. No tardes tanto en volver con Lauren, tus manos están desapareciendo. –Chilló al verla desaparecer y volver segundos después.

Shiyoon estaba inquieto, pero cuando Camila lo miró, terminó rompiendo en llanto. La inglesa se acercó a él para abrazarlo, ambos estaban angustiados, él se había convertido en su amigo, pero también lo haría de su reencarnación, más bien ya lo era. El coreano no podía creer que iba a perder por segunda vez a su mejor amiga, pero este caso era peor, porque sabía que apenas ella volviera se enfrentaría a cosas tristes y negativas que terminarían provocando que naciera de nuevo.

Camila: Fuiste tan bueno conmigo desde la primera vez que nos vimos en el teatro, por favor ten paciencia conmigo cuando despierte, no entenderé tantas cosas, evita que vuelva a las drogas.

Shiyoon: No permitiré que regreses a eso Camila, jamás, salimos juntos de esa mierda, nos contendremos siempre pequeña. –La miró fijamente, estaba tan angustiado y aunque supo desde antes que ella se iría este día, decirle adiós era difícil- Haz lo que creas correcto, lo que dicta tu corazón, lucha por defender lo que creas correcto allá en Inglaterra, defiéndete de William. Voy a extrañarte como inglesa, pero me emocionaré cuando abras los ojos, han sido casi cinco meses.

Camila: Tengo el presentimiento de que me será difícil asimilar que estuve en coma tanto tiempo. ¿Con qué pretexto? Pero tengo mucho más miedo de no sentir amor por Lauren Jauregui.

Shiyoon: Lo harás, por algo has nacido de nuevo. –Besó los dedos de su mano, le dolía el corazón- Te quiero tanto, amiga.

Camila: Sin ti no hubiera entendido nada, sin ti, Lauren no hubiese aceptado que no soy de este siglo, fuiste mi apoyo y lo seguirás siendo, es parte del consuelo que me queda para volver a Inglaterra y enfrentar esa sociedad de mierda. Quiero... quiero pedirte un favor. –El coreano asintió, sus ojos estaban enrojecidos- Haz que de alguna forma conozca a Lauren, si digo o comento algo estúpido sobre ella, corrígeme, si fuiste la persona que me hizo entender la importancia de mi viaje, sé la persona que me haga entender de mejor manera las cosas siendo de este tiempo. –Sin dejar de abrazarlo miró su propio cuerpo acostado en la cama- Me has cuidado tan bien junto a mi familia del siglo 21, te has preocupado de que esté sana y aunque he bajado de peso, por favor, dame una explicación que no me traume. –Soltó a Shiyoon y se acercó a su cuerpo- Camila Cabello, en tus manos dejo la importante misión de amar a Lauren Jauregui tanto como yo, tu versión antigua lo hizo, sabemos que los sentimientos traspasan barreras de todo tipo y sé que una amnesia no impedirá que la ame de nuevo, ¿cierto? Somos fuertes, somos la misma persona, saldremos adelante y la haremos feliz, yo en el pasado, y tú en el presente. –Depositó un beso en su frente, era raro, sentía como si alguien le diera un beso en la suya- Lucharás con las drogas, conocerás a un coreano magnífico, una gitana preciosa y aunque quedes en coma por cinco meses, todo será mejor, porque haré que todo esto valga la pena.

Shiyoon: Camila... -Ahogó el llanto para no hacer la despedida más difícil.

...............

Lauren se negaba a levantar la vista, porque eso era hacer frente a lo que sabía que era inevitable. Habían intentado almorzar juntas, pero fue imposible, ninguna de las dos tocó su plato de comida, sólo se limitaron a mirarlo con los ojos llenos de lágrimas. Llegó un punto en el almuerzo en que la inglesa rompió en llanto y corrió a sus brazos para decirle muchas cosas, sentía náuseas, estaba cansada, partes de su cuerpo desaparecían y volvían ahora sin cesar. Ella se estaba yendo y no podían seguir negándolo, si no terminarían las cosas de manera incompleta. 

Tras unos cuantos besos y caricias, la morena entró a la habitación que la albergó estos cinco meses dentro del departamento, tenía que vestirse, tenía que arreglarse para regresar.

Ahora estaba lista, estaba caminando dentro de la habitación de Lauren Jauregui para hablarle, entre sus brazos cargaba un libro de historia que pidió mil veces en la biblioteca pública antes de no regresarlo jamás. Jauregui seguía con la vista en el suelo, escuchaba sus pasos y los tacones que golpeaban el suelo rítmicamente con sus pasos.

Camila: Lauren, señorita Jauregui, por favor levante su vista, estoy desapareciendo. -Murmuró angustiada

Lauren: ¿Por qué tan pronto? –La miró directamente, antes de explotar y terminar llorando allí sentada al borde de su cama, su cuerpo entero temblaba- ¿Por... por qué tienes que verte tan hermosa así? Dios, Camila. –Se paró con cuidado, ella se veía preciosa con su vestido antiguo y el cabello tomado dejando que los risos cayeran sobre su rostro- Me gustaría que esto fuera un sueño, si esto es un sueño puedes detenerte ahora. ¿Sí? No quiero que me dejes, no me dejes por favor.

