Goyle volvía estar de mal humor cuando entró en la habitación. No sabía si seguía dolido porque Pansy le hubiese utilizado o porque ella prefería a otro antes que a él cuando él siempre estuvo ahí. Vincent notó el malestar de su amigo... Por desgracia, su amigo e intentó animarle.
—¿Te sabes el chiste del ministro, el centauro, la maga y el dementor que entran en una taberna?— preguntó, en un tono que intentaba ser jocoso.
—No— respondió el otro cortante.
—Bueno, pues entran en una taberna y...
—No quiero que me lo cuentes— le cortó—. Sabes que siempre escucho tus chistes malos y me río aunque no me hagan ni maldita gracia, pero ahora no estoy de humor para tus tonterías. Lo siento si te ofendes, pero estoy harto de este maldito lugar y de todas las personas que están en él.
Crabbe respiró hondo para armarse de paciencia. "No lo dice por mí", intentó convencerse. "No lo dice por mí. Solo está herido y dolido. Soy su mejor amigo. Tengo que apoyarlo..."
—Está bien, entonces... ¿qué quieres hacer?
—Escaparme de aquí y quemar la sala para que todos mueran...—respondió Greggory, quien aún intentaba descifrar sus emociones.
—Ey, tranquilo...—intentó calmarle su amigo, quien tenía un brillo de pánico en la mirada. Si Goyle seguía pensando así, acabaría por destruirse a sí mismo.
—¿Cómo quieres que esté tranquilo? Esa...esa maldita asquerosa... me ha utilizado para darle celos al hurón. ¡Y lo peor de todo es que lo sigue intentando con ese pobretón! ¡Vamos! ¡Es imposible que le guste ese traidor a la sangre! ¡IMPOSIBLE!
Greggory comenzaba a cegarse por los celos. Culpando a Pansy por no quererle. Culpando a Pansy por enamorarse de alguien más. Culpando a Pansy por no verle de la misma forma que él lo hacía. Culpándola, en resumen, por cosas que ella no podía controlar.
—¿Te estás escuchando, Greg? Entiendo que sigas dolido por lo que te hizo. Entiendo que estés enfadado por utilizarte sabiendo que podía herirte. Pero, ¿que la odies tanto solo por intentar pasar página? Mira, a mí no me agrada Parkinson, ya lo sabes. Siempre me ha parecido una niñata, pero no sentir lo mismo por ti no es su culpa. Tal vez, tú también debieras pasar página...
—No vas a conseguir que salga contigo por despecho— replicó el Slytherin.
Crabbe respiró profundamente de nuevo, diciéndose a sí mismo que no estaba hablando Goyle, solo su dolor.
—No pretendo hacer que salgas conmigo. Solo quiero ayudarte a que superes a Parkinson. Te hizo daño al utilizarte. No debes obsesionarte con que todo lo demás es su culpa... No es bueno para ninguno...
—¿Quién dice eso? ¡Tú y tu apestoso cerebro!
—Greg, te estás portando como un niño pequeño... Deberías intentar tranquilizarte un momento y pensar las cosas con claridad...
—Grig, ti istís pirtindi cimi in niñi piquiñi... ¿Tú te oyes? ¿Qué quieres que haga? ¿Que reprima mis sentimientos como tú has estado haciendo todo este tiempo? ¡No soy tan idiota!
Golpe bajo. Vincent contuvo sus ganas de gritar por todo el cuarto echándole en cara todos sus errores como él estaba haciendo.
—Voy a por algo de comer...
—Cómetelo tú.
El muchacho tuvo que contar hasta 10 para no pegar un puñetazo. Quería a Goyle, tanto como amigo tanto como algo más. Pero sabía que era bastante platónico en esos momentos. Quería relajarse un momento.
El chico fue a la cocina para cocinar patatas asadas.
¿Me desobedeces al salir del cuarto?
—Pensaba que estabas harta de nosotros. De todas formas, no voy a morir de hambre por quedarme en el cuarto.
Las lechuzas os trajeron comida.
—Vale, sí, quería huir de Greggory.
Vamos, ten paciencia. Está pasando por malos momentos y necesita que su mejor amigo le entienda. Sé que no te está tratando bien, pero tienes que ser fuerte.
—Está bien. ¿Por qué nos ayudas?
Me aburro sin vosotros... Además, me das pena...
—Vaya, gracias por tu compasión— comentó con ironía Crabbe. De pronto, recordó que Goyle no iba a comer. Además, Vincent tampoco tenía demasiada hambre.
"Vamos a ver... No voy a darle la comida a Ron y Pansy o me matará... Harry y Ginny ya los descartamos... Bueno, tampoco puedo dársela a Draco y Hermione. Neville y Astoria parecen simpáticos... Sí... No tengo ningún problema con ellos, la verdad."
El muchacho caminó feliz hasta el cuarto de la pareja. Pensó en llamar, pero finalmente decidió que no era necesario. Craso error. Cuando asomó su cabeza vio a Astoria encima de Neville, quien tenía sus manos sobre las caderas de la chica. Se besaban apasionadamente. E, incluso, en la mente sorprendida de Vincent, faltaba algo de ropa ahí.
—Ah, perdón, perdón.
El muchacho enrojeció y se tapó los ojos. "Vamos, Crabbe, inventa una excusa. Tú puedes". Dejó el plato a tientas mientras comenzaba a hablar.
—A Goyle y a mí nos ha entrado hambre antes de comer y queríamos ver si alguien más tenía hambre... Pero prefiero no seguir preguntando.
Se marchó tan rápido como pudo, pegándose a la pared contraria y escuchando cómo Astoria y Neville reían como podían. Crabbe intentó ignorar lo que acababa de pasar, pero su mente revivía esa imagen tantas veces como podía. Tantas veces que acabó creyendo ver algo que, definitivamente, no había pasado.
Volviendo para su propio cuarto, escuchó risas honestas desde el cuarto de Pansy y Ron. Vincent sonrió con pesar. A Goyle no le gustaría nada, pero debía aceptar la realidad.
—Volví.
—Pensaba que ibas a hacer algo de comer...
—Y lo he hecho. Y se la he dado a Neville y Astoria. Por cierto, prefiero no hablar de lo que he visto ahí dentro— comentó el pobre traumatizado.
—¿Lo estaban haciendo o algo así?
—Prefiero no hablar del tema.
El rostro de Greggory era un interrogante. Pero, al menos parecía haber olvidado su enojo.
—También deberías saber algo...—aprovechó Vincent—, Parkinson y Weasley parecían estar pasándolo muy bien. Estaban riéndose...
—¿Y para qué me lo cuentas?— le reprochó el Slytherin, levantándose y golpeando la puerta. —¡Sabes que odio que estén juntos! ¡Sabes que sigo enamorado de ella! ¡Y tú, AÚN ASÍ, ME LO DICES! ¿¡Quieres hacerme daño!? ¿¡ES ESO!? ¿¡De veras crees que así conseguirás que caiga en tus brazos!? ¡Eres más idiota de lo que creía! ¡¿DE QUÉ VAS!? ¡De verdad pensaba que eras mi amigo! Maldita sea, ¡creía que eras MI MEJOR AMIGO! No sabía cuán equivocado estaba...
Su tono de voz se alzaba cada vez más, causando cada vez más impacto en su "mejor amigo". El tono de este último, en cambio era suave y casi dulce, teniendo muchísimo cuidado con sus palabras.
—Te lo cuento... porque creo que deberías saber que ella no se interesa en ti. Porque pienso que deberías intentar superar esto... porque me importas y debes aceptar la realidad para poder ser feliz. No sirve de nada engañarse, Greg.
—¡No tienes derecho a llamarme así! ¡¿Después de esto, de veras te creías con ese derecho?!
Vincent cogió la almohada y la apretó contra sí, para contenerse de golpear a su amor platónico. Diciéndose para sí mismo que aquello estaba siendo un mal día y que no significaba nada. Sabiendo que se estaba engañando por completo. Las lágrimas de frustración, rabia e impotencia empezaron a correr.
En ese instante, Harry y Ginny llamaron a la puerta, ofreciendo algo que Crabbe no llegó a entender.