Camila: No se niegue más señorita Jauregui, tiene que escucharme antes de que me vaya en cosa de minutos. –También estaba llorando, le partía el alma tener que dejar a la mujer que amaba ahí, sola y con pocas pistas para encontrar a su versión reencarnada- Le dejo aquí mi teléfono celular para que conserve las fotos que he capturado, pero también le dejo aquí este libro de historia para que cuando termine desapareciendo del siglo 21, sepa de inmediato cómo acabó mi vida.

Lauren: No lo digas así, por favor, no lo digas así. -Se negaba entre lágrimas. 

Camila: Tiene que saber cómo terminará, tiene que saber que cumpliré mi promesa del sacrificio de amor, he viajado para usted y por nosotras cuatro, nosotras del pasado y nosotras del presente. –Dejó el libro y el teléfono en sus manos, pero Lauren llorando los soltó de inmediato, cayendo estos al suelo.

El corazón le dolía tanto, que no podía detener sus quejas y sus lágrimas, llorar y llorar era todo lo que podía hacer. En cinco meses había llegado a enamorarse de sus ojos, su cálido aliento, su rostro y ahora estaba desapareciendo. Se paró erguida antes de abrir sus brazos para capturarla y abrazarla con toda la fuerza que su cuerpo le daba abasto, quería llenarse de su calidez y perfume, quería grabar los besos y las caricias de anoche, cada curva, cada rincón que llenó con su boca y sus manos.

Lauren: Cerremos los ojos, cierra los ojos mi vida, porque hay algo que no te he dicho antes por temor a arruinar las cosas, sin embargo, no puedo negarlo más y es que... te amo Camila Cavendish, esta mujer arrogante llegó a amarte y agradece... –se quebraba, mientras ella lloraba desesperadamente contra su cuello- agradece que cayeras en su cama esa noche de verano, agradece que el destino te hiciera viajar hasta el siglo 21. Haré lo que pueda mi amor, haré todo lo que esté en mis manos para encontrarte reencarnada.

Camila: Y yo agradezco caerme desde esa ventana, agradezco haber conocido a tantas personas maravillas, principalmente a ti. -Besó sus labios varios segundos- Yo también te amo Lauren Jauregui.

Lauren: No quiero ver ese maldito libro, es desesperante saber que apenas desaparezcas para mí y para este siglo, estarás completamente muerta.

Camila: No lo estaré, porque estoy reencarnada, esperando despertar. Vamos a terminar juntas porque el destino lo querrá así. -Se miró el cuerpo, maldición cada vez estaba desapareciendo más, su cuerpo se estaba convirtiendo en pequeños destellos de luces.

Lauren: Dios, Camila prométeme una cosa, cuando estés en el pasado y me encuentres, por favor enamorame. –Sus ojitos verdes ya estaban rojos. ¡Estaba desapareciendo entre sus brazos!

Camila: Y tú mi amor, cuando quieras encontrarme, por favor, hazme recordarte.

Lauren la apretó con más fuerza, sosteniendo lo que podía de ella para besarla. Sus bocas se buscaban desesperadamente para tener la última gota de dulzura y pasión, pero Camila terminó por deshacerse en burbujitas de luces que se desvanecieron en cosa de segundos, dejándola completamente sola. Sintió el vacío de golpe, el calor de su inglesa favorita desaparecer del ambiente, su olor, su sabor, su voz, Camila Cavendish se había ido. 

Lauren Jauregui cayó de rodillas aun sin poder creer lo que había sucedido, sólo se limitó a tomar el libro de historia de forma inmediata y leer la parte que la inglesa había dejado marcada. Sus ojos viajaban de una línea tras otra, mientras su corazón se estaba rompiendo en pedazos, debido a los sucesos, las circunstancias y la crueldad de las descripciones. El dolor fue tan grande que no pudo contenerse más.

Lauren: No Dios, Camila, mi amor. ¡Camila! Oh Dios. -Ahí en esas líneas describían como la hija del segundo duque de Devonshire, había fallecido- ¡Camilaaa! –Sujetó su cabeza agarrando mechones de su cabello, mientras se retorcía en el suelo de la desesperación- Mi vida, no, Camila por Dios. –Estaba roja y temblando sin parar. La historia cambió apenas ella cruzó el portal del tiempo, no podía creer lo que había leído, ni mucho menos como su bella amada ya no estaba entre sus manos.

El libro de historia describía una tragedia, pero Lauren Jauregui lo sabía, su amada cumplió con el sacrificio de amor para darle a ambas la vida que tanto esperaban tener.

________________________________

Muchas gracias por leer, votar y comentar <3 Espero no hayan sufrido tanto con el capítulo, que por cierto fue mas largo, así que probablemente el siguiente lo suba hasta el miércoles. 

Tengan un buen día/tarde/noche, pequeños seres :)

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