—¿Sabes qué, maldito estúpido?— siguió espetando Goyle, esta vez más calmado—. Realmente, creía que tú me apoyarías en esto. Que entenderías lo que duele que alguien te utilice.
—¡LO SÉ! ¡¡MIERDA, CLARO QUE LO SÉ!!— estalló el Slytherin. Pronto, se tranquilizó y siguió hablando en el tono calmado y cuidadoso.— Me doy cuenta de que sabías que sentía algo por ti. Y sé que te aprovechabas de eso para tenerme de tu parte siempre. Creéme, sé lo que se siente. Pero, ¿sabes lo que hice yo? No te culpé por no mirarme de la misma forma que yo a ti. Simplemente, acepté que no era correspondido. Y supe llevarlo medianamente bien. No te digo que tú te lo tragues todo como yo hice. Puedes descargarte conmigo, si quieres, y decirme cómo te sientes. Pero eso no significa pagarla conmigo. Además, independientemente de que te descargues o no, deberías tener un poco de consideración con ella, sabiendo que tú eres igual y yo no intenté hacerte daño, ¿vale?
Aquellas palabras dolían mucho a Greggory. Era cierto que él se aprovechaba de Crabbe, pero él no era como Pansy. ¡Eran cosas totalmente diferentes! O eso se decía él.
—¡Me da igual lo que hubieras hecho tú, ¿vale?!
Ambos dejaron de hablarse y de mirarse hasta que tuvieron que comer. Tomaron algunas cosas que las lechuzas les habían traído, mientras se mortificaban con la mirada.
Vincent seguía enamorado de Goyle, pero no obsesionado. Por eso mismo, podía ver que lo que estaba haciendo estaba mal, se mirase por donde se mirase. Y que no debía seguirle esta vez. Necesitaba a alguien que le dijese las cosas claras.
El otro, por su parte, estaba convencido de que su amigo estaba siendo cruel adrede porque se quería vengar, tal como él se estaba vengando de Pansy.
En cuanto terminó de comer, corrió al cuarto donde estaban Pansy y Ron, seguido, sin darse cuenta, de un preocupado Crabbe.
Antes de que este último pudiese llegar, la nariz del pelirrojo sangraba, y los nudillos de su amigo estaban rojos. La chica chilló, asustada.
—Chicos, parad— pidió ella en tono tranquilo. Sin embargo, Goyle la empujó, provocando que se echase hacia atrás, lo justo para que su mano desapareciese en la habitación contigua.
Crabbe y Pansy fueron testigos de cómo el chico Weasley se abalanzaba contra el grandullón.
—¡RONALD!— gritó la azabache.
Parkinson intercambió una mirada con su compañero de Slytherin, suplicándole ayuda con la mirada. Ninguno de ellos hablaban demasiado con el otro, pero sabían que aquello no podía seguir así.
La chica intentó agarrar a Goyle, pero volvió a cayó al suelo de un solo golpe. No. Pansy no tenía demasiada fuerza física. Vincent también intentó meterse por medio de la fuerza bruta, pero acabó llevándose un puñetazo en el ojo.
—Petrificus Totalus— conjuró la Slytherin.
Ambos chicos quedaron petrificados en medio de su pelea, perdiendo el equilibrio y cayendo al suelo.
—Así será más fácil llevarlo a vuestra habitación— se explicó.
Pansy ayudó a su compañero de casa a llevar a la otra serpiente al cuarto donde estos estaban.
—Vincent, sé que tú y yo no solemos hablar, pero... ¿estás bien?
—Sí, perfectamente.
La azabache le puso una mano en el hombro y sonrió un poco triste. A continuación, le dio un corto abrazo y se marchó del lugar.
"Al final, Pansy no es tan mala..."
Crabbe estuvo pensando en liberar a su compañero, pero, finalmente, decidió no hacerlo para estar más tranquilo.
El resto de la tarde transcurrió tranquila.
Vincent inventaba nuevos chistes malos para matar el tiempo, mientras que Greggory miraba frustrado a su alrededor. Solo cuando fue la hora de dormir, Crabbe pronunció el encantamiento "Finite".
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¿Estáis de parte de Crabbe o de Goyle? ¿Por qué?
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